13/4 - Luxor

May 3rd, 2009 Jump to next Post

Anoche, cuando llegamos a nuestro hotel, nos encontramos con una nueva mersada toallera:

No son un amor estos muchachos?

En fin, cuestión que hace unos días que vengo puteando a la Lonely Planet porque gracias a la falta de información, y en algunos casos a la desinformación que tiene, planeamos toda la parte sur del viaje como el orto. Tenemos un día de más acá en Luxor, y un día de más entre Aswan y Abu Simbel (donde nos quedamos a dormir porque creíamos que no quedaba otra, y definitivamente hay muchas opciones).
No es el fin del mundo, la verdad, pero dado que este viaje sí fue planeado, y que esos dos días son exactamente los que nos faltan para ver la única cosa en Egipto que nos vamos a quedar sin ver, me rompe mucho los huevos.
Por supuesto, eso no sería un problema si el puto tren sleeper del orto que nos va a llevar de vuelta al Cairo permitiera cambiar de fecha los pasajes, cosa que no es posible en absoluto, tengo que tirarlo a la basura y comprar otro.
En retrospectiva, de hecho, tal vez deberíamos haber hecho eso, por más que salieron 60 USD cada uno.

Y bueh, ya estamos acá.
Y ya que estamos al pedo, Paula se entusiasmó con la idea de hacer un vuelito en globo, que sale carísimo, pero la verdad ninguno de los dos anduvo nunca en uno, y dado lo que es Luxor, la idea prometía unas vistas espectaculares desde arriba.

Asi que nos levantamos a las 4.30 de la mañana, para que nos pasaran a buscar a las 5, para ver el amanecer sobre el Nilo.
Vino la van, ya con unos turistas adentro, pasó por otros hoteles, y ya estaba empezando a clarear y yo la idea del amanecer la veía cada vez menos probable.

La van nos dejó en un muelle, donde nos subimos a unos barquitos, tomamos el té, el tipo nos contó un poco cómo iba a ser esto, nos dio un disclaimer donde firmábamos que jurábamos solemnemente que cualquier cosa que nos pasara era culpa nuestra, aún si el capitán del globo estaba borracho, y aún si lo ponía boca abajo intencionalmente, mientras el sol salía muy tranquilo por detrás de las casas.
Como les comentaba, si algo no le gusta a Paula es cuando se dan esta clase de problemas organizativos, especialmente cuando pagamos un precio “premium”.
A esta altura, ni habíamos empezado y ya estaba a las recontra puteadas.

Para la época en que el barquito efectivamente arrancó (tomó bastante tiempo, y nunca supimos por qué), el sol ya estaba como a 30 grados de altura (medida que seguramente es astronómicamente incorrecta, pero es el ángulo entre la línea que unía mi ojo y el sol, contra la superficie del agua). O sea, bastante arriba, bah. Ni por puta íbamos a ver un amanecer.

Ven lo que les digo del smog?

Mientras cruzábamos, desde el barquito ya se veían bastantes globos arriba, cosa que elicitaba toda clase de suspiros del estilo “Aaaaayy, mirá qué lindos los globos”, pero que a mí me olía increíblemente mal.

Llegamos al otro lado, y nos suben a una camionetita que empieza a andar por el medio de la nada, por caminos de mierda en el medio de un poblado, y sorprendentemente, parece no conocer el camino y va hacia atrás y hacia adelante.
Después de un buen rato de esto, entendimos lo que pasaba…
No estábamos yendo a una “plataforma de lanzamiento de globos”. Lo que pasaba es que no íbamos a ser los primeros en subir al globo, sino los segundos, y la camioneta estaba persiguiendo al globo desde abajo, tratando de adivinar hacia dónde iba a ir, según las intenciones de Aeolus.

Para los que han jugado al Pong, estábamos haciendo más o menos el mismo trackeo de la pelotita, solo que por caminos de mierda en medio de un poblado.

Para la época en la que el globo bajó, por supuesto, el sol estaba recontra-arriba (otra medida astronómicamente precisa), y Paula y yo estábamos los dos a las recontraputeadas con estos improvisados de mierda.

Ahora, para ser justos, hubo una parte de la excursión que sí estuvo buena. Yo nunca había andado en globo, y todo lo relacionado con el vuelo me resultó bastante interesante (si bien también me pareció que es bastante boludo volar un globo, o al menos volarlo como lo vuelan estos, ya voy a expandir sobre el tema).
Ya saben cómo soy, a mí me gusta observar las pequeñas cosas, como que cuando bajaron a los primeros turistas, se colgaron seis negros bien macizos del globo para que no se vaya para arriba, y la carga de turistas nuevos no se hizo como uno esperaría, bajando a los viejos y subiendo a los nuevos, porque si llegás a hacer eso el globo se va bien a la mierda. Instead, tuvimos que ir bajando y subiendo de 2 en 2, mientras el capitán le iba dando chorros de fuego para que no levante, pero tampoco se desmorone.

Pero bueno, como les decía, al no ser los primeros en subir, y al haber viento Oeste, el globo ya estaba demasiado lejos del Nilo cuando subimos, y seguía yendo en la dirección incorrecta, con lo cual no vimos absolutamente una mierda de nada más que un pequeño poblado y muchísimos cultivos.
Estuvo un poco bueno ver a la gente desde arriba cosechando todo a mano, y atando los fardos de lo que carajo fuera que cosechaban, pero lo cierto es que nosotros habíamos garpado 90% para ver a Luxor desde el aire, no para ver cómo es un vuelo en globo (que sería el otro 10%, tal vez), con lo cual nos cagaron como de arriba de un globo.

Ahora, lo de estos tipos es realmente buenísimo.
Se acuerdan de lo que leyeron de chiquitos, sobre los Montgolfier?
Toda esa joda de que el globo sube y baja, y a distintas alturas hay corrientes de viento en distintas direcciones, entonces vos elegías para donde ir poniéndote a la altura correcta?
Bueno, resulta que los Montgolfier eran unos giles, y eso de las alturas y las corrientes es todo una pendejada.
Los egipcios tienen un sistema mucho mejor. Es increíblemente sencillo.
Vos despegás con el globo, y lo ponés a la altura que se te canta el ojete. Luego, mantenes esa altura por tanto tiempo como se te cante el ojete, o subís o bajás, nuevamente, según indique tu ojete. Y cuando se te canta el ojete aterrizar, aterrizás. Donde carajo sea que estés, encima de lo que tenga la mala suerte de estar abajo tuyo.
Ah! Y te asegurás de tener un boludo en tierra que te vaya siguiendo, sino estás al horno.
Y ya, es mucho más fácil.
Y si querías ir para otro lado… Así es la vida.
Porque como verán, como bien nos explicaron mientras nos quejábamos después de bajar del globo, “it’s not my fault, it’s the wind, we don’t control the wind”.
Unos genios.

Bueh, procedo a contar cosas varias del viaje, sin ningún orden aparente:

Esta es una que vimos antes de subir, y me pareció una idea macabramente mala. O sea, globos, viento, globos a la merced del viento… Cables de alta tensión…
Hmmmm… Soy yo, o algo no está bien en ese cuadro?

Como les decía, la parte “científica” del globo es interesante. Si bien el estilo de manejo es una pelotudez, dado que no controlan hacia donde van, igualmente no es tan sencillo, por un problema, básicamente, de inercia térmica. Esto es como el buceo, en que controlás la altura por flotación, y todo es bastante lento, pero la diferencia es que mientras en el buceo podés soltar y meter aire relativamente rápido, y lo que lo hace lento es tu inercia mecánica, en el globo calentar el aire tarda un rato, y lo que es peor, una vez que se calentó vas a subir como un boludo hasta que se enfríe solito, porque no hay puta forma de enfriarlo.
Pensándolo, tal vez se podría abrir la válvula de gas para que salga el gas frío, pero eso implicaría apagar el “piloto” y prenderlo de vuelta, o tal vez tener otra salida… No sé, pero lo cierto es que el tipo nunca lo hizo, con lo cual o no se puede, o no hace falta. Pero eso me hizo ganarle bastante respeto al tema.

Y lo otro que impone respeto son los quemadores:

De hecho el globo está separado en 3 partes: una en el medio para el capitán y los tanques de gas (y los quemadores), y dos a los costados para los turistas. Las partes de los costados tienen arriba unos chapones que, si no te ponés abajo, te rostizás como un pollo al spiedo. A mí se me chamuscaba la pelada mal. Es terrible la llamarada esa.

Una que me quedó picando: Además de prender y apagar los quemadores, el capitán tiene unas sogas que tirando abren unas ventanitas al costado del globo. Alguien tiene idea qué puede llegar a hacer eso?
No creo que por presión del globo haga salir aire por ahí y impulse el globo, no? No parece significativo contra el viento…




Según el altímetro del tipo estábamos a 500 metros. Para mí, que siempre asumo que me están cagando, estábamos a menos, pero no creo que tuviera ese aparatito solo para mentirle al único turista que se dignaba a mirarlo (yo, claro).

Ese era un nenito que tenía tremendo cagazo, pobrecito, en cuanto el chabón le dio al quemador por primera vez, se sentó ahí y no se movió hasta que aterrizamos.

El aterrizaje estuvo muy bizarro. El tipo primero puso el globo como a 1 metro del piso, más o menos donde pudo, y ahí vinieron corriendo 6 flacos, lo agarraron, y lo llevaron caminando para donde querían, que era donde estaba la camioneta, mientras el capitán lo mantenía a nivel con los quemadores, o lo levantaba un cacho cada vez que venía una piedra grande y nos la íbamos a poner. Un fenómeno.

Y el desinflado del globo estuvo muy interesante.
Primero, abre una especie de ventanita arriba, para dejar salir el aire.

Así y todo, tardó un huevo en desinflarse.
Luego, una vez que cae, tienen un problema… El aire caliente queda atrapado en el medio, porque la ventanita de arriba cae primero, entonces tienen que empezar a acogotarlo y sacar el aire a mano.

Finalmente el último obstáculo:

No hay que meter camionetas en el desierto si no son 4×4, muchachos, no aprendieron nada todavía?

Ahora, me quedé con la leche de una… Cómo carajo inflan el globo? Porque de alguna manera hay que poner el globo abierto encima de los quemadores, y lograr que no se te prenda fuego la tela…
Tal vez poniendo la canasta horizontal? No parece funcionar, el fuego se iría para arriba igual…
Posiblemente hoy usen esos calefactorcitos que se pone uno en su oficina, que no es más que un ventilador con una resistencia, para tirar aire caliente horizontal al globo… En ese caso… Cómo hacían los Montgolfier?

Durante la vuelta nos entretuvimos con Paula puteándonos con cuanta persona parecía estar a cargo, a ver si conseguíamos algo (algo siendo un partial refund). Hell, me funcionó en Xi’An, quién te dice?
Por supuesto asumíamos que no íbamos a conseguir nada, pero no teníamos nada mejor que hacer en el camino de vuelta, y como bien aprendí hoy, mi novia también disfruta de molestar a la gente.

Nuestro argumento era: Yo pagué para ver Luxor desde arriba, y vimos solo crops. Ya tengo crops para ver en mi país, y son mejores. Ergo: devolvé la guita, puto.

El argumento de ellos era: “It’s not our fault, it’s the wizard”
Literalmente dijo eso.
A esto Paula y yo dijimos “qué?!?”, mientras yo me imaginaba a Merlín, con gorrito y todo, subido a una montaña controlando los globos con su varita mágica.

“Cómo the wizard?!?”

También nos decían que ellos no tienen la culpa, que es el viento y ellos no controlan el viento. Cosa que será cierta, pero si hubiéramos salido primeros (únicos, más bien), y la salida inicial es desde algún lugar cerca del Nilo, entonces al menos al principio hubiéramos visto algo.
Y, dado que nos habíamos levantado a las 4.30 AM para esta joda, asumíamos naturalmente que íbamos a ser los primeros.

