23/8 - Kanazawa

Anoche al final me fui a dormir tipo 22:30, con el cuento de que hoy me levantaba super temprano, y aparte no había un porongo para hacer. Hoy arriba bien tempranito, y bondi al centro de Kanazawa.
Empezamos mal, el repelotudo del hotel me recomendó bajarme en una parada que me quedaba para el ORTO, pero bueno, caminé como un hombrecito (con todo el puto equipaje, claro).
Llegar al hotel no fue nada fácil, en medio de este laberinto. Es increíble, pero TODOS TODOS TODOS TODOS los mapas de Kanazawa están como el ojete. Faltan calles, sobran calles, hay algunas que doblan pero en el mapa no, no se puede creer. Me tendría que haber impreso un mapa de Google Maps, pero por supuesto tampoco me hubiera servido porque Google Maps no me dice dónde estaba mi hotel.
Conchudos!

En fin, llegué, y la verdad, una maravilla este lugar.
Austero, eso sí. Típico de ryokan. Una habitación amplia, piso de tatami, colchonetita en el piso, y nada más. Este tenía una pequeña mesita por suerte, que me vino joya para tipear.
Y la pieza es para mí solito, cosa que la verdad me viene bárbaro, a ver si esta vez puedo dormir.

Y me fui a pasear. Lo primero que hice fue sacarle fotos al hotel, a los surroundings, y a toda cosa medianamente identificable que me permitiera volver (porque grafittear la ciudad con Aerosol, como un Teseo moderno ni daba).

Ah! Mi hotel está en el barrio samurai, el que paseé anoche, que la verdad es precioso.

Y lo primero que hice fue meterme en una casa samurai típica (otro choreo turístico, una burda excusa para cobrar una entrada)


(Sí, me volví loco con las panorámicas. Lo cierto es que deforman todo, y eso es medio choto, pero en la mayoría de estos lugares, vale la pena tener un “panorama”, realmente, de lo que es una habitación, o un barrio, y no lo puedo hacer de otra forma. Aparte, el programita este anda joya)

Paseando por ahí, como curiosidad, me metí en una carnicería que encontré.
Los 50g de crudo, italiano eso sí, 7 dólares.
Pero agárrense esta…
Cuánto está la colita de cuadril en Buenos Aires?

Eso es lo más parecido a un corte de carne que pude encontrar. Ni siquiera tenía demasiada pinta igual. Ah, y miren bien. El precio no es por kilo… Es por 100g!!!
68 dólares el kilo de carne. Empieza a tener sentido lo del churrasco usurero en Korea, no?
Yo lo voto a Kirchner, ya fue! Mientras me siga dando carne barata! (y preferentemente no por popa…)

Y lo más loco es que la mayor parte de la carne no la vendían como en esa foto. La vendían como en fetas, como si fuera jamón (fetas BIEN finitas).

Y bueno, esto fue rumbo a Teramachi, un barrio que supuestamente está lleno de templos y está buenísimo, pero yo mucho no encontré. Igual el paseíto estuvo lindo (caminé como un hijo de puta hoy)

Y como en Teramachi no había nada, salvo el templo Ninja, la única atracción mencionada, y para ir ahí necesitabas hacer reserva, y ya me habían dicho que muy bueno no estaba, me volví pal norte, a la zona del parque precioso de ayer.


Primera parada: Seison-Kaku Villa.
Que no es una villa, es una casa nomás, construída por no sé quién (pero era importante el chabón) para su madre. La verdad, un desconche.


El porche


No deja de maravillarme realmente que estos hijos de puta construyan con papel!. Aparte fíjense el detalle de la grilla esa, hecha de bambú, hasta se le ven los nudos. Es buenísimo.



