15 Sept - Hong Kong

Hoy me levanto bien tempranito, y me voy para la estación. Antes, por supuesto, le pido a la minita del lobby que me escriba “estación de tren del este” en Chino, cosa de poder mostrárselo al taxista, porque ya había aprendido cuando vine…
Para mi grata sorpresa, lo podía leer perfectamente.

Llego y me desayuno con varias cosas… Primero, la estación de tren parece un aeropuerto. Por el tamaño, por la limpieza, por el sistema de “salas de espera” y “arrival hall”, todo igualito. Por el otro lado, yo sabía que Hong Kong es China, pero no es China del todo. De hecho, se llama Special Administrative Region, y tiene cierta autonomía. Lo que no sabía es que es directamente un país aparte; un poco me lo imaginaba porque para ir a China hace falta visa, y para Hong Kong no. Pero no me esperaba hacer migraciones la verdad…

Cuestión que además de migraciones hay que hacer aduana, y yo tenía mi valija que reventaba, mal, y tenía clarísimo que si la abría iba a ser difícil volver a cerrarla, pero si llegaba a sacar algo y tratar de ponerlo de nuevo, ahí sí que no la cerraba nunca más.
Qué se le ocurre hacer a la recontraconchuda de la aduana? Pedirme que le muestre el buddha que está enterrado en EL FONDO de la valija, para lo cual tuve que sacar TODO lo demás, y por supuesto la valija no volvía a cerrar ni que te cagués. Qué china del orto.
Y todo porque quería asegurarse que no me estaba robando una antigüedad de un templo.
China del orto!

En fin, el tren estaba muy bonito, y del viaje mucho no sé porque lo dormí entero. Y llegado a Hong Kong, veo que realmente es un país distinto:

  • De entrada, como les decía, hay que hacer migraciones y aduana para llegar acá desde China
  • Acá todo el mundo (empezando por el taxista) habla inglés. No será perfecto inglés, pero creo que acá si aplica el concepto de “fueron colonia inglesa entonces todo el mundo habla inglés” que todo el mundo cree de la India.
  • Es un lugar terriblemente cosmopolita. Especialmente donde yo me estaba hospedando. Ni bien me bajo del taxi, se me tiran al humo 5 indios (SI, indios de la India) ofreciéndome trajes a medida, copias de rolex, hoteles, mujeres, de todo. Y pensar que yo estaba contento de habérmelos sacado de encima cuando vine a China. También está lleno de negros, de esos que abundan en Italia, vendiendo carteras de Louis Vuitton y cosas similares.
  • Internet no está filtrada! Puedo entrar a dynDNS, Wikipedia, CNN. Me siento libre de nuevo! Igual, como descubrí después, esto no me sirve para un carajo porque a mí el filtro no me jodía, y acá no conseguís Internet ni que te cagués.
  • Una cosa que anduve buscando por todo China, y no podía conseguir, era una revista porno china. Y quiero una porque deben ser una cosa bizarrísima, o al menos eso me imagino, con lo enfermos que están estos tipos… Y nada, eh!. Busqué en todos los kioskos de diarios/revistas, en sex-shops, un carajo.
    Acá en Hong Kong, los kioskos de diarios son 70% porno. Ya me compraré una y les cuento si son bizarras o no.
  • Manejan por la izquierda, así que ya me veo venir el 130 de nuevo.
  • Hijos de puta, usan los caracteres tradicionales.
    Resulta que en chino hay muchos caracteres que en un momento los “simplificaron” porque eran muy complejos, y en todo China se usan los simplificados (que son los que yo me aprendí). Acá en Hong Kong usan los tradicionales, y me caga la vida la verdad, porque es mucho más difícil reconocerlos, y hay un par de los importantes que cambian (como Este, Vehículo, Abierto, Cerrado y Puerta). Qué falta hacía, la verdad?
  • Hasta su propio dominio de Internet tienen. China es .cn, Hong Kong es .hk.
  • Tienen su propia moneda, los Hong Kong Dollars (7.50 a 1 con el dolar de verdad). La verdad, me resulta muy poco feliz el nombre que le eligieron, porque cuando te comprás una Coca-Cola, y te dicen “5 dollars”, saltás para el orto antes de reaccionar que 5 “dólares” son 60 centavos de dólar de verdad.