Y seguimos back and forth, el pibito que nos llevó en la van me dirigió al capitán del globo, que llamó a alguien que supuestamente estaba a cargo, y me tuvieron dando vueltas back and forth que me llamaban que no me llamaban, hasta que hablo con un tipo por teléfono que me recagó a gritos, y me explicó que no es su culpa, que fue “the wizard”, y “the wind”, y que él no tiene ningún control sobre nada porque a dónde va el globo se considera Acto de Dios, como bien está especificado en el Código Civil, y por lo tanto él se lava las manos.

Claro que yo le decía que el promete un servicio, y se tiene que hacer cargo de lo que promete, porque a mí no me dijeron que iba a ver un templo “tal vez, si el viento era gentil con nosotros”. Pero bueh, obviamente no llegamos a nada.

Finalmente, cuando nos bajamos de la camioneta y caminamos los 100 metros al hotel con el boludo inicial, Paula hizo una escena genial, a los gritos pelados, completamente indignada. Tanto que yo pensé que le estaba agarrando una úlcera, y ya ni me parecía divertido, porque pensé que se lo había creído y la estaba pasando mal, pero en cuanto terminaba de putearlo al tipo me miraba y se cagaba de risa.

Esa es mi novia!

Para ser absolutamente justos, la culpa acá la tenía el garca del front desk del hotel. Yo estoy muy contento con este hotel como hotel, con la honestidad del dueño y todo eso. Pero las excursiones que te venden están mal publicitadas a propósito. Como mínimo, el tipo me tendría que haber dicho que saliendo a las 5 no iba a ser el primero en el globo, porque es el del hotel y vos supuestamente confiás en lo que te dice. Y no me vas a decir que el chabón no sabe a qué hora te tienen que pasar a buscar para ir primero o segundo, no te la creo.
Así que mientras recomiendo el Happy Land Luxor Hotel, no les compren nunca una excursión de nada.

Y así las cosas, terminamos la excursión en globo, nos divertimos haciendo la escenita, desayunamos en el hotel, y todo bien, pero nos quedó una picando…
Qué onda con “el wizard”?
Y nos quedamos con la leche nomás, hasta que unos cuantos días después, hablando con otro tipo, tuvimos un “Bibul moment”. No me acuerdo bien quién fue, pero dijo algo así como “the wizard today is cold”…
Claro!

Weather!

Era el weather, no Merlín!
Ahora todo tiene sentido.


Volvimos al hotel, desayunamos, y volvimos a salir, para ir a buscar a nuestro taxista para el día.
Por supuesto, después de lo de ayer, teníamos que tener mucho cuidado de que no nos encuentre Akmhed “I kill you”, así que estuvimos medio paranoicos un rato.
Por supuesto “I kill you” no nos vio, encontramos a nuestro taxista, cruzamos en ferry público (1 pound, toda una experiencia), y nos subimos al taxi donde sorprendentemente había otro conductor (supuestamente el hermano).

Esta es una modalidad que se da bastante…
A veces el que te consigue como cliente maneja el taxi, pero va acompañado sin ningún motivo aparente.
Muchas otras, el que anda pescando boludos no es el taxista, sino una especie de “procurador” (una sanguijuela miserable, claro). Tiene sentido, el tipo habla inglés, el taxista no, él consigue un boludo, regatea el precio, y luego le dice al taxista dónde ir y por cuánto. Por supuesto, el intermediario siempre te sube el precio.

En fin, llegamos al West Bank, y fuimos primero al Valley of the Kings.
Nosotros sabíamos qué tumbas ya habíamos hecho, y sabíamos a cuáles queríamos ir. Lo que no sabíamos, como había mencionado antes, era cuáles estaban abiertas. Y cuando lo supimos (y las que recomendaba la Lonely estaban cerradas), no sabíamos muy bien a cuáles ir. Aparte, en teoría al menos, no hay “mejores”, porque hay obviamente infinitos criterios. Como en todo en esta vida, vos podés preferir la más grande, la más larga, la más ancha, la más derecha, la más torcida, la más dura (lo cual implica esculturas mejor conservadas), la más colorida, etc.

Finalmente encontramos uno que se dignó a recomendarnos un par, y nos mandamos.

Empezamos por la de Tuthmosis III, la única recomendada por la Lonely que estaba abierta. Y la que estaba más lejos de todas (bien en la punta del valle, subiendo unas escaleras infinitas). Supuestamente era la mejor…
Y tenía su valor novedoso, en cuanto que los jeroglíficos estaban hechos como de monigotes (no encontramos una explicación digna para esto, porque vimos jeroglíficos mejores y más viejos), y eso no lo habíamos visto nunca antes. Pero fuera de eso, no era demasiado memorable.

Y ya saliendo de acá empezamos a morir bajo el calor. Porque no sólo hacía un calor insoportable, con un sol infernal, sino que nosotros habíamos dormido 3 horas nada más, y ya veníamos rotos de los días anteriores.
De acá en adelante, todo el día nos fuimos sintiendo cada vez peor.

La siguiente tumba fue la de Siptah, que estaba también en esta punta, y estaba mucho mejor que la de Tuthmosis, y creo que también mucho mejor que todas las que vimos el primer dia.
Confirmado, el guía no tenía ganas de caminar ni de cagarse de calor.

Luego, Tausert, que fue lejos lo mejor que vimos. Tenía muchas cámaras, con muchas esculturas, colores muy conservados, y todo en perfectísimo estado. En esta más que nunca quería sacar fotos, y los puteé más que a nadie en mi vida a estos conchudos. Realmente estaba indescriptible.

Ahí tienen el esquemita de la tumba, es lo mejor que pude obtener.

Finalmente, fuimos a la de Ramses VI, que requiere de un ticket extra, y que el primer día no hicimos porque el guía nos la vendió como que era una cagada.
Qué caradura.
Esta es lejos la segunda mejor que vimos, compitiendo muy de cerca con la de Tausert. Otra vez, muchísima escultura, colores perfectamente conservados, y mucho mucho para ver. Increíble.
Encima, como se paga aparte, no había ni un solo turista adentro, estábamos nosotros solos, cosa que no es nada despreciable. Con este calor, las tumbas llenas de turistas tienen un aire mucho más caliente, completamente viciado y cargadísimo de olor a chivo, realmente se complica respirar.
Creo que es la primera vez que pagamos un ticket “extra” y no es una estafa.

La otra que requería ticket extra es la de Tutankamón, que sí es una estafa MAL. Básicamente, la de Tutankamón es la más famosa, con lo cual todo el mundo quiere ir a verla. Lo cierto es que es famosa porque era la única no saqueada al momento de encontrarla, pero ahora ya está oficialmente saqueada, y todo lo que había adentro que sigue en Egipto está en el museo del Cairo.
Cuestión que para justificar cobrarte la entrada aparte, dejaron la tumba de Tutankamón adentro, para que puedas ver algo.
Unos ladrones.


Del valle de los reyes nos fuimos al de las reinas, que es mucho más relajado porque no van los tours. Lo cual implica guardias más relajados y en menor cantidad.
Lo cual implica…




Esto no es muy representativo, la verdad. Es una habitación de una tumba, de una reina, que son mucho más chicas que las tumbas de los reyes, pero por lo menos sirve para darse una idea, y aparte es lo mejor que tengo para mostrar.
Igual esta es medio atípica. Normalmente, no tienen tantas columnas en el medio de una habitación, sino que son habitaciones vacías, con todas las pinturas y esculturas en las paredes.
Pero están muy lindas las tumbas estas.

Después de las Reinas, los Nobles, que tenían tumbas completamente distintas. Son chicas como las de las reinas, pero diferentes en su contenido. Mientras que los reyes y reinas tienen en sus tumbas las cosas que van a necesitar en la otra vida, y todas pinturas de encantamientos y magia y ofrendas a los dioses, los nobles tienen pintadas en las paredes escenas de sus vidas lujosas y lujuriosas, con la esperanza de que las mismas se perpetúen del otro lado del río.
O sea que están buenas porque se los ve comiendo terribles banquetes, rodeados de minas, y cosas por el estilo.
El problema es que estas, al ser tan rectas y chiquitas, se ven perfectamente enteras desde la puerta, o sea que de nuevo no hay fotos.


Y acá es donde nos terminó de matar el calor. Ya a esta altura estábamos completamente descompuestos de caminar bajo el sol, completamente insolados, y no dábamos más.
Encima, como el próximo sight está justo enfrente de estas tumbas, el tachero nos dejó para hacer los dos y se fue a la mierda, así que tuvimos que caminar un kilómetro más por la ruta (porque estará enfrente pero la entrada está en el peor lugar posible), lo que nos terminó de matar.

Nos tuvimos que quedar sentados como media hora en un cafecito que hay al lado de este templo, y Paula casi se queda acá y me manda a verlo a mí solo. Como se imaginarán, este lo vimos rapidito.

El siguiente templo era el Ramesseum, construído por Ramses II, y bastante hecho mierda por los terremotos, pero lo que quedo está bárbaro.



Ese aparentemente era gigantesco hasta que se hizo mierda. Pero la oreja nomás es casi tan grande como yo… (Igual se me hace medio orejón el Ramsés)


El hypostyle hall estaba genial



Y los relieves de las paredes también:


Están como más profundos que de costumbre por algún motivo, cosa que les da mucho más contraste.

Y por algún otro motivo, este estaba absolutamente lleno de palomas, pero lleno zarpado. Supongo que será por el andamiaje que hay, pero no sé…
Cuestión que está todo cagado, y hay que andar con cuidado para que no te caguen a vos.

Y ya estábamos hechos re-mierda, así que cancelamos el último sight que íbamos a hacer, las tumbas de los workers, y nos volvimos al hotel.
Los dejo con la última vista del valle:

Y otra del Nilo:

Ahí en el medio se ve clarito el Luxor Temple, del otro lado del río.


Llegamos al hotel y Paula se tiró a dormir la siesta. Yo debería haber hecho lo mismo, pero estaba con ganas de escribir así que me pasé como 4 horas seguidas tipeando.
De ahí fuimos a un cyber que hay acá a la vuelta que es bueno y barato (una rareza acá), y nos fuimos a cenar.

Como de costumbre, me quise hacer el macho y pedí un plato que aparentemente es típico acá… Paloma rellena.
Sisí, paloma rellena.

Quién me manda?
Para empezar, la paloma esa pesaba como 200 gramos. No es una buena señal. Fíjense el tamaño comparado con el tenedor… Eso es un platito de postre.
Encima, era horrenda. No sólo la carne de paloma es espantosa, sino que el relleno era un desastre. Realmente era incomible esto, no obstante lo cual perseveré porque tenía mucho hambre a esta altura.
Hasta que mordí algo medio extraño, pensé que era un huesito, y lo saqué…

(Paula estaba con la cámara pronta desde el momento en que pedí paloma, claro)

A que no adivinan?

Una plumita!!!
Me comí una plumita!!!
Qué asco!!!!
Y miren que yo no me asqueo así nomás, eh! Pero esto ya era como mucho.
Encima Paula se meaba de risa y me gastaba, diciendo que era como esos dibujitos en que el gato se come al canario y tose plumitas. Hija de puta.

Y lo peor es que seguía con hambre, así que con plumita y todo igual seguí atacando al bicho ese de mierda, hasta que me harté porque realmente estaba espantoso y me pedí “Beef with fried eggs”, haciéndome agua la boca pensando en mojar el pancito en la yema de esos huevos fritos (cosa que para mí es uno de los mayores placeres disponibles en esta Tierra).
Por supuesto, como no podía ser de otra manera, lo que me trajeron no era un bife con huevos fritos, sino un omelette con cachitos de carne.
Qué conchudos.

Al menos me llevé el episodio de la plumita, que quedará para la historia.