El jardincito. Resulta que esta parte de la casa tiene todo el techo construído con una técnica que permite no poner parantes en el medio, entonces tienen todo este sector con vista “unobstructed” al jardín. Después la quiero revisar con alguno de los que entienden de arquitectura, porque para mí la idea no tienen ningún sentido. Para mí se te viene el techo al carajo (tengo fotos de los planos y todo)


Una de las cosas que más me llamó la atención de esta casa es la amplitud. No es para nada normal eso en Japón. Una casa podrá ser GRANDE, pero tiene 300 habitaciones de 3×3. Esta, en cambio, tenía muchas habitaciones grandes, con mucha luz y mucha abertura entre una y otra, una pinturita.
Ah, y acá aprendí algo. Si se fijan, como no podía ser de otra manera, el piso es todo de tatami. Y lo que han hecho los japoneses, que yo pensé que era moderno pero evidentemente no, es hacer “alfombritas” de tatami, de un tamaño standard. Y todas las habitaciones se adecúan a esos tamaños. No están cortadas las alfombritas, sino que el tamaño de cada habitación se adecúa a las posibilidades que te dan las combinaciones de ese standard. Entonces, una de las cosas que hacen, es medir superficies en “tatami mats”. Las habitaciones acá no tienen 10 metros cuadrados, tienen 18 tatami mats. Es genial!

NOTA DESCOLGADA:
Cuando llegue, tengo que ponerme a averiguar, pero como que consiga alfombritas de tatami, y buenas, voy a poner tatami en toda mi pieza. No hay nada más cómodo que caminar descalzo sobre esa mierda. Es como andar con zapatillas con camara de aire. Realmente es hermoso.


Y de la casa esta loca, me fui a la zona de museos.
Había uno que era el museo Honda, que en lugar de autos tiene cosas de la familia Honda, una familia muy poderosa y antigua en Japón. Según la guía estaba bueno, pero la verdad, una cagada.


Un juego de Go



Una cosa que me fascina es cómo la máscara que se ponían los samurais tenían toda una cara armada (con dientes y todo). Y son bastante grotescas en general. Yo supongo que la idea era, además de protegerse la jeta, hacer que el otro se cague de miedo o de risa, y debilitarlo un poco. Lo cierto es que están bárbaras.

Y no había mucho más acá, así que me fui al museo de Artes Típicas de Ishikawa (la región donde está Kanazawa). Acá en Ishikawa hay una serie de habilidades artísticas que son muy típicas de la región, aparentemente. Este museo SI estaba muy interesante.


Fuegos artificiales. Si los miran en detalle, son re por dentro complejos.

Había cañas de pescar, señuelos de pesca (moscas), sombrillas, de todo.
Pero los dos grandes artes aparentemente son el laqueado y el dorado a la hoja (creo que se llamaba así, si mal no recuerdo mis adoradas clases de Historia del Arte).
El laqueado consiste en agarrar una madera dura, lijarla hasta que es perfecta, y darle 300 capas de laca, brillante o mate, según lo que se quiera hacer. La verdad, queda muy lindo.

Y el dorado a la hoja es dorado a la hoja, nomás, pero la joda es que los tipos tienen toda una técnica (que después les voy a contar) para hacer las hojas de oro, y aparentemente el 98% de hojas de oro que se usan en todo Japón se hacen acá en Kanazawa, así que básicamente vayas donde vayas vas a encontrar mierdas doradas, que no tiene ningún sentido hacerlas, pero las hacen igual porque nunca falta el turista que las compra.

Muy interesante la verdad el museo. Y de ahí me fui a otro parquecito que según la Lonely es como Kenroku-En, pero más tranquilo y más íntimo porque no hay tanta gente.
Obvio que no hay tanta gente! Hijos de puta!!! El parquecito es una reverenda mierda, recontra chiquito, mal cuidado, y encima feo, y te cobran 6 dolares de entrada!
Hay veces que los puteo tanto a los de la Lonely… Pero bueh


Y terminé con el centro, me voy para el barrio de las geishas.
En el camino, encontré un local que vendía cosas hogareñas para budistas. Estatuillas de buda, incienso, potasahumerios, campanas, etc. Los precios parecían ridículamente altos, pero lo que más me sorprendió fueron los shrines.


La verdad, son hermosos. Mal. Tienen un laburo y un nivel de detalle increíble, todo dorado, muy buenos.
Y yo entiendo que ahí ponés a tu Dios, el objeto de devoción, al que dedicás gran parte de tu vida, y la fe, y todo bien… O sea, están buenísimos, y entiendo perfectamente por qué alguien tendría uno de esos en su casa… Pero 40,000 dolares por un mueblecito de esos no será un poco mucho? (sí, cuarenta mil). Ta, había algunos más baratitos, salían unos 20,000.
Quién se compra eso? Si esto no fuera Japón, estaría convencido de que los mueblecitos son un curro para lavar guita de la Yakuza, pero acá no creo…
En fin…

El barrio de las geishas está buenísimo. Tiene el mismo estilo que el de Kyoto, que me encanta.

