Archive for May, 2009

13/4 - Luxor

Sunday, May 3rd, 2009

Anoche, cuando llegamos a nuestro hotel, nos encontramos con una nueva mersada toallera:

No son un amor estos muchachos?

En fin, cuestión que hace unos días que vengo puteando a la Lonely Planet porque gracias a la falta de información, y en algunos casos a la desinformación que tiene, planeamos toda la parte sur del viaje como el orto. Tenemos un día de más acá en Luxor, y un día de más entre Aswan y Abu Simbel (donde nos quedamos a dormir porque creíamos que no quedaba otra, y definitivamente hay muchas opciones).
No es el fin del mundo, la verdad, pero dado que este viaje sí fue planeado, y que esos dos días son exactamente los que nos faltan para ver la única cosa en Egipto que nos vamos a quedar sin ver, me rompe mucho los huevos.
Por supuesto, eso no sería un problema si el puto tren sleeper del orto que nos va a llevar de vuelta al Cairo permitiera cambiar de fecha los pasajes, cosa que no es posible en absoluto, tengo que tirarlo a la basura y comprar otro.
En retrospectiva, de hecho, tal vez deberíamos haber hecho eso, por más que salieron 60 USD cada uno.

Y bueh, ya estamos acá.
Y ya que estamos al pedo, Paula se entusiasmó con la idea de hacer un vuelito en globo, que sale carísimo, pero la verdad ninguno de los dos anduvo nunca en uno, y dado lo que es Luxor, la idea prometía unas vistas espectaculares desde arriba.

Asi que nos levantamos a las 4.30 de la mañana, para que nos pasaran a buscar a las 5, para ver el amanecer sobre el Nilo.
Vino la van, ya con unos turistas adentro, pasó por otros hoteles, y ya estaba empezando a clarear y yo la idea del amanecer la veía cada vez menos probable.

La van nos dejó en un muelle, donde nos subimos a unos barquitos, tomamos el té, el tipo nos contó un poco cómo iba a ser esto, nos dio un disclaimer donde firmábamos que jurábamos solemnemente que cualquier cosa que nos pasara era culpa nuestra, aún si el capitán del globo estaba borracho, y aún si lo ponía boca abajo intencionalmente, mientras el sol salía muy tranquilo por detrás de las casas.
Como les comentaba, si algo no le gusta a Paula es cuando se dan esta clase de problemas organizativos, especialmente cuando pagamos un precio “premium”.
A esta altura, ni habíamos empezado y ya estaba a las recontra puteadas.

Para la época en que el barquito efectivamente arrancó (tomó bastante tiempo, y nunca supimos por qué), el sol ya estaba como a 30 grados de altura (medida que seguramente es astronómicamente incorrecta, pero es el ángulo entre la línea que unía mi ojo y el sol, contra la superficie del agua). O sea, bastante arriba, bah. Ni por puta íbamos a ver un amanecer.

Ven lo que les digo del smog?

Mientras cruzábamos, desde el barquito ya se veían bastantes globos arriba, cosa que elicitaba toda clase de suspiros del estilo “Aaaaayy, mirá qué lindos los globos”, pero que a mí me olía increíblemente mal.

Llegamos al otro lado, y nos suben a una camionetita que empieza a andar por el medio de la nada, por caminos de mierda en el medio de un poblado, y sorprendentemente, parece no conocer el camino y va hacia atrás y hacia adelante.
Después de un buen rato de esto, entendimos lo que pasaba…
No estábamos yendo a una “plataforma de lanzamiento de globos”. Lo que pasaba es que no íbamos a ser los primeros en subir al globo, sino los segundos, y la camioneta estaba persiguiendo al globo desde abajo, tratando de adivinar hacia dónde iba a ir, según las intenciones de Aeolus.

Para los que han jugado al Pong, estábamos haciendo más o menos el mismo trackeo de la pelotita, solo que por caminos de mierda en medio de un poblado.

Para la época en la que el globo bajó, por supuesto, el sol estaba recontra-arriba (otra medida astronómicamente precisa), y Paula y yo estábamos los dos a las recontraputeadas con estos improvisados de mierda.

