18/8 - Nara

Otra vez arriba medio tarde, y ya me voy de este hotel de mierda. Al fin!
Conseguí ubicar el tren a Nara, y aproveché para probar mi teoría sobre cómo viajar en tren. En mi esquemita de trenes, tengo el tiempo que tarda cada tren en hacer cada tramo. (Nada de más o menos media hora… 34 minutos). Y en general tengo que cambiar 2 o 3 veces de tren. Así que para saber cuándo me bajo, básicamente me subo al tren, y prendo el cronómetro. Cuando pasó la cantidad exacta de minutos que dice mi hojita, me bajo. Donde sea. Aunque esté en movimiento. No importa, me bajo, y ahí es. Son ultra-recontra-precisos los conchudos, obviamente.
Hoy lo probé y anduvo.

Y durante el paseo me crucé con una yanqui y una japonesa, que esperaron a que se vaciaran los asientos en frente mío y se sentaron (ya las había visto señalando), y me dieron todo un nuevo insight sobre la visión que tienen los japoneses de occidente. La mina vivió acá 3 años, y habla perfecto japonés, obvio. Y la japonesita no hablaba una palabra de inglés. Y todo empezó medio “Debe ser dificil para vos (por mi) andar solo por Japón sin hablar japonés, no?”, y llegó rápido a “Bueno, igual vos tenés una ventaja, sos rubio de ojos celestes. Por eso te ayudan tanto.”. Obviamente, lo que conocen los japoneses de Occidente es lo que ven por la tele (el japonés promedio, al menos). Lo que yo no sabía es que en la tele ven todos tipitos rubiecitos, ojitos celestes, con sonrisa gigante diciendo “Lets Talk English!” (aparentemente). En pocas palabras, soy el estandarte perfecto americano, y parece que más o menos me ven como Johnny Bravo. Y según lo que dice esta mina, si yo fuera más oscurito, o de ojos oscuros, igual me ayudarían, pero se tirarían menos encima mío para tratar de ayudarme cada vez que creen que estoy perdido. “De hecho” (me dice), ” mi amiga quería venir a sentarse ‘al lado del extranjero’”. Juaj.
Así que estoy haciendo un experimento. A la mitad de la gente la trato normalmente como normalmente haría, y a la otra mitad la trato abriendo los ojos como huevos fritos, y haciendo sonrisita de Bugs Bunny (gesto completamente anormal y antinatural en una persona, desde ya), y la verdad es que es cierto, son como más “willing” cuando soy Bugs Bunny.
Qué gente rara, che.

En fin, llegué y me fui al hotel, que no está mal. Las habitaciones bien, todo bien. Está un poco en la concha del mono, pero nada que una buena bicicleta no arregle. Lo que sí, tiene un regimen militar.
22.30 cierran la puerta
23.00 lights out!
ducha de 18 a 21
06.30 wake up! (si llegan a despertarme me culeo un japonés)
7 a 8 - breakfast
19 a 20 - dinner
8.30 CHECK OUT!!!! 8.30!!!! Conchudos hijos de mil puta. Mañana voy a negociar con la japonesa de mierda del front desk de hacer un “late checkout” a las 10 am, pero ya vi que no son muy negociables estas cosas acá.
Ta que los parió.

Pero bueh, dejé mis porquerías en el front desk (porque obviamente, check-in 4pm) y me fui a pasear. (Por qué no habré alquilado bicicleta!)
La primera parada es EL lugar para visitar en Nara, Nara-Koen (Nara Park). Es un parque gigantesco donde están los templos más importantes.

El camino hasta ahí bastante poco interesante. Nara es una ciudad muy chica, aparentemente (aunque debe ser sus buenos habitantes), y estaba todo medio desierto.
Pasé por un 7-Eleven, me compré unos sushi de bandejita, y me paré a comer en un lugar tipo bosquecito, que estaba lleno de ciervitos. Una hermosura, la verdad. Parece que son como una rareza acá los ciervos. De hecho, la japonesita del tren quería venir “a ver los ciervos” (y juro que utilizó la palabra Bambi para referirse a los mismos)

Y ni bien llegué al primer templo (el principal), Todai-Ji, me caí de orto. Yo esperaba otro templo más, pero esto estaba zarpado. Aparentemente es la estructura de madera más grande del mundo, y esta versión que está acá es en escala 2/3 de lo que era la original (todo acá sufrió terremotos, incendios, etc, y lo reconstruyeron. Igual, todo está reconstruído hace como 300 años o más). Y la verdad que impresiona.


(miren el tamaño de una personita comparada con el templo)

Tenía adentro un buda de bronce gigante (el más grande de algo, no sé si de Japón o qué), muy lindo la verdad, y unas cuantas esculturas de madera que realmente impresionaban. MUY bien hechas.



Saliendo del templo (en realidad entrando, pero yo llegué por atrás), está la puerta obligatoria.

Con otras dos esculturas todavía mucho mejores


Esas son realmente increíbles. Te caga la vida esa malla de gallinero que le pusieron adelante (supongo que para que las palomas no las hagan mierda), porque no te dejan ver bien. Pero los detalles y las expresiones que tienen son geniales.

