2 Sept - Beijing - 北京

Hoy no estuvo muy bueno, la verdad, pero creo que fue solo un tema de estado de ánimo mío (más cansancio).
Otra vez me volví a levantar super tarde, y por supuesto no conseguí bicicletita en el hotel, así que me tomé un taxi a Tian’anmen Square (天安门: heaven peace gate), que es la famosa plaza gigante de Beijing, enfrente de la ciudad prohibida.

Este es uno de los grandes sights de la ciudad, a su vez conteniendo muchos sights adentros. Aparentemente es el “square” más grande del mundo (entiéndase por square una gran plaza de cemento, sin una puta plantita), y es probable que lo sea. Es gigante MAL.

De entrada ni bien bajé del subte me llamó la atención esto:

Esa piba estaba “mendigando” digamos. Yo había leído que la caligrafía es una forma de arte en China (ya van a ver más de esto), pero esta me mató. Lo loco es que ahora que estoy escribiendo esto, 10 días después, puedo reconocer muchos de esos caracteres (pero por supuesto no tengo la más puta idea de nada que pueda estar diciendo).

Y esa es la Tian’anmen (la puerta de la paz celestial), creo.

Alguna clase de monumento comunista (vieron que las pinturas y esculturas comunistas tienen un no sé qué que hace que uno sepa instantaneamente que son comunistas?), con el mausoleo de Mao atrás, donde lo tienen a Mao hecho pickle adentro.

Las fotos son medio una cagada, porque en Beijing normalmente hay una niebla de la puta que lo parió, así que no esperen mucho :-)

Otro monumento comunista

Y eso es un famoso monumento que tiene alguna función especial (que escapa a mi memoria), pero lo que lo hace más conocido para los turistas es esa cosa roja que ven en el medio (la de abajo, no la de arriba). Aparentemente, ese es un reloj de “countdown” que instalaron hace como 10 años para marcar el tiempo que faltaba para que los ingleses devuelvan Hong Kong, y luego de que la devolvieron, siempre están buscando una nueva fecha futura para reusar el countdown. Hoy, por supuesto, es un countdown a las olimpiadas (que empiezan el 08/08/08)

Acá ven la plaza vista desde arriba de la ciudad prohibida. Como ven, es más grande que la mierda.

Y llegamos a la famosa ciudad prohibida (con un portentoso Mao saludando a la entrada).
Básicamente, acá voy a demostrar mi ignorancia. La verdad tendría que haber leído mucho más de China antes de venir (pero no hubo tiempo). No tengo la más puta idea de qué es la ciudad prohibida, ni mucho menos por qué es taaaaan importante, y un sight taaaaan famoso. Sé que es una ciudad donde vivían los reyes y su corte, y es la “ciudad prohibida” porque no dejaban entrar a nadie, pero fuera de eso, me pareció bastante una cagada.




OK, tiene un par de edificios lindos, pero después de ver el tercer techito chinesco ya son todos iguales, no jodamos.



Y un poco de arte chino.
Pero mayormente son unos halls centrales con brutos edificios, todos con nombres muy pomposos (salón de la sabiduría imperial, salón de la paz celestial, salón de la iluminación innominada, y pelotudeces así), dentro de los cuales se podría ver el estilo de vida de los putos estos, si no fuera porque todas las puertas están valladas, y indefectiblemente hay una montaña de chinos empujándose y cagándose a trompadas para tratar de ver adentro, cosa que es al pedo, porque no se ve una mierda, está todo lejísimos.

Aparte, cualquier cartel explicativo que podría servir para algo está por supuesto en chino (MIERDA te lo vamos a traducir, puto, aprendé chino o cagate)

Y luego de los halls centrales está la ciudad propiamente dicha, que son unos halls laterales con “casitas” que son más de estos salones con nombres pomposos, que adentro muestran cosas que no se entiende qué mierda son.

