Archive for August, 2007

16/8 - Kyoto

Saturday, August 18th, 2007

Otro día buenísimo, y este fue laaaaargo!

Arranqué bien temprano, y no había bicicletas (se las habían llevado todas), así que me fui caminando. Igual me parece que hoy la bici no hubiera ayudado tanto.
Para empezar, antes del paseo, le pedí al chino del lobby que me escriba “pantalla solar” y “cremita humectante para cuando te quemaste hasta el orto”, como para ir a comprar ambos a una farmacia.
La pantalla solar todo bien, ahora la otra… El tipo me escribió como un párrafo, y cuando se lo di a la china de la farmacia, me trajo tres cosas. Una locion, un spray y un pomito. No me quedó claro si tenía que comprar las 3, cualquiera, cómo se aplicaba, etc, etc, así que por las dudas no compré una mierda. (Ya estoy medio bronceadito…)

Y arranqué por Tofuku-ji. De los templos en mi mapa, el que estaba más al sur. El templo no es demasiado espectacular, pero lo que es buenísimo es que tiene un jardín gigante (casi un bosque), con arroyito y todo, y por el medio pasa un puente de madera precioso

Y en el camino me crucé con dos franceses (Claire et Philippe) que iban para el mismo lado, y la verdad eran re-friendly, así que me les re-prendí.


Ese es el puente


El templo


Y un jardincito (no el bosque que les digo)


Este es el super puente, con el bosque atrás.

Muy lindo el templo. Y de ahí a San-Ju-San-gen-do Temple. Sanjusan significa literalmente 33, y es la cantidad de columnas que tiene el templo. Es bien largo y angostito, y adentro tiene una escultura de Kannon, una diosa budista de mil brazos, y está protegida por unos cientos de estatuitas todas iguales, también de mil brazos. Obviamente, no tienen mil brazos cada una, pero hay una especie de metáfora según la cual cada brazo son 25 brazos, o algo así. La numerología budista es muy interesante (de verdad, tiene unas metáforas loquísimas)

Y también había unas 15 esculturas de otros dioses, que los importaron directamente del hinduismo. Tienen otros nombres, pero había unos cartelitos explicativos, y estaban Shiva, Garuda, Vishnu, Brahma, etc.
Acá no se podía sacar fotos, pero como yo sé que Buda no se ofende, y es un curro para venderte postales, las saqué igual, medio de keruza.


Kannon


El dios del trueno y el agua. Miren la cara de ese tipo.


Miren la cara de ESTE tipo.

Eran muy notables las expresiones de las caras. Realmente, se nota que el dibujito manga sale directamente de este estilo de escultura. Varias de las que vi hoy podían perfectamente ser personajes de DragonBall Z.

Y alrededor este templo tenía terrible jardín, como no podía ser de otra manera.


Ahí están los franceses


Me gusta mucho cómo usan el naranja estos tipos.


Ese es el templo


De ahí nos fuimos a almorzar con los franceses, que la verdad tenían muchísima onda, y después nos separamos, porque ellos querían ir a un museo y yo tenía cero ganas. Igual quedamos que en Imagine Cup 2008 me dan un paseo por París.

Y me fui a buscar otro templo: Kiyomizudera. Mizu significa agua, y aparentemente este templo tiene algo de agua.
En el camino me encontré unos koreanos que también iban para ahí, y leían un poco de kanji, así que me vinieron fenómeno. Igual en el camino los perdí, pero bueh.

El templo, una MIERDA
Tenía algunas imágenes lindas, vamos a decir la verdad…



Ta, OK.
Pero es el Vaticano de acá de Japón. Así como la mayoría de los templos en Kyoto son realmente templos, usados por la gente como templos, y algunos un poco más espectaculares son más turísticos, este era una kermesse. No solo te cobraban entrada para todo (y varias veces), sino que estaba lleno de puestitos vendiendo amuletos, piedras de la suerte, agua bendita, lo que quieras.

De entrada me cobraron un dolar para meterme a un templo, que era un pasillo todo oscuro (ausencia absoluta de luz, caminabas agarradito de una baranda), que caminabas 2 minutos, y de repente había una piedra un poco iluminada. La gente tocaba la piedra, la giraba… Cuando salí me enteré que es una piedra mágica, que le pedís un deseo y la tocás, y se te cumple.
Ta, todo bien, si sos un ponja supersticioso esto por ahí no es un choreo. Pero avisen que no es para turistas!

