The big day

Bueeeno, llegó el gran día.
Había que ver si el código que yo había escrito en 15 días (que normalmente tomaría un mes y pico escribirlo y probarlo bien) iba a resistir a los 6 monstruitos universitarios más inteligentes del planeta.

De entrada había “briefings” para todo el mundo. Los jueces, los participantes, todos, pero era todo un desbole.

Nadie sabía dónde tenía que ir, y la gente de Microsoft todos te mandaban a un lugar distinto. Al final resultó que no había briefing para nosotros, y después me enteré que SI había habido uno, en el lugar menos pensado.
Me llamó mucho la atención la desorganización de estas boludeces que parecen “simples” comparadas con el quilombo de traer a todo el mundo sano y salvo hasta acá.

En fin, juntamos a todos los participantes, les explicamos la idea, les dimos los problemas, y off they went.

Tuvimos un pequeño percance…
Uno de los 6 (el que salió primero en la segunda ronda) no había podido llegar. El flaco sacó su visa con mucha anticipación, y se le venció antes de venir. Pobre chabón. Al final, llegó justo a
tiempo, pero estaba hecho mierda por el viaje. Así que se decidió dejarlo dormir 3 horas, y empezó y terminó 3 horas después del resto.
La verdad, yo no daba un mango por el chabón. Entre las mil horas de viaje, el estrés de la frontera, el viaje en micro, etc, etc, asumí que iba a estar hecho mierda y no iba a poder hacer nada. No obstante lo cual, le fue muy bien.

La competencia anduvo bien, era un ambiente muy relajado. Los participantes laburando por su lado, sin joder, sin hacer cosas raras, y los jueces en nuestra mesa, hablando pelotudeces, y gastándolo a Brian porque programa en Excel. (El chabón es una bestia del Assembler, programó cosas hace 15 años que todavía están en el código de Windows, y nosotros dos le estabamos diciendo que no era un programador de verdad, porque usaba Excel… jej)

Algunos de los highlights:

  • La noche anterior hice un codiguito pedorro que muestra un “countdown” de 24 horas en la pantalla.
    Prácticamente el código más idiota que escribí en mi vida, imposible que falle. A los 15 minutos de competencia, las “23″ horas restantes se convirtieron en “11″.
    Nunca jamás sabremos por qué carajo.
    Miramos el código (que era super imbecil), probamos, boludeamos. Nada.
    Nuestra mejor teoría es que los polos magnéticos se invirtieron justo en ese momento, y la máquina se volvió loca.
  • El código en Excel que había usado Brian para generar los casos de prueba (que originalmente estaban bien) dejó de andar, hacía cosas duplicadas. Lo loco es que si lo mirábamos y lo razonábamos, estaba todo bien. Y antes había funcionado 100%. Pero
    ahora fallaba.
    Aparentemente fallaba si yo estaba cerca de su computadora. Si la alejábamos andaba bien. Así que me fui a dar un paseo mientras regeneraban los casos de prueba.
  • La luz se cortó aproximadamente 10 veces durante la noche. (no estoy exagerando, fueron 10)
    Por suerte teníamos UPS, y el hotel tiene equipo electrógeno, así que la UPS solo sirvió para mantener las máquinas prendidas unos segundos cada vez. Me parece que el hecho de tener unas 200 computadoras prendidas 24 hs no ayuda.
    Básicamente, los días que estuvimos acá antes de que llegaran todas las máquinas no hubo ni un puto corte, y desde que armaron todo el circo, se corta cada 2 horas.

En fin, sacando algunos problemitas con mi código (que se solucionaron bastante rápido), la cosa anduvo muy bien.
El código que había hecho la otra parte involucrada (un hindú que trabaja para Brian) estuvo IMPECABLE (y muy impresionante lo que hizo, la verdad), así que todo anduvo bien.
Los flacos no se quejaron, y laburaron como desquiciados. Algunos durmieron un rato, otros nada, no pararon de tipear ni un segundo.

En un momento que estaba todo bastante tranquilo me fui a mi pieza a dormir unas 4 horas (el hindú y el francés hicieron lo mismo en otros ratos). Brian no durmió nada. Se la bancó como un hombrecito y pasó de largo nomás. Realmente sorprendente, porque estaba de lo más lúcido al final de esto.

Al final, corrimos los resultados, compilamos en una planillita de excel, comparamos quién había ganado con lo que pensábamos originalmente, y nos fuimos todos a nuestras piezas.

Ya ta. Ya pasó el gran quilombo. Los monstruitos son realmente sorprendentes. Un par hasta parecen normales, otro es practicamente autista, pero programando son animales, me sorprendió muchísimo lo que hicieron.

Por suerte, hubo un problema que NINGUNO pudo resolver, así que no pudieron quejarse de que era demasiado fácil.

Ahora lo único que tengo por delante es paseo y boludeo por casi dos meses. :-D

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