Observaciones generales sobre Luxor, Egipto, y los egipcios en general.

April 23rd, 2009 Jump to next Post

Este es un post medio descolgado, que normalmente iría al final del viaje con el título de “Conclusiones finales”, pero lo cierto es que sobre el único lugar que tuve conclusiones finales, con algún punto más o menos elaborado, y una prosa justificable porque más o menos llevaba a algún lado fue en la India, y los otros fueron una cagada.
Y como este incluye cosas de Luxor, y probablemente sea lo último que postee antes de volver a Buenos Aires, y por ende probablemente sea lo último que lean, parecía tener sentido ponerlo acá.

Calesh

Una de las cosas más rompepelotas de Luxor son los Calesh, como le llaman ellos.
Un Calesh es ni más ni menos que esto:

O sea, una carroza de mierda, bien estilo Plaza Italia / Central Park, bien occidental. Y la ciudad está plagada de estas mierdas. Yo puedo entender que haya algo de demanda para esta porquería, pero no tanta como para justificar la cantidad que hay! Realmente es insufrible.
Y la verdad lo entendería si tuvieran algo “estilo egipcio”. No sé, una carroza tipo la que usaban los faraones (aunque para turistas parece un poco peligrosa), o algo que tal vez podria haber usado Cleopatra como transporte. No sé, viejo, usen el bocho.
Pero realmente no puedo entender tantos turistas subiéndose a la misma carroza que tienen disponible a la vuelta de su casa.

Y lo peor de los Calesh ni siquiera son los tipos que te las ofrecen, que son una plaga, sino que dada la densidad de estas que hay, en conjunto le dan a toda la ciudad un muy consistente olor a mierda.
Realmente, cada país tiene su olor, que en general está dado por las especias, la comida, etc. Luxor también tiene su olor, y es mierda de caballo.
Realmente un asco.


Mecanismos para evitar el harrassment

Acá se me dio, dada la cantidad de gente que te acosa para ofrecerte porquerías, intentar una técnica nueva… Porque normalmente ignorarlos, putearlos en arameo, o hacerles un gestito bien despectivo de “andate” con la manito sin siquiera mirarlos funciona. Pero acá estaban más densos, así que empecé a hacer algo distinto: Cada vez que uno se me acercaba a ofrecerme algo, lo miraba con cara de autista, le sacaba una foto, y seguía mi camino como si el tipo no existiera.


El resultado fue un éxito parcial. No disminuía el harrassment, pero por lo menos les rompía bien las pelotas que lo haga, a juzgar por el interminable correr de puteadas que recibía.

Me alegro.


Los atardeceres en Medio Oriente

Una de las supuestas atracciones acá en Egipto es siempre ver el atardecer sobre el Nilo. Que para empezar, no es como los atardeceres a los que estamos acostumbrados en la playa, porque el Nilo es bastante angosto, entonces el sol no baja sobre el agua, sino sobre las montañas de enfrente.

Para sumarle al problema, en Luxor hay un smog tremendo, con lo cual no se ve mucho el Sol cuando baja, y lo que se ve está bien tras el polvo. Nunca había visto una imagen así la verdad.

Pero lo más extraño (y grave) de todo, es que por algún motivo, los atardeceres acá (y esto lo digo después de haber visto unos cuantos en distintos lugares) no tienen ese efecto mágico al que estamos acostrumbrados, en que todo el cielo se vuelve rojo-anaranjado y el tiempo parece detenerse.
Acá el sol baja, y punto. El cielo sigue tan celeste como era, y se va oscureciendo.
The End.

En las palabras de Paula: “Estos atardeceres son una cagada! No tienen show de colores!”

No tengo elementos para siquiera tratar de conjeturar sobre el fenómeno, desde el momento en que no entiendo por qué el cielo se pone rojo, ni tampoco entiendo siquiera por qué el cielo es azul in the first place (a pesar de que sé que me han explicado ambas cosas una buena cantidad de veces). Así que no sé si será la latitud, la longitud, la falta de humedad, la religión de la zona o qué, pero los atardeceres acá tienen cero magia.


Tres cortitas…

Que no quedaban bien en ningún lado, así que van acá.

  • Es absolutamente bizarro ver a un tipo escribir a mano de derecha a izquierda. Da Vinci un poroto al lado de estos tipos. Y lo peor lo vi hoy, cuando un tipo anotó una lista de números uno abajo del otro para sumarlos, sólo que lo hacía medio de costado, una cosa extrañísima.
  • Aparentemente el auto favorito por lejos en El Cairo es el Fiat 128. Lejos. Hay más 128’s acá que escarabajos en Brasil.
  • Nosotros solemos despreciar al mosquito como la peor peste sobre la tierra, pero eso es solamente porque no tenemos moscas. Acá en Egipto hay solo moscas, de a millones, y les juro que son infinitamente peores. El mosquito te pica sin que te des cuenta y se va volando tranquilo. Después te queda molestando un poco, pero de última se banca.

    La mosca no. La mosca es idiota.
    Y lo peor, es que además de idiota es pesada, entonces la sentís. Acá te revolotean alrededor constantemente, se te apoyan en todo el cuerpo, te chocan mientras vuelan, son insoportables. Y lo que más me parte las pelotas es esa tendencia marcada que tienen a meterse en cuanto orificio abierto tenga uno, sean fosas nasales, oídos, ojos, o lo que sea.

    Y el Off no les hace una mierda. Bicho hijueputa.


Egipto y el revisionismo histórico

Una cosa interesante (o tal vez no tanto si uno lo piensa un poco en el contexto), es que esta gente tiene en sus tierras uno de los tesoros históricos más impresionantes del mundo, con algunas de las construcciones más antiguas de la humanidad, y los tipos parecen absolutamente ignorantes de ese hecho.

Cuando uno empieza a mirar cómo está armado todo lo que sea turismo, y me refiero a todo lo que tenga que ver con algo de la historia de Egipto Faraónico, ya sean templos, tumbas, monumentos o lo que sea, la historia fue más o menos así:

  • 1) El templo/tumba/monumento en cuestión estaba ahí.
  • 2) Los pajeros estos ni se dieron cuenta.
  • 3) Algún francés/suizo/italiano/alemán/inglés se puso a estudiar Egiptología, vino, encontró dónde estaba, lo desenterró con sus propias manitos durante años o décadas de trabajo, lo restauró y reconstruyó.
  • 4) Los hijos de puta caraduras estos pusieron una casilla de peaje en la puerta para cobrar entrada.
  • 5) Los hijos de puta caraduras estos no hicieron más nada después de poner la casilla de peaje.
  • 6) El templo/tumba/monumento se hizo mierda con el pasar constante de miles de turistas a los que les chupa todo un huevo (myself included, sadly).
  • 7) Los hijos de puta caraduras estos siguieron sin hacer nada.
  • 8) Algún francés/suizo/italiano/alemán/inglés al que sí le importaba vino a restaurarlo con sus propias manitos.
  • 9) Vuelta al punto 5.

Seriously, son absolutamente impresentables. Si mirás todo esto, básicamente siempre es “esto estaba completamente enterrado en arena hasta que Sir Archibald Bradley se tropezó con una piedra, empezó a excavar, y encontró este mega-templo. Y ahora, hay una misión Suiza, bancada por la UNESCO, que se encarga de mantenerlo en buen estado.”

Ninguna de las tumbas del Valle de los Reyes fue descubierta por un Egipcio. Ni una.
Howard Carter, el famoso inglés que encontró la tumba de Tutankamón, estuvo 5 años cavando como un boludo. Los egipcios no hicieron nada.
Ni un solo templo. Ni nada.
Nada fue restaurado por ellos, ni está siendo mantenido por ellos.
Y algo me dice que la recaudación de las entradas va a las arcas del Estado, no a los muchachos que laburan.

Case in Point: La represa de Aswan…
Básicamente en algún punto los tipos estos se dieron cuenta de que necesitaban energía, y tenían una terrible catarata que les podía servir para algo.
Como son egipcios y no sirven para una mierda, pidieron ayuda a los organismos internacionales para que les pongan la guita y el cerebro para hacer una represa. Cosa que por algún motivo que escapa a mi comprensión consiguieron.

Ahora, hay un pequeño detalle… El lago de esa represa iba a inundar no sé cuántos millones de kilómetros cuadrados, muchos de los cuales contenían templos y joyas de la arquitectura egipcia, de valor incalculable y absolutamente irremplazables.

Entonces qué dijo el gobierno egipcio?
- Bueno, vamos a hacer esta represa, pero primero vamos a mover los templos?
Nop…
- Bueno, vamos a hacer la represa pero somos unos chotos muertos de hambre, por favor, nos ayudan a mover los templos?
Nop…

Dijeron:
- Bueno, vamos a hacer esta represa.
Period.
Y los templos, a tomar por culo.

Por supuesto UNESCO freakeó ante semejante salvajada, juntó la guita, y puso un equipo de franceses/alemanes/suizos/ingleses a mover los templos a un lugar donde estuvieran a salvo, con unas obras de ingeniería de las más grandes que se hubieran hecho en la época, con costos astronómicos, practicamente contra la voluntad del gobierno egipcio al cual todo le chupa un huevo.

Son absolutamente impresentables.
No se merecen tener las reliquias increíbles que tienen.
No se merecen el turismo que tienen.
No se merecen ni un centavo de la guita que recaudan en entradas (que dados los precios de una canasta típica egipcia, son estratosféricos).

Realmente la humanidad entera se vería beneficiada si ya que movían los templos, aprovechaban y se los llevaban a un país civilizado.

Qué país de mierda, realmente.

Y sin embargo, algo me dice que si todo esto hubiera estado en la Argentina, los encargados de laburar hubieran sido también los franceses/alemanes/suizos/ingleses.
No sé por qué…


“P”!! Pe!!! Se dice PeoPle!

Aparentemente cada idioma tiene su serie de sonidos particulares que nosotros no podemos pronunciar (los árabes tienen esa “j con flema” que para nosotros es imposible decir sin escupir en el ojo al interlocutor, sisí, la “j” de Ajjjjmed), lo cual suele llevar a todo otro rango de sonidos que ellos no pueden pronunciar.

Por ejemplo, los chinos no tienen “f”, lo cual los lleva a decir cosas como “pipteen”.
Los indios no tienen “w”, y te dicen que Lakshmi es la “goddess of velt”, que no es precisamente la diosa del terciopelo, sino la diosa de la riqueza (wealth).

Los árabes, aparentemente, no tienen “p”. Cosa que pasa bastante desapercibida, en cuanto que hablan y no les entendés una mierda pero no sabés por qué, hasta que de repente les pescás una y entendés todo lo que te dijeron hasta ahora.
Acá en Egipto, el término Rosetta es: Bibul!

Because Bibul wud come here and…
And Bibul here is very good because…

Tomó un tiempo hasta que entendimos que quería decir “people”! People!
Y ahí todo el panorama se aclaró inmediatamente y empezamos a entender mucho mejor.

Lo más divertido es cuando transliteran a caracteres latinos, porque como que no tienen una equivalencia directa, ni tienen un sistema estandarizado como los chinos, sino que lo hacen medio a ojo. Y lo que suele pasar es que un nombre occidental es nombrado oralmente por ellos, lo cual lo convierte a sonidos pertenecientes al árabe, y luego ese conjunto de sonidos en árabe vuelve a ser transliterado a nuestros sonidos.
Eso lleva a que jamás la calle se llame igual en el mapa y en el cartel de la esquina, los restaurantes se llaman distinto que como te lo escribió el tipo del hotel, y a mí me siguen anotando consistentemente como “Danial”.

Al principio se te complica un poco porque no sabés si la calle “Hakeem” es la misma que “aqim”, pero con la práctica empezás a asumir que si suena parecido es lo mismo y ya.

