Archive for September, 2007

17/9 - Home Sweet Home

Friday, September 21st, 2007

Bueno, finalmente, logré volver.

Estuve 3 o 4 días varado en New Zealand (perdí la cuenta, la verdad, porque todos los días fueron exactamente iguales, y no sé ni en qué zona horaria estoy parado). Todos los días lo mismo…. Levantarse al mediodía, ir al aeropuerto, todos los vuelos llenos, vuelto a casa.

Como al segundo día vi que no iba a pasear un carajo, porque estoy dolía como la remil mierda, así que cambié la Lonely por una pila gigante de libros (había una batea llena de libros chotos por 5 dólares), y me dediqué a leer y dormir todo el tiempo que no estaba en el aeropuerto.

Por suerte no estuve tantos días, y pude volver a casa para mi cumpleaños.

Happy birthday to me!!!

Aparte, tuve el cumpleaños más largo de la historia, ya que empecé en New Zealand y terminé acá, mi 17 duró 31 horas en vez de las 24 usuales. Qué tal?

Y bueh, estoy de vuelta, curándome de esta mierda, bastante bien la verdad.

Y otra vez, se acabó el blog… Hasta el año que viene, que con un poco de suerte, me voy a París con Microsoft.

13/9 - Voyage-us Interruptus

Friday, September 21st, 2007

Y hoy me levanté y estaba para atrás. No dormí un carajo porque me dolía todo, y estaba arruinado. Me pegué una ducha que dolió como la concha de su madre, y me fui a Internet a averiguar un poco.
Cuestión que hoy ya no tengo más ganas de playa ni de Tailandia ni de viaje ni de una mierda. Por un lado, me gustaría estar en un lugar más civilizado, y que hablen 100% de inglés o español, cosa que si tengo que ir a un hospital o un médico nos entendamos bien. Por el otro, me duele como la concha de su madre, y voy a estar al menos 4 o 5 días hasta que pueda volver a caminar y mover los brazos bien sin que me jodan. Y hasta entonces ningún pasear…
Y finalmente, ya se me estaba haciendo largo el viaje igual. Ya tenía ganas de volver, y supongo que esta es la excusa perfecta.

Así que averigué un poco de vuelos, y me fui al aeropuerto, cagando.
En lugar del vuelo de las 8PM me tomé el de las 11AM a Bangkok, y me compré un Bangkok-Singapore, que me venía al pelo para combinar después con el Singapore-Auckland-Santiago-Buenos Aires. De hecho, con un poco de suerte, me mandaba todo el viaje de un saque, 48 horas, y estaba en casita…

A bangkok llegué bien, agarré mi valija que había dejado, me tomé el bondi para cambiar de aeropuerto, a Singapore llegué entero, y acá empezaban las dudas…
El boleto a Auckland lo pude cambiar. No me querían dejar originalmente, pero al final les di lástima (la verdad que doy lástima si me ven) y me lo cambiaron sin cobrarme ni nada.
El problema es que no podía cambiar los de LAN, porque LAN no tiene representación en Asia, sólo en New Zealand, así que no podía confirmar el ultimo cambio, ni despachar las valijas directo… Iba a tener que hacer migración en NZ… (Menos mal que tengo mi pasaporte italiano)

Y bueno, el viaje a New Zealand estuvo muy bien la verdad. Las heridas me dolían pero se fue formando gradualmente esa capa dura de cosa verde horrible que luego mágicamente se vuelve piel, y sacando el pequeño detalle de que me recontra cagué de frío, volé bastante bien.
Aparte, el sistema de entretenimiento a bordo es lejos el mejor que he visto. Pantallita individual, pero en lugar de 4 juegos chotos y 3 películas de las últimas, había 300 millones de juegos, y todo un videoclub adentro.
Para que se den una idea, todos los vuelos están dando Ocean’s Thirteen, que es un super estreno, y yo me niego a verla porque no vi las dos anteriores. Así que aproveché este vuelo y me vi las dos (Ocean’s Eleven y Twelve). Y lo que más me gustó… Finalmente un vuelo con juego de ajedrez que juega bien! (De hecho, me rompió el ojete). Y aparte tenía ajedrez chino, así que me divertí un buen rato. Por suerte, porque de dormir con el brazo como lo tenía, ni en pedo…

Y llego a New Zealand, me encuentro con el problema que ya me habían mencionado todos los australianos, la aduana acá es un quilombo porque están super-paranoicos con todas las enfermedades que le pueden agarrar a los animales, y cualquier cosa que traigas que alguna vez haya salido de la naturaleza te la confiscan y te la cuarentenan. Yo no tenía nada, salvo unas estatuitas de madera, que por suerte no me encontraron.