Ahora, para ser justos, hubo una parte de la excursión que sí estuvo buena. Yo nunca había andado en globo, y todo lo relacionado con el vuelo me resultó bastante interesante (si bien también me pareció que es bastante boludo volar un globo, o al menos volarlo como lo vuelan estos, ya voy a expandir sobre el tema).
Ya saben cómo soy, a mí me gusta observar las pequeñas cosas, como que cuando bajaron a los primeros turistas, se colgaron seis negros bien macizos del globo para que no se vaya para arriba, y la carga de turistas nuevos no se hizo como uno esperaría, bajando a los viejos y subiendo a los nuevos, porque si llegás a hacer eso el globo se va bien a la mierda. Instead, tuvimos que ir bajando y subiendo de 2 en 2, mientras el capitán le iba dando chorros de fuego para que no levante, pero tampoco se desmorone.

Pero bueno, como les decía, al no ser los primeros en subir, y al haber viento Oeste, el globo ya estaba demasiado lejos del Nilo cuando subimos, y seguía yendo en la dirección incorrecta, con lo cual no vimos absolutamente una mierda de nada más que un pequeño poblado y muchísimos cultivos.
Estuvo un poco bueno ver a la gente desde arriba cosechando todo a mano, y atando los fardos de lo que carajo fuera que cosechaban, pero lo cierto es que nosotros habíamos garpado 90% para ver a Luxor desde el aire, no para ver cómo es un vuelo en globo (que sería el otro 10%, tal vez), con lo cual nos cagaron como de arriba de un globo.

Ahora, lo de estos tipos es realmente buenísimo.
Se acuerdan de lo que leyeron de chiquitos, sobre los Montgolfier?
Toda esa joda de que el globo sube y baja, y a distintas alturas hay corrientes de viento en distintas direcciones, entonces vos elegías para donde ir poniéndote a la altura correcta?
Bueno, resulta que los Montgolfier eran unos giles, y eso de las alturas y las corrientes es todo una pendejada.
Los egipcios tienen un sistema mucho mejor. Es increíblemente sencillo.
Vos despegás con el globo, y lo ponés a la altura que se te canta el ojete. Luego, mantenes esa altura por tanto tiempo como se te cante el ojete, o subís o bajás, nuevamente, según indique tu ojete. Y cuando se te canta el ojete aterrizar, aterrizás. Donde carajo sea que estés, encima de lo que tenga la mala suerte de estar abajo tuyo.
Ah! Y te asegurás de tener un boludo en tierra que te vaya siguiendo, sino estás al horno.
Y ya, es mucho más fácil.
Y si querías ir para otro lado… Así es la vida.
Porque como verán, como bien nos explicaron mientras nos quejábamos después de bajar del globo, “it’s not my fault, it’s the wind, we don’t control the wind”.
Unos genios.

Bueh, procedo a contar cosas varias del viaje, sin ningún orden aparente:

Esta es una que vimos antes de subir, y me pareció una idea macabramente mala. O sea, globos, viento, globos a la merced del viento… Cables de alta tensión…
Hmmmm… Soy yo, o algo no está bien en ese cuadro?

Como les decía, la parte “científica” del globo es interesante. Si bien el estilo de manejo es una pelotudez, dado que no controlan hacia donde van, igualmente no es tan sencillo, por un problema, básicamente, de inercia térmica. Esto es como el buceo, en que controlás la altura por flotación, y todo es bastante lento, pero la diferencia es que mientras en el buceo podés soltar y meter aire relativamente rápido, y lo que lo hace lento es tu inercia mecánica, en el globo calentar el aire tarda un rato, y lo que es peor, una vez que se calentó vas a subir como un boludo hasta que se enfríe solito, porque no hay puta forma de enfriarlo.
Pensándolo, tal vez se podría abrir la válvula de gas para que salga el gas frío, pero eso implicaría apagar el “piloto” y prenderlo de vuelta, o tal vez tener otra salida… No sé, pero lo cierto es que el tipo nunca lo hizo, con lo cual o no se puede, o no hace falta. Pero eso me hizo ganarle bastante respeto al tema.