Hay un par de casitas típicas de geishas también, con entradas exhorbitantes, por supuesto, pero lindas la verdad.


Esa es la técnica de laqueado de la que les hablaba (con unos motivos con dorado a la hoja, claro, no podía faltar).


Nótese el piso de tatami con dorado a la hoja (esto empieza a ser una constante, a partir de acá, TODO es dorado).

Y de ahí me fui a uno de los highlights. El Gold Leaf Museum. Todo un museo dedicado a las dichosas hojitas de oro. Estuvo muy interesante porque de entrada me explicaron el proceso para hacerlas.

Los tipos agarran un pedacito de oro puro del tamaño de una moneda de 25 centavos argentina, más o menos, y lo convierten en una lámina de oro del tamaño de 2 tatami mats. 0.1 micrones de espesor, un diezmilésimo de milímetro. De hecho es tan fino que si lo ponés a la luz, se ve a través.
Lo que hacen es partir del cachito de oro, y laminarlo un poco hasta que queda de .01 mm. Luego lo cortan en pedacitos, lo envuelven en cuero, y lo recontra cagan a martillazos hasta que queda de 1 micrón (0.001mm). Luego lo vuelven a cortar en pedacitos, y lo requeterecontra cagan a martillazos, y les queda el espesor final. Luego lo cortan en cuadraditos de 10.9 cm de lado, y los apilan (con separadores, claro, sino después los despega tu hermana) para venderlos a las fábricas de toda clase de pelotudeces doradas, templos y etcéteras.

Ese es el último paso del proceso. Fíjense cómo la chinita hace todo soplando las hojitas para acomodarlas. Y como verán, ese ultimo paso tiene muchísimo desecho, que va a una cajita. Esos desechos no se tiran, sino que terminan en toda clase de pelotudeces que asumo sólo las pueden comprar los turistas. A saber:

  • De entrada, a los que van al museo, les dan un poco de oro para probar (sisí, te lo comés). Aparte te queda la mano toda embadurnada en oro
  • También a los que vienen a este museo (todo gratarola, eh!), les dan te, con cachitos de oro flotando. Supuestamente es bueno para el reuma esto.
  • Loción de manos, y shampoo con hojitas de oro flotando (bueno para la piel??)
  • Frasquitos con pedacitos chiquitos de hojas de oro (no lo pude soportar, era demasiada presión, demasiadas pelotudeces a la venta, tuve que comprar uno)
  • Esto sí que es demasiado. Todo bien con que acá todo es dorado… Todo bien con que es tan finito que te lo podés comer y no pasa nada. Todo bien con los poderes mágicos y curativos…

    Pero un budín!!! Gimme a break!!!!
    Sisisi, así como lo ven, la parte de arriba del budín es de oro.
    Esta gente está enferma. Pero enferma enferma!.

Y por otro lado me agarró la inquietud de cuánto saldrían realmente estas hojitas. O sea, si yo quiero hacer un templo, o un mural, o algo así, y necesito algunos metros cuadrados de esto (y no soy un turista, claro), cuánto me sale?
Me puse a hablar con un inglesito que estaba ahí, que empezó a hacer un razonamiento bastante raro, y por supuesto completamente inútil, pero es la clase de pelotudez que me divierte, así que lo seguí.
Veamos, si tengo hojitas de 10×10x0.00001 cm, para tener un cubo de 10cm de lado necesito qué? 100,000?. No!, un millón.
Joya, con un millón de laminitas tenemos un cubo de 10cm de oro puro. Perfecto.
Ahora, cuánto pesará ese cubo? 4 kilos? (tiró el chabón, así del aire, pero bueno, supongamos). Dale, joya, 4 kilos.
Cuánto salen 4 kilos de oro? Y… No sé… Un montón….
Hmmm, Cuántas onzas troy son 4 kilos? No sé… Ok…
Cuánto está la onza troy de oro?… No sé…
Perfecto…

O sea, cada laminita sale un recontramontón / 1,000,000. Y por lo tanto, el metro cuadrado es un recontramontón / 10,000. Perfecto! Justo lo que yo necesitaba saber!

