Archive for the ‘Uncategorized’ Category

20/7 - Lyon

Friday, July 25th, 2008

NOTA, para los que reciban el mail diciendo que actualicé el blog…
Cómo suelo hacer, dejé todo por la mitad y me sumergí en trabajo 6 meses, así que estoy continuando de donde estaba.
Probablemente sea menos interesante que de costumbre, por todo lo que me olvidé, pero les recomiendo MUCHO mirar de los posts que vienen, el de Hammurabi, y para los geeks, el del Museo de Computadoras (eso ya es otro viaje)

Y de Rennes me vine para Lyon. Mi intención inicial era hacer Lyon, Carcassonne, Niza y Mónaco, pero la verdad, era demasiado ambicioso. Hubiera podido, pero hubiera terminado roto, y no hubiera visto nada.
Así que me conformo con Lyon y Carcassonne. Niza y Mónaco quedarán para la próxima, junto con Andorra y las montañas.

El tren a Lyon me mató, la verdad. No pude dormir nada, y encima estuve bloggeando todo el viaje y llegué recontra mareado. Hecho mierda la verdad.

Comí algo y me vine para el Auberge de Jeuness, que es de los mejorcitos en los que he estado. El lugar tiene muchísima onda, internet gratis, dorms de 14 camas, con ducha y baño en el mismo dorm (cosa que es mucho mejor que al final del pasillo), una maravilla. Encima, todo por 16 euros la noche.

Eso sí, llegar acá me mató. Hay que subir por una pendiente terrible, y bastante larga, y en Lyon hace mucho más calor que en los lugares en los que estuve estos día. MUCHO más calor. Yo estaba con el jean y en la subida casi muero. Literalmente tuve que parar cada 50 metros y respirar porque no daba más.

Y la verdad, entre el cansancio, que ultimamente vengo durmiendo poco siempre, el viaje que me pegó mal, el calor, etc, hoy me lo voy a tomar de descanso. No voy a hacer nada, o casi nada.

Llegué al hostel, me duché, me cambié, y me puse a bloggear un rato. Después me fui a lavar ropa, tranquilo, y ahora estoy en el hostel de vuelta. Ahora me voy a dormir una siestita y me voy a ir a cenar. Mañana ni en pedo me levanto temprano.
Un día necesito parar, vengo a ritmo muy frenético.

Lo único malo del hostel, que en realidad es un problema de mi laptop, es que tiene la wi-fi cerrada con WPA (que ya es casi un standard hoy), y mi laptop de mierda, del año del orto, no soporta WPA, no entiendo por qué.
Esto lo descubrí estando en el Novotel, tratando de conectarme a la wi-fi que usaba todo el staff para laburar. Al final, mientras estaban todos laburando cómodamente en sus escritorios, yo estaba en una esquinita, como en penitencia, como un pelotudo vale aclarar, enchufado al hub.
Y acá en el hostel me cagué buscando donde enchufarme, pero no hay. Así que me tengo que joder.
Voy a ver si le mangueo la laptop a alguno de los miles que están conectados a Internet por acá.

Sino buscaré un cyber, y sino postearé más adelante. Pero ya me puse al día con el blog :-)
Me voy a dormir la siesta.

Una nota de color: las lavanderías acá en Francia.
Las lavanderías son todos lugares “unattended”, donde tenés todas las máquinas y ningún humano laburando ahí.
Pero las máquinas no son cada una a moneda. Tienen un panel central donde ponés la guita y elegís la máquina que tiene que prender (o el jabón, o lo que sea)

Esa es la que fui en Lyon. Miren esa madera. Pueden ser más villeros?


Al final, no dormí nada de siesta. Terminé de escribir, me puse a ordenar la ropa que había lavado, y me dio hambre, así que bajé al Vieux Lyon, la parte vieja de Lyon, que es preciosa.

Primero, la vista desde mi hotel:




Quién fue el hijo de puta que le permitió al Radisson construir ese sorete horrendo ahí en el medio de tanta casita linda?

En fin, Vieux Lyon es todo un barrio de callecitas empedradas y casitas viejas, alrededor de una bruta catedral

Me comí algo por ahí, y me fui de vuelta para el hostel, y me tiré a mirar al paisaje un rato hasta que se me sienta al lado, hablando en inglés, un argentino! Un flaco que está viviendo en España, y se tomó un par de meses y está paseando por toda Europa.

Así que me puse a hablar con el flaco mientras sacaba fotos cada un minuto, para hacer un video de time-lapse del atardecer en Lyon, y cuando se hizo de noche nos fuimos de vuelta al Vieux Lyon a tomar unas birras.




Acá está el time-lapse:

Esperaba que saliera mejor. Tendría que haber sacado las fotos cada 30 segundos, en vez de 60, pero me daba mucha paja.

19/7 - Mont St. Michel - St-Malo - Rennes

Thursday, July 24th, 2008

Otra vez mudanza.
Salí con las valijas del hotel, y me fui para la estación. Mi plan original era volver hoy a la noche a París para salir después para el sur, y llegar a Lyon y luego Carcassone.
Mientras miraba los boletos en la fuckin’ maquinita, y sufría por lo que me iban a cobrar, se me ocurrió una idea brillante (je). No necesitaba pasar por París, desde Rennes seguro podía ir directo a Lyon. Y efectivamente, había un pasaje directo, pero no para esta noche. Bah, sí había. El de esta noche tardaba 13 horas, y llegaba a Lyon a las 7AM. Y había otro con el TGV, saliendo mañana a las 9, que llegaba a Lyon a la 1PM. Y salían más o menos lo mismo.

Ni hablar que me compré el del TGV. Con el otro me hubiera ahorrado la noche de hotel, pero 13 horas en un tren, te la regalo.

Acto seguido, entré a buscar la Consignerie para dejar mi valija, y oh sorpresa, esta puta estación no tiene una. La estación de Angers que es un pueblito de verga tiene, y esta no! Yo no entiendo como a este país berreta no lo expulsaron de la Unión Europea todavía.

Por suerte en los pueblitos la gente es mucho mejor que en París, y en el primer hotel que me metí me dejaron tirar las valijas.

Listo, ya estamos. Agua, Croissant, y derecho a la terminal de bondis, para ir a Mont St-Michel, la única razón por la que estoy acá.

