15/8 - Kyoto

Hoy estuvo excelente! (no se pueden quejar, viene cargadito de fotos este)
La verdad, Kyoto es una maravilla de ciudad. Tiene miles de templos escondidos, y te los vas cruzando por todos lados, es precioso.

De entrada a la mañana hice las valijas, porque me cambiaban de habitación acá en el hotel. Me alquilé una bici, y me fui.
Mi plan era hacer en bici el plan que había fracasado ayer, todos unos templos al oeste, medianamente cerca de mi hotel (los primeros, al final ya es bastaaaante lejos).

El primer templo que encontré estuvo bien, pero ninguna locura. Y yendo al segundo, de puro pedo, me entré a meter por callecitas chiquitas, que están geniales. Son buenísimas las casitas que hay por ahí, y están por todos lados. Algo parecido a los hutongs de china, pero limpios :-)

Y me crucé con uno de los templos más lindos que encontré hasta ahora, que ni figura en la guía.
Es un templo budista (no sé de qué budismo, porque acá en Japón hay como 4), con jardincitos, cementerios, de todo.

No entiendo por qué no tengo una foto del templo en sí…
Pero les dejo otras de los alrededores:






Esta es una minita que estaba toda aplicada haciendo caligrafía.

Una cosa muy loca acá es que los templos son como un patio central de muchas casas. O sea, entrando al predio del templo, está rodeado de puertas a casas de la gente. Y esas casas tienen un estilo de construcción muy típico. Si no fuera por la ropa colgando para secarse, parecería que son parte del templo también.


De ahí, a un jardín precioso, que está al lado de un castillo de Kyoto. El jardín de Shinsen-en.



Que tenía adentro un restaurancito muy típico, de esos con piso de tatami, que te sentas en el piso para comer. Las mozas vestidas de kimono, una preciosura. Amagué a quedarme a almorzar, pero salía como 50 dolares una comida, así que me fui al castillo.





El castillo estaba muy lindo, la verdad. Es donde vivía el Shogun y lo construyeron, cuando bajaron al imperio y se pusieron en el poder, como muestra de ese poder, claro.
Una cosa muy interesante que tiene son los “Nightingale Floors”. (El nightingale es como un gorrión), que son pisos que cuando les caminás por arriba, “cantan”. La onda es que si se cuela alguien al palacio, los guardias se despierten. Yo cuando leí de esto me imaginé que los pisos hacían el típico berrinche de película de terror, pero hacen un ruidito re-suave (pero claramente audible), y si hay 10 personas caminando, suena realmente como un montón de pajaritos. Lo tengo grabado, y se escucha bastante bien. También tengo un esquema de cómo está construido, pero no entendí un porongo. Lo parió con los japoneses…

Ahora, el castillo una preciosura, pero hacía un calor terrible!!! Encima me cagué asando, pero me lo banqué como un hombrecito. La verdad te aniquila estar acá al mediodía, así que la corté con los templos, y me fui al downtown.


En el camino pasé por ahí, y me comí un plato que no tengo ni puta idea qué era, pero tenía fideos, y estaba bárbaro. Le dije al pibe que atendía que pidiera por mí. Ya estoy hecho un campeón con el japonés.

Y de ahí me fui a una galería comercial gigantesca, que parece que es EL lugar para ir a comprar pelotudeces. Por supuesto, mucho negocio para turista, pero también mucho ponja auténtico comprando.

Lo bizarro es que cada 3 cuadras te cruzabas con algún templito acá. Si se fijan al costado de la foto, ahí hay uno.

(Este)

Y la zona esta de negocios es gigante, así que caminé que da gusto.
Ví también las guitarras más bizarras de mi vida…

A ver quién se anima a salir a tocar en público con la de arriba!
(La ametralladora de abajo también es una viola)

Y en eso voy caminando por una de estas callecitas, y escucho “Daniel-San, Daniel-San” de atrás.

NOTA DESCOLGADA: Me mata que me digan Daniel-San. Yo sé que es obvio, que tendría que haberlo sabido por Miyagi, pero el año pasado no me lo habían dicho, y ahora TODO el mundo me dice Daniel-San. Es genial.

Resultó que era la chinita del otro día, la novia del flaquito que me llevó hasta el tren en Osaka. La mina me señaló a un lugar de postrecitos, y pensé que estaría ahí merendando con el novio y me colé a hablar huevadas, pero resulta que laburaba ahí, así que muy gentilmente le dije que gracias, que estaba muy lleno, y me fui a la mierda.

Al rato de pasear agarré la bici de nuevo (ya 5 y media, el sol más bajo, y los templos turísticos cerrados), y me puse a pasear, y encontré de puro pedo el barrio Geisha.


Toda construcción así. Es hermoso. Dicen (me lo dijeron algunos flacos, y también lo dice la Lonely), que si andás por acá de noche es probable cruzarse una Geisha o una Maiko (aprendiz de). Tendré que ver otras noches. Hoy y mañana las tengo ocupadas con el Matsuri.


Ahora me voy a cenar algo, y me voy a ver dos actividades nocturnas. Resulta que estos días son medio especiales acá en Kyoto, porque a partir del 9 más o menos, bajan los espíritus de los muertos a la tierra, y se hacen toda una serie de ceremonias para recibirlos y para despedirlos. Hoy voy a ver dos, pero la gran joda es mañana, que prenden unas fogatas en las montañas con forma de caracteres chinos, para guiarlos en el camino de vuelta al más allá. (En parte por esto están hasta la verga todos los hoteles estos días)

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