Y de ahí me fui a ver otras cosas del parque (caminé como un hijoputa), ninguna demasiado digna de mención, pero van algunas fotos:



Y la verdad, el paseíto me mató. Me garchó el sol, me garchó el calor, y caminé muchísimo. Pasé por el ultimo templo grande de esta zona, que la verdad muy copado no está, salvo por una pagoda gigante (la segunda más alta de Japón, justo abajo de la que les mostré en Kyoto)

Y estaba arruinado. Paseé un poco más por la zona, pero no podía más, así que me tomé un bondi (tardó como media hora en llegar, conchudo), me fui al hotel, hice check-in, y me dormí una siestita.
Me hizo bárbaro la verdad, aunque mucho no dormí, porque como la cena era “de 7 a 8″, y yo no quería salir de acá, de mi ambiente con aire acondicionado, y mucho menos caminar, me levanté 7.30.

La cena, bien gracias. Llego a la cocina, el cocinero no me entiende, nadie habla inglés, y voy al oligofrénico del front-desk (creo que el japonés menos avispado que me crucé hasta ahora), con quien tuve un diálogo digno de “Who’s on first”, en el que después de un rato entendí que la comida no la hacen acá. Se la encargás a la mañana, y el tipo la pide de delivery, de 7 a 8. Son unos fenómenos.
- Anywhere close that I can eat?
- Close 10.30 PM
- Nono, not WHAT TIME you close, anywhere that IS CLOSE TO HERE to eat?
- Close 10.30 PM
(la puta que te parió)

En fin, me fui caminando a la zona cuasi-civilizada que había visto a la mañana (o sea, al Seven-Eleven del sushi en bandejita), y por suerte enfrente había un digno local de ramen, que no hablaban una palabra de inglés, pero señalé al plato de un tipo que comía al lado mío, me trajeron lo mismo, y todo con final feliz.

Llego al hotel de nuevo, y veo que en la cocina hay un contingente de gente jugando a las cartas, y me prendí. Por el acento eran obviamente yanquis, y ni bien entro, uno que era como el “coach” del resto, les HACE (los obliga) a tratar adivinar de qué país soy. Obviamente estuvieron media hora tirando países al voleo sin pegarle ni en pedo, pero bueno, gente divertida.
Resulta que son unos 9 estudiantes yanquis, de Boston, que están haciendo intercambio con Japoneses. Se vienen 2 semanas a Japón. Pasaje de 1000 dolares, la primera semana viven en la casa de su host japonés (de arriba, obvio), y la segunda semana les quedan 1000 dolares para vivir, y hacen 2 semanas en Japón con 2 lucas, con el agregado de vivir en una auténtica casa japonesa, que debe ser increíble. Un negocio redondo, la verdad.
Los pibes eran chicos, yo me los imaginé más grandes, pero tenían alrededor de 17 años (solo uno estaba terminando la secundaria), entonces no pensaban mucho por sí mismos, y el coach los alentaba a preguntarme cosas. Y en un momento no sé cómo dice “Eh! Está solo acá en Japón, viene de Korea, debe tener mil travel stories”. Para qué!. Se me pusieron todos alrededor, mirándome con carita de feliz cumpleaños, esperando que les dijera andá a saber qué! (y yo pensando “Oh my god, cómo me rajo de esta”). Pero resultó divertido la verdad. Son unos personajes los pibes estos, y nos cagamos de risa un buen rato.

Y no me queda mucho por hacer en Nara. Si hoy no hubiera palmado, y hubiera tenido bici, lo hubiera hecho todo hoy. Y pensé en volverme antes a Kyoto, pero la verdad, con el tema de las reservas de hoteles y que está todo lleno, etc, era un quilombo. Mejor sigo con el plan, me quedo un día de paseo tranqui y alpedismo rejuvenecedor de piernas en Nara, y vuelvo a Kyoto el lunes a la noche.

Y ahora, me voy a hacer el ninja a ver si les cago Internet. En este lugar de mierda, tienen un aparato pedorro al lado de la PC, que le ponés una moneda de 100 yen, y le da corriente al monitor 10 minutos. Cosa que puede ser obviamente circundada enchufando el monitor directo a la pared, pero yo estoy más ambicioso, porque quiero usar mi laptop y postear mis fotos al blog. Así que voy a esperar a las 11 (el lights out), y voy a ir cual ninja desaforado y me voy a conectar el UTP directo a la PC. Si están leyendo esto hoy (sabado a la mañana para ustedes), entonces funcionó. Sino seguirán esperando sin noticias.

4 Comments to “18/8 - Nara”

  1. Hernan Says:

    Aguante el ser ninja … ojo, tene cuidado que si te agarran seguro que te cortan las manos o algo asi…porque son muy civilizados pero si te pasas… sale la guillotina de pene!…

  2. ruso Says:

    si, y la bala, o el trapito en el que envuelven tu miembro, se lo cobran a tu familia.

    hernan vos viste. rubio de ojos celestes, y se te avalanzan las japonesitas.

    el mismo efecto que surte un rubio de ojos celestes en La Cava, pero con nin-fomanas en vez de con nin-dios

  3. cretoide Says:

    Ingles basico my friend!!

    Close = Cerrar.

    Anywhere NEAR!!

  4. peptido Says:

    Sí, pablo, totalmente. Menos mal que los tengo a ustedes. Pau me dijo lo mismo.
    Menos mal que todos ustedes son más inteligentes que yo.

    Igual ya me aprendí el kanji para cerca. Tomá pa vo y pa tu tía gregoria

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