Y todo bien, hasta que llamo a LAN (porque el mostrador de check-in no había abierto todavía), y me dicen que el vuelo de hoy está lleno. El de mañana está lleno. El del domingo está lleno. Y TODOS los vuelos hasta el 25, que es mi vuelo original, están llenos.
Mierda, mierda, mierda…

Así que venía bien pero la cagué. New Zealand es hermoso, el paisaje que vi del avión es increíble, la ciudad aparenta tener mucha onda…
Pero yo estoy todo dolorido, apenas me puedo mover, y encima no conté con un pequeño detalle. Acá en invierno, y está en la misma latitud que Buenos Aires. Hace frío!, y yo no me puedo abrigar porque cualquier cosa que me toca las heridas duele como la reputísima madre.
Y encima New Zealand es carísimo!. Diría que significativamente más caro que Japón, o como mucho, al mismo nivel. Me da la impresión de que todo lo turístico es ridículamente caro, como que te cobren 100 dolares por entrar a una atracción…

Así que ahora estoy contando con las manos mágicas de Moriceau. Espero que haya alguna tramoya que pueda hacerse, del estilo pagar unos cientos de dólares y que le peguen un tiro en la pierna a algún pasajero y me den su asiento o algo así, porque la verdad, la estoy pasando bastante mal. Entre que me duele todo, el frío, que un poco de miedito me dan las lastimaduras porque están bien, pero yo no sé hasta dónde es normal, y a partir de dónde me estoy pudriendo desde adentro, el prospecto de quedarme 10 días acá la verdad no me causa ninguna gracia.

Si no vuelo mañana, al menos, voy a tratar de conseguir un hostel con habitación calefaccionada. Y que me toque la cama de abajo, porque trepar hasta arriba con un solo brazo y una sola pierna me está matando.
Igual por las dudas me compré la Lonely, y si no me queda otra que quedarme acá varado, encontraré la forma de pasarla, aunque sea, dignamente, pero ya me quiero volver… Ya se terminaron mentalmente las vacaciones para mí, y ahora esto en lugar de una atracción es un obstáculo que no me permite estar en mi ducha y en mi camita.

12/9 - Golden Triangle

Friday, September 21st, 2007

Y hoy arranqué como estaba planeado, alquilándome una motito.

Bah, en realidad, primero me cambié de hotel, porque este era una reverenda mierda. Entre que había una gotera en la ducha que no me dejaba dormir, y el quilombo que hubo afuera hoy a la mañana ya no quería más.
Entré a caminar un cacho, y encontré uno que es paradisíaco. Habitación grande, limpia, baño propio, ducha, agua caliente, internet gratis, toallas, jabón y papel higiénico, café gratis, tele en la pieza. 200 baht. Impresionante!
Encima está re-nuevito, porque lo acaban de estrenar, así que es una belleza estar acá.

Y me fui a alquilar la motito nomás. De entrada me dieron una Honda de 100cc, que pintaba bien, 200 baht todo el día. El único pequeño detalle fue que era con caja manual, y yo no tenía 100% claro cómo se usa. O sea, la teoría la conozco, y si me das la moto y media hora de prueba y error, le tomo la mano y salgo andando. Pero no daba mucho ponerme a experimentar adelante de la mina, porque se iba a dar cuenta que le iba a hacer mierda su hermosa motito.

“Eeeeh… Mejor la automática, dale?”
300 baht. No está mal tampoco.

Una Yamaha preciosa, 115cc, que levanta más o menos 80km/h, y tiene una especie de limitador electrónico, cosa que me parece re-buena idea, porque más de 80 en una de esas mierdas no me gusta nada. Lo cierto es que la mayor parte del tiempo iba a 60 tranquilito…

Y arranqué para el norte, camino a Mae Sai, la ciudad más al norte de Tailandia, donde hay un paso de frontera a Myanmar (previo dar un par de vueltas manzana por la ciudad para acostumbrarme a la idea de que la moto va sola y no hay que pedalear, de que se inclina cuando dobla, y de que los frenos son como en la bici, pero no sé por qué en todo Oriente están al revés, cosa que puede ser bastante peligrosa).

Pero antes en el camino intenté hacer algo que estaba 100% seguro que no me iba a salir… Ir a las tribus solito, sin tour ni guía. Tenía un mapita pedorro que no se entendía nada, pero igual por suerte llegué. Está bastante bien señalizado el camino, y llegué a un lugar que era lo mejor que podía ver. Era un pequeño predio donde estaban comprimidas las 6 tribus más importantes. Obviamente ahí no vivían las tribus, solo estaba el show turístico, que al final es lo que yo había concluído que era lo mejor que podía ver, así que me vino al pelo.