Pero inclusive ya sobre el final del viaje seguimos encontrando cosas que nos sorprenden, como un cartel prolijamente pegado sobre un tacho de basura que dice:

Blastick Only

Juaj.


Argentina… Maradona!

Acá en Egipto, como en casi todo otro país del mundo, cuando decis “Argentina”, invariablemente recibís un “Ah! Maradona!”. En algunos casos, inclusive recibís el recitado completo de una selección ficticia que suena más o menos así: “Ah! Argentina! MaradonaMessiRiquelmeAyalaKempesPassarellaOrtega”. Pero eso es medio raro, no pasa tan seguido.

Pero este tan cordial y típico saludo acá tiene algunas particularidades:

  • En todo el mundo, recientemente, se escucha más Messi que Maradona, sólo que acá en lugar de Messi dicen “Messszzszszssssi”. Es una “s” tipo sifón que dura como 7 segundos y te baña completo en saliva. No terminé de entender bien el por qué de eso.
  • A diferencia de otros lugares que tienen el versito armado, acá pareciera como que juegan a la asociación libre, y la respuesta suena más o menos como en Feliz Domingo: “Argentina! Maradona! Errrrmmmm, ehhhh, ah! sí! Messssssi, perá, yo sé otro, Kempes!, cómo era? como era? Ayala!, esteee (chasquidos de dedos varios), eeeeehhh!, Passarella”. Terminando siempre, cuando se les acaban las ideas, con un clásico “Paso Domingo”.
  • En estas asociaciones libres, me han salido con nombres bastante extraños que jamás le había escuchado a ningún extranjero, como Ayala (quién carajo lo conoce a Ayala???), Kempes (Kempes! Por Dios! Yo ni había nacido!), Ortega (inclusive uno atinó a decir “Buyyito Ortega”), Passarella, Batistuta, y otros más que no recuerdo pero sé que había más.
  • Una que me dio por las pelotas: “Oh! Argentina! Bolivia 6-1! I’m so sorry!”. Seh, hacete dar, puto. Pero realmente sonaban tristes de que hubiéramos perdido de esa manera.
  • Inclusive algunos se han puesto a discutir las realidades de la vida de Maradona, cómo era bueno como jugador, pero después se dio a la merca, y después “Maradona bad”, y cómo es un mal técnico… Inclusive uno que parecía completamente ajeno al hecho de que todos los deportistas se retiran en algún punto de su vida atinó a mencionar que Maradona era un buen jugador, pero ahora está gordo y ya no juega bien.
    Este me dejó absolutamente sin palabras.
  • En una ocasión, uno me sacó completamente de lugar diciendo “Argentina! Ah!” (ya me esperaba el Maradona/Messi), “Carlos Menem!!”.
    Fuaaaa! Esa sí que no me la vi venir. En Siria tal vez sería más esperable, pero acá?
  • Y lo más importante de todo, y tal vez lo más extraño, es que para esta gente el versito no es sólo una manera de caer simpático, de atraer un turista a su shop, o de iniciar una conversación. Realmente decir que somos argentinos los predispone bien. Es muy muy extraño, y al principio me costaba creerlo, pero ya tengo un sample suficientemente grande como para que sea indiscutible. Lo único que puedo imaginarme es que a esta gente realmente le gusta el futbol, su futbol es una mierda, y han visto mucho el nuestro, y les hemos traído alguna alegría, porque al saber que somos argentinos cambian bastante de actitud, positivamente. Inclusive emiten una sonrisa que parece bastante genuina, como si se estuvieran acordando de buenas épocas. O al discutir las realidades actuales de Maradona, o el partido contra Bolivia, se los ve genuinamente compungidos.
    Inclusive hice el estudio estadístico completo, usando un grupo de control como indican las normas del arte, diciéndole “Venezuela” a unos cuantos, que luego de semejante respuesta clavaban la vista en el infinito y mantenían consistentemente un muy respetuoso silencio.
    Realmente me llamó mucho la atención esto. Debe ser la primera vez en mi vida que ser argentino sirve para algo mejor que que me escupan.

Welcome to… the jungle

Otra costumbre bastante particular de los árabes es que les encanta bienvenir a la gente. La verdad, habla enormemente de su cortesía y su apertura hacia los extranjeros, y me parece algo extremadamente positivo, sólo que por momentos es bastante weird.

Por ejemplo, diálogo típico en un bondi:
- Where you come from?
- Argentina
- Oh! ArgentinaMaradonaMessiBatistuta
- Seh, seh. Ya terminaste?
- Sí
- Grosso
- Welcome to Egypt!
- O…K…

(al rato)
- Here, this is Alexandria
- Ok, thank you!
- Welcome to Alexandria

Posta que parecen buscar excusas para poder bienvenirte a todo lugar en todo momento. Es super amable la verdad.

También es importante destacar que si bien se mueren de ganas de bienvenirte, muy rara vez lo hacen sin saber primero de dónde sos. Aparentemente es muy importante saber de dónde venís antes de darte la bienvenida. Supongo que es por si venís de Israel.


Pero en el fondo, son buena gente

Pero si algo creo que he visto y es importante, es que esta gente es buena gente.
Como en todos lados, el que tiene contacto con el turismo está completamente corrompido por el lado oscuro y es un chupasangre vicioso dispuesto a exprimirte hasta tu último centavo.
Pero eso pasa en todos lados. O al menos en todos los países pobres.
También tenés a los negros babosos de mierda que son capaces de clavarle la mirada en las tetas a mi novia ininterrumpidamente durante las 4 horas de un viaje en bondi. Sobre esos tengo sentimientos cruzados. O sea, me gustaría matarlos a golpes y después crucificarlos, pero algo me dice que no lo hacen de mala gente.
No nos olvidemos tampoco del hecho de que son más ruidosos que la puta que los parió, hablando siempre a los gritos, y cuando están callados, escuchando música en el celular, por el speaker, a todo volumen. Pero eso es tan solo una diferencia cultural.
Y por supuesto, cuando hay mucha gente en poco lugar, y hay un techo, el olor suele ser absolutamente insoportable, pero esto no es enteramente una decisión de ellos.

Pero sacando esos casos, el egipcio promedio con el que me he encontrado es muy amable y muy amigable. Más que el promedio mundial que hace que la gente sea gente (del cual están ampliamente excluídos, aparentemente, los italianos y los chinos). Acá realmente son muy amigables, tratan de ayudar y de hacerte sentir bien en su país, aún a través de la barrera idiomática que suele ser infranqueable.

All in all, me llevo una buena imagen de los egipcios, a pesar de las excepciones que hacen que piense no volver nunca más, salvo que sea a pasarme 15 días buceando sin salir a la superficie.
Al menos no volvería acompañado de una mujer.

12/4 - Luxor

April 23rd, 2009 Jump to next Post

Arrancamos más o menos tempranito, y el plan para hoy era East Bank, salvo el Luxor Temple que ya lo habíamos visto.

Para empezar, el desayuno esta vez fue lejos mejor que lo que veníamos teniendo. Ya Sara nos había avisado ayer que estaba bueno, pero esto era un lujo

Aparte este hotel tiene una terracita preciosa para desayunar que está buenísima.



Lo primero que hicimos en cuanto salimos fue tomarnos un taxi al Karnak Temple, que está como a 5km de nuestro hotel, y es lo más espectacular de Luxor.

Para entender bien la historia del taxista, necesito darles un poco de contexto. Hace un par de semanas Pablito me pasó un video de YouTube de un ventrílocuo genial. Mírenlon si tienen 10 minutos.

Cuestión que el tachero nos lleva al templo, y en el camino se nos pone a hablar. Como siempre, “where are you from? Ah! Argentina, good football, maradona, messssssi”, seguido como siempre de “qué van a hacer mañana?”, lo cual terminó en un regateo feroz para que el tipo nos lleve de vuelta al West Bank y nos vaya esperando mientras hacemos todo. Empezó como en 350, bajamos hasta 100, pero la verdad yo no quería hacerlo con él, porque el tipo era muy violento, y muy pushy, y ya me veía que mañana íbamos a querer hacer algo distinto, y me iba a querer cambiar el precio, no me daba buen feeling el tipo.
El único problema es que este es uno de esos que “won’t take no for an answer”, y no había puta forma de explicarle que habíamos cambiado de idea, y que al día siguiente en realidad íbamos a correr un triatlón. El tipo no se dejaba convencer, ya estaba recontra violento, y ya me tenía los huevos llenos, así que le dije “bueno, FINE, está bien, esperanos mañana a las 10″. “you promise?” “sí, sí, promise, lo que quieras, pero no me rompas más los huevos”.
“ok, ok, my name is Akhmed, I will be waiting blah blah blah blah…”

Por supuesto no escuchamos más nada de lo que dijo. Paula y yo nos miramos directamente y dijimos a corito “Akhmed! I kill you!”. Era igual el chabón!
Y ya con eso nos alegró el resto del paseo, que aparte estaba muy lindo porque íbamos bordeando el Nilo que es precioso, y cada vez que Akhmed decía algo a los gritos, nosotros decíamos “I kill youuuuuuuuuu”, y nos descostillábamos de la risa.
Qué fenómeno.


El templo de Karnak es realmente impresionante.
Sigue más o menos el mismo formato que los otros, sólo que lo construyeron de a varios. O sea, uno lo empezó, y luego cada faraón le fue agregando más cosas. El que más aportó por supuesto fue Ramses II, que por algo lo llamaron “el gran constructor”.

Como les decía, el formato es más o menos el mismo que otros templos, pero este tiene más. Tiene más pylons, más hypostyle halls, más todo.

Esta es la otra punta de la avenida de las esfinges, que llegaba hasta el templo de Luxor, solo que en esta punta tienen cabeza de cabra.

Pasado el primer pylon, más esfinges


Esa es la punta de un obelisco roto, que está increíblemente bien conservada. No hay caso, la posta es el granito.


Esa es la única de 10 columnas que quedó en pie. Extrañamente está perfectamente entera, mientras que las otras 9 tienen como 2 metros de altura ahora.
Tal vez esté reconstruída, no sé, pero es realmente muy alta.



El hypostyle hall. Es monstruoso el tamaño de esta cosa. Zarpado.
Realmente las fotos no le hacen ni un poco de justicia, ni al tamaño, ni a lo hermoso de tener tanta cosa toda llena de jeroglíficos.


Ese es el obelisco de Hatshepsut. Es el más alto de todo Egipto, o al menos el más alto que se conservó entero, y está realmente perfectamente conservado.
Tuthmosis III en su intento por borrar a su madrastra, estuvo muy astuto y le construyó 4 paredes alrededor, como para ocultarlo. Se ve que el granito es más trabajoso de romper.
Ahora, hagamos la cuenta, a ver…
Obelisco de granito macizo
4 paredes de sandstone, de un cierto grosor pero con aire entre ellas.
3000 años de viento, arena y terremotos…
No funcionó mucho lo de ocultar el obelisco…
No era tan brillante este muchacho..
Ven por qué no tienen que comerse a sus primas, gente?




Está bastante hecho mierda la verdad el templo este, pero igual impresiona muchísimo.




Después nos metimos en un segundo templo, que está como dentro del “predio” de Karnak, pero no dentro del templo principal.
Estaba medio cerrado, no estaba muy claro qué onda, pero sí se podía entrar, y en seguida se nos pegó un guardia que nos perseguía por todos lados para ver si ligaba un mango, que nos vino bien, porque nos “abrió” las zonas que decían “danger! excavación en proceso! peligro de derrumbe inminente!”, así que se ganó su propina el tipo.



