16/7 - Tours - Chinon - Ussé

Hoy fue un día bastante raro.
De entrada, me tomé el tren a Tours, que ya es una ciudad relativamente grande, y está cerca de 3 chateaux que quiero ver: Chenonceau, Azay-le-Rideau y Ussé. Planeaba quedarme ahí 2 días, y ver todo.

Llegué a Tours tipo 9, me tomé un taxi al hotel (que estaba bastante lejos, y vengo con la espalda bastante dolorida), tiré las valijas y me volví a la estación, a ver cómo hacía para visitar todo.
El hotel muy bien. Un Auberge de Jeuness (albergue de jóvenes, parece que hay uno en cada ciudad) que aparentemente tiene muchos estudiantes, y gente viviendo long-term acá. Habitación privada, muy buena, espaciosa, sin baño. Excelente.

Lo primero que hice fue irme a la oficina de turismo para ver cómo llegaba a los chateaux.
Ya empezamos mal. MUY mal. La oficina de turismo tenía cero información útil. No tenía ni los schedules de los trenes ni de los bondis, solamente vendían excursiones que yo no quería tomar, porque te llevaban a 17 chateaux y yo quería solamente 2 de esas, y aparte quiero hacerlas a mi ritmo.
Para colmo, nadie sabía cómo llegar al Chateau de Ussé, uno de los que más me interesaban. Estos tipos no tenían ni una excursión, nada. Aparte Ussé ni siquiera estaba en mi Lonely Planet, pero sé que existe porque vi muchos folletos. Solo que nadie sabe llegar ahí, aparentemente.

De ahí, a la Gare. Ya aprendí a usar unas maquinitas que son para comprar boletos, pero no son las comunes (hay como 3 distintas, es una demencia este sistema). No las puedo usar para comprar boletos, porque sólo andan con esas putas tarjetas de crédito que tienen acá, pero me sirven para averiguar los horarios de los trenes. Son mucho menos amigables de lo que deberían ser, pero son mucho más amigables que el hijo de puta de la ventanilla, que no hace el más mínimo esfuerzo por entenderte, ni mucho menos por ayudarte.

Primer tren a Chenonceau: 14.00
Primer tren a Azay-le-Rideau: 17.45. What??
Ussé ni siquiera estaba en la máquina.
Hmmm, vamos mal.

De ahí, a buscar la terminal de bondis, que según mi mapa estaba ahí nomás, pero no la pude encontrar. Pregunté, nadie me supo decir.
Puta que lo parió.

Volví a la oficina de turismo a preguntar por las excursiones.
Me dijeron lo mismo que antes, pero hablé con otra mina, me puse insistente (lease, insoportable), me pasaron con otra que sí sabía, y me aclaró:
- Para ir a Ussé no hay nada de nada de nada. Ni bus ni micro, ni tren, ni nada. Estás jodido.
- La terminal de bondis está ahí enfrente. Bien, justo donde decía mi mapa, sólo que es invisible. Perfecto.

Terminal de bondis, conclusiones:
- Bondi a Chenonceau: 9.00
- Bondi a Azay-le-Rideau: 14.00

Genial, o sea que podía ir tanto a Chenonceau como a Azay-le-Rideau a las 9.00 o a las 14.00. O sea que no podía hacerlas hoy. Y a Ussé no hay puta forma de llegar.

Bueno, ya, last shot. Alquilar un auto.
En Avis ya había preguntado (tienen una oficina en la Gare), y estaban fully booked.
Vuelta a la oficina de turismo, les pedí alquileres de autos, otra vez no sabían, otra vez tuve que romper las pelotas, me terminaron dando una revistita que tenía como 10 en una lista.
Llamé a los 10. Todos fully-booked. Todos menos uno, así que arranqué para ahí.

