26/8 - Japan Alps National Park

Y como había flasheado con la naturaleza y los paisajes, hoy me fui al Japan Alps National Park, a ver las montañas.

Como el bondi pasaba demasiado temprano y demasiado tarde por el hotel, me alquilé la bicicleta otra vez, aunque la iba a dejar estacionada todo el día en la estación, y me tomé el bondi al parque. El parque está dividido en varios lugares, y fui al principal, Kamikochi.

Básicamente, la onda acá es el trekking, y no hay mucho para mencionar. Una que me llamó la atención es que esto estaba hasta las pelotas de gente, pero no vi ni un occidental. Ni uno. Todos japoneses. Y mucho trekking no hice. Caminé unos 10 km, pero cada vez que podía moverme en bondi, iba en bondi, para no cansarme al pedo. Total, lo lindo eran los lugares a los que llegabas. El camino era básicamente un bosque super denso. Muy lindo, pero viste los primeros 100m y lo viste todo.
Mucho para contar no hay, así que van las fotos:




Me encanta el color de este agua, y cómo al ser super transparente se ve todo el fondo pero deforme.
Viendo las fotos en tamaño gigante y en todo su esplendor, el efecto es buenísimo.









Este es un lago increíble que vi en el camino de ida a Kamikochi.



Y acá el agua estaba tan absolutamente calma que me puse un buen rato a tratar de sacar una foto de una piedra haciendo patito. La puta que es difícil, eh!. Especialmente porque la piedra la tiraba yo, y la foto la sacaba yo…

Pero lo logré!!
(Qué buenas que son las camaras digitales, podés tirar 50 fotos a la basura, y gratis)



Y de acá me fui a otra cosa que es super típica japonesa, y recomiendan todas las guías… Un onsen.
Un onsen es un baño público, pero la idea es que es agua caliente natural, que sale de la montaña. Unas termas, bah. Pero por algún motivo, los japoneses son unos fanáticos de los onsen.

Así que me mandé….
De entrada, no tenía toalla, así que me tuve que comprar una, más pagar la entrada, y de repente estaba en un vestuario, y la verdad no entendía muy bien las reglas…
Así que allá donde fueres…
Estaban todos en pelotas, así que a ponerse en bolas, y salir a donde estaba las piletas (que son al aire libre en este onsen en particular). Supuestamente me tendría que haber duchado, pero me dio paja, y total estos con con agua natural que va corriendo, así que me metí todo chivado directo.

Y básicamente, aparentemente la idea es estar tirado ahí en el agua caliente rodeado de señores desnudos. La verdad, no le encontré la gracia para nada, y de más está decir que vi suficientes pitos arrugados como para no volver a intentar la experiencia nunca más.

No me queda del todo claro por qué esto es una gran cosa para hacer por turistas, a mí la verdad me pareció bastante poco divertido.

Ahí nomás me volví a Takayama, y mucho para hacer no había, así que me fui a dormir.

Y no me robo nada otro día de Tokyo para ir al campo, porque ya vi Hida-no-sato y es más o menos lo que esperaba ver, y haciendo un poco de cuentas, me quedaría demasiado poco tiempo para Tokyo. Así que mañana arranco para la capital del Este.

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