24 Sept - Tokyo - Ginza, Harajuku y Aoyama

NOTA DESCOLGADA: Bill Gates y la p…
No sé qué mierda pasó, pero yo SÉ que había escrito la primera mitad de este día, y desapareció misteriosamente. Me cago en Windows. Así que ahora van a tener una versión ligeramente más breve.

Anteúltimo día en Tokyo, y todavía me quedaban mil cosas para hacer (no llego, no llego!!!).
Hoy, domingo, era el día perfecto para hacer varias cosas.

Y arrancamos por Ginza, barrio super-comercial, ideal para verlo los domingos porque se pone hasta las bolas de gente, las calles las hacen peatonales, y no se puede ni caminar.
O al menos eso decía la guía. Las calles eran peatonales, pero no estaban taaaan llenas.


Y la verdad, no hay muchas cosas típicas de Ginza en sí para mencionar, pero vi un par de cosas copadas:

  • El showroom de Nissan, donde mostraban el Pivo, el prototipo del nuevo auto.



    Es una poronga de donde lo mires, y encima no estaban los “specs”, así que no sé si es a nafta o eléctrico (tiene aspecto de eléctrico, la verdad), qué motor tiene, nada.
    Lo que es indudable es que es horrible, pero debe ser práctico un triciclo así en Tokyo.

  • El edificio de Mac


    En el que no te dejan sacar fotos (nunca me dejaron en ninguno, GARCAS), pero bueno, está lleno de Macs hermosas, te dejan navegar por Internet, bajarte música a tu iPod, tiene una especie de teatro donde hay gente dando charlas, un mini-cine, the works.
    Lo que más me gustó fue el ascensor:

    Realmente no me imagino cómo podrían hacer algo MAS Mac que eso. No tiene botones de ningún tipo, te subís, y te lleva. Simplemente se pasa todo el día subiendo y bajando, parando en todos los pisos.
    Granted, para salir a las 3 AM de tu departamento en el piso 28 no es muy práctico, pero en un local lleno hasta las bolas de gente pelotudeando, igual haría lo que hace automáticamente, así que para qué te vas a tener que molestar en pedírselo?
    Unos capos. Lastima que las Mac sean tan caras y tan imposibles de usar.

  • El Sony Building
    La verdad, con este me defraudaron MAL. El Sony building es un gran showroom que tiene Sony en las grandes ciudades, donde tienen cosas normales y zarpadas (como terribles televisores planos) hasta cosas bizarras como el Perrito Aibo. Y estando en pleno Japón, tenía muuuucha expectativa de ver cosas locas (como el QRIO, por ejemplo, que me meo de ganas de que salga al mercado y alguien se lo compre y me lo muestre).
    Y nada, toda la expectativa al pedo. El Sony Building de Japón es una tremenda poronga, lleno de camaritas y laptops, como las que uno ve todo el tiempo, y NADA loco. Había un pequeño sector donde mostraban el Blu-Ray (que es un DVD grandote, así que no tiene demasiado interés científico).
    Una mierda.
    Lo único que me gustó es el diseño del edificio. Resulta que es un edificio cuadrado, y cada piso está dividido en 4 cuadrados iguales. Cada uno de estos cuadrados está a 1/4 de piso de altura del anterior, y todo conectado por escaleritas, y cada uno es un sector donde muestran algo, entonces vos vas pasando por las exhibiciones, y subiendo pequeñas escaleritas, y cuando te querés dar cuenta estás en el 8vo piso, pero nunca cambiaste de piso (no conscientemente al menos).
    Aparte, algunos de estos sectores no son de Sony, sino que son algún otro negocio, y también vas pasando de negocio en negocio subiendo una escalerita.
    Atención los arquitectos lectores del blog, les acabo de dar la idea del shopping del millón de dolares.
    En fin, una cagada el Sony Building.
  • Algunos edificios bizarros:
  • Uno de los landmarks de Ginza es el Tokyo International Forum. Es un edificio de la concha de su madre, con forma rarísima, todo de vidrio, hermoso.
    Es tan grande, y está tan en el medio, que es imposible sacarle una foto, así que les voy a pasar un par que me choreé:



    Acá tienen un montón de fotos más

    Como ven, es bizarrísimo. Tan bizarro, que en el patiecito que tiene en el medio está hasta las bolas de (aparentemente) estudiantes de arquitectura tratando de dibujarlo:



    Una hermosura.

