Primera noche en Korea

Ojito con Korean Airlines, eh!
Salvo por el pequeñísimo detalle de que a las azafatas no se les entiende una palabra cuando hablan, está muy bien!

Asientos muy espaciosos, la verdad, vuelo muy cómodo. La atención muy bien, y encima el vuelo iba vacío, así que había plenty of space para tirarse a dormir.

Entre el aeropuerto de New Zealand y un cacho del vuelo este logré terminar la última cosa grande que faltaba, y me dediqué a dormir.

La llegada a Korea estuvo bastante smooth. Parece que va a ser así nomás… Nadie habla una palabra de inglés…
Ni siquiera el front desk del Sheraton Walkerhill, un hotelito de 500 dolares la noche (sí, estoy en la habitación más cara de mi vida). Ni siquiera el front desk de acá habla BUEN inglés. Se defienden, sí, pero preguntas complejas se ponen medio difíciles…

Sí noté algo MUY interesante…
En el camino desde el aeropuerto al hotel, que fue en bondi, noté de repente unas luces como de patrullero, pero estaban en un poste de luz… Medio raro… Hasta que las vi de nuevo, y las vi bien. Era realmente la tira de luces de un patrullero, exactamente igual, y estaban atornilladas a los postes de luz de la autopista, cada 1 o 2 km, más o menos…
La onda aparentemente es que uno crea que viene la ley, y se deje de hacer locuras. Por supuesto, porque no son TAN boludos, cada tanto había un patrullero de verdad, vio?
Me pareció una aplicación ingeniosísima de un Panopticón Pavloviano, digno de ser aplicado en países bananeros como los nuestros… Tendríamos que hacer un intercambio con los coreanos. Ellos nos dan las lucecitas para postes, y nosotros les enseñamos a hacer lomos de burro.

Cuestión que llegué al hotel, hablé un toque con Brian, y entre una boludez y otra (una no menor entre las mismas siendo pegarme una ducha, después de 40hs viajando en avión con la misma ropa puesta) se hicieron las 12, hora a la que cerraba el último restaurant.
Así que me dio por hacerme el aventurero, y salí a caminar por ahí…
Ningún mapa, ninguna brújula, nada de Lonely Planet.
Sólo le pregunté al del front desk si era safe, pregunta que no entendió, así que me mandé y ya.

Resulta que el Sheraton está en una colina, así que está como a 1km de la civilización, pero una vez que llegás ahí, está bárbaro. Un montón de restaurantes (todos cerrados), y por supuesto en ninguno hablan inglés. Así que me metí en un par en los que no logré nada (hasta traté que unos comensales que estaban comiendo ahí pidieran comida por mi, pero nada)

Terminé metiéndome en un lugarcito piola, señalé una foto que había en el menú (que resultaron ser chicken wings) señale una cerveza en la heladera (o al menos yo pensé que era una cerveza), que terminó siendo una de las cosas con más alcohol que tomé EVER (todavía tengo que averiguar qué carajo era), y me fui realmente contento de vuelta al hotel.

Parece que ya aprendí, y en vez de frustrarme por la barrera idiomática, ahora me cago de risa y ya.

Cómo me gusta viajar, no hay caso.

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