5 Sept - Beijing - 北京

Al otro día me levanté tempranito y me fui al mausoleo de Mao, a verlo hecho pickle. Resulta que cuando Mao murió, no lo enterraron ni lo cremaron, sino que lo embalsamaron, digamos, y lo tienen en un frasco de vidrio lleno de formol y lo convirtieron en una atracción turística.
La verdad, no sé bien qué siente la gente hacia Mao, pero se me hace que debe ser como con Fidel. Me parece que es una relación de amor/odio/respeto/admiración. (Cualquiera que sepa algo sobre esto, por favor postee). La cuestión es que ir a ver a Mao no es una cosa para turistas, es más bien para chinos. Como los argentinos que van a la tumba de Perón, o de Evita, digamos.

Verlo no es gran cosa, es como una estatua de cera sumergida en un líquido, y de hecho dicen (o dice la guía al menos) que tienen dos frascos, uno con Mao, y uno con una estatua de cera, y depende del día ponen uno u otro. Para mí no tiene sentido, si es así deben poner siempre el de cera, pero nunca se sabe, esta gente está muy loca.

Y de ahí me mandé para el summer palace, que fue lo que decidí que iba a ver hoy (siendo mi último día en Beijing, y habíendome quedado 235 cosas sin ver). Siguiendo con mi espíritu aventurero (lease: idiota) en lugar de tomarme un taxi (la verdad, me hubiera salido caro) seguí las instrucciones de la Lonely, me tomé el subte, y luego había que tomarse el bondi.

Con el subte no hay problema porque tenés un cartel en las estaciones donde está el mapita perfectamente claro, con los nombres de las estaciones en Chino y en Pinyin (en cristiano, bah), y luego lo más fácil es simplemente contar cuántas estaciones tenés que recorrer y listo. Aparte, el subte te habla (en chino y en inglés) diciéndote la estación actual y la siguiente (pero no se le entiende un porongo), y como si eso fuera poco, en cada estación, en columnas MUY visibles desde el vagón está el nombre de esta estación y la siguiente. Aparte yo ya le había tomado la mano y me movía rapidísimo y no me equivocaba ni en pedo. Tienen un sistema parecido al de Londres, en el sentido de que tienen una línea que es circular, y luego otras que intersectan con esta en 2 puntos, entonces es muy piola para moverse por el centro.

En fin, como les decía, el subte fue fácil, pero el bondi fue otra historia completamente distinta. Como se imaginan, mi dominio del chino es muy básico (para ser generoso conmigo mismo), pero si el interlocutor le pone onda, uno puede comunicarse, porque siempre lo que le pregunto a la gente es cómo llegar a algún lado, entonces mis diálogos suelen ser del estilo: “Disculpe, subte”. (Que en realidad yo intento decir “subte?” (con pregunta), pero siempre me acuerdo tarde que pronunciar la oración como una pregunta no la hace una pregunta en chino, sólo le da otro significado totalmente distinto”. Igualmente (insisto, si le ponen onda), te entienden, y te dan toda una explicación, de la cual yo solo me fijo para dónde están apuntando y camino para ese lado, y sigo preguntando.

El problema esta vez era que para llegar a la parada del bondi el camino no era recto, tenía que dar toda una vuelta para pasar por abajo de una autopista, entonces los tipos me señalaban dónde estaba la parada, y luego cómo llegar, y eso me cagaba la vida, porque como no les entiendo una palabra, siempre camino hacia donde apuntan primero, que suele ser el primer lugar a donde tengo que ir. Aparte en este caso la pregunta era más complicada. No era “subte” (que aparte es muy facil de decir, “ditie”, que es dificil que lo confundan con otra cosa). Era “bondi 375″… El primer problema es obviamente decir el número y que te lo entiendan, pero el que es peor es que bondi se dice “cher”, que al ser una sola palabra muy cortita, y con un sonido (sh) que no sé pronunciar perfectamente, y que tiene muchos otros muy similares (x, ts, q, j), es muy fácil que me entiendan CUALQUIER otra cosa. “ditie” es más aséptica en ese sentido, más que nada porque tiene 2 silabas, entonces achica el espectro.

Cuestión que me tomó un buen rato encontrar la puta parada, y ni bien llego veo mujer blanca mirando cartel de bondi con cara de desconcierto. Perfecto, esta va al Summer Palace. Miré el cartel (ya me había aprendido cómo se escribía Summer Palace en chino), y efectivamente una de las paradas decía 颐和园.
No sólo eso, vi que decía Summer Palace North Gate 颐和园北门 (porque el parque es enorme, y tiene 4 puertas). Estoy hecho un capo.