Resulta que en el viaje terminé sentado al lado de una tailandesa que me empezó a hablar de St-Malo, que es un pueblo bárbaro, que no me lo puedo perder. Miré la Lonely, y parecía un lugarcito piola, ninguna locura. También está a 2 horas de Rennes, igual que Mont St-Michel. Y entré a mirar las agendas de los bondis y no me daban ni en pedo. Salvo que hubiera uno directo de St-Michel a St-Malo, pero lo veía poco probable.
Así que descarté St-Malo y dormí el resto del viaje.

En Mont St-Michel el clima estaba para atrás. Un viento de la san puta, el cielo horrible, estaba que se largaba en cualquier momento. Y estaba realmente fresco. Menos mal que me puse el jean, porque me hubiera recagado de frío sino.

Pero el lugar estaba muy muy lindo.

Resulta que este es un lugar con una marea medio rara. Entre la alta y la baja, 6 horas, el agua sube 15 metros. De hecho todo ese parking que ven ahí tiene horarios, con carteles del estilo “A las 6 sacá el auto, macho, porque lo vas a ir a buscar a Inglaterra sino”.
Todo alrededor esto está rodeado de arena mojada, con carteles también de “Cuidado, arenas movedizas”, y “Cuidado, no te alejes mucho que te descuidás, te sube la marea, y te quedás atascado en una isla de arena hasta mañana”. Lindo el lugar.

Y en el medio, se construyeron una ciudad amurallada, con bruta abadía en el medio, arriba de todo.

El lugar es espectacular, la verdad.

Lástima que lo convirtieron en un boli-shopping. Todo lo que alguna vez fue algo en ese pueblito, ahora es un negocio de souvenirs para turistas, un desastre. Y está obviamente atestado de gente recorriéndolo, cosa que lo hace bastante infernal.


Y ahí andaba yo, tranquilamente, caminando a comprar las entradas cuando me cruzo, ni más ni menos, que con Nacho y Sally, los dos argentinos que vinieron de jueces de Software Design.
What are the odds?
Ellos estuvieron todo este tiempo recorriendo Francia con un auto, haciendo un camino más o menos similar al que hice yo, también viendo castillos por el Loire, y justo hoy vinieron a St-Michel, y justo pasamos todos por la misma escalera al mismo tiempo. Si me llegaba a tomar dos minutos más sacando la última foto, no me los cruzaba ni en pedo.

Y la verdad, me vino buenísimo, porque nos cagamos de risa, la pasé bomba.


La abadía está buena como paisaje, pero el recorrido es bastante bodrio la verdad.


Tienen algunas cosas interesantes, como ese ascensor de cosas:
Que adentro es accionado mediante una rueda de hamster gigantesca, con tipos caminando adentro.


Ese es St. Michel, matando un dragón. Parece que eso está en la Biblia en algún lado, y eso es lo que le da el nombre al lugar.

Pero la verdad no le di mucha bola a la abadía. Estaba mucho más interesante el paisaje (incluyendo al monte mismo como paisaje), así que me la pasé hablando con Nacho y Sally.

Una interesante: En el pueblito este, dentro de las murallas, al lado de la abadía, había un Festival de Rock. Rock Cristiano, por supuesto, que es lo peor que le podés hacer a la música, porque tenías un chaboncito desquiciado machacando una guitarra distorsionada al mango, mientras el otro cantaba el Aleluya. Un aborto. Sonaban bien, la verdad, pero un aborto. Y quedaban muy fuera de lugar, la verdad.


Y bueno, Nacho y Sally justo estaban parando en St-Malo, y mañana se volvían a París y a Buenos Aires, así que les invadí el auto, y me arrimaron hasta St-Malo.

Caminamos un poco por el pueblo, almorzamos, y primero que nada fuimos a la oficina de turismo, a averiguar los horarios de los trenes y bondis. Tenía un montón, y hasta las 9 PM, así que estaba super tranquilo. La verdad, tuve un ojete tremendo, no me podría haber salido mejor.

St-Malo es un pueblo de esos que dan al mar, y tienen brutos fuertes de defensa en la playa. Me hizo acordar bastante a Brasil, solo que todo medieval y más zarpado. El pueblito era precioso. Como lo que vengo viendo, pero más de piedra




Con una linda playa, muuuy ancha (pero cuando sube la marea se la come toda)


Un bonito fuerte


Y toda una ciudad amurallada.


Esto es Intra-Muros, la ciudad adentro de la muralla.

La playa estaba llena de tipos haciendo kite-surfing


Parecía como que estaban aprendiendo más bien, porque la mayoría estaban parados en la arena, tratando de controlar las velas. Por supuesto, con el viento de la san puta que había estaba como complicado.


Y al rato salió el sol y se puso lindo, así que nos tiramos ahí en la arena al pedo unas horas, hasta que Nacho y Sally se fueron a dormir la siesta, y yo seguí paseando un ratito.

De nuevo Intra-Muros:




Esta es una playita que había del lado de la muralla con (esto no lo había visto nunca):

Un trampolín!!! En el medio del mar! Son unos genios!


No podían faltar los cañones (y nuevamente necesitaba un partenaire para que me saque todas las fotos graciosas que tenía en la cabeza)

No sé bien por qué, pero tiene un aire muy piratón el pueblo este. No me enteré bien de la historia, pero Nacho me contó que hubo un corsario acá, que tuvo bastante que ver con el desarrollo de todo el lugar.


Y de St-Malo, vuelta a Rennes, vuelta a llamar al viejito, vuelta a la habitación con ducha gratis.
Cené una porquería la verdad, en el primer lugar que vi, porque no logré encontrar la zona copada de la que Nacho y Sally me habían hablado.

Y a la cama de nuevo, que mañana arrancaba tempranito.
Qué bueno que me encontré a Nacho y Sally hoy. Me alegraron el día completamente.

18/7 - Angers - Brissac - Rennes

Thursday, July 24th, 2008

Hoy me levanté bien bien tempranito porque ya vi que todo empieza a las 9. O sea que antes de las 9, idealmente, tengo que haber llegado a la ciudad en la que quiero pasear, haber tirado mis valijas en un hotel, y estar de vuelta en la estación, o en la oficina de turismo.

