3 Sept - Beijing - 北京

Hoy me levanté, y otra vez no tenían bicicleta!
Y eso que esta vez me levanté temprano!

- Disculpame, cuántas bicicletas tiene el hotel?
- 3

Aaaah, bueno. Así da gusto. Un amigo vo, eh!. Por lo menos el tipo me indicó dónde podía alquilar una, así que me tomé el subte a Tian’anmen y empecé a buscar donde me decía el tipo.
Con lo primero que me choqué es con esto que les decía que cualquier distancia pedorra se hace infinitamente grande por estas vallas de mierda que ponen por todos lados. Y como siempre que me hincho las pelotas, me pasé a los pelotudos de los chinos por el culo, y empecé a saltarlas como un campeón olímpico y a mandarme por donde se me cantó el orto. Y ahí estaban el chinito puto de tránsito pitando como desquiciado y haciéndome señas de que por ahí no, pero yo seguía en mi actitud de “vos hacés como que no me entendés a mí, yo hago como que no te entiendo a vos, y que te den por culo”.

NOTA DESCOLGADA:
Ya sé que en China no se jode, pero hay niveles. De entrada, no entro en confrontaciones directas y abiertas con los policías como hacía en India, porque me van a poner un tiro en la nuca, ya sé. Pero los tipitos de tránsito no son policías, y como descubrí, no tienen ninguna clase de autoridad.

Y anduve por ahí tratando de encontrar el lugar que me había dicho el pelotudo este del hotel (que ahora me estaba dando cuenta que con lo mal que hablaba, tenía un nivel de inglés espectacular para lo que es China), con un nivel de fracaso sorprendente. Básicamente lo que hice en un punto fue meterme en todos los lugares donde deberían hablar inglés y saber dónde alquilan bicicletas. Como en hoteles, por ejemplo. Y mirá que me metí en hoteles caros, eh!. Nada, ni una puta palabra de inglés. Chinos de mierda.
Hasta en una agencia de turismo me metí. Inglés hablaban, pero no sabían dónde alquilan bicicletas… Para qué mierda sos una agencia de turismo, la puta que te parió?

Y el inglés ni siquiera fue el problema, porque tenía mi librito mágico de fracesitas en chino. Nada, no me entendían una mierda.

En fin, resignado a que no iba a conseguir bicicleta, me puse a tratar de conseguir un desayuno al menos. Me fue peor. De entrada no me entendían cuando les decía “desayuno”. Cuando se lo señalaba en el puto librito, tampoco me entendían. Un par de veces intenté sentarme en la mesa y mirar en el menú, y como no encontraba una mierda les decía (tyén, tyén!) (dulce), y me señalaban a una foto de una sopa (y la concha de tu madre).

NOTA DESCOLGADA: Pequeña introducción al chino.
Resulta que esta gente usa tonos para decir cosas, que hasta tiene sentido si se quiere, pero nosotros somos completamente sordos a los tonos, y es muy difícil reproducirlos. Para que se den una idea de lo que les digo, digan esto en voz alta. “Hace frío afuera”. “Hace frío afuera?”. Ven esa diferencia en cómo lo dicen? Bueno, esos son los tonos que usan estos recontramilconchudos, sólo que cada sílaba puede tener un tono distinto.
Lo que complica más las cosas es que nosotros instintivamente para hacer una pregunta usamos tonos, pero ellos no. Si ellos quieren indicar que una frase es una pregunta, agregan la sílaba “ma” al final, pero los tonos se mantienen iguales. El problema es que si uno dice todo en un tono “neutro”, y el chino le pone onda (cosa poco común), entienden lo que decís, por contexto. Pero si tratando de hacer una pregunta agregás tonós instintivamente (y es MUY difícil no hacerlo), no te entienden una verga.

Todo esta introducción para explicar que la palabra para “dulce”, es la misma que para “sopa”, que para “día” y para “cielo”. Depende el tono que uses. Cuando yo le decía “tyen!”, le estaba diciendo sopa. Si en lugar de afirmarlo violentamente, hubiera intentado preguntarle “tyen?”, hubiera logrado el tono correcto (y no hubiera sido una pregunta, hubiera sido también una afirmación).

En fin, completamente enojado, frustrado, entregado y enconchado con estos chinos de mierda me fui a un supermercado, me compré unas galletitas que supuestamente eran dulces, una Cindor y me puse a desayunar en la vereda.
Las galletitas no eran exactamente dulces. Es como si agarraras dos “SinSal”, y en el medio le pusieras el típico relleno dulce de una “panchita”, lo cual da una mezcla de lo más desagradable. Y la cindor no era cindor, era leche mezclada con alguna cosa super-agria, estilo jugo de ananá, que me dio un asco terrible.

