24 Ago - Mumbaii

Y me quedaba un día en Mumbaii (la verdad, me faltó medio día más, pero qué se le va a hacer), y arranqué con uno de los paseos más típicos, ir en barco a la isla Elephanta.

La isla Elephanta es una isla que está en la bahía, que tiene unas cuevas como las de Ellora (una bien terminada, las otras apenas empezadas), que tiene unas esculturas muy impresionantes de Shiva, todas hechas mierda porque los brutos cuadrados de los portugueses, cuando tomaron la isla, las usaron para tiro al blanco (hasta se ven un par de balas incrustadas en la pared), los muy pelotudos.

Igualmente lo que quedó está muy bueno, pero si sabía que iba a ver una cueva más como las que había estado viendo todo el día anterior, y especialmente si sabía que el barco tardaba más de una hora para cada lado, y que en total iba a perder 4 horas no lo hacía ni en pedo, con el tiempo que me quedaba en Mumbaii…

En fin, that’s life. Por lo menos vi un par de cosas piolas, como las típicas viejas que se ponen para la foto y te piden unos mangos:

Unas cuantas estatuas muy copadas

(esa es reciente, no es del año del orto)

Esa sí es del año del orto

También vimos cómo unos monos desquiciados atacaban a un par de turistas desprevenidos que no sabían que no hay que tener cosas en la mano donde están ellos… Y es notable porque tienen muchos recursos para comerse las cosas…
Por ejemplo, vi un monito comiendo papas fritas de un paquete brillante de Pepsico, muy gracioso, y otro que se había choreado una botellita PET de Sprite, que obviamente no podía desenroscarle la tapa, entonces le hizo un agujero con los dientes (cosa que generó un chorro a presión por supuesto), y iba tomando del chorrito hasta que se vació lo suficiente, y después la iba inclinando para un lado o para el otro según si quería tomar o no…
Hijos de puta, la tienen clarísima…

Ahí en la isla me hice amigo de una pareja de australianos y una inglesa (una negra que estaba haciendo ayuda benéfica por todo el mundo. Había estado por todos lados en Africa, y ahora se iba a Calcutta para ayudar con lo de la Madre Teresa…), fuimos a morfar, buena onda. Mucho no les entendía, porque los australianos también tienen ese acento british imposible, pero bueh… Era mejor que con los hindúes…

Y después de comer ellos querían hacer el walking tour que yo había hecho antes, así que me puse a tratar de hacer, en el poco tiempo de sol que me quedaba, las cosas más importantes que me faltaban (y fracasé con todo exito, claro)…

Primero me fui a una brutísima mezquita que está en el mar, como a 100 metros de la costa, que llegás caminando por una pasarela de cemento atestada de vendedores de porquerías y mendigos (la mayoría de los leprosos de Mumbaii se juntan acá aparentemente), que una buena parte del tiempo está directamente cubierta por el agua, y tenés que ir en bote a la mezquita…

No es nada impresionante, la verdad, pero me pareció copado cómo tienen estructurado el sistema adentro, donde las mujeres y los hombres están completamente separados adentro. Recién ahí caí que en todas las mezquitas en las que había estado, no había mujeres adentro.

Después arranqué para el templo de Mahalakshmi, que tampoco era demasiado maravilloso, y me tomé un taxi para ir a ver uno de los sights divertidos de la ciudad, el Dhobi Ghat…

El Dhobi Ghat es una gigantesca lavandería al aire libre donde aparentemente termina cayendo toda la ropa de la ciudad para ser lavada… Como fui a las 6 de la tarde, por supuesto mucha actividad no había, pero la vista es interesante…


En esos cosos blancos está lleno de tipitos que agarran la ropa, la mojan, la enjabonan, y la entran a revolear contra la pared, cagándola a golpes, y así la lavan… (Lo cual explica el estado de varias de mis camisas, ya que estamos). Y parece que tienen un sistema en el cual los tipos le ponen una marca a la ropa que es invisible para todo el mundo menos para ellos, para después saber de quién era cada cosa, y a quién devolvérsela (piensen que toda la ropa de la ciudad viene acá, o al menos del centro debe ser)

Y en el camino de vuelta al centro vi muchos de los preparativos para el gran festival de Ganesh, que me lo estoy perdiendo por un par de días, lamentablemente. Es una fiesta de la hostia que arman en la ciudad, dura 10 días en los que todo está dedicado a Ganesh, se ven estatuas y santuarios por toda la ciudad, los pibes tiran fuegos artificiales, un espectáculo digno de verse, la verdad. Una lástima que me lo estoy perdiendo.

Y uno de los que más me llamó la atención fue este:

Un ganesh gigante lleeeeno de lentejuelas.

Parece que el último día del festival decenas de miles de tipos van al mar con una estatuilla de Ganesh (esta sería una de ellas) y las tiran al agua, que representa no sé qué cosa…

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