7 Sept - Xi’An 西安

Al otro día me levanté bien tempranito para ir a hacer el tour al gran sight de Xi’An (la única razón por la que recibe turistas): los guerreros de terracota.

De entrada, yo había contratado el tour con un guía que hablaba inglés (”some english, not full english” según me dijo la que me lo vendió). Yo interpreté eso como que no iba a tener un guía dedicado, sino que el guía iba a estar hablando para los chinos, pero que iba a hablar inglés. Al menos “some english”.

Subo al micro, y yo era el único blanco. Mala señal. Pero por lo menos la mina que oficiaba de guía hablaba “some english”, así que todo bien.
Andamos un rato, hacemos un cambio de micro (aparentemente nos llevaron a todos a un lugar central donde mezclan a todo el mundo y reagrupan), y arrancamos de nuevo, ahora sí con la guía (otra mina) hablando 100% en chino, todo el puto camino, con un megáfono impresionante, así que encima de que no le entendía una mierda, tampoco podía dormir. Qué ruidosos conchudos que son los chinos.

En fin, paramos en un lugar que no entendí qué carajo era, y cuando le pregunté a la guía me encontré con que no hablaba ni una puta palabra de inglés. Nada. No sólo no me enteré de qué mierda era el museo, sino que tampoco sabía a qué hora teníamos que volver al micro (o sea que era altamente probable que me dejaran ahí varado).

Ahí ya me puse loco, para variar. La recontra cagué a gritos y a puteadas a la china, le dije que llame a la conchuda que me había vendido el tour, y vaya uno a saber qué mierda más. No llegué a absolutamente nada, por supuesto, así que por lo menos me puse a ver el museo, que era una terrible mierda, no tenía un carajo de interesante, y lo que tenía no entendí que era. Así que me volví a mi micrito recaliente, para asegurarme por lo menos de que no se fueran sin mí, y al rato cae la conchuda esta que me lleva a otro micro (que llegó después que nosotros) donde la guía sí hablaba inglés. O sea, hablaba “some english”, que para estos hijos de puta significa que la pelotuda sabía escribirme en un papelito a qué hora se iba a ir el puto micro. Por lo menos no me iba a quedar por ahí tirado, pero tampoco ayudaba mucho.

Nos llevaron a una montaña de mierda, donde pasó no sé qué mierda de incidente de Xi’an, algo con los comunistas. Por supuesto, hubiera sido interesante si hubiera sabido qué verga era, pero no figuraba ni en la Lonely, y la guía desde ya no estaba en condiciones de explicarme.

De ahí fuimos a un coso donde sólo vendían porquerías y adornos para turistas (cuándo no), donde estuvimos parados 40 MINUTOS, y seguimos a otro lado que era una maqueta de cómo era la tumba de no se quién poronga. Una pelotudez insoportable donde supuestamente te explicaban cómo habían construído la tumba esta, que por supuesto tampoco se entendía una mierda.

A todo esto en cada parada yo la puteba a la mina, y la mina todas las veces me decía que la próxima parada eran los putos guerreros de terracota.

Cuestión que de la maqueta esta de mierda fuimos a morfar, a un restaurant donde había todos platos que eran una mierda, y encima carísimos. Y mucha opción de ir a comer a otro lado no había, así que empecé a armar quilombo y a putear, diciendo que el tour que me vendieron incluía comida (cosa que era posible, pero yo no tenía la más puta idea de si era cierta o no), y para mi sorpresa logré que me dieran un almuerzo (de mierda pero almuerzo al fin) gratis.

Bueh, ya comido y un poco más calmado arrancamos para los cosos de terracota, y llegamos a la famosa tumba. La tumba es una cosa impresionante, subterranea, con toda una construcción increíble (especialmente para la época, tipo 200 antes de Cristo), con “ríos” hechos de mercurio, y cosas locas así. Aparte yo pensé que esto era, porque los guerreros de terracota precisamente protegían esta tumba, supuestamente.

Ahora, de la tumba no queda una mierda, solo una montaña, abajo de la cual supuestamente está, pero no hay ninguna clase de acceso. Y los guerreros de terracota no están acá, están a 2 km. O sea que en este lugar de mierda no había un carajo para ver, pero para descubrirlo tuve que subir a la reputísima montaña, porque nadie habla inglés.

A esta altura ya estaba tan loco y tan frustrado que agarré el paraguas que me habían cedido gentilmente a la entrada del monumento (ah, porque encima de todo, estaba lloviendo!), me desvié ligeramente del camino transitado y lo hice recontraconcha contra un arbol. El fierrito más largo quedó de 10 cm más o menos. Y como suele suceder en estas situaciones, destrozar algo suele dar resultado. Volví al micrito muy tranquilito sabiendo que ahora no les quedaba otra que llevarme a los putos guerreros (ya no podía haber más paradas en el medio).