  • El cow parade (sí, acá también!), pero con la mejor vaca que vi en mi vida.
    Una vaca, HECHA DE LECHE:

    Me pareció increíble la idea.
  • GODZILLA


    No podía faltar.
    En realidad es así de chiquitito:

    pero no me van a decir que la foto anterior no tenía mucha más onda.


Y habiendo terminado con Ginza, me fui al segundo destino de la tarde, el avistaje de freaks (que se hacen llamar Zoku (tribu), según la guía, y en realidad son ijime-ko, niños marginados y maltratados por sus compañeritos de escuela). Yo sabía que estaban en un puentecito, que encontré bastante rápido y, la verdad, no me esperaba lo que me encontré:



(Tiene un disquette en el bolsillo!!! Qué aparato!)



Por favor, clickeen en esta foto, y vean los ojitos del bichito ese…


Acá es donde se juntaban a cambiarse, maquillarse, etc, al lado del puentecito. Y una vez maquillados y bien disfrazados, van a exhibirse al puente para que la gente les saque fotos…


(por Dio)

(con esa gorda no se jode!)

A ver… Yo entiendo la onda de la identificación con el grupo, y toda esa pelotudez. Yo en una época me creía metalero, y tenía mi pelito largo y siempre andaba con una remera negra de alguna banda del rubro…
Casi te entiendo ponerse tatuajes y piercings hasta en el ojete…
Pero juntarse todos en un lugar, los domingos, disfrazarse zarpado y ponerse especialmente a que la gente te saque fotos me parece como un poco mucho… Estos pibes están mal en serio…


Y bueh, el puentecito este en realidad es la entrada a un parque hermoso (no me acuerdo qué hay abajo del puente, pero creo que está el tren), Yoyogi-Koen.


Dentro del cual está el templo Meiji-Jingu, que la verdad está muy lindo:


y de yapa me vi una especie de ceremonia de casamiento



(otro que no está bien. Y encima ese es occidental)

Y saliendo del parque me abordaron 4 japonecitos, que me dijeron que eran estudiantes, y que si tenía 5 minutos para que me hagan unas preguntas. Hablaban perfecto inglés, la verdad, me dijeron que también querían practicarlo, y yo estoy tan agradecido con los japoneses que no podía decirles que no, por supuesto.
El cuestionario me pareció bastante idiota, la verdad, me preguntaron de dónde era, cuáles son buenos lugares en Argentina, qué es lo más famoso de Argentina, y cosas así. La única pregunta que me pareció interesante es “Qué encontraste diferente a lo que esperabas en Japón?”. Me parece una pregunta muy inteligente que puede hacerle un país a la gente que lo visita.

Y contestando hubo dos cosas que me llamaron mucho la atención.

1) Qué es lo más famoso de Argentina?. La verdad, no tenía ganas de decirle “Bueno, el mundo nos conoce como ladrones, corruptos y idiotas, y la verdad somos bastante una masa de negros de mierda. Ah! También somos famosos porque en el 2001 le hicimos un corte de manga al mundo, momento en el que entendieron por qué nuestros bonos se imprimen sobre papel higiénico. Y encima nos creemos los más grandes del mundo.”. Pensé en recitar el tema ese De Bersuit (La calle más larga, el río más ancho, las minas más putas del mundo), pero ni me iban a entender. Así que le dije “Soccer”. Y después me quejo cuando todo el mundo dice “Ah! Argentina! Maradona!”. Ta que lo parió, qué porquería somos.

2) Me preguntaron “Tuviste algún problema en Japón?”. La verdad, instintivamente tendí a decir “No!”, pero realmente quería colaborar con la encuesta, así que me puse a pensar seriamente en todo lo que pasó desde que llegué a Japón hasta acá, y no encontré nada. NADA!. Y miren que normalmente no me cuesta encontrar cosas de las que quejarme, eh!. Pero realmente no tengo nada. Todo es mejor que lo que debería ser. Todo funciona, todo está en su lugar, limpito, rico, la gente es increíble, amigable, inteligente, y aún sin hablar inglés consigue diluir la barrera idiomática (que es enormísima).

Realmente, nunca estuve en un lugar donde confío tanto en la gente, por ejemplo. Bueno, tal vez en Dinamarca, pero nada más. Acá puedo darme la libertad de hacer cosas como por ejemplo mostrarle a un tipo que me está cobrando un puño LLENO de monedas, y dejar que el elija las que quiere (porque pagar con monedas acá me rompe mucho las bolas, y me toma mucho tiempo). No me cabe ninguna duda de que el tipo va a agarrar las que corresponden, y me va a dar el vuelto que me tiene que dar, ni lo tengo que mirar.
Por ejemplo, ni bien me interceptaron estos pibes, yo dudé en hacer la encuesta, porque pensé que por ahí es algún curro para punguearme, o sacarme datos y hacerme algo, no sé. Hasta que me acordé que esto es Tokyo, claro. Pero la costumbre de China (y más de India) no muere fácil.