Y lo otro que impone respeto son los quemadores:

De hecho el globo está separado en 3 partes: una en el medio para el capitán y los tanques de gas (y los quemadores), y dos a los costados para los turistas. Las partes de los costados tienen arriba unos chapones que, si no te ponés abajo, te rostizás como un pollo al spiedo. A mí se me chamuscaba la pelada mal. Es terrible la llamarada esa.

Una que me quedó picando: Además de prender y apagar los quemadores, el capitán tiene unas sogas que tirando abren unas ventanitas al costado del globo. Alguien tiene idea qué puede llegar a hacer eso?
No creo que por presión del globo haga salir aire por ahí y impulse el globo, no? No parece significativo contra el viento…




Según el altímetro del tipo estábamos a 500 metros. Para mí, que siempre asumo que me están cagando, estábamos a menos, pero no creo que tuviera ese aparatito solo para mentirle al único turista que se dignaba a mirarlo (yo, claro).

Ese era un nenito que tenía tremendo cagazo, pobrecito, en cuanto el chabón le dio al quemador por primera vez, se sentó ahí y no se movió hasta que aterrizamos.

El aterrizaje estuvo muy bizarro. El tipo primero puso el globo como a 1 metro del piso, más o menos donde pudo, y ahí vinieron corriendo 6 flacos, lo agarraron, y lo llevaron caminando para donde querían, que era donde estaba la camioneta, mientras el capitán lo mantenía a nivel con los quemadores, o lo levantaba un cacho cada vez que venía una piedra grande y nos la íbamos a poner. Un fenómeno.

Y el desinflado del globo estuvo muy interesante.
Primero, abre una especie de ventanita arriba, para dejar salir el aire.

Así y todo, tardó un huevo en desinflarse.
Luego, una vez que cae, tienen un problema… El aire caliente queda atrapado en el medio, porque la ventanita de arriba cae primero, entonces tienen que empezar a acogotarlo y sacar el aire a mano.

Finalmente el último obstáculo:

No hay que meter camionetas en el desierto si no son 4×4, muchachos, no aprendieron nada todavía?

Ahora, me quedé con la leche de una… Cómo carajo inflan el globo? Porque de alguna manera hay que poner el globo abierto encima de los quemadores, y lograr que no se te prenda fuego la tela…
Tal vez poniendo la canasta horizontal? No parece funcionar, el fuego se iría para arriba igual…
Posiblemente hoy usen esos calefactorcitos que se pone uno en su oficina, que no es más que un ventilador con una resistencia, para tirar aire caliente horizontal al globo… En ese caso… Cómo hacían los Montgolfier?

Durante la vuelta nos entretuvimos con Paula puteándonos con cuanta persona parecía estar a cargo, a ver si conseguíamos algo (algo siendo un partial refund). Hell, me funcionó en Xi’An, quién te dice?
Por supuesto asumíamos que no íbamos a conseguir nada, pero no teníamos nada mejor que hacer en el camino de vuelta, y como bien aprendí hoy, mi novia también disfruta de molestar a la gente.

Nuestro argumento era: Yo pagué para ver Luxor desde arriba, y vimos solo crops. Ya tengo crops para ver en mi país, y son mejores. Ergo: devolvé la guita, puto.

El argumento de ellos era: “It’s not our fault, it’s the wizard”
Literalmente dijo eso.
A esto Paula y yo dijimos “qué?!?”, mientras yo me imaginaba a Merlín, con gorrito y todo, subido a una montaña controlando los globos con su varita mágica.

“Cómo the wizard?!?”

También nos decían que ellos no tienen la culpa, que es el viento y ellos no controlan el viento. Cosa que será cierta, pero si hubiéramos salido primeros (únicos, más bien), y la salida inicial es desde algún lugar cerca del Nilo, entonces al menos al principio hubiéramos visto algo.
Y, dado que nos habíamos levantado a las 4.30 AM para esta joda, asumíamos naturalmente que íbamos a ser los primeros.

