Observaciones generales sobre Luxor, Egipto, y los egipcios en general.

Este es un post medio descolgado, que normalmente iría al final del viaje con el título de “Conclusiones finales”, pero lo cierto es que sobre el único lugar que tuve conclusiones finales, con algún punto más o menos elaborado, y una prosa justificable porque más o menos llevaba a algún lado fue en la India, y los otros fueron una cagada.
Y como este incluye cosas de Luxor, y probablemente sea lo último que postee antes de volver a Buenos Aires, y por ende probablemente sea lo último que lean, parecía tener sentido ponerlo acá.

Calesh

Una de las cosas más rompepelotas de Luxor son los Calesh, como le llaman ellos.
Un Calesh es ni más ni menos que esto:

O sea, una carroza de mierda, bien estilo Plaza Italia / Central Park, bien occidental. Y la ciudad está plagada de estas mierdas. Yo puedo entender que haya algo de demanda para esta porquería, pero no tanta como para justificar la cantidad que hay! Realmente es insufrible.
Y la verdad lo entendería si tuvieran algo “estilo egipcio”. No sé, una carroza tipo la que usaban los faraones (aunque para turistas parece un poco peligrosa), o algo que tal vez podria haber usado Cleopatra como transporte. No sé, viejo, usen el bocho.
Pero realmente no puedo entender tantos turistas subiéndose a la misma carroza que tienen disponible a la vuelta de su casa.

Y lo peor de los Calesh ni siquiera son los tipos que te las ofrecen, que son una plaga, sino que dada la densidad de estas que hay, en conjunto le dan a toda la ciudad un muy consistente olor a mierda.
Realmente, cada país tiene su olor, que en general está dado por las especias, la comida, etc. Luxor también tiene su olor, y es mierda de caballo.
Realmente un asco.


Mecanismos para evitar el harrassment

Acá se me dio, dada la cantidad de gente que te acosa para ofrecerte porquerías, intentar una técnica nueva… Porque normalmente ignorarlos, putearlos en arameo, o hacerles un gestito bien despectivo de “andate” con la manito sin siquiera mirarlos funciona. Pero acá estaban más densos, así que empecé a hacer algo distinto: Cada vez que uno se me acercaba a ofrecerme algo, lo miraba con cara de autista, le sacaba una foto, y seguía mi camino como si el tipo no existiera.


El resultado fue un éxito parcial. No disminuía el harrassment, pero por lo menos les rompía bien las pelotas que lo haga, a juzgar por el interminable correr de puteadas que recibía.

Me alegro.


Los atardeceres en Medio Oriente

Una de las supuestas atracciones acá en Egipto es siempre ver el atardecer sobre el Nilo. Que para empezar, no es como los atardeceres a los que estamos acostumbrados en la playa, porque el Nilo es bastante angosto, entonces el sol no baja sobre el agua, sino sobre las montañas de enfrente.

Para sumarle al problema, en Luxor hay un smog tremendo, con lo cual no se ve mucho el Sol cuando baja, y lo que se ve está bien tras el polvo. Nunca había visto una imagen así la verdad.

Pero lo más extraño (y grave) de todo, es que por algún motivo, los atardeceres acá (y esto lo digo después de haber visto unos cuantos en distintos lugares) no tienen ese efecto mágico al que estamos acostrumbrados, en que todo el cielo se vuelve rojo-anaranjado y el tiempo parece detenerse.
Acá el sol baja, y punto. El cielo sigue tan celeste como era, y se va oscureciendo.
The End.

En las palabras de Paula: “Estos atardeceres son una cagada! No tienen show de colores!”

No tengo elementos para siquiera tratar de conjeturar sobre el fenómeno, desde el momento en que no entiendo por qué el cielo se pone rojo, ni tampoco entiendo siquiera por qué el cielo es azul in the first place (a pesar de que sé que me han explicado ambas cosas una buena cantidad de veces). Así que no sé si será la latitud, la longitud, la falta de humedad, la religión de la zona o qué, pero los atardeceres acá tienen cero magia.