Otra es la cascadita. Si se fijan en la ultima foto, hay unos chorritos de agua, y una fila larguísima (que ahí no se ve) de tipos esperando para juntarla en esos tarritos y tomársela. Aparentemente tiene propiedades curativas ese agua de mierda. Ahora, tomar el agua = 200 yenes. Ta que lo parió!

Así todo. Te vendían la vela del buda, que le tenías que escribir tu nombre y un deseo, y la dejabas ahí, y luego un sacerdote a la noche la prendía, y se te cumplía el deseo… Todas pajas así.

Así que me fui a la mierda. Pero para esta altura, ya eran como las 3 de la tarde, y yo ya estaba MUY cansado. El calor me está garchando. Así que enfilé para la ciudad, paseando un poco por Gion, el barrio típico donde estaban las geishas.




Ahí tienen dos.

Y yo tenía el tema de que hoy cambiaba de hotel. Como el hotel en el que estaba hoy estaba lleno, me tuve que venir a uno que la Lonely calificaba como “Sí, es ruidoso y está venido abajo, pero no le podés ganar al precio (publicado: 17 dolares)”.
Encima tenía mis valijas (ya me hice una mochilita viajera para mis próximos días, así no ando con todo) en el J Hoppers, y tenía que traerlas para acá. Y están bastante lejos uno del otro. Por suerte el nuevo está muy cerca de las cosas que me falta recorrer.

Pero bueno, fue llegar y casi pánico. El hotel es realmente una mierda. Es un conventillo recauchutado, todo venido abajo. Se nota que está armado con alambre, y que fueron agregando piezas también con alambre. Tiene el hermoso efecto casa chorizo, donde para llegar a cualquier lado tenés que pasar por habitaciones de otra gente que está durmiendo… Una belleza. Encima el staff habla muy poco inglés, y son completamente desbolados. En el pánico vi una minita occidental y le pregunto “Hey, how bad is this place?”. “Hmmmm, how many nights are you staying?” (oh my god!). Parece que noche por medio la cambiaban de habitación, que no sabían ahora dónde la iban a poner. Un desastre. Internet es por supuesto en una maquina chota que te dan ellos, a razón de 10 dolares la hora… Los baños olorientos MAL (primera vez que veo baños sucios en Japón). Un asco. Y para colmo, tienen trescientos horarios. Hora a la que abren, a la que cierran, lockout en el medio de la tarde donde nadie puede entrar y salir, a las 10pm termina internet, el agua caliente anda a la mañana y a la tarde.
Qué bien que estaba en el anterior…

Y para colmo!!!! 23 dolares!!! Hijos de puta!!!
Pero bueh, acepté porque no tenía donde ir por menos de 50…

Y de ahí me fui al hotel anterior, que me iba a encontrar con 2 canadienses buena onda, para ir a ver el festival este del 16/8.
Resulta que hoy vuelven los espíritus a su tierra, y para que no se pierdan en el camino, prenden unas terribles fogatas con forma de letras kanji en la montaña (unos 200 metros de altura cada una). Bastante interesante la verdad.

Así que fui al hotel y me puse a boludear mientras llegaban. Al rato cayeron, fuimos a cenar algo (riquísimo mal), y luego fuimos con el pibe del front desk a ver la cosa esta.
De entrada fuimos al palacio imperial a ver el caracter Dai (grande)

Y luego a otro lado a ver otro, pero llegamos medio tarde y ya se estaba apagando. No duran mucho tiempo prendidas estas cosas, no sé por qué, si no les costaría un carajo. Tal vez no quieren un incendio forestal, no sé.


Jenna, Trevor (los canadienses), Yashi (el pibe del hotel) y yours truly (con la remera geek de Brian).

En medio del camino le fui preguntando a Yashi por lo que había visto en Osaka. Conclusiones: Prostitución no es, porque acá es ilegal, y esto era muy público. Deben ser masajes (posiblemente con final feliz). La verdad, se notaba que mucho no quería largar el ponja. Se lo notaba avergonzado de hablar del tema, y por lo poco que leí de los japoneses, tiene sentido como actuaba. Así que el conchudo sabe, pero no me va a decir.