Resulta que acá los bondis tienen unos carteles hermosos en cada parada que te marca la lista completa de paradas, incluyendo el “usted está aquí”, lo cual es muy práctico para extranjeros, porque en general es bastante fácil saber a dónde estás yendo. Si me preguntás por dónde agarra un bondi, no tengo la más puta idea, pero si tengo que saber si el bondi me lleva o no, lo sé sin ninguna duda.

Así que nos subimos con la mina esta al bondi (Hélène, una francesa) y fuimos al parque.
El Summer Palace es otro de esos jardines que usaba el emperador para relajarse y disfrutar de la vida, parecido a Beihai. También tiene un brutísimo lago con islita en el medio, y un par de templos y boludeces así.

No hay mucho para contar, la verdad, fue más que nada un día de caminar por ahí mirando el parquecito, así que vamos a las fotos:








NOTA DESCOLGADA: Seguro que ya conocen esta pelotudez (yo ya la había visto antes un par de veces), pero no me van a decir que no me queda buenísimo! (especialmente aquellos que se refieren a mí como chancho burgués):

Hoy racionalicé una cosa que vengo haciendo mucho. Acá en China (en India también, pero me pasaba menos) me resulta mucho más importante estar acompañado de alguien (el que sea) que hacer cosas y ver cosas. Así como al final de India, en lugar de ir a ver un millón de sights me quedé todo un día hablando boludeces con Sabrina, estoy haciendo lo mismo un montón acá (con la francesa esta en el parque, o las alemanas en el templo del cielo, etc). Es muy loco, la verdad, pero en algún punto me resulta mucho más “enriquecedor”, si se quiere.

En fin, terminado el parque Hélène se fue para su hotel, y yo intenté ir a conocer un par de cosas pero me hinché las pelotas rápidamente, y me fui para el hotel.

Una cosa que me llamó la atención es que realmente podía leer los carteles de los bondis con bastante facilidad. Al toque encontré todos los bondis que nos llevaban al mismo lugar de donde arrancamos, porque me acordaba el nombrecito en chino. Es muy bizarro la verdad.


Aquí me pongo a bloggear
al compás de la cerveza,
una auténtica danesa
(como Carlsberg no hay ninguna)
que si uno la desayuna
la va tener que cenar.

Sí, me pintó del carajo, y qué?
(No, no me clavé un cucumelo, me tomé una cerveza nomás)
Resulta que (finally) me fui a cenar a la calle esa hermosa llena de luces. Me anoté en un papelito la dirección (no queda muy cool salir a la noche con mochilita y guía adentro, vio?), me tomé el subte (no me anoté la estación, je, pero ya le tomé la mano a los simbolitos chinos, estoy hecho un campeón), me bajé en la calle que tenía en mi papelito…
Ni una puta luz. Nada.
Obviamente le pifié para el orto, y estuve una hora caminando (e intentando preguntar) y nada. Fracasé con todo éxito, de nuevo. Lo que no deja de sorprenderme es que estos conchudos no hablan NADA de inglés. Me metí en un terrible hotel 5 estrellas, convencido de que el pelotudo del front desk tenía que conocer, aunque sea, la palabra “restaurante”. No luck…
Cuestión que terminé en el barrio “chic” para salir de noche, lleno de boliches, pubs, bares, y ni un puto restaurant, la concha de su madre. Pero así caminando me crucé con un lugar llamado “The Little Mermaid” (detalle para entendidos), lleno de rubias y dije “no, no, no puede ser”. Y siiiii, era un restaurant danés.

Así que me senté, me comí una riquísima comida danesa (con cuchillo y tenedor, nada de palitos). Un terrible bife de VACA, con panceta y puré, y esas salsitas maravillosas que sólo los escandinavos saben hacer (o al menos yo sólo se las sentí a los escandinavos).
Y ya que estaba, obvio, me clavé una carlsberg.

Y nada, estaba contento y me pintó la liturgia, no sé de donde, pero en el subte me flasheó en la cabeza esa porquería que acabo de escribir, y tenía que escribirla. (Y no, no me desayuné con cerveza, pero la rima estaba facil)

Es notable la profunda ciclotímia en la que me encuentro envuelto estos días. Paso de la frustración absoluta a estar super-contento y tranquilo todo el tiempo, y es muy bizarro. Esto del kulturshok (como dicen los germanos), más la barrera del idioma me está pegando del ojete.

Y se terminó 北京, mañana tempranito (demasiado tempranito) me tomo el avión a Xi’An.

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