La entrada ya prometía cosa turística.

Y finalmente me vi la tribu Long Neck:

Esa vieja es la más impresionante. Las demás tienen un cuello normal, con los aros esos puestos alrededor, que para mí se los ponen a la mañana para los turistas, y se los sacan para cenar…

Por supuesto, vendían todas las artesanías típicas (que eran mayormente una cagada), con lo principal siendo tejidos…

Qué tal las indiecitas tejiendo imitaciones Louis Vuitton? Qué me cuentan?

El resto de las tribus no eran demasiado dignas de mención…
Bah, esta tampoco…


Y de ahí arranqué de vuelta para Mae Sai. Es un pueblo de frontera, no hay demasiado si no te interesa cruzar la verdad. Había un templo budista que estaba bueno, más que nada porque estaba bastante alto, entonces tenías paisaje y podías ver para el otro lado, y el río que divide (que no tiene aspecto de ser muy difícil de cruzar nadando, así que no veo cómo no pasan toda la merca del mundo por ahí).

Almorcé acá, y arranqué para el Golden Triangle propiamente dicho, la ciudad en la triple frontera.
Primero intenté ir a una cueva maravillosa que tienen acá cerca, que también me costó bastante laburo encontrarla, y cuando llegué los guardaparques muy simpáticos me informaron que en esta época está cerrada porque se llena de agua, que por favor vuelva en 2 meses.

Cute.

Y a todo esto ya venía muy contento. Estuvo buena la idea de la motito. De entrada, me salió 10 dolares (incluída la nafta) en lugar de los 60 de la excursión. Y puedo ir a donde me pinte, está muy simpático. Me parece que mañana también me la voy a alquilar, y voy a seguir paseando, porque seguro hoy no termino…
Igual, muy lindo todo, pero prefiero toda la vida mi armazón de una tonelada de acero alrededor mío, la idea de tener guardabarros en lugar de muslos, y sobre todo, ese hermoso dispositivo que me mantiene atado a dicho armazón… (Juro que venía pensando en esto…)


Y seguí en camino unos minutos, y como no podía ser de otra manera, pasó lo que tenía que pasar. Yo venía muy contento por la ruta, por el carrilcito de afuera, que es el que usan las motitos porque van mucho más lento que los autos, y adelante mío había un hermoso camión, que iba bastante lento (tengan en cuenta que acá se maneja por la izquierda).
Justo cuando lo estoy por pasar, el tipo se tira a la izquierda, maniobra que era absolutamente impredecible, estando en una ruta en el medio de la nada, y sin que haya un cruce adelante.
El tipo se tiró a meterse en una fábrica que había ahí al costadito, y por supuesto me cerró con toda la onda.

Y bueh, frenada violenta, motito patina y se cae, y me pegué una linda arrastrada de unos cuantos metros por el pavimento.
Todo bien. Por suerte no venía muy rápido, y no pegué contra el camión, cosa que hubiera terminado bastante mal…
Y nada, me levanté, estaba todo ensangrentado pero entero. No tenía nada roto, la cabeza estaba intacta (venía con casco, obviamente, porque soy boludo pero precavido), sólo estaba todo raspado de un costado, y dolía como la concha de su madre, pero estaba bien.
En el momento, lo que más me preocupaba era el hecho de que estaba lastimado y muy embarrado, así que me puse a pedirles a los tipos (con señas, claro), agua. Después de un rato (esta pensé que iba a ser más fácil), me llevaron a un tanque de agua, y me fui limpiando un poco con un baldecito. Cómo ardía, la concha de su madre.
Y en eso uno de los tipos se me acerca con un tachito de alcohol. Muy amable y muy noble de su parte, pero con lo que me ardía el agua nomás, no lo dejo que se me acerque con alcohol ni en pedo.

Así que habiendo hecho damage control sobre mí mismo, me fui a ver qué había quedado de la moto. La verdad, estaba bastante entera, pero tenía medio roto el manubrio. Torcido más que nada, y supongo que tal vez hasta se podía llegar a usar, pero ya lastimado y a 40km de mi destino no iba a hacer la prueba ni en pedo. Y acá estaba medio jodido. El arreglo lo iba a tener que garpar, y conociendo estas cosas, ya me imaginaba que me iban a pedir 900 dólares.