Esa la dejé bien grande, fíjense el detalle de las caras del faraón, que tiene el gorrito de Amun, si no me equivoco, y de Horus.
Y acá necesito desviarme un poco de mi relato…


Los cristianos

A ver…
Yo no quiero que se ofenda nadie, no?
Especialmente mis amigos cristianos de en serio, si es que todavía queda alguno leyendo.
No es que tenga una cruzada personal contra el cristianismo, ni nada por el estilo.
No tengo nada (o casi nada) en contra de lo que hacen los cristianos hoy, ninguna de sus creencias, ni nada. Sólo de esta cosa puntual que hicieron.
Y yo entiendo perfectamente esto de que no vale juzgar las acciones de ayer con los valores morales de hoy. Me queda clarísimo el concepto, y también entiendo que en esas épocas no se apreciaba demasiado el concepto de que 2000 años después iban a venir un montón de boludos a tratar de estudiar cómo vivía esta gente 2000 años antes, ni mucho menos tarados con gorritos y cámaras de fotos. Ya sé que no había historiadores ni turistas, y era todo bastante un sálvese quien pueda.
Pero acá los cristianos la cagaron. Mal.

Si se fijan en detalle, en esta foto y en muchas otras (aunque no sé si da la resolución), están estos gigantescos murales, con jeroglíficos, figuras, escenas, todo perfectamente conservado, salvo las caras que misteriosamente se rompieron.
Y no son las caras de todos, son solamente las caras de los que parecen dioses.

Lo qué pasó, básicamente, es que vinieron los cristianos acá, como fueron a todos lados, y por supuesto necesitaban alguna especie de templo donde adorar a su único Dios, y resulta que justo estaban estos templos acá ya construídos, y la verdad que les venían como anillo al dedo.
Salvo por el pequeño detalle de que las paredes estaban llenas de dibujos de dioses “paganos”, y otras atrocidades similares.
Por supuesto esto no era aceptable, y había que “arreglarlo”, así que ahí se pusieron los muchachos a borrarle la cara a todo lo que pareciera pagano.
La concha de sus madres.

O sea, really.
Si necesitás tu templo, construítelo.
Si te vas a apropiar de uno, por lo menos no lo hagas mierda!
No te gusta que otra gente haya adorado a otros dioses? Grow Up! Vos tenés tu Dios que es mejor y más importante y es el único y sabés que es el único. Para qué necesitás borrar a los otros? Con no adorarlos no te alcanza?
Y realmente, si no te gusta, andate al costadito y hacete tu propio templo.

No destruyas una construcción que ya para cuando vos llegaste estuvo ahí hace más de 1000 años, y que ni hablar que ni por puta podrías construir algo ni siquiera similar.
(El templo de Karnak, cuando estaba entero, era varias veces más grande que el Vaticano, que lo hicieron como 3000 años después).

Estas cosas realmente me dan por los huevos.

Igual todo bien con los cristianos. Tampoco digo que algún otro de alguna otra religión no fuera a hacer lo mismo después si los cristianos no hubieran venido, pero esta vez fueron ellos.

Concha de su madre.


Después de Karnak estábamos absolutamente muertos de calor y de hambre. Es increíble el calor que hace acá, es imposible estar mucho tiempo abajo del sol.
Así que abandonamos el plan de volver caminando a la ciudad admirando el Nilo, y nos tomamos un taxi.

Llegamos al próximo destino: el Luxor Museum, que aparentemente al mediodía cierra porque hace calor y los muchachos no tienen ganas de laburar. Me fijé mejor en la Lonely y efectivamente menciona que cierra al mediodía, pero sólo en verano… No sé…

Y resulta que justo justo ahí al ladito del museo hay una especie de restaurant, que obviamente iba a ser ridículamente caro sólo por estar ahí, pero no parecía haber absolutamente nada más por acá cerca, y ya estábamos cansadísimos de caminar, así que nos sentamos ahí a comer.

Ya un poco cansados de la comida rara también (la comida egipcia no es muy rica la verdad), fuimos a por lo predecible: pizza margarita.
Qué equivocados que estábamos, por favor…
La pizza consistía de un pan pita, untado en una salsa que no era de tomate, y tenía alta cantidad de especias orientales, con arriba unos escasos manchones de queso de cabra.
Y encima era chica!

Una reverenda porquería. Quién carajo me manda a pedir pizza en Egipto? Realmente yo no puedo ser más boludo.


El museo estuvo bien… Más o menos.
Nuevamente no me dejaron sacar fotos, aunque no había tantos carteles y pude sacar una legalmente, realmente ignorante de la prohibición:

No sé qué es eso.

Era más o menos genérico este lugar. Había un par de momias, que estaban geniales (son extremadamente creepy, yo nunca había visto una tan destapada), un par de esculturas, y un par de cosas. Bastante chiquito la verdad. No demasiado interesante.

Esto sí estaba interesante (nótese la foto sacada de querusa). Tenían niveles horizontales y verticales.
Dadas las cosas que construían, tiene mucho sentido.

No estuvo muy bueno el museo la verdad.

Después de ahí fuimos al “museo de la momificación”, donde era de esperarse que hubiera momias por doquier. No era el caso. Había algunas momias de animales, algunas explicaciones bastante escasas, y no mucho más. Todo el museo era una sola habitación como de 10×5 metros. Esto sí que era una estafa.
Qué ladrones.

Paula dixit: “Estos ladrones se llevaron todo lo bueno para el museo egipcio (en el Cairo), pero como cada pueblo tiene que tener su museo, te ponen todas las cosas rotas que les sobraron, porque el otro museo no las quiere, y te cobran una entrada usurera y encima no te dejan sacar fotos para que el otro turista boludo que viene atrás no se entere. Y son unos ladrones”.

Esta es la versión filtrada apta para todo público. La verdadera contenía muchos más epítetos no dignos de una dama como Paula.
Quiero en este momento que conste en actas que ella se queja más que yo.
Pero qué ladrones.


Finalmente nos quedamos sin cosas para hacer, y nos dispusimos a caminar despacito bordeando el río para ver el atardecer.

Nos atacaron consistentemente, por supuesto, docenas de vendedores de feluccas (barquitos a vela preciosos) que debo decir que estaba tentado, pero como aparentemente el lugar para hacer el paseíto es en Aswan, desistimos.

Uno de los que nos abordó fue Abdallah, un taxista que se ofrecía a llevarnos al otro lado también, y que a diferencia de Akhmed era mucho más educadito, mucho más delicado, y parecía mucho más buena onda. Aparte era mucho más frontal. Me dice en un momento: “I want to be honest with you from the beginning, so there are no misunderstandings”, y procedió a explicarme que él no me iba a esperar en cada lugar donde paráramos. Nosotros íbamos a parar, íbamos a arreglar cuánto tiempo íbamos a estar ahí, él se iba a ir y iba a volver después de ese tiempo.
Me daba un poco de miedito decirle que me espere 45 minutos y tarde 2 horas en volver, pero la verdad que tiempo al pedo era lo que nos iba a sobrar, y me gustó la frontalidad del tipo, así que arreglamos por 120.

El único problema: este tenía su taxi del otro lado del río, o sea que no nos pasaba a buscar por el hotel, o sea que teníamos que venir hasta la estación de ferry local sin que nos vea Akhmed, que iba a estar esperándonos justo a mitad de camino.

Finalmente, paramos un taxi para volver al hotel, y el primer taxista que pasa veo que nos saluda. Oh, shit, no puede ser…
Miro el número del taxi: Fuck! What are the odds?
Era “I kill you!!”
Cuántos taxis tiene esta ciudad? 15?
Fuck

Por supuesto volvimos a quedar en que nos esperaba en frente de un mega-hotel que hay por acá, porque el tipo no se dejaba convencer de lo contrario.

11/4 - Luxor

April 21st, 2009 Jump to next Post

Este es uno laaaargo.
Pero es el primero en el que vemos algo del Egipto Faraónico. Inclusive es la primera vez que vemos jeroglíficos. Finally!!

En Luxor ya teníamos reserva, en un hotel llamado “Happy Land”.
Háganme un favor, y miren la página web. Yo no podía creer que realmente estábamos yendo ahí, pero la Lonely Planet lo recontra recomendaba, y era ridículamente barato, así que fuimos.
Una cosa interesante de estos tipos, que se ve en la página web, es que tienen declarada la jihad contra los “touts”.

Tout: Someone advertising for customers in an aggressive way.

Estos son los tipos que cuando les pedís que te lleven a un hotel te dicen que se inundó, se prendió fuego, lo clausuró Bromatología, subieron los precios, bajaron los precios, lo secuestraron las langostas, hubo una crisis en la bolsa, o lo que sea que haga falta decirte para llevarte a otro hotel donde se ganan una comisión.

Y evidentemente, esto generó que los touts se ensañaran con ellos, porque cuando hablamos por teléfono nos decían cosas del estilo “don’t believe anything about us”, “don’t listen to anyone”, “don’t believe the taxi man”, “don’t talk to anyone”, etcétera.
Para mi sorpresa después de eso, el tachero nos llevó derecho sin decir nada…
Tal vez sólo están paranoicos, pero ya me habían puesto medio loquito a mí, al punto que cuando llegamos yo hasta me preguntaba si este sería realmente el “Happy Land”, o si sería otro que les había choreado el nombre, y por eso el tachero me llevó sin decir nada.
No se puede creer lo susceptible que es uno a veces.

Cuestión que era, nomás, y llegamos y obviamente no había habitación para nosotros, pero en seguida el tipo del front desk nos ofreció una exclusiva visita guiada que salía a las 8, y por algún motivo que escapa a mi memoria, en el momento sonaba como que era una de esas cosas “ahora o nunca”, así que le dijimos que sí y corrimos al baño de cortesía a lavarnos los dientes.


Antes de seguir, Luxor merece un poco de explicación…
Luxor era Thebas, capital de Egipto durante el New Kingdom, que empezó algo así como en el 1500 BC. Antes de eso, la capital era Memphis, pero todo lo interesante pasó acá. Básicamente el New Kingdom son todos los faraones que escuchamos nombrar y nos enseñaron en la escuela, y todo lo que conocemos de Egipto salvo las pirámides y la esfinge.

Luxor, como prácticamente todas las ciudades egipcias, está atravesada por el Nilo, que acá tenía un simbolismo bastante más marcado que en otras.
El banco Este, donde sale el sol, dios de la vida: el lado de los Vivos. Acá vivían, y hacían todo.
El banco Oeste, donde se pone el sol: la tierra de los Muertos.

Entonces básicamente para el turista, tenemos:
Este: templos
Oeste: tumbas

Pero las tumbas de estos tipos tenían una serie de particularidades. La más importante, a los reyes y faraones los enterraban con tesoros enormes, entonces ya en su misma época había hordas de tipos que se dedicaban a saquearlas. Esto implicaba entre otras cosas que las tumbas tenían que estar escondidas, tenían que ser difíciles de penetrar y moverse adentro, y tenían que ser fáciles de custodiar.

Esto degeneró en unos túneles laberínticos y super complejos, con cámaras y antecámaras y puertas falsas, todas en lugares secretos, en medio de un valle, que es fácil de custodiar desde arriba, en el medio del desierto, bien lejos del Nilo, para que sea difícil llegar.
Lo que los faraones no se avivaron es que a los tipos que sabían donde estaban sus tumbas, o sea, los que las hicieron, tenían que matarlos una vez las terminaban, porque sino iban a venir ellos mismos a saquearlas.
Supongo que sí se les había ocurrido la idea, pero eso hubiera complicado conseguir alguno dispuesto a hacerlas.
Así que en ninguna tumba quedó absolutamente nada de valor, excepto en la de Tutankamón, que dentro de la historia egipcia fue un pelele inútil, pero lo conocemos hoy porque su tumba la encontraron recién en 1920, y tenía oro rebalsando por todos lados.
Lo unico inteligente que hizo Tutankamón fue cavar su tumba abajo de la de otro, entonces los saqueadores básicamente dijeron “pero qué va a haber otra tumba justo acá!”, y la pasaron de largo. Aparte, al ser el último de una dinastía, aparentemente lo enterraron con más tesoros de lo común, incluyendo cosas de todos sus ancestros y todas las mierdas que los de la nueva dinastía no querían volver a ver nunca más.