A todo esto, se hicieron como las 10, para mí, después del sol y la caminata ya eran como las 3 AM, y yo encima tenía que mover mis valijas al otro hotel, así que me fui a la camita.


Ah! Ruso!! Sos un capo! Era el balance de blancos nomás. Ahora antes de sacar la foto la pongo a analizar la imagen (Que tarda como 20 segundos, porque no tiene luz como para “blanco”), y después salen joya!!
Les dejo algunas fotos random


Esto es lo que pasa cuando muchos ponjas se ponen de acuerdo y van para el mismo lado. Imagínense si saltan todos juntos :-)


Unas minitas en kimono, que cuando vieron que les saqué la foto, se coparon, y nos incluyeron a Trevor y a mí en fotos varias. Se las debo, están en la camara de Trevor.


Y una que me quedé pensando mientras trataba de comunicarme con los japoneses por la calle. Qué loco como tenemos estereotipadas las relaciones interpersonales, no? (El cuelgue viene un poco de un libro que estoy leyendo sobre el cerebro).

O sea, si yo voy a un tipo en la calle Corrientes, lo detengo, lo miro fijo, y le digo “Obelisco” o “Subte”, el tipo probablemente me mande a la concha de mi madre, convencido de que soy un oligofrénico incurable. Ahora, si yo fuera un oriental, con cara de oriental, lo paro con carita de patito mojado perdido en la ciudad, y le digo “Ooo-Bei-LI-koo” o “Zuk-Terr”, el tipo muy amablemente (suponiendo que no me chorea), sabiendo que soy un turista pelotudo, me indica cómo llegar al obelisco o al subte, sin decir muchas palabras porque sabe que no le voy a entender una mierda. No me va a preguntar a qué línea de subte quiero ir, me va a mandar a la que esté más cerca, total después combino. Y solo porque tenemos cara distinta.
No sé, me parece muy bizarro cómo estando en un lugar tan distinto (que sí, ya tuvieron mucho contacto con Occidente, pero son muy distintos igual estos tipos), y sin poder entender ni una palabra de lo que dicen, y apenas pudiendo tartamudear alguna fracesita (que leí y memoricé 3 segundos antes de decirla), me manejo y me muevo perfectamente. Mi punto es que si yo tuviera cara de japonés y hiciera exactamente lo mismo me tomarían por pelotudo, no entenderían lo que quiero, pero como asumen que soy turista, enseguida me entienden.

For the record, no piré para el orto, ni estoy diciendo pelotudeces muy obvias. Tiene un sentido esto, pero no logro comunicarlo.
No sé si se entendió la idea, pero no importa, yo entendí :-)

15/8 - Kyoto de noche

Wednesday, August 15th, 2007

Y salí a las dos cosas de noche…
Primero era el To-Ji temple, que ya lo había visto de día (no me gustó), pero ahora era de noche y estos días, como bajan los espíritus de los ancestros a la tierra, está iluminado.
Obviamente, me llevé mi trípode mágico para sacar fotos de (mucho tiempo de) exposición.
Esto terminaba 9:30

Y después al templo Muri-Seba, o algo así, que prenden más de 1000 linternas, o algo por el estilo decía en la pizarra del hotel. Y terminaba a las 10.


Así que aproveché para cenar primero. Pasé por un par de lugares que no me pintaron, incluyendo uno donde te cocinás tu propia comida, y terminé en uno chiquito, bien típico y artesanal, como me gusta a mí, donde te atiende UN señor, que te trae las cosas, te cobra, te abre la puerta, y te cocina adelante tuyo.
Parece que era de sashimi, y por suerte el tipo hablaba un poco de inglés. Chusmeé el menú (como siempre, sólo entendía los precios), ví que nada era demasiado caro, y le dije “Not NOT not Raw Fish” y le dije que elija el.

Me trajo unos cosos de salmón, con queso, empanados y fritos, más una salsita mayonésica y una ensaladita.
RIQUÍSIMO, MAL!!!
Lo que sí, tenía gusto a poco, y el flaco tardó un rato en traérmelo, así que no me animé a pedir segunda porción, porque no quería que se me terminen las otras. La solución mágica: Hakumai. Un bol de arroz hervido, plano, sin sal, sin manteca, sin nada, que es riquísimo, te llena un montón, y encima sale un dolar.