Tres cortitas…

Que no quedaban bien en ningún lado, así que van acá.

  • Es absolutamente bizarro ver a un tipo escribir a mano de derecha a izquierda. Da Vinci un poroto al lado de estos tipos. Y lo peor lo vi hoy, cuando un tipo anotó una lista de números uno abajo del otro para sumarlos, sólo que lo hacía medio de costado, una cosa extrañísima.
  • Aparentemente el auto favorito por lejos en El Cairo es el Fiat 128. Lejos. Hay más 128’s acá que escarabajos en Brasil.
  • Nosotros solemos despreciar al mosquito como la peor peste sobre la tierra, pero eso es solamente porque no tenemos moscas. Acá en Egipto hay solo moscas, de a millones, y les juro que son infinitamente peores. El mosquito te pica sin que te des cuenta y se va volando tranquilo. Después te queda molestando un poco, pero de última se banca.

    La mosca no. La mosca es idiota.
    Y lo peor, es que además de idiota es pesada, entonces la sentís. Acá te revolotean alrededor constantemente, se te apoyan en todo el cuerpo, te chocan mientras vuelan, son insoportables. Y lo que más me parte las pelotas es esa tendencia marcada que tienen a meterse en cuanto orificio abierto tenga uno, sean fosas nasales, oídos, ojos, o lo que sea.

    Y el Off no les hace una mierda. Bicho hijueputa.


Egipto y el revisionismo histórico

Una cosa interesante (o tal vez no tanto si uno lo piensa un poco en el contexto), es que esta gente tiene en sus tierras uno de los tesoros históricos más impresionantes del mundo, con algunas de las construcciones más antiguas de la humanidad, y los tipos parecen absolutamente ignorantes de ese hecho.

Cuando uno empieza a mirar cómo está armado todo lo que sea turismo, y me refiero a todo lo que tenga que ver con algo de la historia de Egipto Faraónico, ya sean templos, tumbas, monumentos o lo que sea, la historia fue más o menos así:

  • 1) El templo/tumba/monumento en cuestión estaba ahí.
  • 2) Los pajeros estos ni se dieron cuenta.
  • 3) Algún francés/suizo/italiano/alemán/inglés se puso a estudiar Egiptología, vino, encontró dónde estaba, lo desenterró con sus propias manitos durante años o décadas de trabajo, lo restauró y reconstruyó.
  • 4) Los hijos de puta caraduras estos pusieron una casilla de peaje en la puerta para cobrar entrada.
  • 5) Los hijos de puta caraduras estos no hicieron más nada después de poner la casilla de peaje.
  • 6) El templo/tumba/monumento se hizo mierda con el pasar constante de miles de turistas a los que les chupa todo un huevo (myself included, sadly).
  • 7) Los hijos de puta caraduras estos siguieron sin hacer nada.
  • 8) Algún francés/suizo/italiano/alemán/inglés al que sí le importaba vino a restaurarlo con sus propias manitos.
  • 9) Vuelta al punto 5.

Seriously, son absolutamente impresentables. Si mirás todo esto, básicamente siempre es “esto estaba completamente enterrado en arena hasta que Sir Archibald Bradley se tropezó con una piedra, empezó a excavar, y encontró este mega-templo. Y ahora, hay una misión Suiza, bancada por la UNESCO, que se encarga de mantenerlo en buen estado.”

Ninguna de las tumbas del Valle de los Reyes fue descubierta por un Egipcio. Ni una.
Howard Carter, el famoso inglés que encontró la tumba de Tutankamón, estuvo 5 años cavando como un boludo. Los egipcios no hicieron nada.
Ni un solo templo. Ni nada.
Nada fue restaurado por ellos, ni está siendo mantenido por ellos.
Y algo me dice que la recaudación de las entradas va a las arcas del Estado, no a los muchachos que laburan.

