12/9 - Golden Triangle

Y hoy arranqué como estaba planeado, alquilándome una motito.

Bah, en realidad, primero me cambié de hotel, porque este era una reverenda mierda. Entre que había una gotera en la ducha que no me dejaba dormir, y el quilombo que hubo afuera hoy a la mañana ya no quería más.
Entré a caminar un cacho, y encontré uno que es paradisíaco. Habitación grande, limpia, baño propio, ducha, agua caliente, internet gratis, toallas, jabón y papel higiénico, café gratis, tele en la pieza. 200 baht. Impresionante!
Encima está re-nuevito, porque lo acaban de estrenar, así que es una belleza estar acá.

Y me fui a alquilar la motito nomás. De entrada me dieron una Honda de 100cc, que pintaba bien, 200 baht todo el día. El único pequeño detalle fue que era con caja manual, y yo no tenía 100% claro cómo se usa. O sea, la teoría la conozco, y si me das la moto y media hora de prueba y error, le tomo la mano y salgo andando. Pero no daba mucho ponerme a experimentar adelante de la mina, porque se iba a dar cuenta que le iba a hacer mierda su hermosa motito.

“Eeeeh… Mejor la automática, dale?”
300 baht. No está mal tampoco.

Una Yamaha preciosa, 115cc, que levanta más o menos 80km/h, y tiene una especie de limitador electrónico, cosa que me parece re-buena idea, porque más de 80 en una de esas mierdas no me gusta nada. Lo cierto es que la mayor parte del tiempo iba a 60 tranquilito…

Y arranqué para el norte, camino a Mae Sai, la ciudad más al norte de Tailandia, donde hay un paso de frontera a Myanmar (previo dar un par de vueltas manzana por la ciudad para acostumbrarme a la idea de que la moto va sola y no hay que pedalear, de que se inclina cuando dobla, y de que los frenos son como en la bici, pero no sé por qué en todo Oriente están al revés, cosa que puede ser bastante peligrosa).

Pero antes en el camino intenté hacer algo que estaba 100% seguro que no me iba a salir… Ir a las tribus solito, sin tour ni guía. Tenía un mapita pedorro que no se entendía nada, pero igual por suerte llegué. Está bastante bien señalizado el camino, y llegué a un lugar que era lo mejor que podía ver. Era un pequeño predio donde estaban comprimidas las 6 tribus más importantes. Obviamente ahí no vivían las tribus, solo estaba el show turístico, que al final es lo que yo había concluído que era lo mejor que podía ver, así que me vino al pelo.

La entrada ya prometía cosa turística.

Y finalmente me vi la tribu Long Neck:

Esa vieja es la más impresionante. Las demás tienen un cuello normal, con los aros esos puestos alrededor, que para mí se los ponen a la mañana para los turistas, y se los sacan para cenar…

Por supuesto, vendían todas las artesanías típicas (que eran mayormente una cagada), con lo principal siendo tejidos…

Qué tal las indiecitas tejiendo imitaciones Louis Vuitton? Qué me cuentan?

El resto de las tribus no eran demasiado dignas de mención…
Bah, esta tampoco…


Y de ahí arranqué de vuelta para Mae Sai. Es un pueblo de frontera, no hay demasiado si no te interesa cruzar la verdad. Había un templo budista que estaba bueno, más que nada porque estaba bastante alto, entonces tenías paisaje y podías ver para el otro lado, y el río que divide (que no tiene aspecto de ser muy difícil de cruzar nadando, así que no veo cómo no pasan toda la merca del mundo por ahí).

Almorcé acá, y arranqué para el Golden Triangle propiamente dicho, la ciudad en la triple frontera.
Primero intenté ir a una cueva maravillosa que tienen acá cerca, que también me costó bastante laburo encontrarla, y cuando llegué los guardaparques muy simpáticos me informaron que en esta época está cerrada porque se llena de agua, que por favor vuelva en 2 meses.

Cute.

Y a todo esto ya venía muy contento. Estuvo buena la idea de la motito. De entrada, me salió 10 dolares (incluída la nafta) en lugar de los 60 de la excursión. Y puedo ir a donde me pinte, está muy simpático. Me parece que mañana también me la voy a alquilar, y voy a seguir paseando, porque seguro hoy no termino…
Igual, muy lindo todo, pero prefiero toda la vida mi armazón de una tonelada de acero alrededor mío, la idea de tener guardabarros en lugar de muslos, y sobre todo, ese hermoso dispositivo que me mantiene atado a dicho armazón… (Juro que venía pensando en esto…)


Y seguí en camino unos minutos, y como no podía ser de otra manera, pasó lo que tenía que pasar. Yo venía muy contento por la ruta, por el carrilcito de afuera, que es el que usan las motitos porque van mucho más lento que los autos, y adelante mío había un hermoso camión, que iba bastante lento (tengan en cuenta que acá se maneja por la izquierda).
Justo cuando lo estoy por pasar, el tipo se tira a la izquierda, maniobra que era absolutamente impredecible, estando en una ruta en el medio de la nada, y sin que haya un cruce adelante.
El tipo se tiró a meterse en una fábrica que había ahí al costadito, y por supuesto me cerró con toda la onda.