Mi idea originalmente era pasar la noche en Angers, pero en realidad me di cuenta que no vale la pena, y que mejor sigo viaje.
Ni bien llegué a Angers vi que la estación tenía un locker donde dejar las valijas, así que las tiré ahí, y me compré inmediatamente (porque a esta hora hay menos cola) un pasaje para Rennes. Rennes no tiene nada interesante, pero es uno de los lugares más civilizados que están cerca de Mont St-Michel, uno de los lugares que no me quiero perder ni en pedo, y que está difícil llegar.

Vuelta a Angers.
Empecé por la oficina de turismo, como siempre, a ver qué hay alrededor de acá. Resulta que hay un chateau interesante, aparentemente el más alto de Francia, y está bien accesible con un bondi, así que voy a ir ahí a la tarde.


Teniendo claro el plan del día, arranqué por el Chateau de Angers.
Un castillo bien castillo




Vení, atacame esta.
Se imaginan tratando de traspasar esa bruta muralla? (Esto no se ve en la foto, pero el lugar donde estoy parado está 40 metros arriba del río. Y hay un paredón que baja brutalmente, así que si venís por agua es mucho peor).


Ahí se ve el río visto desde la fortaleza.

Lo más interesante, obviamente, es el castillo por afuera, y las vistas de la ciudad desde el castillo. Pero igualmente entré porque tiene adentro el tapiz más grande del mundo (o algo por el estilo)


Algo me dice que ese jardín no es original, que lo hicieron hace poco…


Una particularidad que no vi antes. Como a todos, a los que vivían acá les gustaba la caza, pero estos cazaban con halcones. Y tenían las jaulas donde los criaban ahí.


También tenía unos lindos jardines decorados. Aunque de nuevo, me parece que esos no son originales, porque están donde normalmente iría el foso con cocodrilos.


Y ese es el tapiz más largo del mundo
Esta es la mitad, como ven ahí, dobla la esquina y sigue bastantes metros más.


Todo con imágenes, si no me equivoco, del Apocalipsis.



Terminado el castillo, me puse a pasear un poco por el pueblo.

Tiene una catedral bastante zarpada, en el medio de, otra vez, un pueblito super medieval.



El mismo estilo que Notre Dame, digamos, salvando las distancias.


Ahí estoy a la altura del río, y se ve bien el paredón que hay que escalar para llegar a la base de la muralla del castillo.
Te quiero ver atacando ahí.


Y como al mediodía me tomé el bondi al Chateau de Brissac.


Tiene unas cuantas particularidades este castillo.
Para empezar, fíjense bien la última foto. Van a ver que tiene dos estilos completamente distintos, que no pegan ni con moco.

Resulta que este era un castillo medieval, y en algún punto, a uno de los dueños le pintó hacerlo un poco más moderno. Entonces tiró a la mierda la parte del medio, y empezó a construir con un estilo mucho más parecido al que veníamos viendo en París. Las torres las dejó de entrada, porque las necesitaba para defensa, pero planeaba tirarlas.
Y en el medio de la obra se murió el tipo, y al hijo evidentemente le daba paja terminarlo, así que lo dejaron así.

La verdad, es un aborto, pero queda buenísimo.

Aparte tiene un parque muuuuy grande, y hasta viñedos

Ahora, el problema con este castillo es que la familia sigue viviendo acá, y para visitarlo sólo podés entrar con un tour guiado. La verdad, no entiendo por qué. La mitad de los castillos que vengo viendo tienen a la familia viviendo ahí, y te dejan visitarlo tranquilo.
Cuestión que el tour en inglés empezaba 13.15, y mi bondi se iba a las 14.00 y yo ya me las veía negras.

Igual estuvo bastante bueno el tour.
Nos contaron de toda la historia de todas las generaciones de duques y marqueses que vivieron acá. Parece que tienen este castillo hace 15 generaciones, y se lo siguen heredando. El actual duque tiene un hijo, que es el marqués, que tiene 4 hijos.
Así que nos mostraron fotos de la familia, y cuadros de todos los ancestros.

Lo loco es que el castillo tiene como 6 o 7 pisos, pero están ocupados la planta baja y los primeros dos nada más. El resto está, según me dijo la guía, vacío.

Adentro de la casa no se podían sacar fotos tampoco, así que no tengo mucho para mostrar, pero la visita estuvo interesante.

Al final, como siempre, la degustación del vino que hacen en el castillo.
Una porquería.

La verdad, me parece que en Argentina estamos realmente muy mal acostumbrados gracias a Mendoza. Tenemos MUY buen vino, y muy barato (cosa que yo ya sabía, pero sin comparar contra otras cosas es difícil saber qué tan bueno). El vino francés, que supuestamente es buenísimo, no tiene nada que hacer, ni siquiera, al lado de un Latitud 33, y tenemos vinos MUCHO mejores que el Latitud en Argentina.
Y eso que no estoy tomando solamente vino berreta elaborado por ricachones que no saben nada pero tienen su castillo y mucho tiempo libre. En la cena que tuvimos con Microsoft tomamos vino que supuestamente era digno, y también era bastante choto. O sea, estaba bien, pero en Argentina es un vino de batalla eso.
Conclusión: Una porquería el vino francés.

Y por supuesto, perdí el bondi de vuelta, y el próximo era a las 17.30.
No tengo los datos, pero me parece que este pueblito es el más chiquito de todos en los que estuve. Realmente no había nada de nada de nada de nada.

Así que me fui a la plaza donde estaba la parada del bondi, me puse la alarma en el celular, y me tiré a dormir.
Mucho no funcionó, porque me dolía la espalda, me mataba el sol, me daba frío… Pero dormí una horita y media como un campeón, y después di vueltas en círculos por el pueblo hasta que me aburrí en exceso, y me compré un librito de sudoku. Que son una mierda, pero mejor que nada.

Y llegué a Angers bastante tarde, no tuve nada de tiempo para seguir paseando. Una lástima, porque era un pueblito muy lindo, pero al mismo tiempo, era igual a todo lo que vi antes.
Al final me quedé en la estación esperando el tren. Por primera vez en todo el viaje, el TGV, que será TGV, pero no va tan rápido. El shinkansen japonés va extremadamente más rápido. Este… 300 km/h mis bolas.