Igual el razonamiento no servía para nada de entrada, porque las hojitas estas de mierda, con la cantidad de laburo manual que implica hacerlas, tienen que costar mucho más que el oro puro en bloque, y por supuesto estimar cuánto más es completamente imposible.

Plan B. Vamos a preguntar. Me metí de vuelta donde estaban los japonesitos que explicaban el proceso, que más o menos entendían inglés, y les pregunté.
- Buenas… Si yo necesito hacer un templo, y, por ende, comprar un montón de hojitas de estas, y no soy un turista… Cuánto salen las hojitas?. Insisto, no las quiero comprar yo, quiero saber cuánto salen de verdad…
- Y… 10 hojitas 20 dólares… (Y me señala al paquetito de papel glacé dorado para turistas)
- Nono, pero no para turistas, para cosas en serio. O sea, si te tengo que comprar unos cuantos miles de estas hojitas. Cuánto sale?

Bueno, como es obvio, entre la barrera de idioma, y que ni por puta me van a admitir que con el precio turista te están recontraregarchando, esta es otra cosa que jamás sabré.


Y ya que estamos viendo trabajo manual, les paso un video de yapa, que es de Himeji en realidad pero me olvidé de publicarlo antes.
Quieren ver a qué se dedica un empleado público japonés?

Resulta que en varios de estos templos/castillos/lugares-históricos (la mayoría) te tenés que sacar los zapatos para entrar. Y en muchos no salís por el mismo lugar que por donde entrás. Entonces te dan una bolsita, vos ponés tus zapatos en la misma, los llevás por todo el lugar, y cuando salís dejás la bolsita en una cajita.
Este tipo que ven acá, se dedica a tomar las bolsitas arrugadas de dicha cajita y doblarlas prolijamente, minimizando efectivamente el espacio total requerido para guardar las mencionadas, para su nuevo uso posterior en el cercano devenir.
Una por una las dobla.
Una por una.
A mano.
Y mirenle la cara al chabón. Se lo toma en serio el laburo, eh!



Estamos todos en pedo??!?!?!?
No habíamos demostrado ya que Keynes no funciona más?
Este tipo está cavando una zanja para volverla a tapar!!!!
Quién le paga a este chabón? Dejá las bolsas arrugadas y que las usen arrugadas, no me rompás las pelotas!

Y lo peor es que no ví UNO de estos. Vi montones de tipos haciéndolo.
Debo reconocer que tiene pinta de jubilado, y mi pequeño economista ignorante neoliberal interno prefiere que ya que le vamos a dar plata a un jubilado, en lugar de que se quede en su casa rascándose el oligo, vaya y haga algo que plausiblemente podría ser útil. Ta, es un trabajo que requiere menos actividad neuronal que comer maní (pelado, porque si hay que pelarlo ya necesitamos un cerebro equivalente al de un chimpancé), pero por lo menos el tipo hace algo, tal vez hasta se siente útil, lo obligamos a caminar 3 o 4 cuadras todos los días al laburo y le mejora la circulación cardiovascular…
O tal vez el objetivo es darle un trabajo insoportable, lo alienamos a-la-Marx, y el tipo se deprime y comete seppuku (que consiste básicamente en hacerse un hermoso diagrama de la flor de loto, en el estómago, con una espada), y tenemos un viejo menos que mantener (problema creciente en todo el mundo, pero en Japón ni hablar).

Qué sé yo.
Pero en serio…
A quién se le ocurrió esta idiotada?!?


Y volviendo al paseo, ya me dolían los pies que daba miedo de caminar, así que me volví al hotel, pasando primero por un gran mercado de pescado y frutos de mar, donde vi cosas bastante raras (entre otras, camarones saltando fuera de la pecera donde los tenían guardados).



Man, quiero ver el pulpo que era portador de semejante tentáculo!


Volviendo al hotel, me crucé de pedo con otro shrine Shinto, que por suerte entré, porque tenía un parquecito lindísimo


Donde saqué una foto que hace rato tengo ganas de hacer. Eso sí, debo reconocer la autoría del concepto al Ruso, que normalmente saca estas fotos bizarras. La única diferencia es que a falta de conocimientos de Photoshop, buenos son programitas de panorámicas

Una lástima que salí medio velado en la foto, pero ya sé por qué. Ya la voy a hacer mejor.