En fin, me metí a mi hotel, que está en un lugar digno de mención.
Hay unas galerías que se llaman Chongking Mansions, que tienen una planta baja llena de negocios onda galería mugrosa (no se me ocurre ninguna comparable así rápidamente), y luego cada piso tiene hoteles y otras yerbas. Entonces el piso 5 es un hotel. En el piso 7 hay 4 “guest houses” y así todo. Aparte en este edificio está la concentración más alta que vi en todo Hong Kong de Indios, Pakistaníes, y negros, lo cual hace que en general huela bastante mal, y esté bastante sucio. (No es por ser racista, pero son unos negros mugrientos)
Aparte tiene 2 ascensores, uno para los pisos pares, y uno para los impares, y siempre hay terrible cola en los dos (cuando funcionan los dos, que no suele ser la mayoría del tiempo), así que normalmente me mando los 7 pisos por escalera.
Obviamente todo esto lo supe después, de entrada nada más me pareció una pocilga mugrosa y me puse en la cola del ascensor.

Llego al hotel y es una tapera inmunda y mugrosa. Una habitación que tiene la cama (empotrada en la pared), un pasillito, un baño hecho mierda (la pileta despegada de la pared, colgando de una chapita atornillada, por ejemplo), todo una cagada, pero al menos es limpito, y el tipo que atiende es servicial, muy buena onda, y habla perfecto inglés. Como muchas opciones no tenía me quedé acá (no iba a ponerme a buscar hotel con 40 kilos de equipaje encima) pero con planes de buscar algún lugar mejor (acá en Hong Kong no se paga por adelantado).

Y como para esta altura ya era mediodía, arranqué a pasear. Como no tenía la más reputa idea de Hong Kong, me fui a McMierda, me compré un almuerzo para llevar, y me fui a buscar la costanera para comer y leer mi guía, que seguro iba a tener una vista espectacular.

La vista, la verdad, prometía. Lo que no había era unos bonitos banquitos como yo me esperaba para sentarme a comer, pero la vista prometía. Lo malo es que había una neblina terrible, así que las fotos las pongo otro día que esté más soleado.
Lo que sí les puedo asegurar (y los dejo calentitos), es que Hong Kong tiene el skyline más impresionante del mundo, y no lo digo solo yo, lo ratifica la Lonely.

Así que como estaba nublado y neblinoso y no daba para hacer el sight principal (subir al Victoria Peak que tiene una vista increíble) me dediqué a boludear en Kowloon, haciendo cosas bajo techo y negocios más que nada.

Les cuento un poco de geografía. Hong Kong son un montón de islas. Hong Kong propiamente dicho es una isla que está muy cerca del continente, con su parte norte siendo la gran ciudad bestial (la del skyline), el medio siendo una gigantesca montaña, y el sur lleno de playas (que no llegué a ver). Al norte, bien cerquita está el continente, que termina en su parte sur en la península de Kowloon (donde yo me hospedaba), que es una ciudad bestial y no tan espectacular como Hong Kong, pero es donde se quedan la mayoría de los turistas “budget”. Al norte de Kowloon están los “New Territories” (los que anexó Inglaterra en la segunda guerra del opio) donde no hay mucho para ver.
Aparte de esto hay otras islas varias, entre ellas Lantau, que también tiene muy buenas playas, y otras cuyo nombre no recuerdo porque no fui.
Todo esto que les mencioné (no las otras islas) está conectado por una brutísima red de subtes que pasa por abajo de los ríos cuando hace falta, y que es buenísima y rapidísima para moverse, pero sale un huevo. El sistema es bien complicado, cada vez que te vas a tomar un subte tenés que sacar boleto específicamente a la estación a la que vas, y cada estación tiene un precio distinto. En general, lo que te tira el precio a la mierda es cruzar el agua; mientras te mantengas del mismo lado del río no te cogen mucho. Con lo cual, si estás en rata y tenés tiempo, conviene tomarse el subte hasta el ferry, el ferry, y luego el subte del otro lado, que sale mucho más barato que cruzar por abajo (pero toma unos 40 minutos más, si tenés suerte).

Y un poco más de historia. Como les había contado, Inglaterra tenía Hong Kong “a perpetuidad”, y Kowloon + los New Territories por 99 años (cosa que expiraba en 1997). Y como China era (y es) comunista, y Hong Kong daba mucha guita, a los ingleses ni les pintaba devolverla, la verdad. Pero bueno, usté vio, China es potencia nuclear, a la ONU muy bien no le caía que se hubieran incautado la isla, así que la tenían que devolver, y ni daba devolver Kowloon y quedarse con la isla, entonces inventaron una cosa bastante macabra.
Inglaterra accede a devolver Hong Kong más los territorios continentales, a cambio de que por 50 años más mantengan un régimen autónomo de China. Esto es, la defensa del territorio y un par de cositas menores más corren a cargo de China, pero en todo lo demás Hong Kong toma sus propias decisiones, tiene su propia moneda, es capitalista (detalle para nada menor), tiene otro régimen de Visas, y hay una línea de aduana entre Hong Kong y China. De hecho, los Chinos que entran a Hong Kong pasan por la ventanilla de “Visitors”, no la de “Residents”.
O sea, sigue siendo un país aparte.