Entonces el plan nuestro era:
Primer día, el lado Este, que básicamente tiene 2 templos y un museo, y los otros dos días recorriendo tumbas en el Oeste.

Y la excursión que nos ofrecieron era 3 tumbas en el Valle de los Reyes, nada en el de las Reinas, un mega-templo gigante que hay en el Oeste, otro que ni habíamos oído nombrar, y vuelta.
No estaba bueno porque veíamos muy pocas cosas de las que hay en el Oeste, así que íbamos a tener que volver, pero lo bueno es que teníamos un guía, que hablaba buen inglés y aparentemente era Egiptólogo, o sea que nos mentía pero con pedigree.
Aparte yo creía que toda la joda del West Bank estaba mucho más cerca del Nilo de lo que realmente estaba, así que planeaba alquilar unas bicis y ir para ahí solos.

En retrospectiva, estuvo bueno haberlo hecho. Podría haber sido mejor, pero aprendimos unas cuantas cosas que nos sirvieron el resto del viaje.
Si hubiéramos tenido 2 días en Luxor en lugar de 3, que es lo que tendríamos que haber hecho si hubiéramos sabido, entonces nos hubiera cagado bastante, porque nos hubiéramos quedado sin ver cosas importantes, pero teniendo un día al pedo no estuvo mal.

Aparte estuvo bueno porque al haber hecho el viaje en taxi la primera vez vi que claramente alquilar una bicicleta hubiera sido un grave error. Estaba bien en la concha del mono esto.


Empezamos por el valle de los reyes, que solamente por el paisaje ya valía la pena.






Realmente estaba muy bueno estar ahí metido.

A la entrada, el visitor center, como en todos los lugares turísticos acá, que es básicamente donde comprás la entrada, pero acá tuvieron una de las pocas ideas brillantes que le vi a estos tipos. Con esto quiero decir, algo que podés decir: “Bueno, acá uno por lo menos pensó un poco”.
Resulta que hay una maqueta del valle, indicándote donde están las tumbas

Lo que yo no entendía era por qué “el piso” estaba transparente, hasta que el guía nos empezó a señalar abajo:

Los tipos modelaron el valle, y las tumbas, entonces podés ver cómo es cada una por dentro, y en teoría te serviría para elegir a cuáles querés ir (la entrada te permite entrar a 3 de 63), porque uno seguramente elegiría las más gigantescas.
Y digo en teoría, porque estos pajeros tienen 10 tumbas abiertas nada más, y las van rotando, aparentemente al azar y sin previo aviso de cuándo las van a cambiar y cuáles van a abrir después, de manera de asegurarse que no puedas planear a cuáles querés ir de ninguna manera.
Para hacerlo mejor todavía, aparentemente no le dicen a nadie cuáles están abiertas, porque nos cagamos preguntando y hasta buscando en Internet, y no estaba por ningún lado. El único lugar donde dice es un papelito mugroso pegado en la ventanilla donde te venden los tickets.

Aparentemente las rotan porque la transpiración de la gente y la humedad de la respiración hacen mierda las pinturas, y me parece un fin más que noble conservarlas, pero podrían planear un poco y avisar estos hijos de puta, la verdad.

Para hoy esto no fue realmente un problema, porque las tumbas las eligió (mal) Isaac, nuestro guía, pero para el otro día que volvimos esto nos rompió bien los huevos.


En fin, arrancamos por las tumbas que, como les decía, nos recomendó el guía. Supuestamente serían las mejores. La Lonely recomendaba 3 como las mejores, y no estábamos yendo a ninguna de esas, pero la verdad tampoco sabíamos si alguna de esas estaba abierta. Mi impresión general es que el tipo nos llevó a las que están más cerca de la entrada, porque no tenía muchas ganas de cagarse de calor caminando.

Las tumbas igualmente son realmente espectaculares, y nuevamente me rompió soberanamente los huevos que estos egipcios de mierda no te dejen sacar fotos ni filmar. O sea, yo entiendo lo de los flashes y lo que sea, pero cuál es el problema de filmar?
Y acá se la tomaban bastante en serio, había varios guardias caminando todo el tiempo, así que no pude sacar nada.
Miserables!
Así que se van a tener que conformar con mi descripción…

Resulta que los tipos estos hacían su tumba en vida. Básicamente, cuando un faraón “asumía”, empezaban a cavar su tumba. Cuanto más tiempo fuera faraón, mejor, más grande y más profunda la tumba. Si reinaba pocos años, la tumba era chiquita. Si se moría inesperadamente (cosa que me confunde un poco, porque hasta ahora no supe de nadie que supiera cuándo se iba a morir), entonces la tumba quedaba así nomás, sin terminar las pinturas, etcétera.
Ramses II, el más longevo de los faraones, murió a los noventa-y-pico de años y reinó durante 67, y tiene una tumba de como 400 metros de largo aparentemente. Por supuesto, está cerrada.

Una tumba, vista por un turista, es ni más ni menos que un largo pasillo decorado. Realmente impresionan por la cantidad de pinturas y bajo-relieves que tienen en las paredes. El valle este está hecho (geológicamente hablando, digamos) de “limestone”, que es una piedra bastante blanda, y obviamente si estás cavando una tumba en la roca, la tumba ES de esa roca, así que hay muchas cosas que no se conservaron, aunque también hay mucho que sí. Para comparar, los templos solían estar hechos de “sandstone”, con piedras traídas de otro lado, y no sólo están mucho mejor conservados, sino que todo lo que sea tallado está mucho más nítido y detallado.
Es como la diferencia entre picar mármol y picar arcilla o yeso, por decir algo.

Los primeros metros de pasillo (entre 20 y 80, más o menos), están todos llenos de jeroglíficos y escenas en las paredes. Las escenas son como “honras” a los dioses, y los jeroglíficos aparentemente son encantaciones mágicas para la protección del fiambre. O de su alma, mejor dicho. Pero no son textos escritos. Luego suele haber un número de salas, que las que se conservaron son absolutamente espectaculares, y finalmente un salón con el sarcófago en el medio, que suele ser un cajón de granito, adentro del cual ponían los sarcófagos de madera, que eran como una mamuschka con la momia adentro.
Acá sólo quedan los de granito, todo lo de adentro está en museos.

Los sarcófagos variaban. Algunos eran simplemente un cajón cuadrado, y otros tenían forma, inscripciones, etcetera.

Una cosa muy interesante es que todo lo que está pintado (a excepción tal vez de los techos) no está sólo pintado. Todo son bajo-relieves y luego están pintados encima, con lo cual se conservan mucho mejor, supongo. También sorprende mucho lo vivos que son estos colores, aunque nunca sabés qué es original y qué es restaurado.
Según el guía, luego de pintar las paredes las frotaban con cera de abeja, y eso fija los colores…
No sé si le creo mucho eso…
Tengan en cuenta que todo esto tiene más de 3000 años.

Nuevamente, lo lindo de todo esto es ver esas paredes. Es absolutamente indescriptible. Me cago en estos hijoputas.
Intenté comprar unas postales, y libritos con fotos… Ya que no las puedo sacar yo… Pero son una chotada las fotos que hay, no muestran lo que a mí me parece realmente interesante…
La puta que los parió.

No tengo mucha descipción puntual de cada tumba, más que nada por lo efímero de mi memoria (y la falta de fotos), y porque son todas parecidas. Algunas tienen colores más vivos, o mejores pinturas, pero no me acuerdo cuál era cuál.


En fin, en esta vuelta hicimos las tumbas de Ramses I, Ramses IV y Ramsés IX.
En la puerta de cada una hay un nabo que te agujerea el ticket, y por algún motivo en la última el nabo le pifió conmigo y no lo agujereó bien, así que a mí me tocó una más de yapa. Por supuesto, el guía me llevó a ver la que estaba más cerca de la entrada, Ramses VII, que es una verdadera cagada. Que botón.

Otra interesante es que en algunos lados, entre tumba y tumba, hay una horda de tipos laburando, cavando, moviendo piedras a un camión…


Según el guía están buscando tumbas nuevas, cosa que tendría sentido…
Lo que no tiene ningún sentido es que según Isaac, para buscar tumbas nuevas básicamente van cavando al azar en cualquier lado a ver si encuentran algo…
Yo no sé nada de esto, no? Ni de arqueología, ni de excavación, ni de una mierda…
Pero a alguien le parece lógico agarrar un valle infinitamente grande y ponerse a cavar en cualquier lado a ver si encuentran algo?
Con la tecnología que tenemos hoy en día, no hay alguna puta forma de tirarle a una montaña de piedra con algo, alguna clase de resonancia magnética/sonora de algún tipo, y saber si tiene algo hueco adentro?
Para mí, están haciendo show para los turistas.

Otra importante de destacar es el calor que hace acá. Realmente es infernal. Este lugar es el desierto desierto, sin joda. No hay un arbolito, un cactus, un charquito, nada. Ni nada que dé sombra tampoco. Nos cagamos de calor como unos hijos de puta, es realmente insoportable.


Después de las tumbas, el guía se mandó una de esas que me dan ganas de bajarles los dientes. Nos llevó a una fábrica de cosas de alabaster (no sé cómo se llama en español, es una piedra parecida al marmol pero fea).
El impresentable hijo de puta nos dijo que los hijos de los hijos de los workers originales que trabajaron en las tumbas del faraón todavía vivían acá, y ahora se dedicaban a hacer cosas de alabaster.
No seas caradura! Por acá pasaron los cristianos, los mataron a todos, después vinieron los árabes, y los mataron a todos, más!. Acá no quedó un egipcio de la época de los faraones ni por recontra puta!
Aparte pasaron 3000 años de eso!!!
Y qué mierda se supone que hicieron estos tipos entre que terminaron la última tumba hace 2500 años, y llegó el primer turista pelotudo hace 50?
Ladrón! Después me viene a decir que es Egiptólogo el coso este.

Cuestión que nos hicieron el típico tourcito turista, donde tienen 3 tipos haciendo la mímica como si estuvieran laburando, y después te meten al shop para que compres sus porquerías.
Yo me la pasé bardeándolos como es mi estilo cuando estoy enfrente de alguien que me hinchó los huevos y no entiende mi idioma, estilo “Ah! Yes! Una reverenda mierda esto que hiciste! Very impressive!”, todo con una perfecta sonrisa, que normalmente funciona salvo porque Paula y otra piba que estaba haciendo el tour con nosotros se descostillaban de la risa, así que el árabe debe haber entendido. Igualmente me chupó un huevo, claro.
Finalmente entramos al shop, miramos alrededor 40 segundos, y yo dije “Vamos! Ya!”. El tipo se hacía el compungido, nos decía “Did I say anything wrong?”, y hacía cualquier cosa con tal que nos quedemos a ver si nos enchufaba alguna mierda más.

Volvimos al auto, lo puteamos a Isaac, le dijimos que no nos vuelva a hacer una cagada de estas, y seguimos viaje.


Próxima parada, el templo de Hatshepsut.
Otra fácil de pronunciar. Inténtenlo. Out loud: Hatshepsut Hatshepsut Hatshepsut.

Hatshepsut era la esposa de Tuthmosis II, del cual también era medio-hermana, y madrastra de Tuthmosis III. Los árboles genealógicos de estos tipos son interesantísimos. Para empezar son como un plato de fideos, y encima tenés esas típicas relaciones edípicas en las cuales “Yocasta es abuela de sus propios hijos”. Son bizarrísimos.
Por supuesto, esto seguía hasta que salían tan deformes y tarados que no servían para nada, y algún otro los hacía cagar, cambiaban de dinastía, y luego todo seguía su curso normalmente.

