22/8 - Kanazawa

Y bueno, ya me fui de Kyoto.
Me levanté tempranito, armé las valijas, y me fui para la estación. El viaje anduvo joya sin mayores incidentes ni sobresaltos, y llegué a Kanazawa al mediodía. Bah, uno pequeño, estaba como levemente lluvioso. Se largaba, paraba, pero siempre muy poquito. Lo malo es que estuvo todo el día nublado y tengo unas cuantas fotos que con sol hubieran salido espectaculares. Pero bueh, lo que natura no da…

En la estación de Kyoto conocí un par de yanquis de NY (Jeff y Felicia), y quedamos que nos juntabamos en uno de los sights principales para pasear juntos.

Y ni bien llego me voy a la oficina de turismo, porque para algunos de los hostels que yo quería llamar la guía decía específicamente que no hablaban inglés, así que necesitaba un japonés que llame por mí.
Y los hostels que me servían, por supuesto, no me sirvieron. Uno cerró, otro estaba lleno, y lo único que me quedaba dentro del budget es uno que está medio en la loma del orto, pero bueh, no me quedó otra que tomarlo.
La guía especificaba que los buses no salían muy seguido para ahí, pero yo no me lo tomé literalmente… Hasta que vi el bus schedule. Hay un bondi cada hora y media!.

Así que me fui a un lugarcito de comidas, compré comida para llevar, y acampé cual auténtico villero en la parada del bondi, comiendo sentadito en el piso, por si al bondi le pintaba venir antes de la hora señalada, y me tenía que quedar a esperar al otro.
Vino en hora, como era esperable, y de entrada lo que vi es que el hotel no está un poco en la loma del orto. Está BIEN en la concha del mono. Y encima arriba de una montaña.

Llego, entro, y no está ni el loro. Así que me puse a recorrer las instalaciones al grito de “Konichiwa!” hasta que me topo con una habitación con 2 chabones durmiendo en el piso, que les tuve que gritar un lindo rato para que se despierten.
El tipo llegó a guardarme las valijas, indicarme que el checkin es a las 4, que no alquilan bicicletas, no tienen Internet, el bondi viene dentro de 1 hora y media, y que tengo que caminar a la ciudad, y se volvió a dormir el conchudo.

Así que no me quedó otra y salí. Hay como una ruta principal que baja a la ciudad, dando mil vueltas, y según el mapita de la Lonely, hay como un atajo, que sería un camino un poco más directo. Lo molesto es que no está muy detallado el mapa, y me pasé como media hora agarrando distintos “atajos” que parecían ser el del mapa, estaban donde decía el mapa, iban en la dirección que decía el mapa, pero terminaban todos siendo dead-ends.
Finalmente me pudrí y volví a la ruta, y entré a hacer dedo (primera vez que me siento confiado que puedo hacerlo y no me van a secuestrar).

Al toque me levantó un japonesito buena onda que hablaba más o menos inglés, y me tiró cerca del centro.
Por supuesto, a todo esto, ya me había recontra pasado de la hora que había quedado encontrarme con los yanquis, así que fui al sight que tenía más cerca: El castillo de Kanazawa.

El castillo resultó ser una cagada, con un par de fosos y murallas como ya venía viendo, pero nada más. Bastante choto la verdad, así que seguí al sight principal: Un jardín gigantesco que aparentemente rankea Top 3 de jardines en Japón.

Y bueno, el jardín está buenísimo, pero no hay mucho que comentar, así que paso a las fotos directamente.
Hoy me volví loco haciendo panorámicas (ahora que aprendí a bloquear el foco y el ajuste de color de la cámara salen como trompada de loco). TODAS las fotos son panorámicas, casi.





Esa con sol hubiera estado increíble.










Esto es una “tea house”, que tiene muchísimas ventanas, todas con vista al jardincito. La verdad que es precioso, pero obviamente imposible de sacarle fotos.
Igual me sorprendió lo bien que se portó el programita de las panorámicas con esta. Yo pensé que con el parante del medio se iba a descajetar.