Saqué un par de fotos como para el seguro (de la moto, del camión, etc), y llamé a la agencia, que me dice que tengo que llamar a la policía. Fine… Llamo a la policía, (la tourist police, que habla un poco de inglés), pero obviamente no podía decirles dónde estaba yo físicamente, porque no tenía ni puta idea, ni una referencia, y siempre tenía que terminar pasándole el teléfono a alguno de estos flacos (que solo uno hablaba 4 palabras de inglés), y nunca me quedaba claro qué pasaba con la conversación después. Finalmente llegó el policía, mira la moto, me mira a mí, y me pone cara de “Ta, ya vine, y ahora qué querés que haga?”. Un amigo el cana!

Bueh, llamo de vuelta a la agencia, y les paso con el cana, que se arreglen ellos. Al rato me devuelven el teléfono, y la mina me dice que el cana dice que el boludo soy yo, que si andás en moto y hay camiones cerca tenés que tener mucho cuidado, que el flaco venía por su camino, y aunque no ponga luz de giro el boludo soy yo, y que los daños los voy a tener que pagar yo (chocolate por la noticia).
También me dice que ahora me van a escoltar muy amablemente a la estación de policía, y la policía va a secuestrar la moto, y después ellos la iban a buscar, y blah, blah…
Yo ya me veía varado en Chiang Rai 2 semanas hasta que arreglan el quilombo, y le digo a la mina:

- che, hace falta que se la lleve la policía?
- Sí, porque esto, y lo otro, y qué sé yo…
- Y si logro que estos flacos me remolquen hasta ahí no sirve?
- Y, pero vas a tener que pagar los daños vos…
- Si igual los voy a tener que pagar yo…
- Ah, claro…

Bueh, finalmente logré que los flacos de ahí de la fábrica, que realmente estaban muy colaborativos, cargaran la moto en uno de los camioncitos que tenían y me llevaran a Chiang Rai. Yo supongo que los tipos estaban contentísimos de sacarse el quilombo de encima de tener un extranjero accidentado ahí. Si bien técnicamente, y según el policía, la culpa había sido mía, (y de hecho, el boludo fui yo, supongo), me imagino que no les debía causar ninguna gracia…

Así que me pasé todo el viaje pensando qué onda. De entrada, ya se me había pasado el cagazo, ya había manejado decentemente la situación, me dolía como la concha de su madre pero se veía medianamente bien, así que ya estaba mejor. Mi primer reacción con todo esto fue mandarlos a todos a cagar. Como preveo estas cosas, a la agencia le di el pasaporte italiano como garantía, que no lo necesito para nada. Así que ya estaba planeando huir despavoridamente a Bangkok, y de ahí a Malasia, y después venime a buscar. Y mientras le daba vueltas a la idea, en realidad, no hacía falta. Si bien no me resulta del todo agradable irme a la playa, arena, y agua salada con los raspones estos, no hacía falta que huya. De última a la mina le digo que no tengo la guita, que tengo un amigo en Bangkok que me la presta, que necesito unos días hasta que me la mandan de Argentina, me voy a la playa (sin decirle nada, obviamente), la llamo cada dos días diciéndole que la plata está por venir pero hubo complicaciones, y me voy a Malasia el 21, como estaba planeado…
Y se van a la puta que los parió, por usureros.

Igual obviamente no me resultaba demasiado alegre la idea de dejar mi pasaporte ahí… O sea, si la mina se la tomaba en serio, tal vez podía generarme algún quilombo a largo plazo en Italia… Poco probable, pero igual no me gustaba…
Y lo cierto es que la motito la había roto, y me correspondía pagarla. No tenía ganas de que me usuren, pero que la tenía que garpar la tenía que garpar…

Y bueh, llegamos a la agencia, y los tipos tenían toda la onda del mundo. Ni en pedo la actitud que yo esperaba de “hijo de puta!!! mirá lo que le hiciste a mi moto!!!”. Nada que ver. Todos preocupados por mi herida, me obligaron a ir al hospital. Yo tenía cero ganas la verdad. Me parecía buena idea, pero prefería ducharme en mi hotel y después tirarme una botella entera de Pervinox y ya. Aparte en el hospital no sé qué onda, no sé bien cómo funcionan estas cosas, y por un raspón de mierda… Pero bueno, me convencieron igual, y uno de los flacos me llevó en su motito al hospital, y me esperó ahí hasta que terminaron.

El pasaje por el hospital, como ya me imaginaba, me dolió muchísimo más que el accidente. La mina me entró a fregar con una gasa apenas húmeda (que no es lo más suave del mundo) hasta que me sacó toda la tierra que tenía enterrada en la herida (cosa que yo pensaba hacer con miles de litros de agua, tomándome al menos una hora y media, y frotándome muy delicadamente con un pañuelito de seda). Pero bueh, que fue buena idea fue buena idea. Me limpiaron todos los raspones, me bañaron en Pervinox, y me dieron antibióticos, y me mandaron para casa.