El lugar de entrada tenía aspecto sospechoso, la verdad. Algo pintaba feo. Y yo con los alquileres de autos soy como delicado porque hay un montón de temas de seguros, de qué pasa si pisás una vieja, o si hacés concha el auto tirándolo por un barranco. Todas cosas que no deberían pasar pero podrían, y yo no quiero quilombos en el primer mundo.
La mina por supuesto hablaba inglés como el orto, me dijo que está todo fully-insured pero necesita un depósito de 800 euros (ya no tenía mucho sentido eso).
Le dí mi tarjeta pero, otra vez, no anduvo porque tiene que ser de esas putas tarjetas que usan acá (ya voy a expandir al respecto).

Mierda, mierda, mierda. Me quedé sin opciones.
La verdad ya a esta altura estaba bastante desilusionado, y bastante caliente.
Me sorprende mucho lo mal organizado que está el transporte público, en un lugar tan extremadamente turístico. No puede ser que no haya forma civilizada de llegar a los chateaux, o que haya 2 bondis por día. Esto en USA no pasa ni en pedo. En USA tenés un shuttle que te lleva cada 40 segundos, te trae, te da comida, te tiran la goma, lo que haga falta.
Estos pelotudos tienen brutas atracciones turísticas, y se las ingenian para hacertela bien difícil llegar ahí.

Y para colmo, los europeos y sus putas tarjetas de crédito.


NOTA DESCOLGADA: Las tarjetas de crédito europeas
Esto va a ser largo, porque tengo mucho para quejarme.
Resulta que yo me entero de esta historia en París. París tiene un sistema absolutamente brillante de transporte público: bicicletas.
Por toda la puta ciudad hay estaciones con bicicletas (más de 300 estaciones, con unas 20 bicicletas cada una). Vos llegás a una de esas y te comprás una tarjetita (si sos de acá ya la tenés la tarjetita, claro). Con esa tarjetita sacás una bicicleta, la usás, y cuando terminás la dejás en cualquiera de las otras estaciones. Para comprar la tarjetita tenés que poner tu tarjeta de crédito, y los tipos te capturan 150 euros por las dudas, para que no te afanes la bici.
Y tiene un sistema de precios que al principio parece diseñado por imbéciles (o por franceses, claro), pero en realidad tiene mucho sentido.
- Primeros 30 minutos: gratis
- Siguientes 30 minutos: 1 Euro
- Siguientes 30 minutos: 2 Euros
- Cada 30 minutos después de eso: 4 Euros

Está al revés! Y si la usás todo el día te sale como 9,000 euros!
Pero claro, en realidad tiene mucho sentido. La idea es que la gente (principalmente la gente local) pueda moverse fácilmente por la ciudad, rápido, seguro y barato. Eso, más la brutísima red de subtes que tienen, y realmente fomentás que no haya autos en la ciudad. El escalonado de precios tiene mucho sentido, porque sino nunca habría bicicletas disponibles. Lo que hacen todos (lo he visto bastante), es devolver la bicicleta, e instantáneamente llevarse otra y seguir andando gratis. Que vale, está bien. Pero si no te mataran por llevártela mucho tiempo, todo el mundo se las llevaría todo el día, y no habría ni una disponible. Es genial.
Y para mí era ideal. En 30 minutos podés llegar bien tranquilo de una punta a la otra de París. Encima gratis…

El único detalle: nunca pude sacar una de las putas tarjetas. Siempre me rechazaba la tarjeta de crédito. Y me cagué preguntando, pero nadie me supo dar una explicación digna (o al menos, inteligible). La máquina me daba un error digno de Microsoft: Transaction Failed. Gracias, sos un amigo.