Resultado final: Mi mejor comida en Japón hasta ahora, 12 dólares. Priceless. (Bueno, priceless no, 12 dolares)

Y de ahí a To-Ji.

Como les decía, estos días los espíritus bajan a la tierra.

Esa es la joda que armaron adentro del templo. Hay unos tipos haciendo un “chanting” que suena medio budista pero no sé qué es, con tambores y platillos, y un montón de gente bailando (les debo el video)

También armaron una típica feria, con jueguitos en los que no podés ganar y te chorean:

Estaban todos. Los aritos que no entran en los cuadraditos, las latitas pegadas con cemento de contacto y la pelota de baseball, una hermosura.

Muchas mujeres estaban con el kimono típico. Muy lindo como espéctaculo la verdad.

Esta es una pagoda que está buena.

NOTA DESCOLGADA:
Ruso, te adopté como asesor de fotografía sin pedir permiso :-)
Por qué las fotos con mucho tiempo de exposición y muy poca luz salen verdes?
Gracias!


Y de ahí a este Biru-Desa, que es otro templo que ya había ido y no merecía mención. Pero ahora esto de las linternas (que no son flashlights, son las linternas esas de papel) prometía.
Resulta que llego y estaba más cerrado de culo de muñeca.
Entro a preguntar y resulta que ahí no era (o sea que en realidad yo no lo había visto antes al templo este).
Preguntando encuentro unas minas que no hablan mucho inglés y me entran a indicar, y como a la cuarta vez que les pregunto me avivé que iban al mismo lugar que yo, así que las empecé a seguir.

NOTA DESCOLGADA: Inseguridad
Una cosa que me llamó mucho la atención (recien hoy) es que la gente no tiene nada de miedo. No lo había visto antes, porque nunca había andado acá en Japón, tan de noche, por calles tan oscuras y tan solitarias como hoy.
Granted, yo no inspiro mucho temor con mi gran musculatura y mis tatuajes tumberos…
Pero en cualquier otro lado, una mina caminando sola en una calle, noche cerrada, se acerca lentamente un tipo con aspecto poco aseado en bicicleta, se pega un cagazo de la san puta.
Acá está todo de diez. Te contestan, te sonríen, se te acercan, es genial.

Cuestión que llegamos a otro lugar, y también estaba recontra cerrado. Entraron a preguntar y resulta que hoy no estaba porque no sé que verga.


Y me tuve que volver. Pero en el camino de vuelta vi un par de lugares dignos de ser fotografiados “lento”, y como no tenía dónde apoyar el trípode se me ocurrió una idea genial:

(Ese trípode de mierda fue mi mejor inversión en mucho tiempo)

Y así andaba por la vida. Cada vez que quería sacar una foto me frenaba, ponía la bici, y sacaba.

Esa es muy loca. Estaba el flaco ese, mirando la cortina de vidrio (es una cascadita de agua), con una birra en la mano, y cara de suicidio, y yo sacando fotos, hasta que se avivó y amagó a correrse. Le dije que me quedaba bien en la foto, pero estaba medio dudoso, y terminó siendo foto con un extraño…

Y ahora sí, a la camita.

15/8 - Kyoto

Wednesday, August 15th, 2007

Hoy estuvo excelente! (no se pueden quejar, viene cargadito de fotos este)
La verdad, Kyoto es una maravilla de ciudad. Tiene miles de templos escondidos, y te los vas cruzando por todos lados, es precioso.

De entrada a la mañana hice las valijas, porque me cambiaban de habitación acá en el hotel. Me alquilé una bici, y me fui.
Mi plan era hacer en bici el plan que había fracasado ayer, todos unos templos al oeste, medianamente cerca de mi hotel (los primeros, al final ya es bastaaaante lejos).