Y ahora se venía la noche. Volvimos con el flaco al local de las motos, y ahí estaba el mecánico.

La mejor fue que la minita del local me pregunta “ya terminaste con la moto?”. Claro, técnicamente yo la podía seguir usando hasta mañana a las 11 AM. Mi cara de “me estás pelotudeando?!?” debe haber sido bíblica.

Así que lo agarro al mecánico, le digo lo que tenía mal la moto, que era básicamente la canastita de adelante (que quedó hecha un moño), los raspones en varios paneles de plástico, y lo importante que era el manubrio, que yo ya había visto la pieza que estaba rota, y no parecía nada demasiado grave…
El tipo la mira un rato, mientras yo tenía el culo todo fruncido, por supuesto, y ya estaba casi empezando a llorarles que la plata no la tenía acá, que iba a tener que ir a Bangkok que tenía un amigo que seguro me podía prestar, que no sé qué, cuando el tipo dice “2500 baht”.
Eh?? Es una joda???
Por si el incidente me había afectado la capacidad numérica les pedí la calculadora para confirmar, y efectivamente, eran 75 dólares lo que me estaban pidiendo!

No lo podía creer. Les pagué contentísimo y me volví caminando al hotel. Realmente no entiendo cómo me puede haber salido tan bien esta cagada. O sea, ta, 75 dólares no me hizo ninguna gracia, pero comparado con lo que me esperaba… Y yo me podría perfectamente haber hecho bastante mierda, y tengo unos rasponcitos chotos nomás… Y la idea de no ser un fugitivo de la justicia (y no tener que volver a hacer la puta cola en la embajada de Italia) me caía más que bien.
Les mostraría fotos del resultado, pero mis familiares femeninas se pondrían insoportables…

Y ahí nomás salí a comprar remeras nuevas (infinitamente grandes y livianas), descuarticé algunas de las remeras chotas que tenía, sacándole la manga izquierda, y me compré otra bermuda. (Sorry Pablo, te la hice mierda). Y me volví a dormir, porque Internet (y pretty much todo) en este pueblo choto cierra a las 10PM.

Y bueh, adiós a mis planes de hacer rock climbing, y no sé qué onda la playa los primeros días…
Pero qué culo que tuve, otra vez…
Y una interesante. Creo que el incidente me sirvió para ver por qué todo el mundo dice que los Tailandeses son tan friendly. La verdad, me trataron de 10 todo el tiempo, los de la fábrica, los de la agencia, el policía, el hospital. Hasta la del hotel, que me vio todo reventado, y me dio una sábana de una tela que es super suave, para que no me raspe tanto. Una pinturita.

Así que no cambio nada de nada mis pasajes. Ya estoy pilas de vuelta, y mañana me tomo bondis a hacer las cosas que me faltaron hoy y punto.
Por un momento pensé en irme más temprano a Bangkok, para tomarme el avión al sur mañana mismo, y ahorrarme la noche en Bangkok que la verdad tengo cero ganas. Pero lo cierto es que como estoy, cuanto más tarde llego a las playas mejor, así que aprovecho y me voy a la triple frontera nomás mañana.

Cómo me duele la concha de su madre…

11/9 - Chiang Rai

Friday, September 21st, 2007

Hoy me levanté religiosamente tempranito, 6.30, para ir a tomarme el primer bondi a Chiang Rai. Armo las valijas, me consigo un tuktuk, todo fenómeno hasta que llego ahí, y voy a comprar el boleto.
- Bondi a Chiang Rai?
- 8.45
- Cómo 8.45? No sale uno a las 7.15?
- Sí. Full.

Ta que me parió, por qué no habré comprado el boleto anoche…
En fin, tenía 2 horas enteras para quemar, y bastante sueño, así que intenté dormime, por supuesto, fracasando con todo éxito. Una cosa que uno normalmente no tiene en cuenta de estos países, es la venta proactiva (para darle un nombre medianamente positivo a la idea). La minita que está en el mostrador vendiendo pasajes no está sentadita esperando que le vengas a comprar uno… Está gritando desaforadamente “Phuket! Phuket!”.

Supongo que el razonamiento es: “Hay gente que seguramente viene a la estación de bondi porque se quiere ir a algún lado, pero no sabe dónde, así que a ver si le tiramos una idea…”
Obviamente no dormí un carajo.

Por suerte el micro se podía abordar desde temprano (igual hasta las 8.30 me quería cortar los huevos), así que me senté y me tiré a dormir. El único temita es que los asientos (como todo) están hechos para el tamaño de los orientales, que son como cortitos, con lo cual el apoyacabezas me pegaba justo en el medio de las cervicales, más o menos… Y el estado de los caminos por supuesto no es el mejor…
Así que llegué a Chiang Rai todo dolorido, jurando que me iba a conseguir un masaje.