Y la verdad que el clima estuvo oportuno, porque se largó a llover justo cuando yo terminé de recorrer el parque. Igual llovió un toque nomás, pero ya no me quedaba nada para hacer.
Esta es una de las cosas que me rompen mucho las bolas de Japón. La mayoría de las cosas turísticas (templos, museos, parques, whatever), cierran a las 4, así que después no tengo una mierda para hacer (por eso estoy posteando tanto, con fotos producidas, etc. Normalmente llego a las 7 al hotel y no tengo nada que hacer).

Igual ya eran casi las 5, y yo tenía el prospecto de que el último bondi al hotel pasaba 5.30, cosa que pintaba que me iba a pegar un embole de novela a la tarde/noche.

Pero bueno, caminé un buen rato hasta que me ubiqué. Esta ciudad es un quilombo. No sólo no sigue la estructura normal de todas las ciudades antiguas chinas (y por ende japonesas), en las que el feng shui les indicaba que tenían que hacer una grilla, y hacerla ortogonal con el Norte, sino que encima tiene el norte bastante torcido, y TODOS los mapas tienen el Norte mal indicado. Entonces todas las callecitas son diagonales de mierda, y nunca sabés para dónde estás caminando.
Finalmente llegué a uno de los “orientation points”, un pequeño mall, y por suerte tenía una hermosa mesita de información, en la que hablaban inglés, y me dijeron que el último bondi salía 19.04. Perfecto!

Cacé un teléfono, llamé al hostel que me dijeron que estaba lleno (no English speaking la garlopa, me hablaron en inglés bastante inteligible), y reservé una habitación para mañana. Me va a salir un huevo, pero esto de estar en la loma del orto es imposible.

Y me fui a pasear con el poco tiempo que me quedaba. Compré comida (otra vez ceno en bandejita, puta que lo parió), porque no me va a dar hambre antes de que pase el último bondi y paseé un buen rato sin ver nada interesante, hasta que encontré lo que yo venía a ver en Kanazawa (mañana empiezo por acá).

El barrio samurai. Parece que acá vivían los samurais, y es todo un pequeño barrio con esa construcción antigua que me fascina.




Y ya me fui para la parada del bondi porque se hacía tarde. De entrada encontré una parada, pero el 90 ahí no paraba. Entré a preguntar, y conseguí un chaboncito que hablaba inglés, me preguntó dónde iba, sabía dónde era el hostel, y no sabía dónde paraba el 90.
Joya, vuelvo a la mesa de información, pregunto, y llego a la parada.
En la parada estaban todos los timetables que sin saber japonés son medio difíciles de leer (básicamente, hay tres, y no sabés cuál es cuál. Seguramente uno es para “business days”, uno para “weekends”, y el otro no tengo ni la más puta idea), y vi que mi bondi pasaba 19.15. Perfecto. (Faltaban 40 minutos ta’ que lo parió)

Me siento a esperarlo, y a los 10 minutos sucede una de mis experiencias más bizarras en Japón. De repente veo a la distancia un japonecito que me parecía conocido, y resultó ser el que le había preguntado en la otra parada. El chabón vino, me dijo que estaba en la parada correcta, que el bondi efectivamente era el 90, y se fue. Por lo que le pude preguntar, se había quedado preocupado, y vino a buscarme para asegurarse que llegue a mi hostel. No sé qué onda, porque yo no le dije dónde iba, me debe haber estado buscando por el barrio (porque pasó un rato desde que le pregunté antes).
Realmente Japón es otro planeta.

Y lo otro muy bizarro es que llego a mi habitación y me encuentro con el personaje de la montaña, el de la pérdida de la memoria (que SI se acordaba de mí), parando acá…

Y bueno, ahora estoy en este hotel de Mierda, bastante embolado. Ya cené (una cagada), clasifiqué todas las fotos, armé panorámicas, escribí blog, hice todo lo que podía hacer y recién son las 10. No hay nada cerca para hacer nada, ni para ir a comprar una Coca-Cola, y ya me quiero cortar las bolas con una galletita de agua. Igual me voy a acostar temprano porque anoche dormí como el ojete, pero esto es un bodrio.

One Comment to “22/8 - Kanazawa”

  1. ruso Says:

    parece que tienen un toque de uruguayismo los ponjas entonces?

    esa molesta costumbre de querer ayudar? cuando aprenderan de nosotros!

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