Nada, no pude decirle nada. Lo parió con los japoneses, che.

Terminamos el reportaje, y los pibes estaban super agradecidos, super contentos. Es imposible de explicar con palabras cómo demuestran agradecimiento los japoneses, es incríble la verdad. Hay que verlo (y tratar de aprenderlo también. Yo normalmente tiendo a ser reverencioso (no sé de dónde mierda saqué esa costumbre), pero hay un par de otros gestos que voy a tratar de adoptar mientras estoy acá).

Hasta uno me escribió mi nombre en japonés, y me lo tradujo caracter por caracter. Estoy seguro que me verseó, pero yo me lo llevo contento de recuerdo.

Salí del parque, y me mandé a hacer un walking tour de la Lonely, que mucho no prometía, pero más o menos iba por el mismo lugar que yo quería pasar, y nombraba un par de cosas para ver. Nada demasiado memorable. Acá me encontré unos de los japoneses más buena onda del viaje hasta ahora. Les pregunté por un lugar (resulta que yo venía siguiendo el mapa, pero doblé en la calle que no era), y los tipos, como siempre, miraban el nombre que yo les señalaba con cara de que no tenían la más puta idea. Pero estos no son chinos, quieren ayudar, y algo me dice que también se proponen entenderte por el hecho de entenderte nomás, así que miran el mapa, que de entrada tampoco lo entienden mucho pero van buscando los lugares fáciles (parques, vías de tren, etc), se ubican, y ubican perfectamente dónde quiero ir. Compárese esto con los infelices de los indios que ni siquiera entienden el concepto de lo que es un mapa, por favor.
Pero bueno, estos pibes no sólo entendieron dónde estaban y dónde iba, sino que ya que estaban sentados al pedo tomando sol, decidieron acompañarme hasta el lugar!. 800 metros se caminaron, así de copados que son. Y por supuesto, el hábito de la India no muere fácil (éstos seguro me piden plata por el vorfa). Por supuesto, ni en pedo. No sólo no la pidieron, sino que si intentara dársela, jamás la aceptarían.

Y el lugar al que yo quería ir era una cagada, pero bueno, nunca sabés, y no te queda otra que confiar en el librito en estos lugares.


Por lo menos tenía un frente interesante.

Siguiendo el walking tour terminé en el otro barrio al que quería ir, que es Aoyama. Es un barrio ultra-comercial, ultra-cheto y ultra-caro. No tengo mucho más para decir, así que como siempre, a lo interesante:

  • Condomania: Un negocio entero dedicado a vender forros y boludeces relacionadas. Como un sex-shop (a lo yanqui) “toned down”, por así decirlo.
    Y bueno, tienen las porquerías de siempre, los forros “ultra-large” que no entran, pero también forros importados para extranjeros bien dotados (que no es mi caso, claro), porongas y tetas de plástico con patitas que les das cuerda y caminan, pajitas con una pijita en la punta, el jueguito de “pongale la verga al chongo” (versión hot de la cola y el burro) y esas huevadas de siempre para despedidas de solteras.
    Pero esto sí que nunca lo había visto:
  • Kiddyland: Una juguetería GIGANTE, de 6 pisos, con toda clase de porquerías, a precios absolutamente incomprables, claro. No deja de resultarme loquísimo cómo todo en Japón tiene formato vertical. No tenés un local grandísimo onda Musimundo, tenés un localcito diminuto, de 6 o 8 pisos, que termina siendo más grande pero ocupa menos terreno.


    LLEGÓ HASTA ACÁ!! Por dios! Que alguien pare esta mierda!!

  • Uno de Yamaha lleno de pianos de todo tipo, muy, muy lindos. Por supuesto acá también me senté a tocar un cachito pero esto no es china. A los japoneses (a todos) les enseñan a tocar el piano desde chiquitos, y en cualquier negocio de estos abundan los nenitos tocando sonatas de Chopin, así que me dio vergüenza muy rápido y me fui a buscar la sección de percusión, con la esperanza de tocar una auténtica Yamaha Stage con doble bombo, pero nada, tenían xilofones nomás.
  • Un negocio de Kawai (o sea, como Yamaha pero de segunda), con un piano de cola de acrílico!


    A mí no me jodan. Eso no puede sonar bien!
    Pero que es simpático, es simpático.