Y a Rennes llegué tipo 9 de la noche, así que llamé a un hostel que estaba en mi guía, y fui directo.
Me atendió un viejito divino, que cuando vio mi pasaporte me dijo “Ah! Vous ette italienne”, y me dijo (claro que no le entendí hasta después) que me daba la habitación con baño y ducha al precio de la que no tenía ni baño ni ducha. Me avivé recién cuando llegué a la habitación, y bajé a agradecerle. Un divino el viejito, me hizo descuento por ser italiano. Le pregunté si él también era italiano, y por suerte me dijo que no, porque se iba a dar cuenta al toque que soy un italiano de tercera. El tipo era suizo, y no entendí por qué, pero le gustaban los italianos.
Fine for me, no me iba a quejar.

Y bueno, 10 de la noche, y tenía que comer, y a las 11 me cerraban la puerta del hotel, así que salí corriendo porque los restaurants acá se toman su buen tiempo para todo.
Terminé en uno que tenía buena pinta pero no era muy caro. Me comí uno de esos menús de 2 platos y postre que tienen acá, y no sé qué comí, pero estuvo buenísimo.
Y de postre, viene el tipo y empieza a recitar los postres que tenían. Puta madre, por qué no me traés la carta, que leer es mucho más fácil que escuchar francés?
Pero en el medio del recitado, el tipo manda “Ile Flotant”. Ah! la palabra mágica! ese quiero!

Y finalmente entendí por qué se llama isla flotante. Resulta que nosotros la comemos mal (igual me gusta más nuestra versión). Resulta que la esponja propiamente dicha, no viene bañada en sambayon. Acá, viene en una compotera con Creme Bruleé, y la esponja flotando adentro. Ahora todo tiene sentido!
Estaba buenísima la verdad.

17/7 - Tours - Azay-le-Rideau - Chenonceau - Amboise - Villandry

Thursday, July 24th, 2008

Al otro día arranqué tempranito, y a las 9 estaba en la estación, listo para empezar el tour.
Fue un poco frenético hoy, la verdad, pero me di una panzada de castillos.

Primer destino: Azay-le-Rideau



Por dentro, más de lo mismo.


No vivía mal esta gente, la verdad


Siguiente destino: Villandry

Este no es tan espectacular como castillo


Pero tiene unos jardines increíbles








Por adentro no era demasiado espectacular. Lo mejor, obviamente, era la vista de los jardines desde el segundo piso.

Ah, y esta maqueta del chateau hecha con fósforos

Lo que es vivir en un castillo y no tener un carajo que hacer, eh!
Aparte, eso debe ser relativamente reciente. Cuánto hace que tenemos fósforos de madera?

Sí me gustó mucho la cocina


Después de Villandry, volvimos a Tours para almorzar. En realidad, la excursión estaba dividida en dos, yo contraté el “combo”, o sea que nos tiraron en Tours, y nos dijeron “vuelvan 13.30″

Para almorzar me junté con dos californianos que andan de vacaciones por toda Europa. Muy interesantes la verdad. El flaco estudia bio-física, y me estuvo contando un poco de las nuevas cosas que andan investigando en medicina. Muy divertido.


A la tarde, arrancamos por Amboise, que es un pueblo con una bruta fortaleza arriba. Otro chiquito, 11,500 habitantes.

Acá en Amboise es donde murió Leonardo da Vinci, y de hecho lo enterraron en la iglesia de este chateau.


Una cagada de este castillo es que por algún motivo, demolieron como el 80% de lo que había. Ahí, todo lo rojo es lo que estaba, y lo negro es lo que quedó. Deben haber sido los loquitos de la revolución francesa, que no les cabían mucho los reyes ni los castillos.

Y el pueblito de Amboise también es precioso:




Después del palacio de Amboise, nos llevaron a la casa de Leonardo da Vinci. Aparentemente, François I se lo trajo a Leonardo a Amboise, a sueldo (700 algo de oro por año), para que esté acá y sea Leonardo. O sea, para hacer de arquitecto, de ingeniero, para que invente cosas locas, etc. Acá pasó los últimos 3 años de su vida.
Y la casa donde vivió ahora es un museo, obviamente.

La casa es bastante poco interesante, la verdad. Lo único bueno es el sótano, donde están algunas de las invenciones de Leonardo. Está bueno, pero la mayoría ya la conocía.

Algunas que no conocía y me impresionaron:


El rodamiento a bolilla (rulemán, bah)


Una máquina que le das a la manija para un lado y para el otro, y el engranaje gira siempre para el mismo lado. Este me pareció absolutamente revolucionario.


El precursor de la caja de cambios. Cada uno de esos engranajes gira a distinta velocidad cuando movés la manijita.


La turbina


Un aparato para respirar abajo del agua (un snorkel con manguera y boya, sería)

También tenía unos jardines muy lindos.


Y finalmente, para terminar la excursión, fuimos al mejor de todos los de la zona: Chenonceau


Nuevamente, la foto correcta se saca desde un helicóptero









Este tenía un laberinto de plantas, circular

Un poco fácil para mi gusto, pero estaba bueno, y muy prolijito.
Aparte creo que hacerlo fácil es intencional. Si lo hacen muy difícil se les llena de turistas pelotudos que no saben salir, pierden el bondi de vuelta, un desaste.

Y me dí una panzada de castillos hoy.
Mañana ya veo los últimos y sigo camino.

16/7 - Tours - Chinon - Ussé

Tuesday, July 22nd, 2008

Hoy fue un día bastante raro.
De entrada, me tomé el tren a Tours, que ya es una ciudad relativamente grande, y está cerca de 3 chateaux que quiero ver: Chenonceau, Azay-le-Rideau y Ussé. Planeaba quedarme ahí 2 días, y ver todo.

Llegué a Tours tipo 9, me tomé un taxi al hotel (que estaba bastante lejos, y vengo con la espalda bastante dolorida), tiré las valijas y me volví a la estación, a ver cómo hacía para visitar todo.
El hotel muy bien. Un Auberge de Jeuness (albergue de jóvenes, parece que hay uno en cada ciudad) que aparentemente tiene muchos estudiantes, y gente viviendo long-term acá. Habitación privada, muy buena, espaciosa, sin baño. Excelente.