Y bueh, frenada violenta, motito patina y se cae, y me pegué una linda arrastrada de unos cuantos metros por el pavimento.
Todo bien. Por suerte no venía muy rápido, y no pegué contra el camión, cosa que hubiera terminado bastante mal…
Y nada, me levanté, estaba todo ensangrentado pero entero. No tenía nada roto, la cabeza estaba intacta (venía con casco, obviamente, porque soy boludo pero precavido), sólo estaba todo raspado de un costado, y dolía como la concha de su madre, pero estaba bien.
En el momento, lo que más me preocupaba era el hecho de que estaba lastimado y muy embarrado, así que me puse a pedirles a los tipos (con señas, claro), agua. Después de un rato (esta pensé que iba a ser más fácil), me llevaron a un tanque de agua, y me fui limpiando un poco con un baldecito. Cómo ardía, la concha de su madre.
Y en eso uno de los tipos se me acerca con un tachito de alcohol. Muy amable y muy noble de su parte, pero con lo que me ardía el agua nomás, no lo dejo que se me acerque con alcohol ni en pedo.

Así que habiendo hecho damage control sobre mí mismo, me fui a ver qué había quedado de la moto. La verdad, estaba bastante entera, pero tenía medio roto el manubrio. Torcido más que nada, y supongo que tal vez hasta se podía llegar a usar, pero ya lastimado y a 40km de mi destino no iba a hacer la prueba ni en pedo. Y acá estaba medio jodido. El arreglo lo iba a tener que garpar, y conociendo estas cosas, ya me imaginaba que me iban a pedir 900 dólares.

Saqué un par de fotos como para el seguro (de la moto, del camión, etc), y llamé a la agencia, que me dice que tengo que llamar a la policía. Fine… Llamo a la policía, (la tourist police, que habla un poco de inglés), pero obviamente no podía decirles dónde estaba yo físicamente, porque no tenía ni puta idea, ni una referencia, y siempre tenía que terminar pasándole el teléfono a alguno de estos flacos (que solo uno hablaba 4 palabras de inglés), y nunca me quedaba claro qué pasaba con la conversación después. Finalmente llegó el policía, mira la moto, me mira a mí, y me pone cara de “Ta, ya vine, y ahora qué querés que haga?”. Un amigo el cana!

Bueh, llamo de vuelta a la agencia, y les paso con el cana, que se arreglen ellos. Al rato me devuelven el teléfono, y la mina me dice que el cana dice que el boludo soy yo, que si andás en moto y hay camiones cerca tenés que tener mucho cuidado, que el flaco venía por su camino, y aunque no ponga luz de giro el boludo soy yo, y que los daños los voy a tener que pagar yo (chocolate por la noticia).
También me dice que ahora me van a escoltar muy amablemente a la estación de policía, y la policía va a secuestrar la moto, y después ellos la iban a buscar, y blah, blah…
Yo ya me veía varado en Chiang Rai 2 semanas hasta que arreglan el quilombo, y le digo a la mina:

- che, hace falta que se la lleve la policía?
- Sí, porque esto, y lo otro, y qué sé yo…
- Y si logro que estos flacos me remolquen hasta ahí no sirve?
- Y, pero vas a tener que pagar los daños vos…
- Si igual los voy a tener que pagar yo…
- Ah, claro…

Bueh, finalmente logré que los flacos de ahí de la fábrica, que realmente estaban muy colaborativos, cargaran la moto en uno de los camioncitos que tenían y me llevaran a Chiang Rai. Yo supongo que los tipos estaban contentísimos de sacarse el quilombo de encima de tener un extranjero accidentado ahí. Si bien técnicamente, y según el policía, la culpa había sido mía, (y de hecho, el boludo fui yo, supongo), me imagino que no les debía causar ninguna gracia…

Así que me pasé todo el viaje pensando qué onda. De entrada, ya se me había pasado el cagazo, ya había manejado decentemente la situación, me dolía como la concha de su madre pero se veía medianamente bien, así que ya estaba mejor. Mi primer reacción con todo esto fue mandarlos a todos a cagar. Como preveo estas cosas, a la agencia le di el pasaporte italiano como garantía, que no lo necesito para nada. Así que ya estaba planeando huir despavoridamente a Bangkok, y de ahí a Malasia, y después venime a buscar. Y mientras le daba vueltas a la idea, en realidad, no hacía falta. Si bien no me resulta del todo agradable irme a la playa, arena, y agua salada con los raspones estos, no hacía falta que huya. De última a la mina le digo que no tengo la guita, que tengo un amigo en Bangkok que me la presta, que necesito unos días hasta que me la mandan de Argentina, me voy a la playa (sin decirle nada, obviamente), la llamo cada dos días diciéndole que la plata está por venir pero hubo complicaciones, y me voy a Malasia el 21, como estaba planeado…
Y se van a la puta que los parió, por usureros.