Welcome to China.

Lo peor no fue esto aislado del contexto. Lo peor fue que los dos días anteriores me las había arreglado fenómeno con el chino. Me entendían todo, había conseguido todo lo que quería, y así de una y de golpe, nada, ni una mierda.

Lo que aprendí después (mucho después) es que los restaurantes no sirven desayuno acá, por ejemplo, y esa clase de sutiles diferencias te pueden emputecer bastante el día…

Y lo otro que me puso loco fueron los chinos. La verdad no quiero ahondar mucho en este tema, porque me parece que queda bárbaro en mi post final, titulado claro está “Conclusiones sobre China”. Pero para resumirlo en 5 palabras, los chinos son una mierda.
Son gente de mierda, en el sentido literal de la palabra. Son maleducados, ruidosos, arrogantes, “unhelpful”, les chupa un huevo lo que haya alrededor, te atropellan, se te colan, escupen constantemente (como en India), y encima muchísimos hacen como que no te entienden, cuando te entienden perfectamente.
Realmente, lejos, la gente más descortés que me he encontrado, y estoy incluyendo a los italianos!.

Cuestión que un poco como descarga de violencia, empecé simplemente a comportarme como chino. Si alguien se cruzaba en mi camino lo atropellaba violentamente (salvo que fuera gente, o sea, occidental), si alguien estaba tratando de sacar una foto me aseguraba de pasar por delante de la cámara (cosa que los chinos hacen con una indiferencia sorprendente), si había una cola me mandaba adelante de todo y me metía a los codazos, etcetera.

Y dio resultado, la verdad. Me llevaba mucho mejor con el entorno cuando empecé a comportarme como si estuviera en una jungla.

Y bueh, así de hinchado las pelotas como estaba, seguía sin bicicleta, y Beijing, como les mencionaba, es demasiado fucking grande. Moverse en taxi es caro, moverse en subte está bueno, pero no te lleva a cualquier lado, y implica caminar muchísimo. Moverse en bondi es imposible, salvo que hables y leas chino…
Así que me di por cogido y dije “bueh, recorreré tanto como pueda y fue”. Y arranqué para la pared Ming.

Resulta que Beijing estaba (once upon a time) rodeada por una bruta muralla (que por el nombre imagino que la deben haber construido durante la dinastía Ming, allá por el 1300).
Ahora, como se pueden imaginar, tener una muralla en el medio de la ciudad rompe un poquito las pelotas, así que la tiraron a la mierda, y lo único que quedó de la muralla es el efecto que tuvo en los nombres de las calles (cuando ponga el post sobre chino van a entender a qué me refiero), y un pedacito de 2km que es lo que yo fui a ver.



Y en la punta tiene una bruta torre de las que usaban para defensa (la única que quedó) que está buenísima:



y que adentro tiene un museo que es bastante una cagada, pero bueh.

Por lo menos hay buenas vistas de la ciudad desde arriba:


Y de ahí me fui a ver otro de los grandes sights: el Templo del Cielo (天坛)

El templo del cielo es uno de los pocos templos antiguos que quedaron en Beijing, y está metido adentro de un brutísimo parque que es precioso, donde hay varios templos y monumentos.

Ni bien llegué al parque me crucé con unos alemanes, y me agrupé con ellos, cosa que me vino bárbaro después de la frustración idiomática que venía sufriendo del resto del día.

Ese es el templo del cielo


Una cosa que me encanta del arte chino antiguo son las nubecitas pintadas y esculpidas. No sé por qué, pero son super naive, medio caricaturescas y me parecen lindísimas. De hecho las pinturas más lindas que vi en Nepal (y que me quería comprar pero no conseguí por el precio que yo estaba dispuesto a pagar) también eran de este estilo.
Acá en China está lleno de esas nubecitas, por todos lados.

Y acá también, cada uno de estos templos tenía algo supuestamente interesante para ver adentro, pero la puerta estaba vallada y saturada de chinos:

así que no se podía ver demasiado.

Esta es otra cosa linda del parque.