Lo primero que hice fue irme a la oficina de turismo para ver cómo llegaba a los chateaux.
Ya empezamos mal. MUY mal. La oficina de turismo tenía cero información útil. No tenía ni los schedules de los trenes ni de los bondis, solamente vendían excursiones que yo no quería tomar, porque te llevaban a 17 chateaux y yo quería solamente 2 de esas, y aparte quiero hacerlas a mi ritmo.
Para colmo, nadie sabía cómo llegar al Chateau de Ussé, uno de los que más me interesaban. Estos tipos no tenían ni una excursión, nada. Aparte Ussé ni siquiera estaba en mi Lonely Planet, pero sé que existe porque vi muchos folletos. Solo que nadie sabe llegar ahí, aparentemente.

De ahí, a la Gare. Ya aprendí a usar unas maquinitas que son para comprar boletos, pero no son las comunes (hay como 3 distintas, es una demencia este sistema). No las puedo usar para comprar boletos, porque sólo andan con esas putas tarjetas de crédito que tienen acá, pero me sirven para averiguar los horarios de los trenes. Son mucho menos amigables de lo que deberían ser, pero son mucho más amigables que el hijo de puta de la ventanilla, que no hace el más mínimo esfuerzo por entenderte, ni mucho menos por ayudarte.

Primer tren a Chenonceau: 14.00
Primer tren a Azay-le-Rideau: 17.45. What??
Ussé ni siquiera estaba en la máquina.
Hmmm, vamos mal.

De ahí, a buscar la terminal de bondis, que según mi mapa estaba ahí nomás, pero no la pude encontrar. Pregunté, nadie me supo decir.
Puta que lo parió.

Volví a la oficina de turismo a preguntar por las excursiones.
Me dijeron lo mismo que antes, pero hablé con otra mina, me puse insistente (lease, insoportable), me pasaron con otra que sí sabía, y me aclaró:
- Para ir a Ussé no hay nada de nada de nada. Ni bus ni micro, ni tren, ni nada. Estás jodido.
- La terminal de bondis está ahí enfrente. Bien, justo donde decía mi mapa, sólo que es invisible. Perfecto.

Terminal de bondis, conclusiones:
- Bondi a Chenonceau: 9.00
- Bondi a Azay-le-Rideau: 14.00

Genial, o sea que podía ir tanto a Chenonceau como a Azay-le-Rideau a las 9.00 o a las 14.00. O sea que no podía hacerlas hoy. Y a Ussé no hay puta forma de llegar.

Bueno, ya, last shot. Alquilar un auto.
En Avis ya había preguntado (tienen una oficina en la Gare), y estaban fully booked.
Vuelta a la oficina de turismo, les pedí alquileres de autos, otra vez no sabían, otra vez tuve que romper las pelotas, me terminaron dando una revistita que tenía como 10 en una lista.
Llamé a los 10. Todos fully-booked. Todos menos uno, así que arranqué para ahí.

El lugar de entrada tenía aspecto sospechoso, la verdad. Algo pintaba feo. Y yo con los alquileres de autos soy como delicado porque hay un montón de temas de seguros, de qué pasa si pisás una vieja, o si hacés concha el auto tirándolo por un barranco. Todas cosas que no deberían pasar pero podrían, y yo no quiero quilombos en el primer mundo.
La mina por supuesto hablaba inglés como el orto, me dijo que está todo fully-insured pero necesita un depósito de 800 euros (ya no tenía mucho sentido eso).
Le dí mi tarjeta pero, otra vez, no anduvo porque tiene que ser de esas putas tarjetas que usan acá (ya voy a expandir al respecto).

Mierda, mierda, mierda. Me quedé sin opciones.
La verdad ya a esta altura estaba bastante desilusionado, y bastante caliente.
Me sorprende mucho lo mal organizado que está el transporte público, en un lugar tan extremadamente turístico. No puede ser que no haya forma civilizada de llegar a los chateaux, o que haya 2 bondis por día. Esto en USA no pasa ni en pedo. En USA tenés un shuttle que te lleva cada 40 segundos, te trae, te da comida, te tiran la goma, lo que haga falta.
Estos pelotudos tienen brutas atracciones turísticas, y se las ingenian para hacertela bien difícil llegar ahí.

Y para colmo, los europeos y sus putas tarjetas de crédito.


NOTA DESCOLGADA: Las tarjetas de crédito europeas
Esto va a ser largo, porque tengo mucho para quejarme.
Resulta que yo me entero de esta historia en París. París tiene un sistema absolutamente brillante de transporte público: bicicletas.
Por toda la puta ciudad hay estaciones con bicicletas (más de 300 estaciones, con unas 20 bicicletas cada una). Vos llegás a una de esas y te comprás una tarjetita (si sos de acá ya la tenés la tarjetita, claro). Con esa tarjetita sacás una bicicleta, la usás, y cuando terminás la dejás en cualquiera de las otras estaciones. Para comprar la tarjetita tenés que poner tu tarjeta de crédito, y los tipos te capturan 150 euros por las dudas, para que no te afanes la bici.
Y tiene un sistema de precios que al principio parece diseñado por imbéciles (o por franceses, claro), pero en realidad tiene mucho sentido.
- Primeros 30 minutos: gratis
- Siguientes 30 minutos: 1 Euro
- Siguientes 30 minutos: 2 Euros
- Cada 30 minutos después de eso: 4 Euros

Está al revés! Y si la usás todo el día te sale como 9,000 euros!
Pero claro, en realidad tiene mucho sentido. La idea es que la gente (principalmente la gente local) pueda moverse fácilmente por la ciudad, rápido, seguro y barato. Eso, más la brutísima red de subtes que tienen, y realmente fomentás que no haya autos en la ciudad. El escalonado de precios tiene mucho sentido, porque sino nunca habría bicicletas disponibles. Lo que hacen todos (lo he visto bastante), es devolver la bicicleta, e instantáneamente llevarse otra y seguir andando gratis. Que vale, está bien. Pero si no te mataran por llevártela mucho tiempo, todo el mundo se las llevaría todo el día, y no habría ni una disponible. Es genial.
Y para mí era ideal. En 30 minutos podés llegar bien tranquilo de una punta a la otra de París. Encima gratis…

El único detalle: nunca pude sacar una de las putas tarjetas. Siempre me rechazaba la tarjeta de crédito. Y me cagué preguntando, pero nadie me supo dar una explicación digna (o al menos, inteligible). La máquina me daba un error digno de Microsoft: Transaction Failed. Gracias, sos un amigo.

