3/9 - Cambodia

Hoy traté de dormir, pero mucho no pude. Evidentemente, mi cuerpo se acostumbró a levantarse a las 8 de la mañana, y no hay forma de convencerlo de lo poco sano que es eso. Así que me levanté nomás, y traté de alquilar una bici en el hotel.
No problem, $2 for the whole day. Joya.

El único pequeño detalle es que las bicis acá no tienen frenos. A ver si me explico. No es que no frenan bien, no es que los frenos están rotos, o desajustados. No tienen frenos. El cable va por la manguerita hasta donde iría el freno, y termina atado en el marco de la bici, para que no se ande enredando. Hmmmmm. Serán las del hotel?
Y me fui caminando.

De entrada, ayer a última hora se me rompió la mochila poronga que me regaló Microsoft (Que es la que uso todos los días porque es super liviana, pero la verdad que son una mierda) y yo dejé mi equipo de supervivencia en Bangkok con mi valija, así que no la podía coser.
De puro pedo, en el camino me crucé con una especie de local de costura, o modista, o whatever.

Se acuerdan de las viejas Singer a pedal?
Es genial. Le pregunté a la mina cuánto me salía arreglarla, y me mira con carita de “a ver si sos tan turista y tan pelotudo”, “1 dollar?”
Seh, dale, no me iba a poner a regatearle.

Y se puso ahí toda hacendosa a coserme la mochila, se mandó un laburo espectacular. Yo lo hubiera hecho con los dientes y tardado 3 minutos, pero la verdad, me quedó una preciosura la mochila.

Y seguí caminando y me crucé con una peluquería que tenía un cartelito de “Bycicle Rental”. Sisí, leyeron bien, una peluquería!
Tenían de mujer con canastita (que acá no sirven porque si ponés tu mochila ahí, pasa un ninja por al lado en moto y te la chorea) por 1 dólar, y mountain por 2 dólares.
Una maravilla las mountain. Suspensión independiente en las cuatro ruedas, caja de 21, palanca al piso. Lo único que no tenían eran frenos! (Y los cambios tampoco andaban, obviamente)

Así que me resigné a que iba a frenar estilo Flintstone, y me agarré una que tenía el cambio puesto en la corona del medio adelante, y el piñon chiquito atrás, la relación perfecta. (Sisí, como leyeron. Elegí la bicicleta en función del cambio en el que estaba puesta. Y desde ya, quedó en ese cambio)


No se puede creer este lugar.

Y en lugar de irme directo para los templos, me puse a pasear un poco por la ciudad, y estuvo buenísimo. Mucho para ver no hay, pero toda esta zona tiene mucha onda, lo que yo había visto ayer, y aparte llegué a los jardines reales, que estaban muy lindos (y por supuesto, parecen un planeta aparte de lo que está alrededor, no vaya a ser que su alteza vea pobres) y encontré un templo lleno de tipos rezando, tocando música. Me gustó mucho más que nada porque fue alejarme un poco del circuito super-turístico. Ninguno de los tipos con los que me crucé intentó manguearme, ni venderme nada, ni nada.


Después me encontré otro templo, mucho más grande, con pinta de muy nuevo y muy vacío la verdad…


Me encantan esas serpientes de 7 cabezas. Fíjense abajo, que es como una serpiente que llega a una cabeza, y de la boca sale la otra de 7 cabezas. Es un bicho bizarrísimo.

Y de ahí sí me fui para los templos. La verdad, lo de la bici fue buena idea para el pueblito, pero subestimé la distancia hasta los templos, y subestimé el calor infinito que hace en este lugar.

Miren esta:

Una estación de servicio.

Y llegué a la zona de los templos, y apunté para el que tenía ganas de hacer hoy, que aparentemente era espectacular.
En el camino, me crucé con varios otros.


Este último era buenísimo porque no terminaba nunca. Te seguías metiendo y seguía siguiendo.
Y en el medio me encontré con unos gallegos, que me los había cruzado en el aeorpuerto, y me tiraron una data buenísima. Resulta que yo ya terminé con los templos. Veo Ta Prohm que es lo que me falta, y ya. Así que estaba planeando volverme hoy a Tailandia en lugar de mañana, pero los tipos estos me dijeron de un pueblito flotante que hay acá a 20km, que pinta interesante, así que no me vuelvo nada.

Y por esta zona me crucé con algo muy interesante.
Entrando a este templo está la típica zona de negocitos vendiendo porquerías y bebidas, y se me acerca una nenita que no podía tener más de 10-12 años, y me dice “Where you coming from?”
- “Argentina”
- “Oh! Argentina, Buenos Aires” (hasta acá, esto ya era muy impresionante, porque no mucha gente sabe esto), “el señor es muy guapo. Quiere comprár un pantalón?”.
What?!?
Hablaba perfecto español la pendeja. PERFECTO.
“Tengo pantalón rojo, negro, azul. Cinco dolar. Quiere Agua? Bebida? Pinturas? Estatuas?”
Increíble. Me quedé pelotudo.

Le pregunté “Cómo aprendiste español?”
“Por los turistas”
Autodidacta la nena…

“Sí, hablo Español. Tu eres de Argentina. Mira, Chile, Colombia, Venezuela, Caracas, México, también hablan español”

Por supuesto, también hablaba perfecto inglés.

Yo no lo podía creer. Viniendo de Japón, país con 99% de alfabetismo (que creo que no dicen 100% de modestos nomás), posiblemente el país más avanzado del mundo, donde todos los niños terminan la secundaria y la facultad, y tienen varios niveles de inglés obligatorio en ambas, y donde nadie podía hilvanar una frase coherente, me cruzo con esta pendeja que no debe haber ido a la escuela, o no mucho al menos, y que aprendió, escuchando y por contexto, español e inglés.
Y no sabía un par de palabras… No se había aprendido de memoria “You wanna buy cold drink?”. Armaba frases. Contestaba preguntas, armando frases coherentes!