Y bueno, como les decía, me quedé en Kowloon, y empecé por ir a los museos.
Primero el museo espacial, que esta piola la verdad, especialmente si uno va con pibes, porque tienen muchos “jueguitos” y boludeces interesantes. No aprendí mucho que no hubiera leído ya, y que no me hubiera enseñado el Soli, pero tenían toda una sección con videos sobre la vida en el espacio donde mostraban todas esas cosas simples de la vida diaria en las que uno ni piensa, pero que en gravedad cero se complican (como que cuando meás el meo no va necesariamente para abajo, sino que llena toda la nave, por ejemplo).

NOTA DESCOLGADA: Plutón
Una de las cosas que quería ver en este museo era qué habían hecho con la joda de Plutón, pero nada, ni mención.
Vieron que Plutón no es más un planeta? Qué onda con eso? Cómo es que ahora el sistema solar tiene 8 planetas? Qué ganas de joder la verdad, eh!.
Alguno de ustedes escuchó las sidras y los champagnes siendo descorchados en Kapelusz y Santillana, o fue mi imaginación nomás?

Y de ahí, al museo de arte que no estaba ni muy lindo ni muy feo.

Y como no había más nada que hacer además de recorrer Kowloon, hice eso mismo, que es básicamente una península LLLEEEENA de negocios de todo tipo, más un parque al que no fui porque justo se largó a llover.`
Les cuento un poco de lo que hice (los highlights, como siempre):

  • Hay unos negocios llamados “China Arts & Crafts” que venden adornitos de lo más caros que he visto. Reconozco que estos SÍ deben ser de marfil con esmeraldas, y hechos a mano. Pero igual, 22.000 dolares por un juego de mah-jongg me parecía un poco mucho (OK, no será de marfil, pero yo compré uno por 30 yuanes, no jodamos)

  • Paseé por toda clase de joyerías buscando alguien dispuesto a hacerme un pendiente que quiero colgarme del cuello con una letra chinoca, pero no conseguí a nadie. Desde ya que lo que yo quiero no existe, hay que hacerlo a medida. Esto en realidad vengo tratando de hacerlo desde Beijing, pero en Hong Kong es en el único lugar donde puedo comunicarme suficientemente bien como para que entiendan lo que quiero. Igual viendo uno por ahí (parecido) se me ocurrió exactamente a quién comprar en Buenos Aires para que me lo haga, y me va a salir más barato y todo.

    Pero bueno, vi muchas joyería MUY conchetas.

    Ese carruaje que ven ahí es todo de oro (me imagino que es enchapado en oro), bien llenito de piedras hasta en el ojete. Está buenísimo.

    Obvio que yo entraba como si tuviera toda la guita. “Hola, quiero este pendiente de plata. Ah, plata no tienen? No importa, oro blanco o platino trabajan?”, lo cual suele abrir muchas puertas. Y más que obvio que no podía comprarme ni el saco trucho que tenía el punga que me abría la puerta, pero no importa, acá te ven blanquito y te asumen rico, por más croto que estés vestido.

  • En otro de los negocios que entré haciéndome el rico me di el gusto de tocar en un Steinway de cola completa (nunca había estado en presencia de un piano cola completa en mi vida). 120,000 dolares sale el chiche. Jua. Ahora tengo el dilema… El piano o el Porsche?
    También tenían una hermosa batería electrónica (V-Drum) en la que estuve tocando mucho más tiempo (obvio, mi repertorio de piano son 40 segundos de corrido), y me quedé recaliente, me la quería comprar y era muy pesada y muy cara. Qué bronca.
  • Y finalmente encontré los lugares de videojuegos que venía buscando!!! (Bien enllenos de enfermitos)

    • Ajedrez Chino (pantalla touch, obvio)