Hasta que otro día, de pura casualidad, estábamos cenando con Brian y su hermano, Mike Conte, que vive en París, y Mike me explicó: Resulta que acá las tarjetas de crédito, además de la banda magnética, tienen un chip EEPROM. O sea, son “smart cards”, que de smart no tienen un carajo, solamente tienen un poco de memoria.
La idea, aparentemente, es poder hacer transacciones offline. O sea, un determinado lector de tarjetas no necesita estar conectado a nada centralizado para chequear tu límite de crédito. Simplemente se fija en el chip, y si tiene límite disponible, anota la transacción, para que el próximo sepa que queda menos límite. (Mucho mejor que el POSNet normal que anda llamando por módem cada vez)

Mi primer reacción fue, obviamente: “Pero eso es hackeable! MUY hackeable!”
A lo que Mike me dijo, muy tranquilo: “Sí, claro, todo es hackeable”

Cute.
Realmente no me imagino cómo podría funcionar ese sistema. Si cualquier aparatito puede andar leyendo y escribiendo mi chip, no hay nada que me impida a MI leerlo y escribirlo con MI computadora, y jugar con los límites de crédito como se me cante las bolas. Además, cómo se sincroniza la data de ese chip con el mundo real?
Por ejemplo, cuando pago la tarjeta todos los meses, me tiene que devolver mi límite. Cómo sabe el chip?
En fin, da para investigar el tema.

Pero el punto de toda esta historia es que los tarados de los europeos se inventaron su propio sistema de tarjetas, que es incompatible con el resto del mundo, porque total ellos son Europa y qué carajo les importa el resto.
En realidad, no es incompatible. Los establecimientos dignos (hoteles, restaurantes) tienen un POSNet como el nuestro, y andan nuestras tarjetas. Pero los establecimientos chiquitos, y muchos no tan chiquitos, solamente aceptan las otras tarjetas, y si no sos europeo te cagás, y listo. Jodete por no pertenecer. Puto.

Y obviamente, las máquinas que venden boletos de tren, y el puto alquiler de autos este necesitan esas tarjetitas.

Digo yo…
Por qué no se van un poquitito a la concha de su madre con sus smart cards?


En fin, estaba en Tours, ciudad bastante poco pintoresca, sin bondi, sin tren, sin auto, sin una mierda, y bastante desilusionado.
No quería hacer las excursiones porque eran una cagada, la verdad, y encima te robaban 43 euros por el bondi solo (a eso había que sumarle las entradas a cada lugar). Pero no me quedaba otra, era evidentemente la única forma de hacer los chateaux que yo quería.

Y la única excursión que me servía arrancaba mañana, a las 9 AM.
Así que hoy estaba perdido.

Como no me podía resignar tan fácilmente, me fui al McDonals (el único lugar donde te podés sentar en una mesita sin que te echen a la mierda) y me puse a mirar todos los folletos, mis notas, Lonely Planet, etc.
Lo único que me quedaba para hacer hoy, la verdad, era ir a Chinon, que era otro chateau que quería ver, bastante bestial, y para ir ahí sí tenía tren que me llevara, y hasta uno que me trajera de vuelta, qué más querés?

Bien, voy a la oficina de turismo a comprar la excursión. Le muestro el folletito que tenía en mi mano, y me dicen “no, nosotros no trabajamos con esa empresa (oops), nosotros trabajamos con estas”. Y me muestra 3 folletos de 3 empresas que ofrecían exactamente las mismas excursiones que la que yo quería, a exactamente el mismo precio. Me están tomando por pelotudo?
Sí, dale! Cualquier empresa! Reservame para mañana.
No, a ver, mañana esta no sale. A ver esta otra? Llama y me dice “no, mañana no hacen la que vos querés, hacen otra”. Siguió así por la lista de empresas y todas, por algún motivo imbécil u otro, me dijo que no. Puta que lo parió.

Y me empezó a ofrecer otras cosas que yo sabía que no quería…
Andá a la concha de tu madre.

Le pregunté dónde podía contratar la que YO quería y que ella no tenía, y me mandó a la estación de tren. Bueh, por lo menos está cerca.
Pero para esta altura ya me las veía medio feas.
No sé de dónde, por lo menos, me dio un buen mapa rutero, y vi que Ussé no estaba lejos de Chinon.
Tal vez desde Chinon hay algo que me lleve a Ussé. Aunque sea un taxi, no sé.

En la estación de tren, chequeé los horarios: Había un tren a Chinon a las 12:20, y uno que volvía a las 19:15. Perfecto!

Y en la estación de tren estaba el flaco vendiendo estas excursiones, que sí tenía disponibilidad, que sí hablaba inglés, y hasta tenía ganas de ayudar. Raro las tres juntas en un francés, debe ser extranjero.

Compro la excursión, y me pongo a hablar con el tipo, de cómo llegar a Ussé, que me sorprende que el sistema de transporte esté tan mal hecho, que ahora voy a Chinon, y mirando el mapa llegamos a la conclusión con el tipo de que la posta es ir a Chinon, y alquilarme una bici para ir a Ussé.
Según el mapa son unos 15 km. Yo no estaba muy seguro, la verdad, pero 10km no parece mucho, así que 15 tampoco, y encima el tipo me convenció. Me dijo “sí, el otro día con mis nenes hicimos 10km en bicicleta. No es nada!”. Miré la Lonely, en Chinon alquilaban bicicletas, listo.

Aaaaah!
Ahora sí. Nuevamente el universo se había alineado alrededor mío, como debe ser. Costó un poco de esfuerzo, pero ya me sentía mucho más cómodo.
Y de puro pedo, hoy me agarré la brújula! Que va a ser fundamental para la parte de la bicicleta, creo.
Genial.
Para terminar, hoy toda la mañana el clima había estado horrible. Parecía como que iba a llover, todo nublado, una cagada. Yo hasta estaba medio con miedo de alquilarme un auto y que después me llueva todo el día. Alrededor de la hora cuando me tomé el tren, se fueron las nubes, y salió un sol radiante. Parecía joda.

Eso sí, para esta altura ya eran las 12.00. Me pasé toda la puta mañana dando vueltas y tratando de organizar algo.


El viaje a Chinon fue como una hora. Primero vino un tren minúsculo (tenía 1 vagón) que nos llevó a algún lugar en el medio, y después un bondi nos arrimó a Chinon.
Cuando me bajé no lo podía creer.