Antes de pasar a la parte interesante, les paso unas fotos de todo este paseo:


El típico payaso de la foto



Eso es en la montaña comunista.

Acá nos llevaron a comprar basuras, y tenían ese barco de jade en la puerta que está increíble.
Este es otro de esos fenómenos que no me puedo explicar. Ven las cadenas esas de piedra? Los eslabones tampoco tienen ninguna marca de unión, y si bien esto es más fácil de escarbar de un bruto bloque de piedra que las esferitas anteriores, me niego a creer que pueden haber hecho semejante cosa.

Y efectivamente nos llevaron a donde estaban los guerreros de terracota, y ahí ya me calmé, porque el coso este es ES-PEC-TA-CU-LAR.

La cosa es así. Uno de los emperadores de hace 2000 años se empezó a construir su tumba (como bien marcan las tradiciones) y para estar “custodiado” en la muerte, se hizo construir todo un ejército de tipitos hechos de cerámica (no sé qué carajo es la terracota, pero parece cerámica/arcilla), y los puso a todos a formar ahí en su tumba. Y cuando digo todo un ejército no digo 10 o 20, digo TODO un ejército. Incluyendo caballos, carrozas (que eran de madera y se desintegraron), todo.




Y eso es sólo uno de los 3 pozos que excavaron, y hay muchas que todavía no las desenterraron, en parte porque cuando los sacaron originalmente estaban pintados, y al tenerlos “al aire” se les despintaron. Lo que no puedo entender es para qué mierda les sirve tenerlos pintados y enterrados, no sé por qué no los sacan y los barnizan, o algo así, pero bueno, son chinos, qué se puede esperar.

Cuestión que están organizados como un ejército de verdad. Primero los arqueros, sin armadura para moverse rápido. Atrás los lanceros, con lanzas largas que llegan hasta adelante de los arqueros, para protegerlos. Atrás los rangos medios, la caballería, los generales. Cada uno con su uniforme y su pelo arreglado según el rango que corresponde, todo perfectito. Una cosa realmente espeluznante.


Esos son unos que los sacaron fuera del pozo y los restauraron

Una nota de color: Cada guerrero en la planta del pie tiene tallado un número, y los tipos tenían un control de quién había hecho cada uno. Si alguno salía feo, o mal, o lo que fuera, lo buscaban al artista y lo “castigaban”. No sé en qué consistía el castigo, pero me imagino que lo debían usar como molde para los próximos guerreros.



Otra cosa que encontraron fueron unas carrocitas de bronce, a escala, que aparentemente para la época son una maravilla.


En fin, cuando llegué al coso este me encontré con unos mejicanos buena onda que eran divertidísimos, y encima tenían un guía que sí hablaba inglés, así que me agrupé con ellos y se me pasó la histeria.

Y cuando salimos de acá seguimos yendo a lugares de mierda que no sé qué eran, pero ya ni me calentaba total ya había perdido todo el día, y no podía hacer demasiado al respecto, así que seguí con el grupito de chinos de mierda, y en el último lugar entré, y como vi que también era una poronga me fui afuera a buscar un collarcito con una piedra que había visto antes y estaba buenísima (que me costó pero lo encontré)

Terminamos la excursión, llegué al hotel, y yo venía con ganas de hacer quilombo, qué tanto. Así que me metí en la oficinita donde me habían vendido el tour, y empecé a meter gritar y a putear. Que me habían prometido un guía que hable inglés, que la minita no hablaba una verga, que para ver los guerreros de terracota de mierda durante 2 horas perdí todo el puto día, que para eso me iba con los otros que me ofrecían la misma excursion por 45 yuan, y que la puta que lo parió, y que quería que me devuelvan la guita.
Cuestión que fue gran quilombo. La mina decía que no me podía devolver una mierda, y yo diciendo “quiero hablar con tu jefe” (que estaba ahí al lado, pero no hablaba inglés), entonces yo puteaba, y ella traducía. Después dijeron que iba a venir la guía, y que tenía que esperar, y yo diciendo que ya había perdido todo el día que no iba a perder una hora más…
Long story short, recuperé 100 yuanes y me fui contento (porque había conseguido algo al menos). Lo que fue muy divertido fue verlos hablando a ellos. Una cosa divertida que tiene el chino es que como usan los tonos todo el tiempo, parece que están enojados, o cosas así, porque nosotros los tonos los usamos más para denotar estados de ánimo o expresión. Pero cuando dos chinos están hablando entre ellos enojados, es MUY divertido. Lo hubiera grabado, pero ni daba, la verdad.