Hasta que otro día, de pura casualidad, estábamos cenando con Brian y su hermano, Mike Conte, que vive en París, y Mike me explicó: Resulta que acá las tarjetas de crédito, además de la banda magnética, tienen un chip EEPROM. O sea, son “smart cards”, que de smart no tienen un carajo, solamente tienen un poco de memoria.
La idea, aparentemente, es poder hacer transacciones offline. O sea, un determinado lector de tarjetas no necesita estar conectado a nada centralizado para chequear tu límite de crédito. Simplemente se fija en el chip, y si tiene límite disponible, anota la transacción, para que el próximo sepa que queda menos límite. (Mucho mejor que el POSNet normal que anda llamando por módem cada vez)

Mi primer reacción fue, obviamente: “Pero eso es hackeable! MUY hackeable!”
A lo que Mike me dijo, muy tranquilo: “Sí, claro, todo es hackeable”

Cute.
Realmente no me imagino cómo podría funcionar ese sistema. Si cualquier aparatito puede andar leyendo y escribiendo mi chip, no hay nada que me impida a MI leerlo y escribirlo con MI computadora, y jugar con los límites de crédito como se me cante las bolas. Además, cómo se sincroniza la data de ese chip con el mundo real?
Por ejemplo, cuando pago la tarjeta todos los meses, me tiene que devolver mi límite. Cómo sabe el chip?
En fin, da para investigar el tema.

Pero el punto de toda esta historia es que los tarados de los europeos se inventaron su propio sistema de tarjetas, que es incompatible con el resto del mundo, porque total ellos son Europa y qué carajo les importa el resto.
En realidad, no es incompatible. Los establecimientos dignos (hoteles, restaurantes) tienen un POSNet como el nuestro, y andan nuestras tarjetas. Pero los establecimientos chiquitos, y muchos no tan chiquitos, solamente aceptan las otras tarjetas, y si no sos europeo te cagás, y listo. Jodete por no pertenecer. Puto.

Y obviamente, las máquinas que venden boletos de tren, y el puto alquiler de autos este necesitan esas tarjetitas.

Digo yo…
Por qué no se van un poquitito a la concha de su madre con sus smart cards?


En fin, estaba en Tours, ciudad bastante poco pintoresca, sin bondi, sin tren, sin auto, sin una mierda, y bastante desilusionado.
No quería hacer las excursiones porque eran una cagada, la verdad, y encima te robaban 43 euros por el bondi solo (a eso había que sumarle las entradas a cada lugar). Pero no me quedaba otra, era evidentemente la única forma de hacer los chateaux que yo quería.

Y la única excursión que me servía arrancaba mañana, a las 9 AM.
Así que hoy estaba perdido.

Como no me podía resignar tan fácilmente, me fui al McDonals (el único lugar donde te podés sentar en una mesita sin que te echen a la mierda) y me puse a mirar todos los folletos, mis notas, Lonely Planet, etc.
Lo único que me quedaba para hacer hoy, la verdad, era ir a Chinon, que era otro chateau que quería ver, bastante bestial, y para ir ahí sí tenía tren que me llevara, y hasta uno que me trajera de vuelta, qué más querés?

Bien, voy a la oficina de turismo a comprar la excursión. Le muestro el folletito que tenía en mi mano, y me dicen “no, nosotros no trabajamos con esa empresa (oops), nosotros trabajamos con estas”. Y me muestra 3 folletos de 3 empresas que ofrecían exactamente las mismas excursiones que la que yo quería, a exactamente el mismo precio. Me están tomando por pelotudo?
Sí, dale! Cualquier empresa! Reservame para mañana.
No, a ver, mañana esta no sale. A ver esta otra? Llama y me dice “no, mañana no hacen la que vos querés, hacen otra”. Siguió así por la lista de empresas y todas, por algún motivo imbécil u otro, me dijo que no. Puta que lo parió.

Y me empezó a ofrecer otras cosas que yo sabía que no quería…
Andá a la concha de tu madre.

Le pregunté dónde podía contratar la que YO quería y que ella no tenía, y me mandó a la estación de tren. Bueh, por lo menos está cerca.
Pero para esta altura ya me las veía medio feas.
No sé de dónde, por lo menos, me dio un buen mapa rutero, y vi que Ussé no estaba lejos de Chinon.
Tal vez desde Chinon hay algo que me lleve a Ussé. Aunque sea un taxi, no sé.

En la estación de tren, chequeé los horarios: Había un tren a Chinon a las 12:20, y uno que volvía a las 19:15. Perfecto!