Igual obviamente no me resultaba demasiado alegre la idea de dejar mi pasaporte ahí… O sea, si la mina se la tomaba en serio, tal vez podía generarme algún quilombo a largo plazo en Italia… Poco probable, pero igual no me gustaba…
Y lo cierto es que la motito la había roto, y me correspondía pagarla. No tenía ganas de que me usuren, pero que la tenía que garpar la tenía que garpar…

Y bueh, llegamos a la agencia, y los tipos tenían toda la onda del mundo. Ni en pedo la actitud que yo esperaba de “hijo de puta!!! mirá lo que le hiciste a mi moto!!!”. Nada que ver. Todos preocupados por mi herida, me obligaron a ir al hospital. Yo tenía cero ganas la verdad. Me parecía buena idea, pero prefería ducharme en mi hotel y después tirarme una botella entera de Pervinox y ya. Aparte en el hospital no sé qué onda, no sé bien cómo funcionan estas cosas, y por un raspón de mierda… Pero bueno, me convencieron igual, y uno de los flacos me llevó en su motito al hospital, y me esperó ahí hasta que terminaron.

El pasaje por el hospital, como ya me imaginaba, me dolió muchísimo más que el accidente. La mina me entró a fregar con una gasa apenas húmeda (que no es lo más suave del mundo) hasta que me sacó toda la tierra que tenía enterrada en la herida (cosa que yo pensaba hacer con miles de litros de agua, tomándome al menos una hora y media, y frotándome muy delicadamente con un pañuelito de seda). Pero bueh, que fue buena idea fue buena idea. Me limpiaron todos los raspones, me bañaron en Pervinox, y me dieron antibióticos, y me mandaron para casa.

Y ahora se venía la noche. Volvimos con el flaco al local de las motos, y ahí estaba el mecánico.

La mejor fue que la minita del local me pregunta “ya terminaste con la moto?”. Claro, técnicamente yo la podía seguir usando hasta mañana a las 11 AM. Mi cara de “me estás pelotudeando?!?” debe haber sido bíblica.

Así que lo agarro al mecánico, le digo lo que tenía mal la moto, que era básicamente la canastita de adelante (que quedó hecha un moño), los raspones en varios paneles de plástico, y lo importante que era el manubrio, que yo ya había visto la pieza que estaba rota, y no parecía nada demasiado grave…
El tipo la mira un rato, mientras yo tenía el culo todo fruncido, por supuesto, y ya estaba casi empezando a llorarles que la plata no la tenía acá, que iba a tener que ir a Bangkok que tenía un amigo que seguro me podía prestar, que no sé qué, cuando el tipo dice “2500 baht”.
Eh?? Es una joda???
Por si el incidente me había afectado la capacidad numérica les pedí la calculadora para confirmar, y efectivamente, eran 75 dólares lo que me estaban pidiendo!

No lo podía creer. Les pagué contentísimo y me volví caminando al hotel. Realmente no entiendo cómo me puede haber salido tan bien esta cagada. O sea, ta, 75 dólares no me hizo ninguna gracia, pero comparado con lo que me esperaba… Y yo me podría perfectamente haber hecho bastante mierda, y tengo unos rasponcitos chotos nomás… Y la idea de no ser un fugitivo de la justicia (y no tener que volver a hacer la puta cola en la embajada de Italia) me caía más que bien.
Les mostraría fotos del resultado, pero mis familiares femeninas se pondrían insoportables…

Y ahí nomás salí a comprar remeras nuevas (infinitamente grandes y livianas), descuarticé algunas de las remeras chotas que tenía, sacándole la manga izquierda, y me compré otra bermuda. (Sorry Pablo, te la hice mierda). Y me volví a dormir, porque Internet (y pretty much todo) en este pueblo choto cierra a las 10PM.

Y bueh, adiós a mis planes de hacer rock climbing, y no sé qué onda la playa los primeros días…
Pero qué culo que tuve, otra vez…
Y una interesante. Creo que el incidente me sirvió para ver por qué todo el mundo dice que los Tailandeses son tan friendly. La verdad, me trataron de 10 todo el tiempo, los de la fábrica, los de la agencia, el policía, el hospital. Hasta la del hotel, que me vio todo reventado, y me dio una sábana de una tela que es super suave, para que no me raspe tanto. Una pinturita.

Así que no cambio nada de nada mis pasajes. Ya estoy pilas de vuelta, y mañana me tomo bondis a hacer las cosas que me faltaron hoy y punto.
Por un momento pensé en irme más temprano a Bangkok, para tomarme el avión al sur mañana mismo, y ahorrarme la noche en Bangkok que la verdad tengo cero ganas. Pero lo cierto es que como estoy, cuanto más tarde llego a las playas mejor, así que aprovecho y me voy a la triple frontera nomás mañana.

Cómo me duele la concha de su madre…

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