Parte del problema es que yo estaba MUY cansado, y todas las distancias en Beijing son MUY largas, entonces todo me rompía las pelotas. Y estaba ligeramente malhumorado, lo reconozco. Probablemente en otro estado de ánimo lo hubiera disfrutado más, o qué sé yo.
Y para colmo, con el cuento de las olimpíadas, están restaurando (y en muchos casos reconstruyendo) todas las cosas históricas también, con lo cual muchas de las cosas importantes que había para ver estaban cerradas.

La verdad, sé que soy una bestia ignorante, pero la ciudad prohibida me pareció una cagada.
A ver, ustedes, los lectores cultos, me explican qué fue lo que me perdí? (Ruso, yo sé que vos sabés más que yo de esto)

Saliendo de la ciudad prohibida, me fui a un parque que está atrás, el parque Bei Hai (北海: north sea, o sea mar del norte, llamado así porque está al norte, y tiene un lago gigante), que era el “patio” de los emperadores que vivían en la ciudad prohibida.

Nuevamente el cansancio me jugó en contra, porque el parquecito es muy muy lindo, pero yo estaba muy cansado y me rompía las bolas caminar tanto.

Beijing es muy, MUY grande. Para colmo (esto es medio extemporáneo, pero queda bien acá), los pelotudos de mierda de los chinos la hacen más grande si estás caminando. Por ejemplo, no solo el puto Tian’anmen es gigante, y dar la vuelta al mausoleo de Mao implicaría 10 minutos de caminata a paso rápido, sino que encima hay una sección que está acordonada, y te obliga a extender un cachito el recorrido, que después de caminarlo te das cuenta de que ese cachito es como un kilómetro.
O el hecho de que todas las putas avenidas están valladas en el cordón (onda 9 de Julio y Corrientes) para que no puedas cruzar la calle. Lo que tenés que hacer es ir a unos bonitos túneles subterráneos que hay, una cosa muy ordenada y muy primer mundo, pero cuando para cruzar una calle de 20 metros de ancho tenés que caminar 100 hasta el puto tunel, bajar, subir y caminar 100 de vuelta, rompe mucho las pelotas la verdad.

Pero lo peor, es que simplemente es muy grande, no hay vuelta que darle, y la escala te engaña, porque las cuadras son terriblemente largas, entonces “4 cuadritas” te toman 20 minutos.

En fin, el parque es precioso, como les decía:

Y ni bien entré me encontré con una forma de arte público medio extraño. Hay unos tipos que te dan un palito con una esponja mojada en la punta, y con eso escribís en el piso, cosa que se evapora en 5 minutos claro, pero es una forma divertida de arte efímero.

Por supuesto, no pude resistir la tentación:

Y siguiendo por el parque hay unos cuantos sights lindos, dignos de ser vistos y no demasiado explicados (o sea, no tengo la más puta idea de qué eran, pero estaban lindos y tengo fotos):



Acá vi bien claro lo de los muchos buddhas distintos que les mencionaba (que luego de haber leído un par de libros sobre budismo sigo sin entenderlo):




Ven que todos son Buddha, pero parecen dioses hindúes? ES muy bizarro la verdad.

Y en el medio del lago hay como un montecito (demasiado alto para mi estado de cansancio) con una bonita stupa arriba:


Con los típicos payasos que no pueden faltar, que te cobran para sacarles la foto. (No, no les pagué)

Una cosa que me llamó la atención fue ver estas mierdas por todos lados:

Por supuesto, fue más fuerte que yo y tuve que ponerles una moneda. Resulta que es una poronga que te muestra diapositivas nomás. La joda es que la diapositiva que te muestra para cada ojo es ligeramente diferente, entonces se ve como si fuera en 3D, y te pasa unas postales preciosas. Una pelotudez, pero bueh.

Bueh, seguí paseando por el parque hasta que me cansé del todo (pero llegué a dar toda la puta vuelta al puto lago), y me volví.