Una cosa que comentábamos con las alemanas, y que me rompió profundamente los huevos, es que todo esto parece nuevo. Los chinos se la pasan restaurando estos monumentos, y realmente parece que los hubieran construído anteayer (y de hecho, un par los reconstruyeron de base hace un par de décadas), con lo cual están muy linditos y muy cuidaditos, pero no tienen mucho aspecto de auténtico.
De más está decir que esta tendencia esta recontra acentuada con el cuento de las olimpíadas, y varios edificios estaban cerrados por restauración (donde se escuchaban muchos martillos y sierras, y para mí la “restauración” se hace con pincelito y químicos delicados, así que me suena más bien a reconstrucción).

O sea, todo bien con el templito, pero me parece que sin el valor histórico no tiene tanta onda.

Y acá en el parque me encontré con un personaje simpatiquísimo vendiendo relojes, al que ignoré completamente (porque empezó como todos, “Mao Watch”), hasta que dijo la palabra mágica “Lolex”. “A verga”, dije yo. Y tenía unas imitaciones de Rolex que eran malísimas así que ni interesado estaba, pero como todos saben, no hay mejor técnica de regateo que cuando realmente no querés comprar algo. El tipo llegó a ofrecerme otro reloj, no el Rolex, pero de agujas, no digital, con segundero y fecha, a 1 dolar!!.

Alguien me explica cómo mierda fabricás un reloj por 1 dolar?!? O sea, yo sé que es una máquina que ensambla las piezas que están hechas por otra máquina, y que las piezas entre máquinas las mueve otra máquina, y que el único humano en la línea de montaje (que escupe 40 relojes por segundo) está parado al lado de un botón de Panic y no hace nada…
Pero todo ese capital se tiene que amortizar! No sé! Tiene un montón de piecitas! Tiene que ser complicado!
No puede ser, realmente no entiendo cómo mierda pueden lograr algo así, pero confirmé que mi técnica de empezar a regatear por 1 yuan tiene sentido. O sea, si hubiera estado apenas interesado en el reloj, seguramente hubiera ofrecido más de 1 dolar…

En fin, terminado el parque este se largó a llover con muchísima violencia, así que me interné en un restaurante mugroso (el único que había por ahí), usé todo mi vocabulario aprendido de chino para señalarle en el menú lo que quería (y obtuve algo sorprendentemente cercano a lo que esperaba, para mi inmensa alegría (chaomien, nada espectacular)), y después de comer me volví al hotel, porque ni pintaba que fuera a parar la lluvia.

Ahí en el hotel me compré una entrada (más transporte) a uno de los espectáculos típicos de Beijing (al menos según la Lonely) que son las acrobacias chinas. La verdad, no esperaba demasiado del espectáculo, pero salí completamente sorprendido.

Básicamente se podría dividir en dos. Tienen cosas que las hacen minitas, que son acrobacias de mucha flexibilidad, mucho equilibrio, y mucha destreza, donde todo pasa bastante despacito.

Ejemplo: una mina acostada en el piso, boca arriba, con pilas de vasos (que no estaban pegados) en ambas manos y ambos pies, y otra pila apoyada en un palito que sostenía con la boca, que se da vuelta y queda boca abajo, todo el tiempo manteniendo las pilas verticales, sin que se le caiga nada. Traten de visualizarlo, es completamente imposible.

Y la otra mitad de los actos estaban hechos por tipos, que eran básicamente pruebas de fuerza bruta, velocidad y saltos acrobáticos. Me resultaron mucho más divertidos estos, la verdad, pero los de las minitas eran impresionantes también.

Tengo unos cuantos videos que creo son medianamente decentes, pero no los vua poder poner acá…

Un dato que me pareció muy interesante:

Hay 3 actos que hacen estos tipos que se los vi al Cirque du Soleil (en Saltimbanco), que son casi exactamente iguales (para los que lo vieron: El de la china haciendo equilibrio con el paraguitas, el de los postes pegajosos, y el del diábolo. Para los que no lo vieron, bajense YA el video de Saltimbanco).
Claro que los del Cirque du Soleil tenían mejor música, mejores disfraces, mejor coreografía, pero las pruebas de “acrobacia”, o sea, las cosas “difíciles de hacer” eran exactamente las mismas.
Y lo que más me llamó la atención. El cirque du soleil tiene artistas de todo el mundo… Los que hacen estos 3 actos, casualmente, son chinos.

Y terminado el circo seguía lloviendo, así que me quedé en el lobby del hotel comiéndome unos ricos brochettes, y mientras esperaba que se liberara alguna de las máquinas de Internet me enganché a hablar con un par de alemanes muy buena onda, y nos quedamos hablando como hasta las 12, que me fui a dormir, porque al otro día arrancaba tempranito.

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