El primer templo que encontré estuvo bien, pero ninguna locura. Y yendo al segundo, de puro pedo, me entré a meter por callecitas chiquitas, que están geniales. Son buenísimas las casitas que hay por ahí, y están por todos lados. Algo parecido a los hutongs de china, pero limpios :-)

Y me crucé con uno de los templos más lindos que encontré hasta ahora, que ni figura en la guía.
Es un templo budista (no sé de qué budismo, porque acá en Japón hay como 4), con jardincitos, cementerios, de todo.

No entiendo por qué no tengo una foto del templo en sí…
Pero les dejo otras de los alrededores:






Esta es una minita que estaba toda aplicada haciendo caligrafía.

Una cosa muy loca acá es que los templos son como un patio central de muchas casas. O sea, entrando al predio del templo, está rodeado de puertas a casas de la gente. Y esas casas tienen un estilo de construcción muy típico. Si no fuera por la ropa colgando para secarse, parecería que son parte del templo también.


De ahí, a un jardín precioso, que está al lado de un castillo de Kyoto. El jardín de Shinsen-en.



Que tenía adentro un restaurancito muy típico, de esos con piso de tatami, que te sentas en el piso para comer. Las mozas vestidas de kimono, una preciosura. Amagué a quedarme a almorzar, pero salía como 50 dolares una comida, así que me fui al castillo.





El castillo estaba muy lindo, la verdad. Es donde vivía el Shogun y lo construyeron, cuando bajaron al imperio y se pusieron en el poder, como muestra de ese poder, claro.
Una cosa muy interesante que tiene son los “Nightingale Floors”. (El nightingale es como un gorrión), que son pisos que cuando les caminás por arriba, “cantan”. La onda es que si se cuela alguien al palacio, los guardias se despierten. Yo cuando leí de esto me imaginé que los pisos hacían el típico berrinche de película de terror, pero hacen un ruidito re-suave (pero claramente audible), y si hay 10 personas caminando, suena realmente como un montón de pajaritos. Lo tengo grabado, y se escucha bastante bien. También tengo un esquema de cómo está construido, pero no entendí un porongo. Lo parió con los japoneses…

Ahora, el castillo una preciosura, pero hacía un calor terrible!!! Encima me cagué asando, pero me lo banqué como un hombrecito. La verdad te aniquila estar acá al mediodía, así que la corté con los templos, y me fui al downtown.


En el camino pasé por ahí, y me comí un plato que no tengo ni puta idea qué era, pero tenía fideos, y estaba bárbaro. Le dije al pibe que atendía que pidiera por mí. Ya estoy hecho un campeón con el japonés.

Y de ahí me fui a una galería comercial gigantesca, que parece que es EL lugar para ir a comprar pelotudeces. Por supuesto, mucho negocio para turista, pero también mucho ponja auténtico comprando.

Lo bizarro es que cada 3 cuadras te cruzabas con algún templito acá. Si se fijan al costado de la foto, ahí hay uno.

(Este)

Y la zona esta de negocios es gigante, así que caminé que da gusto.
Ví también las guitarras más bizarras de mi vida…

A ver quién se anima a salir a tocar en público con la de arriba!
(La ametralladora de abajo también es una viola)

Y en eso voy caminando por una de estas callecitas, y escucho “Daniel-San, Daniel-San” de atrás.

NOTA DESCOLGADA: Me mata que me digan Daniel-San. Yo sé que es obvio, que tendría que haberlo sabido por Miyagi, pero el año pasado no me lo habían dicho, y ahora TODO el mundo me dice Daniel-San. Es genial.

Resultó que era la chinita del otro día, la novia del flaquito que me llevó hasta el tren en Osaka. La mina me señaló a un lugar de postrecitos, y pensé que estaría ahí merendando con el novio y me colé a hablar huevadas, pero resulta que laburaba ahí, así que muy gentilmente le dije que gracias, que estaba muy lleno, y me fui a la mierda.

Al rato de pasear agarré la bici de nuevo (ya 5 y media, el sol más bajo, y los templos turísticos cerrados), y me puse a pasear, y encontré de puro pedo el barrio Geisha.


Toda construcción así. Es hermoso. Dicen (me lo dijeron algunos flacos, y también lo dice la Lonely), que si andás por acá de noche es probable cruzarse una Geisha o una Maiko (aprendiz de). Tendré que ver otras noches. Hoy y mañana las tengo ocupadas con el Matsuri.


