4/9 - Bangkok

Lo más loco fue que volviendo a Bangkok, mientras esperaba el bondi a la ciudad, la mina que estaba en el booth que vendía los tickets para el bondi, viendo que yo estaba como loco mirando mapas, agarró y me regaló una Lonely Planet Thailand. No entiendo bien qué onda…
Es una Lonely claramente usada, pero original. No sé, alguien se la habrá dejado, andá a saber. Cuestión que como buen ciudadano le voy a devolver el favor, y cuando vaya al próximo aeropuerto voy a donar mi Lonely trucha. (Sí, sí, debería donar la que me dieron a mí, pero no soy taaan buena persona).

Y me volví al mismo hotel de mierda de la otra vez, que ahora estaba mucho peor, y parecía un boliche el bar de abajo. De hecho traté de hablar con Pau por teléfono y me tuve que ir, porque no se escuchaba nada. Un desastre.

Y salí a pasear por la callecita esta, más Khao San, que es la zona más backpacker, como para ver un poco la zona, y comer algo en algún puestito callejero.

De entrada me comí un par de cosas y todo bien, hasta que llegué a un puestito que tenía unos brochetitos, muy lindos, con aspecto muy inocente, sin ninguna salsita ni nada. Y yo ya estoy acostumbrado al picante y le doy a lo que venga, ya fue. Y uno de los ingredientes, que parecía un hermoso e inocente vegetal, resultó ser el ají más hijo de puta que me encontré en mi vida.
Se me prendió fuego la boca. Mal. Me tuve que ir corriendo al primer bar y comprarme una cerveza porque no daba más. Encima la cerveza más fea que he probado, pero bueh, eso era muy menor. Me bajé la cerveza entera, y seguí caminando pero seguía con la boca hecha mierda, así que me metí en otro bar que tenía una bandita, que sonaba como el orto, pero era mejor que nada, y me clavé una cerveza más.
Y ahí ya estaba bien.

Al rato se me sienta un inglesito al lado, y se pide una promoción “Compre 2 birras lleve una gratis”, y como no se iba a tomar las 3 me regaló una, así que me quedé viendo la banda y hablando un cacho con el flaco y se largó a llover mal. Mal pero mal mal. Así que me tuve que quedar ahí, y me pedí yo una promoción y le convidé una al flaco este.

Cuestión que a todo esto me terminé clavando 5 cervecitas, que no sé por qué, pero me pegaron MAL. Este viaje vengo tomando bastante cerveza, inclusive más que la que tomé hoy, y nunca me pegó tanto. Supongo que será el calor, pero no sé.

Al final, me encontré otro cyber, y estuve un rato largo hablando con Pau (te extraño, nena!), y me volví a dormir porque estaba hecho mierda.

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