Y en la estación de tren estaba el flaco vendiendo estas excursiones, que sí tenía disponibilidad, que sí hablaba inglés, y hasta tenía ganas de ayudar. Raro las tres juntas en un francés, debe ser extranjero.

Compro la excursión, y me pongo a hablar con el tipo, de cómo llegar a Ussé, que me sorprende que el sistema de transporte esté tan mal hecho, que ahora voy a Chinon, y mirando el mapa llegamos a la conclusión con el tipo de que la posta es ir a Chinon, y alquilarme una bici para ir a Ussé.
Según el mapa son unos 15 km. Yo no estaba muy seguro, la verdad, pero 10km no parece mucho, así que 15 tampoco, y encima el tipo me convenció. Me dijo “sí, el otro día con mis nenes hicimos 10km en bicicleta. No es nada!”. Miré la Lonely, en Chinon alquilaban bicicletas, listo.

Aaaaah!
Ahora sí. Nuevamente el universo se había alineado alrededor mío, como debe ser. Costó un poco de esfuerzo, pero ya me sentía mucho más cómodo.
Y de puro pedo, hoy me agarré la brújula! Que va a ser fundamental para la parte de la bicicleta, creo.
Genial.
Para terminar, hoy toda la mañana el clima había estado horrible. Parecía como que iba a llover, todo nublado, una cagada. Yo hasta estaba medio con miedo de alquilarme un auto y que después me llueva todo el día. Alrededor de la hora cuando me tomé el tren, se fueron las nubes, y salió un sol radiante. Parecía joda.

Eso sí, para esta altura ya eran las 12.00. Me pasé toda la puta mañana dando vueltas y tratando de organizar algo.


El viaje a Chinon fue como una hora. Primero vino un tren minúsculo (tenía 1 vagón) que nos llevó a algún lugar en el medio, y después un bondi nos arrimó a Chinon.
Cuando me bajé no lo podía creer.

Otro pueblito medieval, pero mejor. 9,000 habitantes. Acá sí que no hay nada de nada de nada.
Un carajo me iba a conseguir un taxi que me lleve a Ussé, no hay niguna clase de sistema de transporte en el pueblo.


Una de las plazas, con bruta estatua conmemorativa de Juana de Arco (que no me acuerdo si nació acá, o si acá tuvo su revelación, pero algo tiene que ver con este lugar)



Más casitas lindas…

Y el primer objetivo, obviamente, era conseguir una bicicleta. Después de eso ya iba a estar todo mucho más fácil.
Me mandé a la oficina de turismo, y me recomendó dos lugares. Uno estaba cerrado. Fui a un hotel que mencionaba la Lonely, que supuestamente alquilaban bicicletas, y no tenían más. Uhhh, mala señal.
Encima solamente de caminar, yo ya estaba físicamente cansado. No estaba en el mejor estado para pedalear, la verdad.

Fui al último lugar que me quedaba, y sí, tenían. Como 30 bicicletas mountain buenísimas, 21 cambios, suspensión, todo joya. Hasta me dieron un kit de supervivencia con inflador, parches para las gomas, una cámara nueva, todo. Impecable.
8 euros por medio día. Fantástico!

Volví a la oficina de turismo, le pedí instrucciones más detalladas de cómo llegar pedaleando a Ussé, la mina me dio todos los detalles, una pinturita.
Me compré un panini de jamón y queso, 2 litros de agua, y a la ruta.

Lo único que se olvidó de avisarme la mina es que el último tipo que intentó hacer esto ahora está en Beijing compitiendo en el triatlon. La puta que lo parió!
Para empezar, para salir de Chinon tuve que salir caminando, porque la calle era vertical. Y ni bien salí a la ruta, hice 500 metros y agarré una bajada de la san puta (que obviamente, después iba a tener que volver a subir), y ya no me gustó nada.