Realmente, es sorprendente de lo que somos capaces. Más allá de que obviamente esto es generado por la necesidad, el simple hecho de que nuestro cerebrito pueda hacer estas cosas es fascinante.

Y saliendo del templo me crucé con más de estos pendejos, pero menos avanzados, como era normal. Igual tenían algunas salidas muy divertidas.
Una nenita me dice (después de que ya le había dicho que yo era de Buenos Aires) “Where were you born?”. “In Buenos Aires”. “No, I think you were born in hospital”.
Cute.

Y con esto de la bicicleta, el calor, obviamente no desayuné, me estaba sintiendo realmente como el orto, y ya me estaba costando tomármelo con gracia el asedio. Venía bien la verdad, pero en un momento paré, y dije “Ok, enough. Stop”
“No, it’s not enough. It’s not enough because you don’t buy me T-Shirt. You buy me T-Shirt”

La tenían bastante clara la verdad con el idioma…

Y me seguía sintiendo como el orto, así que me fui al templo que quería ver, porque siendo mucho más turístico iba a haber muchos más negocios, y me senté a comer.
La comida no estaba mal, la verdad, pero igual me daba un poco de cosa. Y cuando encontré el 3er bicho dentro del montoncito de arroz ya me dio asquito y dejé de comer. Pero por lo menos estaba más hidratado.

Recorrí un poco, me compré una guía de Tailandia, cometiendo el error de no mirarla por dentro. Otra vez 4 dólares, pero esta está impresa como el orto. Los mapas no se leen, un desastre. Igual como complemento de la que ya tengo me va a servir.

Y llegué a Ta Prohm.
Y me caí de culo.
Estoy casi seguro de que este es el lugar más impresionante que vi EVER. Incluído todo lo que he visto. Es increíble.

De entrada a primera vista ya prometía:

Parecía un set de filmación de Indiana Jones.

Resulta que a diferencia de otros templos, donde alguien fue sacando la jungla del templo, este se lo olvidaron, y le crecieron los árboles encima…

Y este también era demencialmente grande, y no paraba de ser estructuras con árboles milenarios metidos adentro.




Cuántos años tienen estos árboles?!?!

Y hablando de Angelina Jolie, este es el templo donde filmaron Tomb Raider.
Ahora voy a tener que ver esa película de mierda, aunque estoy seguro que no van a mostrar nada, tengo que ver qué hicieron con esto.

Una nota de color. La Lonely en algún momento menciona (cosa que me pareció totalmente arbitraria, pero bueh), que este es de los lugares más espectaculares del mundo, junto con el Taj Mahal y Macchu Picchu.
Supongo que la única razón por la que este templo no es parte de esa paja de las “Nuevas 7 maravillas” es que no lo conoce ni Dios. Pero bueno, tendré que ir a Macchu Picchu, no hay caso.

Y saliendo me senté un rato en otro de estos mercaditos, me tomé 300 Sprites, y me compré unos cuantos adornitos y regalitos. Qué pesado que voy a viajar, no hay caso…

Y seguí en camino, porque para volver tenía que seguir (no podés ir por cualquier lado acá, esto es una selva, hay que ir por el camino marcado), y vi un par de templos más, que entré y miré un cacho, pero las rodillas me estaban matando.


Y tenía que volver, pero ni daba pedalear de vuelta hasta el pueblo. Estaba arruinado, y era muuuuuy lejos. Así que me busqué un moto-driver, y le dije “Ok, me tenés que llevar, pero tenemos la bici”…
Probamos que yo vaya agarradito de la manijita que tienen las motitos estas pero estaba como inestable la cosa. Y ya me las veía feas, teniendo que pedalear de vuelta, hasta que se me ocurrió. Me saqué el cinturón, lo até a la motito, y me fui hasta el pueblo colgando del cinturón, sintiéndome más Indiana Jones que nunca. Obviamente hubo unas cuantas maniobras que estuvieron bastante fuleras (recuerden que yo no tenía frenos!), pero con tal de no pedalear…

Y a la noche quería recorrer un poco el pueblito. Quería cenar en algún lado, y había una especie de bar/boliche/no-sé-qué-pero-con-aspecto-raro que quería ver qué era, pero se largó un monzón zarpado así que me tuve que quedar en el restaurant de la terraza (que menos mal que está!).

Así que a la camita tempranito.

Y mientras estaba en mi pieza bloggeando, otra vez, se me rompió el cargador de la laptop. Bah, no el cargador, la fichita esa de mierda que vengo arreglando a lo ninja hace un año, y que cada vez está peor. Pero esta vez se rompió feo… Se fatigaron las patitas y se cortaron, así que me parece que nos quedamos sin blog…
Y me quedaba media hora de batería encima… Así que ni puedo bajar las fotos el resto del viaje… Qué feíto me la veo…

2 Comments to “3/9 - Cambodia”

  1. cretoide Says:

    Che, por ahi digo una boludez, pero capaz que la nena te dijo que naciste en un hospital porque nunca en su vida vio un hospital, y mucho menos nacio en uno!

  2. peptido Says:

    No, ni ahi…
    Es posible que no haya visto nunca un hospital, pero el punto era el chiste.
    Nunca te hicieron ese chiste de chiquito, nene?!?!?! No tuviste infancia?

    Seguramente algun turista le hizo el chiste, y la nena ahora lo anda repitiendo.

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