Otro pueblito medieval, pero mejor. 9,000 habitantes. Acá sí que no hay nada de nada de nada.
Un carajo me iba a conseguir un taxi que me lleve a Ussé, no hay niguna clase de sistema de transporte en el pueblo.


Una de las plazas, con bruta estatua conmemorativa de Juana de Arco (que no me acuerdo si nació acá, o si acá tuvo su revelación, pero algo tiene que ver con este lugar)



Más casitas lindas…

Y el primer objetivo, obviamente, era conseguir una bicicleta. Después de eso ya iba a estar todo mucho más fácil.
Me mandé a la oficina de turismo, y me recomendó dos lugares. Uno estaba cerrado. Fui a un hotel que mencionaba la Lonely, que supuestamente alquilaban bicicletas, y no tenían más. Uhhh, mala señal.
Encima solamente de caminar, yo ya estaba físicamente cansado. No estaba en el mejor estado para pedalear, la verdad.

Fui al último lugar que me quedaba, y sí, tenían. Como 30 bicicletas mountain buenísimas, 21 cambios, suspensión, todo joya. Hasta me dieron un kit de supervivencia con inflador, parches para las gomas, una cámara nueva, todo. Impecable.
8 euros por medio día. Fantástico!

Volví a la oficina de turismo, le pedí instrucciones más detalladas de cómo llegar pedaleando a Ussé, la mina me dio todos los detalles, una pinturita.
Me compré un panini de jamón y queso, 2 litros de agua, y a la ruta.

Lo único que se olvidó de avisarme la mina es que el último tipo que intentó hacer esto ahora está en Beijing compitiendo en el triatlon. La puta que lo parió!
Para empezar, para salir de Chinon tuve que salir caminando, porque la calle era vertical. Y ni bien salí a la ruta, hice 500 metros y agarré una bajada de la san puta (que obviamente, después iba a tener que volver a subir), y ya no me gustó nada.

Por lo menos, según el cartel, eran 12 km, no 15. Pero lo que yo no conté (sí, estuve muy pelotudo, sí), es que no son 12, son 24… Porque hay que volver, vio? Y 24 km de valles, con subidas y bajadas, y mucho muuucho viento. Y por supuesto mi estado no es precisamente el de un atleta internacional. Ya a la mitad del camino estaba hecho mierda.
Pero bueno, no estuvo tan mal.
Llegué. Medio hecho mierda, caminando en las subidas, pero llegué.
Y en 50 minutos, no estaba tan jodido, tenía suficiente tiempo para recorrer y volver sin que me cierren.


Eso es Ussé.
Es el castillo de la bella durmiente!
Mierda que me iba a perder el castillo de la bella durmiente!

Parece que en este castillo se inspiró Perrault cuando escribió el cuento. Y la verdad que es increíblemente lindo. Muy disney.


No tengo muy buenas fotos, porque no había de donde sacarle.

Por dentro estaba muy bueno. El castillo este es privado, vive una familia acá, y el duque, que no se llenó de guita siendo boludo, lo ambientó muuy bien con el curro de la bella durmiente. Por ejemplo, todos los salones que tiene, igual que los otros castillos, acá están poblados de muñecos disfrazados, cosa que es una pelotudez, pero para un niño garpa muuucho más. Y aparte el castillo da para cuento de hadas. Tiene varias torres ideales para encerrar princesas, y para que la bruja viva arriba de todo. Tiene una mazmorra. Tiene un sótano con un pasadizo para escaparse al bosque. Tiene cuevas, jardines, es fantástico.

Y la verdad que para niños es genial.





Después viene la parte más seria:



Cada castillo aparentemente tiene su propia iglesia


Las cuevas, donde hacen vino.
Esa es otra, aparentemente en el Loire, todo el mundo hace vino. Varios tienen degustaciones y hasta ahora, todo lo que probé es una cagada la verdad.

En definitiva, valió mucho la pena la pedaleada. El castillo este está increíble.


El viaje de vuelta fue obviamente más largo, no sólo porque estaba roto, sino también porque Chinon está más bastante alto que Ussé. Y ya que estaba aproveché para sacar fotos y videos del camino y del pueblito intermedio que pasé, Huismes:


Los videos se los debo.


Y finalmente, Chinon. No pude entrar al chateau, porque estaba en refacción. Igual ya no tenía más fuerza, así que le saqué unas fotos, devolví la bici, y me fui caminando bien despacito a la terminal de tren, donde me tomé el bondi que me llevó de vuelta para Tours


En Tours descubrí que tiene más onda de lo que yo creía, sólamente había que encontrar la zona que se pone.




Me comí una rica cena ahí nomás, y me fui a la camita

15/7 - Val du Loire - Blois - Chambord

Tuesday, July 22nd, 2008

Al final, no planeé nada. Sólo sé que quiero recorrer el Valle del Loire, que está lleno de castillos y palacios (chateaux, que me parece que es un término bastante abarcativo).
Como hay mil chateaux, y no sabía bien cuáles valían la pena (y la Lonely Planet no ayudó mucho), estuve mirando fotos en Internet y eligiendo.

Básicamente quiero ver 4 sí o sí, y luego los que pueda:

  • Chambord
  • Chenonceau
  • Ussé
  • Angers

Esos son los imperdibles, y el que quedaba más cerca de París era Chambord, y parecía estar cerca de un pueblito llamado Blois, así que enfilé para ahí.

El primer tren salía 7.22. Me levanté bien tempranito, llegué a la Gare a las 7.00, y estuve media fucking hora haciendo cola para comprar el pasaje. Esta es probablemente una de las cosas que más me sacan de quicio de los franceses (que a esta altura, ya me tienen repodrido). Todo se lo toman con demasiada calma! Hijo de puta! Laburá!
De 10 ventanillas para vender tickets había 2 abiertas, y una cola gigante. Y esto pasa todo el tiempo, en todos lados hay colas insoportables.
Por supuesto perdí el tren, y me tuve que tomar el siguiente que salía como 2 horas después. La concha de sus madres, putos del orto. Me levanté temprano al pedo al final.

Eso sí, salí de la Gare de Blois, y me puse instantáneamente de buen humor.
Whooaaaa!! Blois es un pueblito medieval! Nadie me había avisado eso!
Y tiene 47,000 habitantes, así que es super pequeño y lindísimo.