Y de ahí me fui a un cyber que encontré, que estaba increíble. Como en Beijing tenía internet en el hotel, no había visto nunca un cyber en China. Son una cosa loquísima!. De entrada llegás, te toman los datos, el pasaporte, las pelotas, y te dan una tarjetita (smart card). Luego todas las máquinas tienen un lector de tarjetita, y se “desbloquean” cuando la ponés (efectivamente controlando quién hace qué, ojo). Desde ya tienen 200 millones de máquinas, todas llenas de enfermitos. Jugando a los jueguitos más bizarros que se puedan imaginar (tipo un Pump, pero con el teclado, por ejemplo, que para mí es lo más idiota que puede existir), mirando películas, y cosas raras así. La conexión es increíblemente rápida, y encima en este tenía silloncito y todo!. Resulta que cuando me fui me cobraron el doble de lo que esperaba, y no lograba entender por qué, hasta que uno que hablaba 3 palabras de inglés me explicó que las máquinas con silloncito son más caras. Esto es otra cosa que vi también en otras ciudades. El cyber está separado en secciones, con distintos tipos de máquinas (distintos micros/placas de video/tamaño de monitor, etc), vos te elegís la que quieras y cada una tiene un precio distinto. Impresionante.

Terminado el cyber me fui a comer, y me metí en un restaurant que tenía buena pinta, y comí definitivamente la mejor comida en china hasta ahora. De entrada, pulpitos chiquitos, con una salsita roja medio rara (estaban buenos, pero me dieron un poco de cosita, la verdad, eran medio extraños de masticar), y una cosa como con huevo que venía servido en un par de conchas (tipo “shell”), que estaba impresionante. Muy buena onda, la verdad.
Y como si todo eso fuera poco, barato.


Y como supuestamente Xi’an tiene buena vida nocturna, me fui a ver qué onda. Me metí en 3 boliches que supuestamente son “los de onda”, y estaban terriblemente muertos (ta bien, es jueves). Estaban buenos, me hacían acordar a una cosa tipo “New York City”. Un galpón horrendo en un primer piso con música y un poco de luces, unos silloncitos y no mucho más. Pero ni un solo carapálida, así que me terminé yendo a la mierda.
Terminé metiéndome en un bar que se llamaba “friends-making bar”, o algo así, que obviamente sonaba raro, y quería chusmear qué onda. Efectivamente era medio raro, pero no había nada demasiado puntual que lo hiciera raro. Como que la atención de los tipos de ahí era extraña, pero no terminaba de ubicar por qué. Me pedí una birra, me senté, miré un chabón cantando (como el orto) un tema, onda karaoke, y entré a ver unos numeritos colgados en la barra, arriba de cada asientito, y de repente caí!. Es uno de esos bares para gente tímida que cada mesa tiene un telefonito y la gente se llama en vez de hablarse.
Lo más bizarro de la experiencia; cuando fui a mear, tenía un tipo (de los que suelen trabajar en el baño dandote una toallita y mangueándote propina) que se me paró atrás y amagó primero a mirarme meando, y después como que hacía gesto de que quería ayudarme con algo. No sé si me la quería sacudir o qué carajo, pero me tuve que me meter en una letrina (con puertita) para sacármelo de encima. Cuando salía del baño no sólo me abrió la canilla (cosa que hasta podría ser normal), sino que se puso a limpiarme las zapatillas, por más que yo intenté evitarlo. Qué raros que son los chinos, por dios.

Así que como la vida nocturna fue un fracaso, me fui a terminar mi investigación. Me metí en el barsucho ese del hotel, a ver cuánto sale ponerla en China. Y nada, no me entendían. No me entendían “nañiú-shir”, no me entendían gestos bastante claros, ni una mierda. Y yo de ninguna manera me iba a quedar con la duda, soy demasiado cabezadura. De alguna forma le tenía que hacer entender a este pelotudo, y de repente se me ocurrió!. Le hice gestito de “dame 5″, fe fui a la vereda, a uno de esos dispensers de latitas de coca-cola y galletitas, me compré una tira de forros, fui y se la mostré al tipo (acá se negocia con el pimp, las putas no hablan inglés), y AHI entendió! Ahora si!.
Después de regatear un rato con el tipo, llegamos al resultado que buscábamos. Ponerla en China sale 300 yuanes. (unos 40 dolares)
A ver los piratas amigos (están autorizados a postear como anónimos). A modo de comparación internacional, cuánto sale ponerla decentemente en Buenos Aires (decentemente, no con las paraguayas bi-dentes que frecuentan algunos)?

Me parece un índice mucho más interesante que el PBI per cápita, la verdad. En general, se me hace que vivir en China sale más o menos como Buenos Aires. En alguna cosa un poco más caro, en alguna otra un poco más barato, pero más o menos estamos ahí en precios.

En fin, concluída la misión, le dije que era muy caro y me fui a la camita con la satisfacción del deber cumplido.

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