Tuktuk no conseguí, o no logré que entendieran dónde quería ir (como no tenía hotel, decidí caer en el centro del centro, y caminar, porque nadie me atendía el teléfono), así que caminé total eran 10 cuadras nomás. Es notable cómo en todo el resto de Tailandia sobran taxis, pero acá faltan…

Así que caminé un cacho, encontré un hotel, entré a mirar… La habitación un asco. Decaída, baño choto, sin agua caliente… 200 baht.
Voy a otro, habitación un poco mejor, el resto la misma mierda. 500 baht.
Fine, me volví al primero (tampoco hay muchos hoteles)

Y de ahí me fui a buscar un cyber y un almuerzo. El cyber era fundamental, porque aparentemente lo que hay que venir a ver acá es el “Golden Triangle”. El pequeño detalle es que la Lonely no aclara bien dónde queda, y en realidad Golden Triangle se le llama a toda la zona de contrabando de opio, que incluye toda la provincia de Chiang Rai, y una parte interesante de Myanmar y Laos. Obviamente, lo que yo venía a ver no era “ese área”, tenía que haber algo más interesante. Y tambien estaba la triple frontera, que aparentemente es digna de verse, y tampoco parecía haber nada en el mapita.

Finalmente entendí…
Golden Triangle es toda la zona, pero unos flacos decidieron rebautizar al pueblito que está justo en la triple frontera (que sí existe) como Golden Triangle, para que los turistas lo encuentren fácil. Así que tenía que ir para ese pueblito, y también vi unas cuantas fotos (en paginas tipo blog de otros viajeros), así que me armé un pequeño itinerario para recorrer. La posta, alquilarse una motito y pasear por la zona.

Así que de ahí me fui al museo de las Hill Tribes, que está sponsoreado por una sociedad “oficial” de apoyo a las tribus, que organizan tours aparentemente buenos, y etcéteras. Y como el tour anterior fue una cagada, esta vez quería hacer uno oficial, para “garantizar” que fuera bueno, por más que semejante palabra no exista en el léxico tailandés.

El museo estaba “bien”. Mostraban artesanías y juguetes de las distintas tribus, había un videíto con slideshow (hecho en PPT nomás), hablando de las tribus más importantes, de dónde migraron, qué hacían, etcéteras.
Por supuesto, lo que todas las tribus hacían era plantar opio, que es lo más lucrativo que podés hacer acá. Según la información oficial, ahora ya no plantan más opio, y el gobierno logró desplazar todo el cultivo a Laos y Myanmar (y ahí ya es problema de otro, a mí qué me vienen a decir), y los convenció a los indios de que como reemplazo planten maíz. Cute. No les creo ni un poco.
Pero bueno, con esto del opio, había toda una sección del museo dedicada a explicar cómo es la planta de amapola, cómo la cortan para extraer la resina, cómo se procesa luego, para hacer morfina, o heroína, o opio mismo, y cosas por el estilo. Artículos de revistas de lo malo que es el opio y la cantidad de centenares de backpackers que van a Laos a fumar y se cagan muriendo, estadísticas interesantes. En fin, esa parte estaba buena, si bien un poco lenta.

Y me fui a averiguar por los tours (con una alemana que estaba ahí, que había ido a lo mismo, y como los tours se contratan por grupos…). Muy interesante lo que ofrecían, peeero:

  • unos 60 dólares cada uno
  • A la tribu de los “Long Neck” (una tribu que las minas se ponen alambres en el cuello para estirárselo, a la africana. A mí no me cagan, esto no es autóctono. Alguien con 2 dedos de frente vio una National Geographic de Africa y dijo “uuuh! Qué bueno para darle a los turistas!”), no iban, porque supuestamente los tipos están ahí “exhibidos como en un zoológico”, y eso va contra la moral y las buenas costumbres de la conservación de las tribus, etc.
  • En todas las descripciones de las excursiones había muchos disclaimers para mi gusto. Básicamente, los mensajes eran…
    • “La gente de la tribu sólo se pone los vestidos tradicionales para las fechas especiales. Es probable que el resto de los días anden con ropa moderna”. O sea, los disfraces sólo los vas a ver en el souvenir shop.
    • “Tené en cuenta que la gente de la tribu no está de vacaciones como vos, así que no va a estar pelotudeando por las chozas. Tienen campos y trabajos que atender”. O sea, no vas a ver un alma, salvo el del souvenir shop.
    • “Que no te desilusione el hecho de que las construcciones pueden parecer un poco modernas. Con el paso del tiempo, y gracias a blah blah, el nivel de vida de esta gente ha ido mejorando”. Véase nota sobre la TV satelital en la tribu…