Case in Point: La represa de Aswan…
Básicamente en algún punto los tipos estos se dieron cuenta de que necesitaban energía, y tenían una terrible catarata que les podía servir para algo.
Como son egipcios y no sirven para una mierda, pidieron ayuda a los organismos internacionales para que les pongan la guita y el cerebro para hacer una represa. Cosa que por algún motivo que escapa a mi comprensión consiguieron.

Ahora, hay un pequeño detalle… El lago de esa represa iba a inundar no sé cuántos millones de kilómetros cuadrados, muchos de los cuales contenían templos y joyas de la arquitectura egipcia, de valor incalculable y absolutamente irremplazables.

Entonces qué dijo el gobierno egipcio?
- Bueno, vamos a hacer esta represa, pero primero vamos a mover los templos?
Nop…
- Bueno, vamos a hacer la represa pero somos unos chotos muertos de hambre, por favor, nos ayudan a mover los templos?
Nop…

Dijeron:
- Bueno, vamos a hacer esta represa.
Period.
Y los templos, a tomar por culo.

Por supuesto UNESCO freakeó ante semejante salvajada, juntó la guita, y puso un equipo de franceses/alemanes/suizos/ingleses a mover los templos a un lugar donde estuvieran a salvo, con unas obras de ingeniería de las más grandes que se hubieran hecho en la época, con costos astronómicos, practicamente contra la voluntad del gobierno egipcio al cual todo le chupa un huevo.

Son absolutamente impresentables.
No se merecen tener las reliquias increíbles que tienen.
No se merecen el turismo que tienen.
No se merecen ni un centavo de la guita que recaudan en entradas (que dados los precios de una canasta típica egipcia, son estratosféricos).

Realmente la humanidad entera se vería beneficiada si ya que movían los templos, aprovechaban y se los llevaban a un país civilizado.

Qué país de mierda, realmente.

Y sin embargo, algo me dice que si todo esto hubiera estado en la Argentina, los encargados de laburar hubieran sido también los franceses/alemanes/suizos/ingleses.
No sé por qué…


“P”!! Pe!!! Se dice PeoPle!

Aparentemente cada idioma tiene su serie de sonidos particulares que nosotros no podemos pronunciar (los árabes tienen esa “j con flema” que para nosotros es imposible decir sin escupir en el ojo al interlocutor, sisí, la “j” de Ajjjjmed), lo cual suele llevar a todo otro rango de sonidos que ellos no pueden pronunciar.

Por ejemplo, los chinos no tienen “f”, lo cual los lleva a decir cosas como “pipteen”.
Los indios no tienen “w”, y te dicen que Lakshmi es la “goddess of velt”, que no es precisamente la diosa del terciopelo, sino la diosa de la riqueza (wealth).

Los árabes, aparentemente, no tienen “p”. Cosa que pasa bastante desapercibida, en cuanto que hablan y no les entendés una mierda pero no sabés por qué, hasta que de repente les pescás una y entendés todo lo que te dijeron hasta ahora.
Acá en Egipto, el término Rosetta es: Bibul!

Because Bibul wud come here and…
And Bibul here is very good because…

Tomó un tiempo hasta que entendimos que quería decir “people”! People!
Y ahí todo el panorama se aclaró inmediatamente y empezamos a entender mucho mejor.

Lo más divertido es cuando transliteran a caracteres latinos, porque como que no tienen una equivalencia directa, ni tienen un sistema estandarizado como los chinos, sino que lo hacen medio a ojo. Y lo que suele pasar es que un nombre occidental es nombrado oralmente por ellos, lo cual lo convierte a sonidos pertenecientes al árabe, y luego ese conjunto de sonidos en árabe vuelve a ser transliterado a nuestros sonidos.
Eso lleva a que jamás la calle se llame igual en el mapa y en el cartel de la esquina, los restaurantes se llaman distinto que como te lo escribió el tipo del hotel, y a mí me siguen anotando consistentemente como “Danial”.

Al principio se te complica un poco porque no sabés si la calle “Hakeem” es la misma que “aqim”, pero con la práctica empezás a asumir que si suena parecido es lo mismo y ya.