Ahora me voy a cenar algo, y me voy a ver dos actividades nocturnas. Resulta que estos días son medio especiales acá en Kyoto, porque a partir del 9 más o menos, bajan los espíritus de los muertos a la tierra, y se hacen toda una serie de ceremonias para recibirlos y para despedirlos. Hoy voy a ver dos, pero la gran joda es mañana, que prenden unas fogatas en las montañas con forma de caracteres chinos, para guiarlos en el camino de vuelta al más allá. (En parte por esto están hasta la verga todos los hoteles estos días)

14/8 - Osaka y Kyoto

Tuesday, August 14th, 2007

Hoy empezó bien, por lo menos.
Hice checkout de ese hotel de mierda, no me pude bañar porque igual no tengo nada limpio para ponerme (ya apesto mal), dejé las valijas en un hotel que había averiguado ayer, y me fui a ver el castillo de Osaka.

Ya en el camino me crucé con un tipo que resulta que era guía voluntario del castillo, y me dio un tour como de media hora, gratis.


Ese es el castillo. Igual no es el original, porque se incendio varias veces y lo fueron reconstruyendo. Una que es interesante es que para hacer toda la pared exterior del castillo, usaron unas piedras gigantescas, y el tipo me iba explicando cómo hicieron para traerlas desde la montaña. No me queda claro por qué, pero cada vez que alguien construye algo enorme, se hace traer las piedras / mármoles de la concha del mono. Si Japón es todo montaña, por qué no las agarraban de acá nomás?

Y de ahí me fui a tomar el tren para Kyoto. De puro orto, mientras preguntaba cómo llegar al tren, me encontré una pareja de japonecitos que se iban a tomar el mismo, así que me acompañaron hasta la puerta del tren practicamente (ellos se tomaron uno más tarde)


En el tren confirmé que Osaka y Kyoto son un solo bloque urbano (o parecen al menos). En ningún momento pasamos por un lugar que no esté lleno hasta las tetas de construcción.

Y por suerte llegué bastante fácil a mi hotel, que está mucho mejor de lo que yo esperaba.
Otra de las cosas que empezaron mal de Japón (que me olvidé de comentarla antes), es que parece que justo llegué en unas semanas de mucho turismo interno, y los hoteles están hasta las bolas.

Ahora voy a estar 2 días en este hotel (pero tengo que cambiar de habitación), y otros 2 en otro hotel de Kyoto. Y después cuando vuelvo a Kyoto el 20, también 2 días acá, y el tercero no me queda claro dónde duermo.

En fin, entre todas esas cosas, y que el check-in del hotel era a las 3PM, hoy fue un día más que nada de trámites.
Intenté pasear, y vi un par de templos, pero el calor era demasiado aplastante, yo estaba demasiado chivado y demasiado sin bañarme, y la verdad no me lo bancaba más.

Aproveché para llamar a varios hosteles (ahora tengo que seguir), y en cuanto me dejaron hacer check-in, me puse a lavar la ropa. Ahora estoy esperando que termine la secadora, y ya me las veo negras porque obviamente no seca del todo del todo, y no hay mucha superficie donde colgar cosas en la pieza. Voy a ver si paso por un super y compro 300 perchas por 1 dolar.

Lo que me tiene contento es que por lo menos tengo un lugar (este hotel) donde dejar la valija grande hasta el 22, así no la tengo que andar arrastrando tanto.

No entiendo bien por qué, si este año tengo mucha menos ropa que el año pasado, igual me da la impresión que estoy viajando MUCHO más pesado. Es una verdadera verga eso.

13/8 - Osaka

Tuesday, August 14th, 2007

Aaaah, ya estoy de vuelta en Japón.
Igual empezó bastante mal, la verdad, pero bueh…

Por lo menos salí de Korea sin incidentes, no llovió, y llegué al aeropuerto super temprano. Tan temprano, de hecho, que no sabía qué carajo hacer, así que aproveché y me aprendí 5000 años de historia japonesa…

El aterrizaje fue impresionante. Yo no tengo mucha idea de tamaños de ciudades vistas desde arriba, así que por ahí me equivoco, pero lo que vi es definitivamente la ciudad más grande que haya visto EVER (insisto, por ahí Buenos aires más Conurbano es más grande, pero nunca la vi de arriba). Esto era REALMENTE impresionante. No sabía si era Osaka o Kyoto en ese momento… Ahora creo que eran las dos juntas. Pero bueno, interesante el tema. Aparte, el tren del aeropuerto a la ciudad tardó una hora, en ningún momento (salvo los primeros 4 minutos) estuvo en zonas sin población, y iba como trompada de loco, así que realmente pintaba grande el tema. Y ya desde el tren vi bastante construcción japonesa muy lindita, la verdad.