Y seguimos back and forth, el pibito que nos llevó en la van me dirigió al capitán del globo, que llamó a alguien que supuestamente estaba a cargo, y me tuvieron dando vueltas back and forth que me llamaban que no me llamaban, hasta que hablo con un tipo por teléfono que me recagó a gritos, y me explicó que no es su culpa, que fue “the wizard”, y “the wind”, y que él no tiene ningún control sobre nada porque a dónde va el globo se considera Acto de Dios, como bien está especificado en el Código Civil, y por lo tanto él se lava las manos.

Claro que yo le decía que el promete un servicio, y se tiene que hacer cargo de lo que promete, porque a mí no me dijeron que iba a ver un templo “tal vez, si el viento era gentil con nosotros”. Pero bueh, obviamente no llegamos a nada.

Finalmente, cuando nos bajamos de la camioneta y caminamos los 100 metros al hotel con el boludo inicial, Paula hizo una escena genial, a los gritos pelados, completamente indignada. Tanto que yo pensé que le estaba agarrando una úlcera, y ya ni me parecía divertido, porque pensé que se lo había creído y la estaba pasando mal, pero en cuanto terminaba de putearlo al tipo me miraba y se cagaba de risa.

Esa es mi novia!

Para ser absolutamente justos, la culpa acá la tenía el garca del front desk del hotel. Yo estoy muy contento con este hotel como hotel, con la honestidad del dueño y todo eso. Pero las excursiones que te venden están mal publicitadas a propósito. Como mínimo, el tipo me tendría que haber dicho que saliendo a las 5 no iba a ser el primero en el globo, porque es el del hotel y vos supuestamente confiás en lo que te dice. Y no me vas a decir que el chabón no sabe a qué hora te tienen que pasar a buscar para ir primero o segundo, no te la creo.
Así que mientras recomiendo el Happy Land Luxor Hotel, no les compren nunca una excursión de nada.

Y así las cosas, terminamos la excursión en globo, nos divertimos haciendo la escenita, desayunamos en el hotel, y todo bien, pero nos quedó una picando…
Qué onda con “el wizard”?
Y nos quedamos con la leche nomás, hasta que unos cuantos días después, hablando con otro tipo, tuvimos un “Bibul moment”. No me acuerdo bien quién fue, pero dijo algo así como “the wizard today is cold”…
Claro!

Weather!

Era el weather, no Merlín!
Ahora todo tiene sentido.


Volvimos al hotel, desayunamos, y volvimos a salir, para ir a buscar a nuestro taxista para el día.
Por supuesto, después de lo de ayer, teníamos que tener mucho cuidado de que no nos encuentre Akmhed “I kill you”, así que estuvimos medio paranoicos un rato.
Por supuesto “I kill you” no nos vio, encontramos a nuestro taxista, cruzamos en ferry público (1 pound, toda una experiencia), y nos subimos al taxi donde sorprendentemente había otro conductor (supuestamente el hermano).

Esta es una modalidad que se da bastante…
A veces el que te consigue como cliente maneja el taxi, pero va acompañado sin ningún motivo aparente.
Muchas otras, el que anda pescando boludos no es el taxista, sino una especie de “procurador” (una sanguijuela miserable, claro). Tiene sentido, el tipo habla inglés, el taxista no, él consigue un boludo, regatea el precio, y luego le dice al taxista dónde ir y por cuánto. Por supuesto, el intermediario siempre te sube el precio.

En fin, llegamos al West Bank, y fuimos primero al Valley of the Kings.
Nosotros sabíamos qué tumbas ya habíamos hecho, y sabíamos a cuáles queríamos ir. Lo que no sabíamos, como había mencionado antes, era cuáles estaban abiertas. Y cuando lo supimos (y las que recomendaba la Lonely estaban cerradas), no sabíamos muy bien a cuáles ir. Aparte, en teoría al menos, no hay “mejores”, porque hay obviamente infinitos criterios. Como en todo en esta vida, vos podés preferir la más grande, la más larga, la más ancha, la más derecha, la más torcida, la más dura (lo cual implica esculturas mejor conservadas), la más colorida, etc.