    • Estos son una de las cosas más bizarras que vi. Me parece que esto es lo último de lo último en jueguitos. El pibe ese tiene unas tarjetitas onda “Magic” (que deben tener algo magnético adentro), y las va poniendo en distintos lugares y moviéndolas, y alguna clase de sensor abajo detecta eso y así va moviendo los personajes. En este juego es como que cada carta es un batallón, y moviéndolas por el tablero les vas diciendo dónde ir, o una bizarreada así.
      Lo más loco es que las cartas no están ahí, te las traés vos, y es un poco como el Magic. Vas poniendo distintas cartas para distintas cosas (obvio que el cosito te las identifica), y por supuesto el que más millones de dólares se gastó en cartitas más posibilidades tiene de ganar.
      Una pelotudez memorable, la verdad, pero muy sofisticada.
    • Este es otro parecido, pero de fútbol. Me parece que es como el Gran DT, porque vos te armás tu equipo, vas posicionando las cartas en el tablero para armar el 4-3-4, o el 4-4-3, y luego la mierda esa juega sola. Otro que me pareció una boludez, pero me encantó que el pibito ese tenía a Zanetti formando como 2 (de verdad).
    • Este es uno que vi en TODOS los locales de videojuegos. Los pingos.
      Se sientan los pelotudos alrededor y apuestan a los caballos, y luego la computadora los hace correr ahí en la mesita como si fueran de verdad.
      Otra pelotudez colosal, pero con un detalle simpático. Los caballos no corren en “guías” excavadas en la mesa, sino que cada uno tiene dos rueditas y se mueve independientemente, y el movimiento que tienen me pareció MUY realista (o sea, se cierran en las curvas, por ejemplo)
    • Corrijo mi post anterior. En China el Metal Slug va por el 5. Acá en Hong Kong ya tienen el 6. Me sigue pareciendo igual. Pero también, Time Crisis 4, House of the Dead 4, el Pump y el DrumMania van por el 290, hasta llegué a ver un “DrumMania” y un “GuitarMania” conectados, así que juegan dos con la misma canción, sincronizaditos. Una dulzura.
    • Un enfermito con el cuento del SARS
    • Se ven bastantes chinos así, aunque no MUCHISIMOS.

    • Una que me llamó la atención son unas maquinolas para nostálgicos, que ponés una ficha y te deja elegir entre juegos del año del orto, onda Pang. (A ver cuántos de ustedes conoces el Pang!)
      Nacho: te acordás de este juego?
    • Typing of the Dead. Si alguno vio un juego más para nerds que este, por favor avise.

      Es como el house of the Dead, pero en lugar de una pistolita tenés un teclado. Los mostros tienen un cartelito con la palabra que tenés que tipear, cada letra que metés bien es un tiro que le ponés, y si tardás mucho en tipear te cogen.
      Obvio que lo jugué y perdí.

  • Seguí paseando y encontré el mercado callejero que yo venía buscando. Un auténtico tiangui vendiendo desde relojes truchos, pasando por zapatos berretas, hasta muñequitos de Astroboy con una hélice en el ojete (literalmente) que vuelan colgados de un hilo.
    Como no podía ser de otra manera, me pasé como 3 horas pelotudeando acá buscando mi pendiente, unos muñequitos bastante específicos (Que no encontré), y chusmeando pelotudeces.
    Como tampoco podía ser de otra manera, alguna mierda me tenía que comprar, y me conseguí unos dragones lindísimos.

    Decí que era más grande que mi valija, pero me lo quería llevar a FULL!!!

    Ta bien que hagan cualquier mierda Louis Vuitton, OK. Pero pelotas? No será mucho?

  • Después me metí en un shopping de estos gigantescos y comí en el patio de comidas, que es bastante parecido a los de acá. Comida berreta, imposibilidad de conseguir lugar para sentarse, pero por lo menos fue MUY barata.
  • Y terminada la comida me metí en un local exclusivo de Xbox 360 donde tenían como 17 consolas llenas de enfermitos ahí jugando, y me puse a jugar contra un chinito de 12 años, que no hablaba una palabra de inglés, pero logró explicarme perfectamente para qué servía cada uno de los 92 botones que tiene el control ese de mierda (aguante el family). Por supuesto que me rompió el culo sin piedad.
    NOTA para los enfermitos: Vieron la Xbox 360? La rompe MAL. Nunca vi tantos polígonos y tantas partículas juntas. Parece que los jueguitos los hiciera Pixar ahora. Cómprense una y invítenme a jugar, sean buenos.

Finalmente me tomé el subte de vuelta. Ahí vi una estructura muy loca, la verdad. En una estación de conexión te bajabas de un subte y te subías al otro que estaba ahí al ladito. O sea, en lugar de tener los subtes que van en direcciones opuestas uno al lado del otro, tenían dos líneas una al lado de la otra. Si te lo querías tomar para el otro lado, subías un piso, y el que iba para el otro lado corre justo justo por encima del otro. Y yo que pensaba que el sistema de Londres era raro. (No sé si se entendió explicación. Cualquier cosa a la vuelta les hago una maqueta)

Bueh, en el puto edificio en el que estaba aproveché que un ascensor estaba muerto y en el otro había 300 negros haciendo cola, y ya que subía por las escaleras miré los otros hoteles del edificio que eran PEORES que el mío (cosa que desafía más de una ley de la física) y encima más caros. Mah si, me vuelvo a mi tapera.

También me compré una revista en el camino de vuelta, pero como obviamente no puedo entender la tapa, terminé comprando una porquería asquerosa. Muy asquerosa. Que sé que a uno de ustedes le hubiera gustado, pero la tuve que tirar a la mierda. Que chinos cerebro podridos, por dio.

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