NOTA DESCOLGADA: El objetivo chinés
Una de las cosas interesantes del día fue que, como les decía antes, me estoy tomando el chino como desafío intelectual, y hoy conseguí fijarme un objetivo. En estos 20 días en China, voy a aprender los números lo suficientemente bien como para poder regatear sin usar el inglés, ni la calculadora.

Como se podrán imaginar, los chinos no hablan una palabra de inglés, ni les interesa aprender, pero no son pelotudos, y para venderte cosas son más que hábiles. Básicamente usan una calculadora (o un celular) para comunicarte cuánta guita quieren por lo que vos les preguntás. Cuando le hacés cara de “muy caro” te dicen “chipá, chipá” (cheaper, cheaper), y te dan otro precio. Nuevamente, a tu cara de “muy caro”, responden con “you how much!”, y te dan la calculadora, para que vos propongas un precio.

Bueno, la idea es no usar nada de esto. Hablarles en chino y todo en chino, sin gestos de la mano (al menos no para comunicar números), ni calculadora, ni frases en inglés.

Francamente, un par de experiencias que tuve luego de proponerme esto me hacen pensar que no voy a estar ni cerca de lograrlo, pero al menos me voy a divertir un rato.

Y siguiendo con esta idea, y con el cuento de que me gustó la joda del chino, me fui a una librería gigante y me compré un librito que tiene la Lonely Planet sobre Mandarín. Es básicamente lo mismo que la pequeña sección sobre lenguaje que tiene la guía, sólo que más.
La verdad, está muy buena, salvo porque le pifiaron grosso en una cosa.
En la Lonely (y en todos los carteles de la calle), todo lo que sea chino “romanizado” (o sea, escrito con nuestros caracteres) está escrito con un sistema llamado Pinyin, que es básicamente “fonética”, con nuestros caracteres.
Yo ya me había acostumbrado a cómo se supone que se pronuncia esto, y fundamentalmente, es lo que ves por todos lados. Pero los pelotudos estos, en el librito de Mandarín, usan otra notación, que supuestamente es más fácil si sos yanqui, pero que no se corresponde con lo que ves en los carteles, y la verdad me generó un quilombo tal en la cabeza que ya no puedo pronunciar nada bien (el primer día más o menos le pegaba a algún sonido, pero ahora ni por puta).

En fin, por lo menos sigue funcionando el sistema de señalarles en el librito la frase que quiero decirles, y con eso entienden (mirando al costadito, donde está en chino, claro).

Y como estaba al pedo me metí en uno de estos “tianguis” gigantes donde venden toda clase de mierdas para turistas, y me divertí un buen rato regateando y comprando mierdas que no necesito, pero que sacían mi sed de consumismo. (necesito dejar de comprar basura urgente)
De entrada yo había visto varios negocios que se dedican exclusivamente a vender palitos chinos (los de comer comida, no los que son un juego de mesa), de madera, de plástico, de porcelana, de cristal, de lo que quieras, unos palitos lindísimos (y ultra-caros, obvio). Y acá tenían unos de esos y estaban bárbaros como adorno, así que me arrimo al tipo y le digo:

- 多少钱 (estoy hecho un campeón).
A lo que el recontra conchudo agarra y me contesta en chino! Habrase visto!.
- ta bien, ta bien, ganaste, escribimelo en la calculadora, dale, sé bueno.
(puto)
- 300 (me dice el tipo).
- Ni en pedo (le digo yo, que aprendí en India cómo funcionan los precios de turista). Te doy 50 (6 dolares).
- No, no, 290
- No, chau
Me doy vuelta, e instantaneamente
- OK, OK, 50.
(Mierda, me cogieron de nuevo, concha de su madre. Ahora a hacerse bien, el pelotudo)
- Ehhhh, eeeehhh, a ver, pero estos son los originales de la dinastía Ming, con los que Mao comió su ultima cena, no? Ah, no, entonces no los quiero, chau.

