15/8 - Kyoto de noche

Y salí a las dos cosas de noche…
Primero era el To-Ji temple, que ya lo había visto de día (no me gustó), pero ahora era de noche y estos días, como bajan los espíritus de los ancestros a la tierra, está iluminado.
Obviamente, me llevé mi trípode mágico para sacar fotos de (mucho tiempo de) exposición.
Esto terminaba 9:30

Y después al templo Muri-Seba, o algo así, que prenden más de 1000 linternas, o algo por el estilo decía en la pizarra del hotel. Y terminaba a las 10.


Así que aproveché para cenar primero. Pasé por un par de lugares que no me pintaron, incluyendo uno donde te cocinás tu propia comida, y terminé en uno chiquito, bien típico y artesanal, como me gusta a mí, donde te atiende UN señor, que te trae las cosas, te cobra, te abre la puerta, y te cocina adelante tuyo.
Parece que era de sashimi, y por suerte el tipo hablaba un poco de inglés. Chusmeé el menú (como siempre, sólo entendía los precios), ví que nada era demasiado caro, y le dije “Not NOT not Raw Fish” y le dije que elija el.

Me trajo unos cosos de salmón, con queso, empanados y fritos, más una salsita mayonésica y una ensaladita.
RIQUÍSIMO, MAL!!!
Lo que sí, tenía gusto a poco, y el flaco tardó un rato en traérmelo, así que no me animé a pedir segunda porción, porque no quería que se me terminen las otras. La solución mágica: Hakumai. Un bol de arroz hervido, plano, sin sal, sin manteca, sin nada, que es riquísimo, te llena un montón, y encima sale un dolar.

Resultado final: Mi mejor comida en Japón hasta ahora, 12 dólares. Priceless. (Bueno, priceless no, 12 dolares)

Y de ahí a To-Ji.

Como les decía, estos días los espíritus bajan a la tierra.

Esa es la joda que armaron adentro del templo. Hay unos tipos haciendo un “chanting” que suena medio budista pero no sé qué es, con tambores y platillos, y un montón de gente bailando (les debo el video)

También armaron una típica feria, con jueguitos en los que no podés ganar y te chorean:

Estaban todos. Los aritos que no entran en los cuadraditos, las latitas pegadas con cemento de contacto y la pelota de baseball, una hermosura.

Muchas mujeres estaban con el kimono típico. Muy lindo como espéctaculo la verdad.

Esta es una pagoda que está buena.

NOTA DESCOLGADA:
Ruso, te adopté como asesor de fotografía sin pedir permiso :-)
Por qué las fotos con mucho tiempo de exposición y muy poca luz salen verdes?
Gracias!


Y de ahí a este Biru-Desa, que es otro templo que ya había ido y no merecía mención. Pero ahora esto de las linternas (que no son flashlights, son las linternas esas de papel) prometía.
Resulta que llego y estaba más cerrado de culo de muñeca.
Entro a preguntar y resulta que ahí no era (o sea que en realidad yo no lo había visto antes al templo este).
Preguntando encuentro unas minas que no hablan mucho inglés y me entran a indicar, y como a la cuarta vez que les pregunto me avivé que iban al mismo lugar que yo, así que las empecé a seguir.

NOTA DESCOLGADA: Inseguridad
Una cosa que me llamó mucho la atención (recien hoy) es que la gente no tiene nada de miedo. No lo había visto antes, porque nunca había andado acá en Japón, tan de noche, por calles tan oscuras y tan solitarias como hoy.
Granted, yo no inspiro mucho temor con mi gran musculatura y mis tatuajes tumberos…
Pero en cualquier otro lado, una mina caminando sola en una calle, noche cerrada, se acerca lentamente un tipo con aspecto poco aseado en bicicleta, se pega un cagazo de la san puta.
Acá está todo de diez. Te contestan, te sonríen, se te acercan, es genial.

Cuestión que llegamos a otro lugar, y también estaba recontra cerrado. Entraron a preguntar y resulta que hoy no estaba porque no sé que verga.


Y me tuve que volver. Pero en el camino de vuelta vi un par de lugares dignos de ser fotografiados “lento”, y como no tenía dónde apoyar el trípode se me ocurrió una idea genial:

(Ese trípode de mierda fue mi mejor inversión en mucho tiempo)

Y así andaba por la vida. Cada vez que quería sacar una foto me frenaba, ponía la bici, y sacaba.

Esa es muy loca. Estaba el flaco ese, mirando la cortina de vidrio (es una cascadita de agua), con una birra en la mano, y cara de suicidio, y yo sacando fotos, hasta que se avivó y amagó a correrse. Le dije que me quedaba bien en la foto, pero estaba medio dudoso, y terminó siendo foto con un extraño…

Y ahora sí, a la camita.

3 Comments to “15/8 - Kyoto de noche”

  1. Anonymous Says:

    Dany, no te preocupés tan tempranamente por el exceso de carga, es una neurosis que va empeorando a medida que se avanza en edad. Es algo que no aprendió quien escribió esto (que se atribuye a Borges): “Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano”. Te imaginarás que no lo vamos a aprender los simples mortales. Te mando un beso enorme. Claudia.

  2. clem Says:

    Che ¿la bici la atás o la dejás nomas en la puerta del restaurant?

  3. peptido Says:

    Seh, puede ser. Igual no estoy cargando tanta cosa inutil. Aprendí bastante del año pasado. Lo que me mata es que tengo que arrastrar ropa que necesité para estar decentemente vestido durante la competencia, que no la voy a usar nunca más, y es buena, no da dejarla tirada. Fuera de eso, estoy mucho más pro con el equipaje.

    La bici la ato con una cadenita que impide que gire la rueda. O sea que no te la podés llevar andando, pero te la cargás al hombro y listo. No la ato “a nada”.

Leave a Reply