Y llegó el gran día

Bueno, finalmente, la hora de la verdad (o más bien, las 24 horas de la verdad).

Los briefings de jueces y de participantes, como era previsible, fueron una cagada.

Y como no podía ser de otra manera… Lo único que podía fallar, que sabíamos que podía fallar, y que nos encargamos de verificar que no fallara, falló. Nada demasiado grande, pero es una cosa que es un dolor de pelotas enorme arreglar, y que encima no tiene explicación aparente (Visual Studio y la CONCHA de tu madre!). Pero bueno, pasado el mal momento inicial, instalamos todo y estábamos bastante preparados para la competencia, así que fue rascarse las pelotas unas horas.


Tipo 2 menos 5 van llegando los pibes, y faltaba uno. Las 2. Las 2 y 5…. Y aparece el conchudo. Como no podía ser de otra manera, el ucraniano, que no solo durmió hasta la 1 como había amenazado, sino que encima vino con una almohada en una mano, y pantuflas en la otra!
Cada vez más capo el conchudo.


La competencia anduvo joya, sin mayores incidentes. Mi codigo no tuvo ni un solo error, por suerte, así que no tuve que hacer un carajo, y pude planear todo mi viaje por Japón.
Ahora, qué complicados que son los japoneses, por Dios!. Tuve que copiarme los dibujitos exactos del “Train Route Finder”, porque cada trencito que me tengo que tomar son 3 combinaciones, con varios tipos de trenes, un quilombo!.

Pero bueh, pude hacer todo eso, que la verdad me tenía medio preocupado, y ya tengo armadito Japón. Tengo bocha de tiempo, hay suficiente de sobra, y hasta llego a hacer Hiroshima! (Salvo que Kyoto esté demasiado bueno).

Y ya terminado eso, me quedé sin un carajo para hacer, y me empezó a agarrar sueño MAL, así que le pregunté a Brian si no tenía drama, y me fui a dormir unas horitas…


Que resultaron ser 8… Me desperté y me quería matar. Brian me iba a garchar!.

Por suerte, no había pasado un carajo en toda la noche. 0 errores, 0 problemas, 0 preguntas, y los dos de buen humor (se quedaron haciendo lo que yo no puedo ni empezar a hacer, resolver los problemas como si estuvieran compitiendo, así que se estaban divirtiendo como locos).

Y ahí seguimos…
Yo ahora sí iba a tener que hacer cosas, porque los pibes iban a empezar a pedir MUCHO que probáramos su código, y por suerte estaba super despierto, así que salió todo bien. Brian y Richard igual pasaron de largo re bien, se la re bancaron.

Uno de los concursantes se fue muy temprano, faltando como 7 horas para el final (y era uno de nuestros favoritos), pero el resto se quedó hasta el final, que estuvo bárbaro. Todos de muy buen humor, cansados pero con energía, y nos quedamos pelotudeando un rato. Brian consiguió un champagne y una torta, y estuvimos como una hora hablando pelotudeces de los problemas, yo estuve levantando feedback para el año que viene, etc.
Aparentemente les gustaron mucho más los problemas de este año, porque eran más interesantes y más variados. (Yo no entiendo nada, para mí eran mejores los anteriores, pero bueh. Yo no veo el lado de la resolución, así que no puedo saber…)

Después se fueron todos, corrimos la ronda final, calculamos quiénes ganaron y cada uno a su casa.

Como les decía, todo salió 100% bien. Hemos aprendido y mejorado mucho del año pasado a este, y encima me llevo un documento con unas cuaaaantas ideas de cosas para mejorar más para el 2008, para hacernos la vida más fácil todavía.

Esperemos que pueda enganchar el currito otra vez. (Aunque ya en París no me quedaría 2 meses)


Después de la competencia, me fui a ver si encontraba a los argentinos (que ya me había enterado que no pasaron a la segunda ronda de la final, puta madre) y me puse a esperarlo a Brian para salir a pasear. Como no apareció en media hora, asumí que se había ido a dormir, y me junté con un grupo de 6 o 7 mexicanos y fuimos a un mall que ellos querían ir.
Resulto ser el TechnoMart, un mall gigantesco (al estilo china, que es como una especie de Fallabella pero desproporcionadamente enorme) de tecnología. No me divertí demasiado la verdad, porque todo lo que había ya lo había visto el año pasado, y la verdad no planeaba comprarme nada (aunque había algunas laptops tentadoras, y toqué por primera vez un Kurzweil. Cómo suena esa mierda, por Dio). Igual estaba mejor pasear con un grupo de mexicanos divertidos que solo, así que todo bien.

A la noche hubo cena con una especie de pre-anuncio de Hoshimi, donde dijeron, de los 6, quienes llegaron a la final (es como que hacen una serie de partidos entre ellos mismos y luego un fixture onda mundial).
Anunciaron que el equipo de Argentina (dos malditos niños genios de 18 años, unos capos!) llegó a la final con Francia, así que tenemos, aunque sea, un segundo puesto asegurado. Unos maestros los pibes, y la verdad una alegría, especialmente después de que el equipo “grande” quedó afuera.

Y ya me voy a dormir, mañana está el paseo de Microsoft por la ciudad, así que ya empezamos a pasear!

4 Comments to “Y llegó el gran día”

  1. clem Says:

    Che ¿que era Hoshimi?

  2. Anonymous Says:

    Me alegro de que hayas llegado bien. Me sumo a los fanáticos de tu blog después de una semanita de calor que ni te cuento. Sobre la competencia ¿nada más curioso que las pantuflas y las almohadas? ¿esta vez no hubo pañales, chatas, tubos conectados a cloacas subterráneas, etc.?
    Bueno, loco, es genial saber que estás bien en el culo del mundo y que te espera todo un mundo nuevo.
    Te mando un beso enorme desde este culo del mundo.
    Clau
    p.d. También queremos fotos queremos!!!!

  3. chinoxxi Says:

    qué mierda es un kuzmeil

  4. peptido Says:

    Kurzweil.
    Son unos teclados de la concha de su madre.

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