Finalmente encontramos uno que se dignó a recomendarnos un par, y nos mandamos.

Empezamos por la de Tuthmosis III, la única recomendada por la Lonely que estaba abierta. Y la que estaba más lejos de todas (bien en la punta del valle, subiendo unas escaleras infinitas). Supuestamente era la mejor…
Y tenía su valor novedoso, en cuanto que los jeroglíficos estaban hechos como de monigotes (no encontramos una explicación digna para esto, porque vimos jeroglíficos mejores y más viejos), y eso no lo habíamos visto nunca antes. Pero fuera de eso, no era demasiado memorable.

Y ya saliendo de acá empezamos a morir bajo el calor. Porque no sólo hacía un calor insoportable, con un sol infernal, sino que nosotros habíamos dormido 3 horas nada más, y ya veníamos rotos de los días anteriores.
De acá en adelante, todo el día nos fuimos sintiendo cada vez peor.

La siguiente tumba fue la de Siptah, que estaba también en esta punta, y estaba mucho mejor que la de Tuthmosis, y creo que también mucho mejor que todas las que vimos el primer dia.
Confirmado, el guía no tenía ganas de caminar ni de cagarse de calor.

Luego, Tausert, que fue lejos lo mejor que vimos. Tenía muchas cámaras, con muchas esculturas, colores muy conservados, y todo en perfectísimo estado. En esta más que nunca quería sacar fotos, y los puteé más que a nadie en mi vida a estos conchudos. Realmente estaba indescriptible.

Ahí tienen el esquemita de la tumba, es lo mejor que pude obtener.

Finalmente, fuimos a la de Ramses VI, que requiere de un ticket extra, y que el primer día no hicimos porque el guía nos la vendió como que era una cagada.
Qué caradura.
Esta es lejos la segunda mejor que vimos, compitiendo muy de cerca con la de Tausert. Otra vez, muchísima escultura, colores perfectamente conservados, y mucho mucho para ver. Increíble.
Encima, como se paga aparte, no había ni un solo turista adentro, estábamos nosotros solos, cosa que no es nada despreciable. Con este calor, las tumbas llenas de turistas tienen un aire mucho más caliente, completamente viciado y cargadísimo de olor a chivo, realmente se complica respirar.
Creo que es la primera vez que pagamos un ticket “extra” y no es una estafa.

La otra que requería ticket extra es la de Tutankamón, que sí es una estafa MAL. Básicamente, la de Tutankamón es la más famosa, con lo cual todo el mundo quiere ir a verla. Lo cierto es que es famosa porque era la única no saqueada al momento de encontrarla, pero ahora ya está oficialmente saqueada, y todo lo que había adentro que sigue en Egipto está en el museo del Cairo.
Cuestión que para justificar cobrarte la entrada aparte, dejaron la tumba de Tutankamón adentro, para que puedas ver algo.
Unos ladrones.


Del valle de los reyes nos fuimos al de las reinas, que es mucho más relajado porque no van los tours. Lo cual implica guardias más relajados y en menor cantidad.
Lo cual implica…




Esto no es muy representativo, la verdad. Es una habitación de una tumba, de una reina, que son mucho más chicas que las tumbas de los reyes, pero por lo menos sirve para darse una idea, y aparte es lo mejor que tengo para mostrar.
Igual esta es medio atípica. Normalmente, no tienen tantas columnas en el medio de una habitación, sino que son habitaciones vacías, con todas las pinturas y esculturas en las paredes.
Pero están muy lindas las tumbas estas.