Cuestión que Tuthmosis padre le había dicho (por si no estaba claro ya) a su hijo que cuando él muriera iba a ser faraón. Ahora cuando efectivamente murió el viejo, Tuthmosis III todavía era pequeño y Hatshepsut toma el trono, no como regente como se estilaba, sino que salió a boquear que su padre, Amun (el dios sol) había bajado a decirle que él decretaba que la reina iba a ser ella, y Tuthmosis a tomar por culo, y con ese cuento reinó hasta que se murió.

Al pibe, claro está, toda esta joda no le hizo ninguna gracia. Obviamente intentó matar a su madrastra en varias ocasiones, y no entiendo bien cómo pero nunca lo logró, así que después de muerta se dedicó básicamente a intentar “borrarla” de la historia.
Aparentemente, en esa época borrar a una persona no era tan complicado. Simplemente tenías que buscar en todos lados dónde estaba tallado su nombre y recagárselo a martillazos, y listo. Cosa que el pibe hizo, y por algún motivo se le escapó uno, y gracias a ese uno, aparentemente, los historiadores, que como todos sabemos poseen una imaginación extremadamente fructífera, lograron reconstruir toda esta historia.

También notablemente, como en esa época ni daba que el faraón fuera una mujer, en la mayoría de las estatuas la mina está representada como hombre, con la típica barbita falsa de los faraones y todo. Sorprendentemente, esto no es muy consistente, primero porque hay estatuas de ella como mujer, y segundo porque ella misma salió a decir de entrada que era la hija del Sol, y que por eso le tocaba reinar…
Hay como muchas sutilezas que no terminan de cerrar del todo, la verdad…

Y para terminar la telenovela, parece que Hatshepsut se comía al arquitecto real, que no se podían casar no terminé de entender por qué, pero se lo comía igual y el flaco le hizo un templo de la hostia.

Ese es el templo.
La parte de arriba es básicamente mentira. La “reconstruyeron” unos italianos, pero básicamente no tenían ni la más puta idea de cómo era, así que sencillamente la pilotearon.
Pero la parte de abajo está llena de jeroglíficos, bajos y alto relieves, la verdad que está bárbara.

Esa la dejé bien grande. Fíjense que se ve clarísimo esto de que primero tallaban los jeroglíficos y luego los pintaban (aunque estos son en alto-relieve, no bajo-relieve).
Esa piedra es sandstone, mucho más dura que la de las tumbas, y de hecho el detalle de los jeroglíficos es realmente genial.
También miren cómo en la parte de abajo de todo sobre la izquierda, hay unos cachos que faltan. Si miran bien, esos cachos no se cayeron. Están clara y delicadamente cincelados con mucha precisión. Inclusive en algunos hasta se ve la forma de lo que había a veces.
Esos son los lugares donde decía algo de Hatshepsut y la borraron.

Los colores de las pinturas son increíbles, pero estando al aire libre, algo me dice que los pintaron de vuelta hace 6 meses.

Fíjense que ahí también, en el medio, había alguien y lo borraron.
Lo mejor es que era re poco sutil. O sea, no es como un cuadro, que podés pintarle arriba para borrar a alguien, o para tapar un pubis, como hiciera en su época algún romano desubicado. Acá para borrarte te borraban a martillazos, y después ya está, no podían cambiarte por otro.
Y se notaba bien claro que ahí había alguien y lo sacaron, pero supongo que mientras no se sepa quién era el que estaba, job well done…

Ese es un templo con la misma estructura que estaba al lado, pero lo hizo mierda un terremoto.


Y esa es la parte en que los italianos mandaron fruta… Quedó muy lindo igual.

Una cosa que me rompió un poquito las bolas es que para entender esto tenés que estudiar 1000 años. Yo no pretendo entender entender. Pero tener alguna idea…
Por ejemplo, ahí, qué está pasando?
Es el faraón haciéndole una ofrenda al dios Hathor?
O es el dios Amun, en forma de vaca?
O el de la izquierda es un dios?
Nunca está demasiado claro, especialmente porque la línea entre faraones y dioses está medio difusa. Como que un faraón no era un dios, pero era un dios, aunque en realidad no. Entonces a veces tiene el disquito del sol, a veces no, a veces tiene la barbita, a veces no…
Es bastante frustrante, al punto en que después de un rato me resigné, y ahora para mí son sólo dibujitos lindos.


Eso es adentro del templo, y esa es Sara, la gallega que estaba haciendo el tour con nosotros.


Otro que nos caía mal y le borramos la jeta, salvo que en vez de hacerlo delicadamente, le tiramos con una bazooka.


Otro dato importante: Cada vez que vemos jeroglíficos adentro de un círculo, se llama “cartucho”, y lo que está adentro es siempre el nombre de un faraón.
No es tan sencillo igual, porque cada faraón tomaba 5 nombres, pero sólo 2 eran importantes, entonces para cada uno había 2 cartuchos y podía aparecer uno, el otro, o los 2. Aparte los cartuchos no se leen ni de derecha a izquierda ni de izquierda a derecha. Se leen desordenados, empezando del centro y siguiendo hacia cualquier lado…
Y cuando están verticales los símbolos internos no están en el mismo orden que cuando están horizontales pero simplemente rotados. Está todo en cualquier lado.
No era joda la escritura de estos pibes.

Igualmente la foto es solamente porque me encanta el jeroglífico avispa.
Je.


Terminado Hatshepsut, nos fuimos a Medinat Habu, el templo de Ramses III. Ramses III tenía la idea fija, y el tema en este templo está bastante repetitivo. Aparentemente tuvo mucha batallas y muchos enemigos este señor, y aparentemente encima ganó, y estaba contento al respecto.

Constantemente en el templo se ve esto:

Ramses III a la izquierda, siempre más grande que los demás, azotando a sus enemigos (fíjense que los tiene agarrados de los pelos), mientras un dios (Amun?) le da una daga conmemorativa como premio, o algo por el estilo.
Esta misma escenita está en todo el fucking templo. Por todos lados.

Fuera de eso, este templo es espectacular. Es demencialmente enorme, y es el primero que vemos que tiene un formato que resulta ser bastante standard, luego lo vimos en varios templos.
Básicamente estos templos tienen unos paredones muy altos llamados pylons, que hacen de fachada, aunque suele haber más de uno.
Después del primer pylon suelen haber una especie de patio bastante grande con columnas todo alrededor, y luego un “hypostyle hall” (whatever the hell that means), que es un gran salón lleno de columnas gigantescas. Estos estaban techados, aunque hoy quedan poco techos en pie, y las columnas no parecen estar para sostener el techo (hay demasiadas y son demasiado anchas), sino que parecen estar ahí por el hecho mismo de las columnas, que están todas talladas y escritas y son realmente preciosas. Realmente hay casi más volumen ocupado por las columnas que aire en estas salas.
Finalmente, pasando uno o dos de estos hypostyle halls, suele haber unas “habitaciones” que vendrían a ser los altares, o algo por el estilo.

Entonces, vamos de nuevo:


Este no es un pylon, es como una “ante-fachada”, que me imagino sería mayormente defensiva.
Nótese a Ramses castigando a sus enemigos y a los dioses contentos con la idea.


Esa pared del fondo es el primer pylon.
Comparen con el tamaño de las personitas atravesando esa puerta, es realmente gigantesco.


Atravesando el primer pylon, luego viene el gran patio


La pared del fondo, en el medio, es el segundo pylon.


Acá aprendí que los egipcios, en esta época, sí tenían la rueda, y caballos también aparentemente. No sólo eso, también tenían arcos y flechas.
Realmente me sorprende que aparentemente todas las sociedades en algún punto de la historia han inventado el arco y la flecha. La lanza sí, pero el arco y flecha no me parecen un invento tan obvio como para que tantas sociedades aisladas lo hayan inventado…


Y el hypostyle hall.
Es difícil sacarles buenas fotos a estos, porque tenés todas las columnas encima. En otros templos salieron mejor.
Fíjense la forma particular que tienen las columnas, así como “engordadas”. Todos son así.



Cartucho de Ramses III

Finalmente, la parte de atrás que está toda hecha mierda. Por algún motivo, siempre está toda hecha mierda, en todos los templos.

Fíjense como los jeroglíficos estos son mucho más profundos que los que venimos viendo. Y los cartuchos de Ramses III son más profundos todavía.
Hay una sola razón para esto, y bastante evidente… Si realmente querés, vas a poder borrar mi nombre, pero te vas a cagar martillando hermano.
En la columna de la derecha, arriba, se ven claramente los 2 cartuchos de Ramses III


Ahí se ve bien la profundidad que tenían

Y ya me quedé sin explicaciones, así que como siempre van fotos descolgadas:

Algunos relieves buenísimos:




El lado de abajo de los techos, presumiblemente porque no les daba el sol, conservaron perfectamente los colores.


Unas estatuas de granito:


Esta es muy interesante…
Fíjense ese “Bernard”. Al lado del nombre dice “1831″. Esto lo ví después por todos lados, en tumbas, templos, obeliscos, de todo, todos con fechas en el siglo XIX.
Parece que esa típica costumbre argentina moderna de dejar una marca en forma de grafitti berreta claramente no es ni tan moderna ni tan argentina.
Quise escribir un “Comu puto, Tigre corre, 1850″, sólo para confundir a los egiptólogos, pero el guardia me miró con fea cara, así que desistí.


Finalmente, en el camino de vuelta pasamos por los Colosos de Memnon.

Que no me queda bien claro qué son. Claramente están hechos mierda y muy reconstruídos, eso sí.
Y son bastante altos la verdad.


Volvimos al hotel tipo 2 o 3 de la tarde, nos dieron nuestra habitación, y nos encontramos con esta mersada:

A estos tipos aparentemente les gusta hacer formitas con las toallas.
Por lo menos teníamos, por primera vez en el viaje, una cama doble!

Tiramos todo y salimos al pueblo, porque estábamos recagados de hambre. En algún punto entre la fábrica de alabaster y el siguiente templo habíamos logrado parar en una especie de kiosko y nos clavamos unas papas fritas, que todavía sigo repitiendo, pero ya necesitábamos algo más sustancioso de comer.

El pueblo alrededor del hotel fue todo un sight. Es un lugar extremadamente pobre, y extremadamente no-turístico, que me hizo acordar a la India en muchas cosas.



A Paula mucho no le gustó, especialmente la idea de tener que volver caminando al hotel de noche por acá, pero a mí me encantó.

Finalmente encontramos un lugarsucho mugriento, compramos unos sánguches horrendos, y nos fuimos a caminar por el Nilo.

El paisaje es realmente precioso, salvo por el pequeño detalle de que hay muchísimo smog, o tal vez es polvo/tierra/arena flotando en el aire, pero yo apostaría por el smog, y no se ve mucho a la distancia.

Pero es realmente precioso.


Y caminando llegamos al Luxor Temple, que originalmente lo íbamos a hacer hoy, pero con el tour lo habíamos dejado para mañana, pero ya estábamos acá, así que we might as well…

Ahí se ve claramente, primer pylon, court, el segundo pylon no se ve, hypostyle hall.
Aparte este en la entrada tiene la avenida de las esfinges:


Aparentemente en la antiguedad esta avenida de esfinges tenía 3km de largo, conectando el templo de Luxor con el de Karnak, pero se ve que las necesidades urbanas modernas obligaron a acortarla un toque.
Pero quedaron 80 o 100 metros, eh! No se preocupen.


Ese paredón sí que era grandote.


Esas columnas eran realmente altísimas. Impone mucho respeto este lugar, especialmente por la edad que tiene.



Eso que se ve ahí adelante es el hypostyle hall. Este no conserva el techo, y a diferencia de otros, las columnas no están talladas con jeroglíficos y escenas, sino que todas tienen esa forma.


Esta es una interesante. Al costado del templo tienen tirados todos los cachos de piedra que no tienen la más puta idea de dónde iban (perfectamente numerados y clasificados, claro). Es como un gran cementerio arqueológico.