Y vuelta al hotel.
Por suerte tienen Internet gratis acá (en una máquina que te dan ellos, pero les choreé el UTP como de costumbre y listo), así que estuve un par de horas hablando con Pau, contestando mails, pelotudeando un poco y me fui a cenar.

Y este fue definitivamente el highlight del día.
Recorrí un par de bolichitos en los que por un motivo u otro no podía comer (no había lugar, ya estaban cerrando, no tenían más comida, etc), hasta que llegué a uno de Takoeki (cosa que nunca comí u oí nombrar antes). Básicamente, eran bolas de pulpo (no las bolas del pulpo, sino unas pelotas de algo, con pulpo adentro). Las hacen en una especie de parrillita con agujeros semiesféricos (cual tablero de Reversi), y no sé qué carajo tienen, pero son buenísimas.
Y había ahí 3 japonesitos buena onda más el dueño y todos hablaban un poquito de inglés, pero no suficiente.

- Tenés menú?
- Sí, hay Takoeki
- Bueno, que platos hay?
- Takoeki hay. Takoeki y Takoeki con Takoeki. Las opciones son 8 o 12 bolas.
- Ah!, bueno!

Y yo estaba tratando de entender el sistema, total ya había decidido que comía ahí, cuando se acerca uno de estos japonesitos con una pelota en sus palitos (de su plato, claro), y me la hace probar, como para que vea si me gusta. (Cómo me gustan los japoneses, no hay caso). Un capo.

Así que me pedí 8, y un bol de arroz como de costumbre.
Arroz no hay, hay Takoeki.
Fine! dame las 8 y una birra.

Las pelotas estan estaban in-creíbles. No sé qué mierda son, pero tienen como queso, y una masa que debe ser de harina con huevo, y un cacho de tentáculo adentro, más algunos condimentos. La verdad, geniales.
Pero lo mejor era la onda del lugar. Los flacos eran una masa, y estuvimos un rato laaargo hablando pelotudeces y tomando cerveza. Cada tanto llegaba uno nuevo, y se acabaron las sillas así que empezamos a sentarnos de a medias, hasta que al final eramos 8 en 5 sillas. Medio maraca, lo admito, y un poco apretado, pero muy buena onda.

Noten el detallito a la derecha sobre la barra, el tipo tenía una pila gigante de jueguitos de ingenio de esos de alambre, para gente aburrida.

Y otra que me voló el cerebro. Mientras hablábamos, uno de esos japonesitos que no tenía mucho inglés, constantemente usaba el celular como traductor.
Loco! Tienen mapas, traductores, videojuegos (videojuegos zarpados, tienen el Tekken, no el gusanito).
Yo quiero celulares como estos!!!

Ahí se puede apreciar claramente el proceso de hacer los cosos estos. También se puede apreciar cuando uno de los japonesitos intentó filmarme, y me partí la cabeza contra el coso de cerveza tirada. Qué pelotudo que estuve.

Y la venía pasando bárbaro hasta que miré el reloj… 22.45… El hotel cerraba a las 11… (ouch)
Así que saludé, agradecí, (pagué, obvio), y salí corriendo (literalmente, corrí!) para llegar al hotel y no tener que dormir al aire libre.

Qué buen día, no hay caso.

Ja! Como 30 fotos tiene este post. No se pueden quejar, eh!

4 Comments to “23/8 - Kanazawa”

  1. clem Says:

    Si pones tatami en la pieza, que haces con la silla de rueditas?
    El oro tiene peso especifico 19 el cubo de 10 de lado pesa 19 kg, le erro mal el inglesito. La onza troy pesa 35 gr (yo) y esta 600 USD Google

  2. peptido Says:

    Nah, no voy a poner tatami en TODA la pieza. De hecho, ya viste el quilombo que es desarmar mis muebles. Sólo en la zona de dormir, que es donde sirve.

    600 USD los 35 gramos?!?
    Entonces cuánto sale el metro cuadrado de hojita? (haceme la cuenta, dale)

  3. ruso Says:

    lo de las bolitas tokebi me hizo acordar al sketch de los monthy pyton de donde salio la palabra “spam”

    http://www.youtube.com/watch?v=wZ7YedEopp4

  4. peptido Says:

    Ja, a mi tambien!
    De hecho trate de ponerlo un poco asi :-)
    Gracias por el link! Yo conocia el script, pero no lo habia visto!

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