Después de las Reinas, los Nobles, que tenían tumbas completamente distintas. Son chicas como las de las reinas, pero diferentes en su contenido. Mientras que los reyes y reinas tienen en sus tumbas las cosas que van a necesitar en la otra vida, y todas pinturas de encantamientos y magia y ofrendas a los dioses, los nobles tienen pintadas en las paredes escenas de sus vidas lujosas y lujuriosas, con la esperanza de que las mismas se perpetúen del otro lado del río.
O sea que están buenas porque se los ve comiendo terribles banquetes, rodeados de minas, y cosas por el estilo.
El problema es que estas, al ser tan rectas y chiquitas, se ven perfectamente enteras desde la puerta, o sea que de nuevo no hay fotos.


Y acá es donde nos terminó de matar el calor. Ya a esta altura estábamos completamente descompuestos de caminar bajo el sol, completamente insolados, y no dábamos más.
Encima, como el próximo sight está justo enfrente de estas tumbas, el tachero nos dejó para hacer los dos y se fue a la mierda, así que tuvimos que caminar un kilómetro más por la ruta (porque estará enfrente pero la entrada está en el peor lugar posible), lo que nos terminó de matar.

Nos tuvimos que quedar sentados como media hora en un cafecito que hay al lado de este templo, y Paula casi se queda acá y me manda a verlo a mí solo. Como se imaginarán, este lo vimos rapidito.

El siguiente templo era el Ramesseum, construído por Ramses II, y bastante hecho mierda por los terremotos, pero lo que quedo está bárbaro.



Ese aparentemente era gigantesco hasta que se hizo mierda. Pero la oreja nomás es casi tan grande como yo… (Igual se me hace medio orejón el Ramsés)


El hypostyle hall estaba genial



Y los relieves de las paredes también:


Están como más profundos que de costumbre por algún motivo, cosa que les da mucho más contraste.

Y por algún otro motivo, este estaba absolutamente lleno de palomas, pero lleno zarpado. Supongo que será por el andamiaje que hay, pero no sé…
Cuestión que está todo cagado, y hay que andar con cuidado para que no te caguen a vos.

Y ya estábamos hechos re-mierda, así que cancelamos el último sight que íbamos a hacer, las tumbas de los workers, y nos volvimos al hotel.
Los dejo con la última vista del valle:

Y otra del Nilo:

Ahí en el medio se ve clarito el Luxor Temple, del otro lado del río.


Llegamos al hotel y Paula se tiró a dormir la siesta. Yo debería haber hecho lo mismo, pero estaba con ganas de escribir así que me pasé como 4 horas seguidas tipeando.
De ahí fuimos a un cyber que hay acá a la vuelta que es bueno y barato (una rareza acá), y nos fuimos a cenar.

Como de costumbre, me quise hacer el macho y pedí un plato que aparentemente es típico acá… Paloma rellena.
Sisí, paloma rellena.

Quién me manda?
Para empezar, la paloma esa pesaba como 200 gramos. No es una buena señal. Fíjense el tamaño comparado con el tenedor… Eso es un platito de postre.
Encima, era horrenda. No sólo la carne de paloma es espantosa, sino que el relleno era un desastre. Realmente era incomible esto, no obstante lo cual perseveré porque tenía mucho hambre a esta altura.
Hasta que mordí algo medio extraño, pensé que era un huesito, y lo saqué…

(Paula estaba con la cámara pronta desde el momento en que pedí paloma, claro)

A que no adivinan?

Una plumita!!!
Me comí una plumita!!!
Qué asco!!!!
Y miren que yo no me asqueo así nomás, eh! Pero esto ya era como mucho.
Encima Paula se meaba de risa y me gastaba, diciendo que era como esos dibujitos en que el gato se come al canario y tose plumitas. Hija de puta.

Y lo peor es que seguía con hambre, así que con plumita y todo igual seguí atacando al bicho ese de mierda, hasta que me harté porque realmente estaba espantoso y me pedí “Beef with fried eggs”, haciéndome agua la boca pensando en mojar el pancito en la yema de esos huevos fritos (cosa que para mí es uno de los mayores placeres disponibles en esta Tierra).
Por supuesto, como no podía ser de otra manera, lo que me trajeron no era un bife con huevos fritos, sino un omelette con cachitos de carne.
Qué conchudos.

Al menos me llevé el episodio de la plumita, que quedará para la historia.