  • Un templo con cementerio medio raro, pero muy lindo.

    A este le saqué como 300 fotos, con distintas exposiciones para ver cuál quedaba mejor, y les paso un datito para los que vean por qué los japoneses creen en fantasmas.




    Ven la tablita que se movió? Cambió de lugar de una foto a otra. (Reconozco que el efecto se ve más claro cuando uno viene mirando las fotos de a una para ver cuál está mejor). Todas las otras millones de tablitas iguales a esas se quedaron perfectamente quietas entre foto y foto. Y esta estuvo quietita hasta que en una foto (y en las siguientes) apareció corrida.
    Y no me vengan con boludeces de que la movió el viento, ni pendejadas de ese estilo. Esa tablita está en un cementerio, y se movió. Cada uno crea lo que quiera, para mí, acá en Japón SI hay fantasmas.


Y se me hizo de noche, la puta que lo parió, y no hice ni la mitad de las cosas que quería. Menos mal que mañana me sobra mucho tiempo, y lo que quería hacer hoy es TODO lo que me queda, así que aproveché y me fui a ver la otra actividad lúdica que me interesaba: Teatro Kabuki.

La verdad, sabía tres cosas de Kabuki:
- Que usan máscaras blancas inexpresivas
- Que son todos hombres (hace como 400 años prohibieron las mujeres, porque eran inmorales)
- Y que no iba a entender un porongo de la vela.

Efectivamente, no entendí un porongo de la vela, pero estuvo excelente. De entrada, una obra Kabuki durante unas 4 horas, y está separada en 3 actos. Lo bueno es que vos podés elegir qué actos ver, y la mayoría de los extranjeros que van a ver Kabuki “para ver Kabuki”, van y miran el final nomás, que dura 45 minutos, sale 6 dólares, y es a las 8 de la noche, así que no perdés todo el día de paseo. Así que no fue largo la verdad.

Con lo de las máscaras estaba equivocado. Se pintan la jeta de blanco, y tienen unos maquillajes que la rompen la verdad. Pero sí son completamente inexpresivos, el maquillaje les da la expresión que van a tener durante toda la obra (según qué rol cumplan en la historia), y eso es todo. O sea, las cejas las tienen pintadas por ejemplo, no las pueden mover.

Tampoco sabía con qué me iba a encontrar. Si iban a actuar, a hablar, a hacer malabares, a cantar, o qué mierda. Me pareció que es una cosa onda teatro griego, la verdad.
Hay 3 grupos de tipos, uno de cada lado, y uno atrás al medio, con instrumentos musicales y que cantan (horrible, pero es la técnica no es que canten mal). Los del medio tienen percusión, los del costado tienen una porquería tipo “banjo”. Y me parece que estos hacen como del “foro” en las obras griegas. Presentan a los personajes, y cuentan fundamentalmente la historia.

Y en el medio está la obra donde están los actores que mucho no hacen la verdad. Hablan un poco, poniendo una voz muy MUY rara (la de los actores que hacen de mujer es particularmente chistosa), y se mueven un poco, pero tienen mucho tiempo de estatua viviente, en el que se quedan quietitos mientras los de los costados cantan y hacen ruido (porque música no es ni en pedo).

Pero muy bueno, el piso se mueve, bajan y suben cosas, los maquillajes son increíbles, los vestuarios están buenísimos, y en general es todo MUY colorido. De la historia no se entiende una mierda, pero me imagino que saber japonés debe ayudar en ese aspecto.

Lo más loco es que me da la impresión de que es un estilo que mantuvieron absolutamente intacto desde que nació. O sea, nada de lo que hicieron era siquiera difícil de hacer hace 1000 años, y todo tiene mucha pinta de antiguo (empezando por lo lento y aburrido, y por cómo son la música y la coreografía). Realmente parece que es un arte que conservaron absolutamente intacto, y me imagino que eso es lo que va a ver la gente.


Ahí uno de los foros (los de la izquierda) ya se habían ido)


Háganle click a esta también, y miren los maquillajes (espero que Blogger no me la achique). Estos son los más vistosos, y me parece que son los malos de la historia, pero no sé.

Les dejo un videíto para que vean qué onda:

Y ahí en el teatro conocí a un viejo yanqui (Jerry, debía tener unos 60 años) muy piola la verdad, muy buena onda, que debe tener guita, porque anda de viaje por todo el planeta boludeando. Así que después del teatro nos fuimos a chupar una cerveza y nos quedamos hablando boludeces un buen rato, hasta que nos tuvimos que volver a nuestros hoteles porque cerraba el subte.

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