Moraleja: Esto es china. Tienen unas máquinas gigantes que inyectan plástico, bronce, porcelana, oro, chinos y hasta granito, todo por un centésimo de dolar. Como nunca sabés lo que salen las cosas, y la regla de “fijate cuánto te parece un precio decente y dividilo por dos” que yo suelo usar siempre da precios exageradamente altos, la nueva regla de regateo es: “Se empieza siempre por 1 yuan”.

Así que de ahí en adelante, sin importar si estoy comprando un encendedor, una computadora, o un picasso auténtico, mi primer precio es 1 yuan. Obviamente se hacen los ofendidos, pero funcionar funciona.

Y ahí me compré toda clase de porquerías (inclusive los palitos, por mucho menos de 50, pero no me acuerdo realmente cuánto los pagué), y me crucé con muchas cosas que me parecieron muy típicamente chinas.
Por ejemplo, cómo te cogen con el “precio de turista”. El mejor ejemplo: Unas pelotitas de esas que cuando las movés hacen ruido de sonajero (ben-wa balls, para los entendidos), que me pedían 85 por cada una, y terminé comprando 4 por 15. Me tomó como media hora, eso sí. Pero qué hijos de puta! Empiezan por 25 veces el precio de verdad!

Otra costumbre muy loca (que según el estado de ánimo en el que estés puede ser muy divertida, o tender a que quieras partirles la nariz de un cabezazo) suele ser que por un lado preguntar un precio implica un compromiso de regateo. No podés preguntar un precio e irte, te obligan a quedarte a regatear, y si tratás de irte, te agarran del brazo y no te dejan ir. Por supuesto que si realmente te querés ir pegás un tirón y te sueltan, pero si no ni en pedo. A una mina de hecho le dije “ah, no me vas a soltar? Ok, vamos de paseo”, y seguí paseando por los negocios con la mina colgada atrás, como si nada, y se tomó 30 metros en soltarme. Esa es una virtud que tienen los chinos. Son muy perseverantes, como ya vamos a ver más adelante (particularmente en Shanghai)

Y la que me pareció más bizarra… Cuando les decís un precio ridículamente bajo (como 1 yuan), te dicen que no, entonces te das vuelta y te vas, si la vendedora es una minita, solés recibir violento cachetazo en la espalda. No duele, pero te pegan fuerte, no es una palmadita.
No entendí la lógica detrás de esto… La primera vez que me pasó fue tipo “What the fuck?” y me di vuelta como para bajarle todos los dientes, pero era una minita, ni daba pegarle. Y me pasó varias veces, la verdad.

Como les decía, ese día estaba de muy buen humor (al menos en ese momento), y todo esto resulta divertido. En otro día en que no estaba de buen humor, me daban ganas de meterles una Molotov en el orto y prenderlos fuego desde adentro.

En fin, cené por ahí, no me acuerdo qué, así que no debe haber sido muy memorable, y vuelta a la camita.

NOTA: Ya sé que no pueden ver los caracteres chinos. Evidentemente la computación no ha avanzado tanto como yo creía, y el Unicode no está tan bueno ni es tan mágico. Lo más bizarro es que en mi laptop no los veo, pero en mi máquina de casa sí.
Podría enseñarles cómo hacer para verlos, pero implica poner el CD de Windows XP y instalar unas mierdas, cosa que sé que ninguno de ustedes va a hacer, así que ni vale la pena.
No obstante lo cual, como el blog es para mí, y yo
si voy a instalar la mierda que necesito para leer chino voy a seguir poniéndolos. Ustedes donde vean signitos de pregunta o cuadraditos descolgados, imagínense un simbolito chino que les plazca y sean felices. Si alguno realmente quiere saber cómo verlos, preguntenle a Pablito que seguro sabe, y si no sabe, sabe sómo aprender :-)
Gracias por la comprensión

One Comment to “2 Sept - Beijing - 北京”

  1. Lampi! Says:

    Jeje, yo los veo

    Como me cagué de la risa con el puto el que lee…. pero mal. Mucho. Jaja, el mejor grafitti del mudno

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