Por lo menos, según el cartel, eran 12 km, no 15. Pero lo que yo no conté (sí, estuve muy pelotudo, sí), es que no son 12, son 24… Porque hay que volver, vio? Y 24 km de valles, con subidas y bajadas, y mucho muuucho viento. Y por supuesto mi estado no es precisamente el de un atleta internacional. Ya a la mitad del camino estaba hecho mierda.
Pero bueno, no estuvo tan mal.
Llegué. Medio hecho mierda, caminando en las subidas, pero llegué.
Y en 50 minutos, no estaba tan jodido, tenía suficiente tiempo para recorrer y volver sin que me cierren.


Eso es Ussé.
Es el castillo de la bella durmiente!
Mierda que me iba a perder el castillo de la bella durmiente!

Parece que en este castillo se inspiró Perrault cuando escribió el cuento. Y la verdad que es increíblemente lindo. Muy disney.


No tengo muy buenas fotos, porque no había de donde sacarle.

Por dentro estaba muy bueno. El castillo este es privado, vive una familia acá, y el duque, que no se llenó de guita siendo boludo, lo ambientó muuy bien con el curro de la bella durmiente. Por ejemplo, todos los salones que tiene, igual que los otros castillos, acá están poblados de muñecos disfrazados, cosa que es una pelotudez, pero para un niño garpa muuucho más. Y aparte el castillo da para cuento de hadas. Tiene varias torres ideales para encerrar princesas, y para que la bruja viva arriba de todo. Tiene una mazmorra. Tiene un sótano con un pasadizo para escaparse al bosque. Tiene cuevas, jardines, es fantástico.

Y la verdad que para niños es genial.





Después viene la parte más seria:



Cada castillo aparentemente tiene su propia iglesia


Las cuevas, donde hacen vino.
Esa es otra, aparentemente en el Loire, todo el mundo hace vino. Varios tienen degustaciones y hasta ahora, todo lo que probé es una cagada la verdad.

En definitiva, valió mucho la pena la pedaleada. El castillo este está increíble.


El viaje de vuelta fue obviamente más largo, no sólo porque estaba roto, sino también porque Chinon está más bastante alto que Ussé. Y ya que estaba aproveché para sacar fotos y videos del camino y del pueblito intermedio que pasé, Huismes:


Los videos se los debo.


Y finalmente, Chinon. No pude entrar al chateau, porque estaba en refacción. Igual ya no tenía más fuerza, así que le saqué unas fotos, devolví la bici, y me fui caminando bien despacito a la terminal de tren, donde me tomé el bondi que me llevó de vuelta para Tours


En Tours descubrí que tiene más onda de lo que yo creía, sólamente había que encontrar la zona que se pone.




Me comí una rica cena ahí nomás, y me fui a la camita

4 Comments to “16/7 - Tours - Chinon - Ussé”

  1. ruso Says:

    GROSO. la verdad, un groso. Luego de tu desventura en tailandia, que solo haberse atrevido a ello e digno de alguien de cojones o inconciente (o ambas como en tu caso) esto de la bici… un verdadero TOURS de france!

    como veras me lei todas tus aventuras y te postie en casi todas. no tenia ganas de laburar hoy. Seguiremos pendientes.

  2. ruso Says:

    le preguntaste a toda esa gente como MIERDA yego a ese pueblo choto? en auto? todos?

    hay argentinos por doquier?

  3. peptido Says:

    Esa gente siendo los otros visitantes del castillo?
    No les pregunté, muy poca gente habla inglés, así que ni me gasto en intentar hablar…

    Pero sí la mayoría que vi cayó en auto. Hay una playa de estacionamiento gigante acá enfrente.

    Y también había algunas bicis la verdad, no soy el único suicida.

    Y sí, lo hice en bici y no en motito PRECISAMENTE por mi experiencia en Tailandia. Supongo que la bici es igual de frágil, pero a un tercio de la velocidad, todo duele mucho menos.

    Y no, no hay argentinos por doquier. De hecho, me crucé con uno o dos nomás.

  4. Anonymous Says:

    ¿Che cuando llegás?
    ¿queres que te vayamos a buscar?
    Clem

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