En fin, llego a Osaka, y lo único barato en la Lonely era un Capsule Hotel, y ya empezamos mal porque la valija no entraba en ningún lado, y encima como iba a estar un solo día, no llegaba a lavar ropa, y SE ME ACABÓ LA ROPA. Mal. Así que desenterré las 2 remeras menos chivadas de la bolsa de ropa sucia (ugh), y con eso salí a pasear (ya debían ser como las 5 PM). El otro quilombo que tenía es que el checkout de este hotel era a las 10AM, y no tenía dónde dejar mis toneladas de equipaje hasta las 12.

Pero bueh, salí a pasear y la verdad, no me gustó ni un poco. Mi primera impresión fue que estaba en la zona roja de Osaka. TODO alrededor de mi hotel eran “ladies bar”, puteríos, y telos (hoteles que tienen precio de stay (noche) y “rest” (2 horas)). Lo peor es que tampoco pude descrifrar bien qué era todo esto. Con mi japonés básico llegué a la conclusión de que 40 minutos salían más o menos 60-80 dolares, y una hora entre 80 y 120, pero no me queda claro de qué. No sé si será ponerla, masajes, stripclub, tirada de goma…
Ninguno de los tipos que estaba en la calle hablaba suficiente inglés como para explicarme (ni pensaba hacerlo), y por lo poco que ví de Japón, los precios no son indicativos de nada. Supongo que 80-100 dolares la hora da para que sea ponerla, pero no sé si acá serán carísimas. Aparte, también, con lo pajeros que aparentan ser los japoneses, puede ser que esa guita sea ver minas en bikini que te sirven cerveza, o un lap dance, whatever.

En fin, otra cosa que nunca averiguaré. Pero bueno, me hinchó las bolas. A la noche más tarde me fui a la zona que supuestamente es la parte copada de la vida nocturna, y también era bastante así, así que no es que yo estaba en la zona roja.

Ni un puto barcito normal me pude conseguir al final, así que me fui a la camita.

Otra vez dormí como el recontra orto (vengo durmiendo muy mal ultimamente). En la capsula tenía mi valija, porque no entraba en el lockerroom y no había ningún lugar decente para dejarla. Igual entraba, pero mucho lugar para moverme no me quedaba. Aparte tenía una rejilla que me tiraba un tifón de aire acondicionado directo a la jeta, y si trataba de cerrarla entraba a hacer chiflidito y no me dejaba dormir ni por puta.
En fin, una noche de mierda.

12/8 - Menos mal que ya me voy

Sunday, August 12th, 2007

Otro día de mierda, la verdad.

Me levanté tempranito para ir a ver los palacios y, para varias, llovía.
Así que me quedé contestando mails en el hotel esperando a las 12 que me juntaba con Brian.

El almuerzo fue el highlight del día, la verdad. (Y no precisamente por la comida). Justo ahí mucho no llovió, y la pasé bien hablando un rato con Brian.

También aproveché para filmar una cosa que vi ayer y es genial.

Les dejo el video sin explicación, porque tengo una paja terrible. Los dulces esos están buenísimos. Si no tuviera que pasearlos un mes y medio por Asia, llevaría 4 o 5 cajas para allá.

Después estuve paseando un cacho por un parque, pero al rato se largó de nuevo, y mal, así que me fui a un mall de electrónica, pero no había nada por el precio que yo quería pagar, así que me vine a dormir la siesta.

A la noche estaba ya recontrapodrido de la comida de acá, y encima llovía zarpado y mi paraguas pedorro no daba más (queda en el aeropuerto mañana). Me puse a buscar alguna franquicia yanqui, pero no encontré nada y terminé comiendo en McMierda.

Espero que Japón tengo mejor clima.