Conclusiones de Japón

Como bien supo decir en su oportunidad el profeta del grupo…

“Los chinos son la escoria de los japoneses…”

y no termino la frase porque a Korea todavía no fui. (Con un poco de suerte el año que viene… Crucen los dedos)
Y cuánta razón tenía.

De entrada, me encontré con la gente más linda del mundo. Los japoneses son inteligentes, educados (en el sentido escolar de la palabra, no de cortesía), amables, honestos, ordenados, prolijos, corteses, heplful, solemnes, ceremoniosos… Y se me acabaron los adjetivos…
Son increíbles, más allá de lo que se pueda explicar con palabras.

La forma en la que te dan cosas o te las reciben cuando se las das, por ejemplo, con las dos manos extendidas , una ligera reverencia, y un gesto mezcla de agradecimiento y humildad que realmente te deja la desagradable sensación de que no sabés cómo responder correctamente para retribuirle la amabilidad.

O el tiempo que se toman cuando los parás por la calle, para tratar de entender qué carajo les querés decir, para entender el mapa que les estás mostrando, y para indicarte cómo llegar a donde vas (cosa que sucede muy rara vez, normalmente te acompañan hasta la puerta, desviándose bastante de su camino).

Y se nota que son terriblemente dedicados a hacer lo que hacen, y hacerlo bien. Se nota mucho en la comida, por ejemplo, en el laburo que se toman para presentarla, pero se ve en todos lados. Son terriblemente correctos y prolijos.

Y ni hablar de la limpieza! Nunca en mi vida vi lugares tan limpios. No sólo no tiran papeles en la calle, digamos. Los baños públicos en las estaciones de tren están impecables.

Otra cosa notable es la sensación de seguridad que flota en el ambiente. Pocas veces me sentí tan seguro como acá, y se ve en cosas como por ejemplo los lugares donde nadie te controla (como el subte) o que deberían ser víctimas de vandalismo y no lo son. Uno de los comentarios que escuché cuando hablaba de las expendedoras (contando mis historias en Buenos Aires) fue “y la máquina esa está ahí en la calle? Nadie la cuida? Si llegás a poner una de esas acá se la llevan en 15 minutos”.
Pero nadie se la lleva, ni la rompe, ni la caga a patadas, ni la graffitea, ni le pega un chicle en la ranura para meter monedas…
Y no se ve mucha policía tampoco, no es que están custodiados hasta en el orto. Sencillamente hacen las cosas bien.

Y por supuesto, ni hablar de la tecnología, el orden, y la precisión con la que todo funciona. Para un japonés, todo es más o menos predecible. Se sabe a qué hora va a llegar el tren, a qué hora pasa el barrendero, a qué hora abre y cierra todo. Todo funciona. OK, esto puede decirse de una buena parte del mundo civilizado (y me sorprendió que pueda decirse de China), pero bueno, todo suma.


Ahora, lo que me pareció más notable es la otra cara de esto. La verdad, no me la esperaba, pero cuando la pensás tiene sentido, con cosas que había leído / escuchado antes sobre Japón y los japoneses.

Creo que la mejor definición que tengo de esta cara de la sociedad es “viciosa, solitaria, enferma y negadora”.
Una de las primeras cosas que me llamaron la atención, por ejemplo, es la abundancia extrema de pornografía y de cosa “sexualmente sugestiva” que se ve. En todo negocio al que entrás venden cosas porno, revistas porno, videos porno, jueguitos porno, muñequitos de minitas terriblemente tetonas, ya sea con una espada, con una bikini, o con un jumper de colegiala, pero siempre tetonas y con carita de querer ponerla.
Las volanteras/promotrolas disfrazadas como estos muñequitos también.
Y la pornografía tampoco es “normal” (al menos según nuestras ideas). En general, las películas (filmadas) involucran minas atadas, colgadas del techo, quemadas con velas, cuando no violadas, y participando en toda clase de cosas contra su voluntad, y todo lo que sea dibujado/animado también, con el agregado de bichos alienígenas raros haciéndoles también cosas no consensuadas…
Y está por todos lados.
A ver, por ejemplo:

Eso es un cine porno, promocionando sus películas en el medio de la calle. No hay forma de que un pendejo de 9 años no vea eso…
Y como decía, no es porno normal…

Sumado esto a una sociedad notablemente solitaria, con almohaditas que te abrazan, gran abundancia de elementos masturbatorios para hombres y mujeres, y muuucha gente soltera. No sé por qué se dará esto, la verdad. La única teoría que se me ocurre es una cosa parecida a lo que pasa en India con las mujeres exitosas (salvando las distancias, claro). La mujer japonesa hoy está como en cualquier otra parte del mundo civilizado. Es independiente, trabajadora, gana buena guita, tiene éxito en su carrera. Y el hombre sigue siendo muy machista, de la mujer cocinando en la casa, y caminando atrás de el por la calle. Pero no sé si será por eso…

También hay mucho juego. Es muy raro estar en un lugar y no tener al menos una galería de Pachinko al alcance de la vista. Y son grandes, eh! Como un piso de tragamonedas de uno de nuestros casinos. Y están siempre hasta las pelotas de tipos jugando, a toda hora.

Otra que sorprende son los videojuegos. Contra lo que podría esperarse, no está lleno de niños de 12 a 17 años. En general, el público de videojuegos son tipos de 28 a 40 años, que suelen estar de traje, porque obviamente acaban de salir de laburar. Y de estos lugares también está lleno (y no son un “playland chiquito”. Un salón de videojuegos suele tener entre 4 y 6 pisos), y hasta las bolas de tipos jugando.

Y por lo que leí, esto es todo un tema. Con los problemas de superpoblación que hay, y la medicina funcionando como funciona, la sociedad japonesa se está poniendo MUY vieja. Y tienen terrible recesión, hace mucho, y no la pueden parar, mientras los jóvenes se dedican a jugar a los jueguitos y a pajearse, en lugar de generar laburo para pagar impuestos para mantener a los viejos, que están cada vez más preocupados de la pendejada mental de las generaciones nuevas…

La verdad, es muy raro. Teniendo tipos tan educados, tan avanzados, que tengan una sociedad tan viciosa y enferma. O por ahí tiene perfecto sentido, qué sé yo, lo mío seguro no es la sociología, pero lo cierto es que es muy chocante y muy llamativo de ver…

Y a pesar de todo… Al menos en la superficie…
Son la gente más linda del mundo.

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