O sea, ya me venían avisando, de frente y sin vueltas, que iba a ver lo mismo que había visto el otro día, o sea, nada. Y ahí me puse a pensar. Porque en realidad, cuando uno va a ver estas tribus, qué carajo va a ver?
Obviamente uno no quiere ver la payasada para turistas, quiere “el real deal”.
Pero lo cierto es que el real deal es lo que vengo viendo, y no tiene nada de atractivo. Salvo que me pinte ser misionero, y mudarme a vivir con la tribu, no voy a ver un carajo, ni de tradicional, ni de costumbres, ni de tribu, ni una mierda.
Así que básicamente opté por lo pintoresco anque hipócrifo.
Ya fue, yo voy a ver el zoológico.

Así que no contraté una mierda estos tours.

Y como mucho para hacer no había, y para alquilar motito hoy ya era tarde, me fui a pasear y ver templos.
Lindos, bastante bien. Más de lo que ya venimos viendo, igual…



Este es una réplica del Emerald Buddha que está en Bangkok. En realidad, parece que el original estaba acá, y cuando se lo llevaron a la capital, le hicieron una copia bastante fiel. Y obviamente no es de esmeralda (ni este ni el original), es de jade.

Y bueno, mucho para hacer no había, así que me volví al hotel a leer y hacer chill-out. A la noche salí, conseguí Internet, hablé con Pau un rato, y después me fui a cenar. Encontré un mercadito mugroso, lleno de brochettes, con un escenario con música en vivo (mala, pero qué prentendés?), y ando paseando por ahí buscando una mesa seca (porque había estado lloviendo), cuando escucho que me gritan de lejos. Resulta que eran unos gallegos, que me encontré en Bangkok, el día que fui a ver Muay Thai, así que me senté a comer con ellos y tomar unas birras hasta que se hizo tarde y me fui a dormir…
Qué simpáticos que son los gallegos en general, no hay caso.

10/8 - Chiang Mai

Tuesday, September 11th, 2007

Al final anoche me terminé comprando todo. No hay caso, no aprendo más…
Souvenirs lindos no hay igual, pero compré ropa como para compensar.
En realidad no fue todo por deporte. Necesitaba una remera más, y una malla, porque la mía la dejé en Bangkok (no contaba con sumergirme en el norte), y resulta que la excursión de mañana implica mojarse. Pero bueno, la tentación es grande. Había unas camisas buenísimas y demasiado baratas, y conseguí finalmente camisas de seda. Vamos a ver qué tal andan.

Pero lo mejor es la onda de esta gente para comprar. Está divertido regatear, porque no es tan estresante como en otros lados. No empiezan por un precio demasiado alto, aflojan bastante rápido, y llegás a un precio que le conviene a los dos en seguida y con buena onda. Y realmente parece ser el precio, porque otros por un poco menos ya no te lo dejan.

En fin, me divertí mucho, y ya llené la mochila de basura, como no podía ser de otra manera (y igual voy a tener que lavar ropa en Chiang Rai, contra lo que yo quería).

Y hoy fui a la famosa excursión para ver las tribus en la montaña…
Sin palabras. Una chotada impresentable.

La primera tribu, a la cual llegamos después de 45 minutos de trekking violento por la montaña (Acto seguido nos enteramos que también hay un camino por el que se llega en camioneta, claro), estaba vacía. Había unas chocitas, una mesa con souvenirs y bebidas, y nada más.
De la tribu, un carajo.

La segunda tribu, nos llevaron a una primera choza con una mina que tenía un telar, y nos contaron un poco… Al rato nos dijeron de ir a pasear… En una palabra… Es una “hill tribe” tradicional tailandesa, cuyas chozas tienen Televisión satelital. Por qué no te vas un poquitito a la puta que te parió?
Acá tampoco había nadie, eran un montón de chozas, un par de telares, y un carajo de nada.
Como no podía ser de otra manera, me cagaron. Espero conseguir algo mejor en Chiang Rai.

Parte del paseo también era andar en elefante, que de entrada ya me daba lástima por los bichos. Verlos también me dio mucha lástima, y me dieron ganas de matarlos a todos cuando terminó el paseo, exactamente donde empezamos. No fuimos a ningún lado en elefante, era el hecho de subirse a uno nomás. Aparte les cuento que andar en elefante es más incómodo que la mierda, y por supuesto, mucho más incómodo debe estar el pobre bicho.
Igual me sorprendieron los elefantes. Bichos bastante más inteligentes y hábiles de lo que yo me hubiera esperado.