Pero inclusive ya sobre el final del viaje seguimos encontrando cosas que nos sorprenden, como un cartel prolijamente pegado sobre un tacho de basura que dice:

Blastick Only

Juaj.


Argentina… Maradona!

Acá en Egipto, como en casi todo otro país del mundo, cuando decis “Argentina”, invariablemente recibís un “Ah! Maradona!”. En algunos casos, inclusive recibís el recitado completo de una selección ficticia que suena más o menos así: “Ah! Argentina! MaradonaMessiRiquelmeAyalaKempesPassarellaOrtega”. Pero eso es medio raro, no pasa tan seguido.

Pero este tan cordial y típico saludo acá tiene algunas particularidades:

  • En todo el mundo, recientemente, se escucha más Messi que Maradona, sólo que acá en lugar de Messi dicen “Messszzszszssssi”. Es una “s” tipo sifón que dura como 7 segundos y te baña completo en saliva. No terminé de entender bien el por qué de eso.
  • A diferencia de otros lugares que tienen el versito armado, acá pareciera como que juegan a la asociación libre, y la respuesta suena más o menos como en Feliz Domingo: “Argentina! Maradona! Errrrmmmm, ehhhh, ah! sí! Messssssi, perá, yo sé otro, Kempes!, cómo era? como era? Ayala!, esteee (chasquidos de dedos varios), eeeeehhh!, Passarella”. Terminando siempre, cuando se les acaban las ideas, con un clásico “Paso Domingo”.
  • En estas asociaciones libres, me han salido con nombres bastante extraños que jamás le había escuchado a ningún extranjero, como Ayala (quién carajo lo conoce a Ayala???), Kempes (Kempes! Por Dios! Yo ni había nacido!), Ortega (inclusive uno atinó a decir “Buyyito Ortega”), Passarella, Batistuta, y otros más que no recuerdo pero sé que había más.
  • Una que me dio por las pelotas: “Oh! Argentina! Bolivia 6-1! I’m so sorry!”. Seh, hacete dar, puto. Pero realmente sonaban tristes de que hubiéramos perdido de esa manera.
  • Inclusive algunos se han puesto a discutir las realidades de la vida de Maradona, cómo era bueno como jugador, pero después se dio a la merca, y después “Maradona bad”, y cómo es un mal técnico… Inclusive uno que parecía completamente ajeno al hecho de que todos los deportistas se retiran en algún punto de su vida atinó a mencionar que Maradona era un buen jugador, pero ahora está gordo y ya no juega bien.
    Este me dejó absolutamente sin palabras.
  • En una ocasión, uno me sacó completamente de lugar diciendo “Argentina! Ah!” (ya me esperaba el Maradona/Messi), “Carlos Menem!!”.
    Fuaaaa! Esa sí que no me la vi venir. En Siria tal vez sería más esperable, pero acá?
  • Y lo más importante de todo, y tal vez lo más extraño, es que para esta gente el versito no es sólo una manera de caer simpático, de atraer un turista a su shop, o de iniciar una conversación. Realmente decir que somos argentinos los predispone bien. Es muy muy extraño, y al principio me costaba creerlo, pero ya tengo un sample suficientemente grande como para que sea indiscutible. Lo único que puedo imaginarme es que a esta gente realmente le gusta el futbol, su futbol es una mierda, y han visto mucho el nuestro, y les hemos traído alguna alegría, porque al saber que somos argentinos cambian bastante de actitud, positivamente. Inclusive emiten una sonrisa que parece bastante genuina, como si se estuvieran acordando de buenas épocas. O al discutir las realidades actuales de Maradona, o el partido contra Bolivia, se los ve genuinamente compungidos.
    Inclusive hice el estudio estadístico completo, usando un grupo de control como indican las normas del arte, diciéndole “Venezuela” a unos cuantos, que luego de semejante respuesta clavaban la vista en el infinito y mantenían consistentemente un muy respetuoso silencio.
    Realmente me llamó mucho la atención esto. Debe ser la primera vez en mi vida que ser argentino sirve para algo mejor que que me escupan.