Ese es mi hotel. Muy barato, habitación privada, sin baño.
Pero mucho mucho charm.
El de la recepción es medio creepy, y medio raro, pero tiene buena onda y quiere ayudar.

Tiré las valijas en la habitación, y me fui a la plaza central, donde hay un chateau también, y está la oficina de turismo, que es lo que me interesa para llegar a Chambord.
Pero tomé un camino un poco más largo, y paseé un poco por el pueblito. Es precioso la verdad.



No hay caso, me encantan estos pueblitos antiguos.

En la oficina de turismo me indicaron muy amablemente el bondi que me tenía que tomar, y justo había uno que salía en 5 minutos, así que me fui cagando a la parada y me lo tomé.

Media hora después…


Chateau de Chambord

Qué tal eh?

Chambord fue construído (empezado en realidad) por François I, en 1519. El objetivo: poder cazar en el bosque. Tomó nada más que 1800 tipos y 15 años. Una ganga. Y al final, vivió acá solamente 42 días. Una belleza. La mayoría de estos castillos son así, los construyeron al pedo porque se la pasaban rajando de todo (con justa razón, cada vez que agarraban a uno lo guillotinaban)

Igualmente no lo construyeron todo junto. Primero hicieron la parte central, y luego le fueron agregando alas y más cosas. Sorprendentemente, no quedó hecho un engendro, lo hicieron bien la verdad.

En realidad es mucho más lindo de lo que se ve en la foto. Pasa que las fotos lindas de todos estos chateaux están sacadas desde helicópteros. Así cualquiera.


El tipo tiene su pequeño río ahí, y terrible campo, mucha vista la verdad.


Esto es del otro lado (no me queda muy claro cuál de los dos es “adelante”)

El palacio por dentro está muy bueno. A los tipos les gustaba la caza obviamente, y hay varias salas dedicadas a animales embalsamados, cuernos en las paredes, etc. También tiene 50 km cuadrados de campo para ir a cazar. Tranquilo el tipo.

En el medio del palacio hay una bruta escalera en doble hélice, que parece que es uno de los “features” del palacio. Es una de esas escaleras que dicen que las inventó Leonardo, donde cada uno ve al otro, pero no puede llegar a donde está (como las de la cancha de River, bah)



Ese es el eje central

Algunas fotos de las habitaciones:








Esa es una de las alas agregadas al castillo, vista desde el centro.



El techo es espectacular. Parecen piezas de ajedrez, es muy loco. Lástima que no lo pude agarrar bien en ninguna foto (esto de no tener un helicóptero me está matando)


Terminado el paseo, eran como las 2 de la tarde, y el próximo bondi pasaba como a las 5, y yo no pensaba quedarme 3 horas ahí sentado, así que caminé un poco por la ruta y me puse a hacer dedo.

Previsiblemente, dado que soy feo, y sucio, no me levantaban ni por puta. Hasta me miraban raro, como si estuviera haciendo algo completamente anormal…
Finalmente pararon un pendejo con su novia (no podían tener más de 20 años) y me levantaron.

Buena onda los flacos. No hablaban un carajo de inglés pero igual nos comunicamos decentemente. El pibe manejaba como un demente, yo ya no sabía de dónde agarrarme. En un momento, de la nada, me pregunta:
- Vos tenés auto?
- Sí, en Buenos Aires, un 206.
- Ah, sí! Yo tenía un 206. Lindo auto. Lo volqué. 3 vueltas dio.

Gracias pibe, me quedo más tranquilo!

Terminamos paseando bastante, porque pasamos de Blois para cargar nafta, y después volvimos, pero igual terminé ganando bastante tiempo (y me ahorré 1 euro del bondi, je)

Me dejaron justo en la plaza central de Blois, donde está el chateau,
Este no es tan espectacular la verdad, pero me mandé igual (aparte, me colé, porque entré por el gift shop que es la salida. Giles)




Una de las cosas interesantes que tiene es que, no entiendo bien por qué, pero tiene varias alas cada una con un estilo distinto. Como que la fueron construyendo por cachos, no entendí. Esta es medieval.


Lo que sí estuvo muy bueno fue la vista del pueblo desde arriba.




Y me vino bien porque no sabía que había bruta iglesia acá, así que aproveché para conocerla después.


Aparentemente había una especie de show de mosqueteros más tarde, porque vi varios flacos así disfrazados.
Obviamente, me enteré cuando ya me había ido, así que me lo perdí.


La catedral del pueblo

Y después seguí paseando por ahí, sin demasiado rumbo. Increíble el pueblo:



El Hotel de Ville, que parece que siempre es el edificio más lindo de todos los pueblos/ciudades.

Como a las 7 de la tarde me volví al hotel y me tiré a dormir porque estaba arruinado.
Después estuve averiguando un poco qué hacer mañana, y vi que tengo que ir a Tours, para hacer Chenonceau y Azay-le-Rideau.

Salí a cenar, me olvidé que era un pueblito, a las 10 de la noche no había nada abierto. Lo único que había era una kebab-ería berreta, así que me clavé algo innombrable ahí y me fui a dormir.

Una muy interesante fue el loquito del hotel, que me dijo que le avisara cuando quería usar Internet, que el me la “habilitaba”. Al principio pensé que quería decir que me daba el password, hasta que le dije más tarde que quería usarla y hizo “algo” y de repente me apareció en la lista de redes para conectarme.
Bueno, joya.
Cuando me voy a comer, el tipo me dice “vas a seguir usando la wifi?”.
No entendí muy bien qué carajo me estaba tratando de preguntar, así que indagué un poquito.
Resulta que el enfermito este apaga el router si nadie usa la wi-fi, porque le da dolor de cabeza. WTF??

El hotel estaba bueno, pero tenía un problema. La luz era con esas lamparitas tipo tubo fluorescente, y evidentemente los pelotudos estaban cortando el neutro con la llave.
Resultado: Cada 15 segundos tenía un pequeño flash de luz. Efecto que obviamente sólo se ve de noche, cuando tratás de dormir. De día ni se nota.
Resultado: Dormí con la luz prendida. (Intenté desenroscar la lamparita, pero tenía que sacar todo el plaffond, y prácticamente tenía que desarmar el hotel para llegar hasta ahí). Ta que los parió.