Y otras partes fueron una cascadita, que estaba bien, pero es la típica “cascada escondida” que hay en todo el planeta, desde Brazil, pasando por Gessel, a donde quieran. Una cascadita simpática, de 10 metros de altura, con riíto y nada más.
Y un paseo en balsas de bambú que no tuvo nada demasiado destacable pero fue divertido porque los que manejaban la balsa estaban desquiciados, y se la pasaban jodiendo.

Y nada, una cagada la excursión. Y me volví, me cambié (porque obviamente estaba todo mojado), y me tomé un taxi para la terminal de bondis, para irme a Chiang Rai, y me desayuné conque no hay más bondis hoy, tengo que esperar hasta mañana.
Nice.
Tampoco es tan malo igual, pero me hubiera gustado llegar hoy a Chiang Rai, así mañana mismo hacía una excursión. Llegando al mediodía es imposible, pero supongo que me iré al famoso “Golden Triangle” (la triple frontera Tailandia-Laos-Myanmar), histórico por el comercio (contrabando, bah) de opio.
Y no voy a tener tiempo de ir a Laos. Mala leche. Igual mucho no iba a ver, era más que nada el vicio de coleccionar sellitos :-)

9/8 - Chiang Mai

Sunday, September 9th, 2007

Bueno, la verdad que ya estamos mucho mejor.
Nomás llegar anoche ya me impresionó la calma absoluta que reina en este lugar…
El hotel un toque caro, 12 dólares, pero tengo habitación doble gigante, baño propio, ducha, agua caliente, una pinturita. Hasta pileta tiene. Así que me quedo acá, total por 2 días…
Y en la zona no hay un carajo, así que está todo tranquilo, pero al mismo tiempo hay lo suficiente. A 1 cuadra hay un cyber, con conexion bastante buena, y a 3 una zona con un par de bares, donde hasta se puede comer algo de bar-food, y un 7-11, fundamental para comprar galones y galones de agua mineral para lavarse los dientes.
Una pinturita.

Mirando el mapa, pensé que había un millón de cosas para ver acá, así que hoy intenté levantarme temprano, y nuevamente, como ya estamos acostumbrados, fracasé con todo éxito.
Igual lo cierto es que no hay casi un carajo para ver. Hay infinitos templos pero la mayoría no son ni destacables, bastante feos, y todos iguales.
Un par de los templos están buenos.







Otro buda durmiendo

Uno de los templos tenía una serie de murales (esto ya lo he visto en varios países) contando escenas de la vida del buda. Muchas no tengo la más puta idea de qué son, y muchas me parece que son de alguna clase de budismo de acá, porque tienen muchos íconos típicos, como serpientes y cosas así, que aparte nunca vi antes (asi como en Korea vi tigres). Pero muchas otras sí son reconocibles, y están muy buenas, como esta que me encantó:

Es el momento en que el joven príncipe Siddharta, acompañado fuera de castillo (contra la voluntad del rey) por su fiel escudero (cuyo nombre escapa a mi memoria), se encuentra con las 3 grandes causas de sufrimiento en vida: la vejez, la enfermedad y la muerte, representadas hermosamente abajo a la derecha. También se encuentra con un monje meditando, y se sorprende por la paz que irradia. Y creo que el fueguito que se ve es una instancia en que también ve cómo creman a un niño. (En realidad, todo esto sucede en 4 salidas distintas, y me gustó cómo lo sintetizaron y representaron cada cosa)

La onda es que estos episodios son fundamentales porque el rey se había encargado de que Siddharta vea la vida color de rosa, y no conociera ningún problema ni sufrimiento, y ver estas cosas es lo que hace que se ponga a buscar algo más en la vida…



Fuera de los templos, hay un parquecito muy lindo, onda para enamorados, con laguitos, puentecitos, una belleza…

Y la ciudad está amurallada, y tiene un foso alrededor. No queda mucho de la muralla original, que igual era bastante chiquita, pero tiene su onda el tema. Como mínimo, es muy práctico el foso para ubicarse, porque de hecho la parte de la ciudad que está adentro es muy chiquita, entonces es una referencia perfecta.

Y en eso se largó a llover zarpado, así que aproveché y me metí en un lugar de esos de masajes, a ver si paraba. Así que me hice un masaje de pies (reflexología, bah), que estuvo muy lindo y muy oportuno, porque aparte llovió exactamente una hora.

Y de ahí me fui a ver unos mercados que supuestamente son muy famosos pero muy atractivos no me resultaron, y me vine para acá, a bloggear, internetear, y esperar un rato a que se haga de noche y abran los Night Markets.