Welcome to… the jungle

Otra costumbre bastante particular de los árabes es que les encanta bienvenir a la gente. La verdad, habla enormemente de su cortesía y su apertura hacia los extranjeros, y me parece algo extremadamente positivo, sólo que por momentos es bastante weird.

Por ejemplo, diálogo típico en un bondi:
- Where you come from?
- Argentina
- Oh! ArgentinaMaradonaMessiBatistuta
- Seh, seh. Ya terminaste?
- Sí
- Grosso
- Welcome to Egypt!
- O…K…

(al rato)
- Here, this is Alexandria
- Ok, thank you!
- Welcome to Alexandria

Posta que parecen buscar excusas para poder bienvenirte a todo lugar en todo momento. Es super amable la verdad.

También es importante destacar que si bien se mueren de ganas de bienvenirte, muy rara vez lo hacen sin saber primero de dónde sos. Aparentemente es muy importante saber de dónde venís antes de darte la bienvenida. Supongo que es por si venís de Israel.


Pero en el fondo, son buena gente

Pero si algo creo que he visto y es importante, es que esta gente es buena gente.
Como en todos lados, el que tiene contacto con el turismo está completamente corrompido por el lado oscuro y es un chupasangre vicioso dispuesto a exprimirte hasta tu último centavo.
Pero eso pasa en todos lados. O al menos en todos los países pobres.
También tenés a los negros babosos de mierda que son capaces de clavarle la mirada en las tetas a mi novia ininterrumpidamente durante las 4 horas de un viaje en bondi. Sobre esos tengo sentimientos cruzados. O sea, me gustaría matarlos a golpes y después crucificarlos, pero algo me dice que no lo hacen de mala gente.
No nos olvidemos tampoco del hecho de que son más ruidosos que la puta que los parió, hablando siempre a los gritos, y cuando están callados, escuchando música en el celular, por el speaker, a todo volumen. Pero eso es tan solo una diferencia cultural.
Y por supuesto, cuando hay mucha gente en poco lugar, y hay un techo, el olor suele ser absolutamente insoportable, pero esto no es enteramente una decisión de ellos.

Pero sacando esos casos, el egipcio promedio con el que me he encontrado es muy amable y muy amigable. Más que el promedio mundial que hace que la gente sea gente (del cual están ampliamente excluídos, aparentemente, los italianos y los chinos). Acá realmente son muy amigables, tratan de ayudar y de hacerte sentir bien en su país, aún a través de la barrera idiomática que suele ser infranqueable.

All in all, me llevo una buena imagen de los egipcios, a pesar de las excepciones que hacen que piense no volver nunca más, salvo que sea a pasarme 15 días buceando sin salir a la superficie.
Al menos no volvería acompañado de una mujer.

2 Comments to “Observaciones generales sobre Luxor, Egipto, y los egipcios en general.”

  1. ruso Says:

    pepe el truco de las fotos es genial, porque aprovechas y le sacas fotos a los tipos! digo, esta bueno como muestrario cultural. y sobre todo… TRAEME UNA TUNICA DE ESAS!! ES GENIAL. QUIERO ASUMIR QUE DEBAJO DE ESO NO LLEVAN MAS QUE ARENA

    y en cuanto a la ultimisima frase del ultimo renglon de este post, seguro es efectivamente una “profecia auto-realizadora”

  2. dmagliola Says:

    Yo pensé lo mismo sobre las túnicas. Paula opina que ni pedo, pero desde ya que si yo usara una, habría solo una fina gabardina entre mí y el resto del mundo.

    Y espero que lo digas en serio lo de llevarte una, porque mañana voy al Cairo, y no voy a tener internet entre ahora y el avión como para que me confirmes, así que te voy a tener que llevar una.

    Y no, no es profecia autorealizadora (me gustó el término). La pasé muy bien este viaje con Paula, pero en estos lugares se complica ir con una mujer (más que nada porque ella la pasa como el orto, son realmente insoportables a veces estos tipos)

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