12 Sept - Shanghai 上海

Y la puta que lo parió, el último día en Shanghai y sigue lloviendo!
Así que me quedé sin ver una de las cosas más lindas, que son los Yuyuan Gardens, pero la verdad me parecía una idiotada ir al jardín japonés con lluvia.

Así que como este post va a ser cortito aprovecho para contarles un par de cosas de Shanghai que son más extemporáneas. Por ejemplo, la red de túneles.
No sé si habrán importado la técnica de guerra vietnamita, o qué carajo, pero los chinos son muy felices viviendo en túneles, y en Shanghai más que en ningún otro lado.

Como en cualquier ciudad china que se precie, toda avenida importante se cruza por abajo, y por supuesto también hay bocas de subte.
La joda acá es que estas cosas suelen fundirse en una gran red subterránea.
O sea, el túnel para cruzar la calle se conecta con la estación de subte, y todo por supuesto está lleno de negocios, pero en un punto estás en un lugar que son negocios como más organizados, como si fuera un shopping, y subís una escalera mecánica y efectivamente estás en un shopping, que en su segundo subsuelo tiene una estación de subte, y tiene 2 subsuelos más (por abajo del subte) donde hay MAS negocios!.

Yo había visto algo ligeramente similar en Estados Unidos, donde de repente una torre importante tiene un acceso directo al subte, pero lo bizarro acá es que todo se funde en una cosa. No hay una línea clara que indique donde termina el subte y empieza el shopping, porque todo es shopping en este puto país.

La verdad, es muy muy loco. Por supuesto estando bajo tierra es MUY fácil perderse, porque no te podés orientar contra nada (por suerte la brújula anda), no tenés demasiado sentido de la distancia recorrida, y ni los carteles ni los chinos ayudan demasiado, así que es muy normal pasarse 20 minutos bajo tierra cuando lo único que querías hacer era tomarte el puto subte.

Me molesta esto porque me queda clarísimo que no estoy transmitiendo bien la idea de cómo son estos túneles, pero la verdad, no sé cómo explicarlo, y sacarle fotos es imposible. Pero realmente, uno pasa MUCHO tiempo bajo tierra en estas ciudades.


También aprovecho para contarles (ya que estamos al pedo), que ayer se me ocurrió finalmente la idea que me iba a hacer millonario.
Vieron esas reglitas pedorras que teníamos en la primaria? (los de mi generación, para el resto: “vieron esas reglitas que les compraban a sus nenes cuando estaban en la primaria?”). Esas que tenían como unos prismas adentro, y que cuando las movías tenían animaciones chotas.

Bueno, una cosa que yo vengo viendo hace raaato ya (en toda clase de países) son fotos que tienen eso integrado, que la idea no es moverlo y ver fotos distintas sino que estando quieto cada ojo ve una foto distinta, y entonces se ve bastante 3D. No es perfecto, especialmente porque cuando uno ve algo 3D siempre mueve la cabeza para mirarlo alrededor, y obviamente no funciona así la cosa, pero el efecto está bastante bien.

Bueno, estando en uno de estos túneles vi una de estas fotos 3D, y evidentemente de tanto ver pantallitas hasta en el ojete acá se me pegó la idea, y ahí lo ví clarísimo. Si hacemos una mierda de estas, pero que en lugar de tener una foto fija tenga un LCD atrás, tenemos pantallas 3D, sin anteojitos ni polarizadores ni una mierda.

Claro que como siempre el pesimista interno acota al toque: “A ver, pelotudo, la idea esa es como bastante básica, ya a alguien se le debe haber ocurrido, así que o ya está inventado, o es impracticable (cosa más probable, porque si ya hubiera estado inventado, lo hubiera visto alguna vez)”.

Bueno, hoy lo confirmé. Ya está inventado. Así como nosotros tenemos “SubTV”, estos hijos de puta tienen pantallas 3D en el puto subte, pasándote propagandas de L’oreal donde el pelo hermoso y reluciente de la mina sale afuera de la pantalla y se te mete en la córnea.

Al final no hay forma de hacerse rico che, ya está todo inventado. Habrá que seguir laburando como un pelotudo, no hay caso.


Bueh, como verán, no tengo mucho para contar.
Me fui a la galería, compré un par de MP3ses pero no muchos porque era un quilombo. O sea, pendrives puedo llevar 230 introducidos en el ojete, pero un MP3 es el MP3, más el cargador, mas el cable USB, mas los auriculares, mas la puta que lo parió, y si llevaba 17 cargadores alguien en la aduana me iba a preguntar para qué carajo eran todos esos cablecitos sin aparato recíproco (dado que los aparatos recíprocos iban a estar, repito, en mi ojete).
Lo que sí me compré es el Pen Drive más chiquito del mundo, sólo porque lo había visto y no podía no tenerlo (sí, soy un pajero, ni lo digan, pero no era caro).

Y de ahí como seguía lloviendo, muchas cosas no me quedaban para ver, y a mí Shanghai (y principalmente la gente de Shanghai) ya me tenían repodrido, me fui para el aeropuerto derechamente, donde tuve como 200 horas de espera, pero estaba en un ambiente que no me era hostil ni me rompía los huevos al menos.

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