Esta es una medio bizarra. Un fresco cristiano en el medio de todo esto.
Ya voy a hablar de los cristianos más adelante…


El estado de conservación de algunas cosas es realmente increíble.
Esto lo vi en el Louvre. Si mal no recuerdo, es como una especie de “menú”, de comidas que le dejan al faraón, o algo así.
Si se fijan abajo hay claramente comida representada.


Después del templo nos sentamos un rato en uno de estos barquitos restaurantes a hacer huevo y tomar un juguito


La verdad está muy lindo todo el ambiente al lado del agua por acá.

En la vuelta al hotel, nos encontramos unos nenitos jugando a las bolitas:

La foto salió como el orto, pero bueno.
Ruso: Por qué puede ser que salgan esos puntitos blancos? Estaba muy oscuro y obviamente salió con flash. Puede ser que hubiera tanta mierda flotando en el aire como para que sea el flash reflejado? O hay alguna explicación más decente?

10/4 - Cairo

April 21st, 2009 Jump to next Post

Finalmente nos levantamos al otro día y cumplimos con nuestra promesa de llamarlo a Mitcho. Para el plan de hoy, un local nos iba a venir más que bien para no hacer la misma cagada que la última vez…

Quedamos en encontrarnos en un lugar que para mí era imposible que nos equivoquemos o malentendamos: Midan Hussein, la plaza enfrente de la super-mezquita donde está la mayor tourist trap.

Llegué y me encontré con un par de sorpresas.
Para empezar, la última vez que estuvimos acá vimos esto:

que hoy cuando llegamos se habían convertido en esto:

Me quedé mirándolas un rato laaargo, pero me cagaron como de arriba de un puente. No puedo entender cómo una se convierte en la otra.
O sea, entiendo la idea del paraguas, pero nunca vi uno cuadrado, digamos, y este tiene sutilezas que se me escapan.

También me quedé mirándolas un rato largo porque Mitcho llegó bastante tarde. Pero mientras esperábamos estuvimos mirando la dinámica de la plaza que estaba interesante.

Una de las cosas que yo esperaba ver acá en Egipto era una nación verdaderamente musulmana. Porque he visto musulmanes antes, pero nunca un país que es 99% musulmán. Tenía por ejemplo esta fantasía de ver “una nación en plegaria”, un lugar donde todos, todos paraban 5 veces por día, se arrodillaban mirando a la Mecca y rezaban, todos juntos al mismo tiempo.
Y hasta ahora, salvo 3 o 4 monos aislados en las mezquitas, no vimos a nadie que parezca detener su vida diaria para rezar, ni mirar a la Mecca, ni nada. Y insisto, esto en teoría pasa 5 veces por día, o sea que no debería pasar desapercibido.

Lo que vimos hoy es que para ellos el Viernes es como nuestro Domingo, y por lo que entendí, el viernes es como más obligatorio que los otros días rezar, o venir a la mezquita, o algo así.
Los paraguas estaban desplegados, hoy, porque la mezquita estaba llena, y se estaban apilando los fieles en la puerta para rezar.

Entre medio de todo esto yo cada tanto buscaba alguno que me preste un celular para llamarlo a Mitcho y ver dónde carajo estaba. De entrada conseguí un gordo que me lo prestó de onda, y todo bien, pero la segunda vez me lo prestó otro, también de onda supuestamente, que cuando terminé me dice “change for telephone?”
Me tomó bastante más tiempo del que debería entender qué quería, y le tiré una libra, a lo que el conchudo se pone a despotricar y hacerme una escena de que quería 5 libras, y el tipo juraba que 5 libras es el costo standard de esa llamada, y se puso bastante denso el pelotudo, me persiguió por la calle, etc. Finalmente me lo saqué de encima preguntándole si quería que un policía decidiera cuánto se suponía que tenía que darle, a lo que en seguida agarró la libra, y mandó “Argentina people: bad”. No hay caso, hay de todo en este mundo.

Finalmente llegó Mitcho, y nos fuimos a buscar el verdadero mercado dentro de la porquería esa para turistas, pero yo no me quería alejar mucho porque sabía que a las 12 iban a hacer la misa, o la ceremonia, o como sea que se llame, y no me lo perdía ni en pedo.
Por supuesto, el pibe este encontró lo que buscábamos en seguida, que es más o menos como la parte de turistas, sólo que menos maquillado, menos reciclado, mucho más auténtico.

Los negocios estaban casi todos cerrados, y ante la pregunta Mitcho nos explicó que no es porque es Viernes, sino porque es hora de la misa, que en una hora abren todos de nuevo.

Ese es Mitcho, el del medio, y el de la izquierda aparentemente es Robin. Ese estaba con Mitcho en el bondi de Alejandría, y hoy vino con él también. Cuestión que el pibe ese no sé de qué la va, pero no habla nunca, y lo sigue silencioso y obediente al otro… Me hace sentir un poco mal la verdad, porque como que no participa mucho de nada de lo que hacemos, sólo está ahí… Pero al menos hice todos los intentos posibles de lograr que hable, y como que no se deja. Es muy raro ese chabón.

Lo peor fue que en uno de estos lados conseguimos la Nefertiti perfecta, que la venimos buscando como pelotudos porque Paula le quiere llevar una de regalo a su vieja, pero el nabo este no nos dejó comprarla porque nos aseguró que nos iba a encontrar un lugar más barato, donde no nos culeen por turistas, etc.
Obviamente cuando lo intentamos no funcionó, porque si bien el conocía lugares donde no nos culearan, lo que tenían era horrendo, como el 99% de las mierdas para turistas que tienen acá, y obviamente después no pudimos volver a encontrar el bolichito que tenía la que nos gustó. Encima los tipos estos te dicen “vos decime lo que querés, y yo te lo consigo”, pero obviamente describirle “una Nefertiti que no haya sufrido inyecciones de botox” a un árabe es complicado.
Es bueno el pibe este, pero a veces es como demasiado impulsivo y dan ganas de acogotarlo.

Finalmente volvimos a Midan Hussein para ver la misa. Hace rato se venían escuchando las llamadas del Imán por unos parlantes ultra-saturados. Esto sí es una constante en Egipto, y es lo más cercano a esta idea de “nación en plegaria” que encontramos. Varias veces por día, por toda la ciudad, se escucha un tipo cantando (desafinado, según Paula, que aparentemente no tolera los cuartos de tono) con un sonido bastante particular, y siempre saliendo de parlantes extremadamente saturados.

Creo que básicamente ese es el imán avisándole a todo el mundo que tiene que rezar, y es un componente fundamental de lo que yo esperaba ver. Lo que no me esperaba es que nadie le de la más mínima pelota y siga haciendo su vida como antes.

Salvo hoy, que parecía que todo el Cairo estaba congregado acá. Lo más interesante fue que en una todos los tipos que laburaban en los restaurantes de acá de la plaza sacaron unas alfombritas y se pusieron todos en filita en las puertas de sus restaurantes a rezar también. O sea que hoy sí es el día que se lo toman en serio.

Después de las llamadas, el imán dio una pequeña misa parecida a las nuestras, donde contaba o explicaba una parte de la historia / del Qurán.

Y yo no podía evitar pensar en Samuel Jackson: “And you will know that my name is the Lord!

Tengo la cabeza podrida, no hay caso.

Al rato el imán debe haber dicho algo especial, porque Mitcho y Robin se fueron un rato a rezar, mientras nosotros mirábamos.
La verdad, estuvo muy interesante todo esto, que duró más o menos 40 minutos.
De más está decir que no tengo fotos ni videos porque ni daba.
De hecho intenté estar paradito derechito con cara lo más solemne posible para no ser irrespetuoso (cosa que no es tan fácil cuando te estás imaginando a Samuel Jackson “I double-dare you mother fucker, say what one more time”)


De la mezquita fuimos a la parte que yo más quería ver, arrancando en el Al-Ghoury complex que vimos el primer día:

Por ahí, para el sur, que es metiéndose más en el Cairo Islámico.
Y acá sí que Mitcho nos venía bien. Un poco me rompió las bolas porque a veces nos filtraba cosas (del estilo, ahí no vale la pena ir porque te cobran muy caro al pedo), pero creo que no nos perdimos mucho, porque lo más interesante era ver este lugar en sí mismo, que es bastante auténtico. Y la parte buena fue que se encargó de que no nos metamos en ningún callejón donde nos fueran a romper el ojete, y aparte no estaba completamente perdido, cosa que siempre ayuda.

Mucho de lo que vimos también es mercado, y este es absolutamente no-turístico.


Y nos mandamos para adentro de esa mezquita.


Eso siempre lo tienen las mezquitas en el medio, y es donde estos tipos se lavan antes de rezar, o algo así.


La escalera donde se sube la autoridad religiosa pertinente (no sé si es el imán. De hecho, no sé bien qué es un imán) a impartir conocimiento sobre los fieles.


Esa es una de las cosas que más me gustan del arte islámico. El laburo que tiene esa ventanita es increíble. Está un poco movida, pero denle un click que se ve bastante bien.


Los decorados de los techos también son increíbles. Esa también la dejé bien grande.


Seguimos viaje. Esa es una puerta de tantas que hay acá. Está medio amurallado internamente este lugar. Según nuestro guía de Al-Ghoury, esta es una de las 2 puertas al Cairo Islámico, aunque no se ve significativamente distinto de un lado y del otro, así que evidentemente creció la cosa.


Otra mezquita a la que entramos. Estas panorámicas me quedaron un toque chuecas…

Seguimos viaje y pasamos por la calle de los tent-makers.

Extrañamente es como un mercado techado, y parece que históricamente acá estaban todos los tipos que hacían carpas. Ahora hacen bordados, que son preciosos, pero los más lindos son enormes, así que ni da traerse uno.


Más allá de los tent-makers, seguía el souq, aunque ahora era un poco más de materias primas comestibles, vivas o no.





Esta es una de las cosas que te muestra que no pasan muchos turistas por acá todos los días. Cuando los nenes te piden que les saques una foto y se las muestres.

Y ya acá no había mucho más para ver, así que nos tomamos un taxi y Mitcho nos llevó a una zona que ni esperaba visitar: Coptic Cairo. Yo la había descartada como que mucho no hay, más que nada porque “coptic”, aparentemente, significa “una especie de cosa cristiana, pero no exactamente la cosa cristiana que conocemos nosotros”. Sí, coptic es más corto. Ya voy a aprender exactamente qué significa, pero en este momento no tengo Wikiverga.

Efectivamente, no hay mucho muy interesante, pero dado que ya estábamos acá, igual estuvo bueno. Además, Mitcho nos consigue taxis baratísimos.


Esa es para usté, Snitcofsky, que suele utilizar estas cosas. Deben salir dos mangos, porque el negro ese las tiene tiradas por ahí, mezcladas con un popurrí de otras mierdas, así que si te interesa mucho alguna, avisame y si tengo un rato voy y te la consigo.


“Bueno, bonito, barato, Agua 3 libras, es decir, la ostia”
Je.
Por algún motivo, acá hay muchísimos carteles en español. No logré obtener una explicación satisfactoria al respecto.


Esta iglesia es un engendro extraño. Los cópticos estaban acá antes de que Mahoma naciera, pero las iglesias estas aparentemente no, y de alguna manera terminaron siendo una mezcla muy extraña entre Medio Oriente y Occidente.


See what I mean?
Por dentro, hay pinturas de santos con dorado a la hoja y facciones extrañas, con un estilo que recuerda a la Edad Media

Y el típico laburo en madera de las mezquitas, que es increíble.

Esta es como de Siglo X


De acá nos fuimos, a 400 metros nomás, a la mezquita de Amr Ibn al-As. A ver quién se pronuncia eso.
Cuando nos lo decía el pibe este, por más lento que le pedíamos que lo dijera, era absolutamente imposible encontrarla en el mapa. Le tuve que pedir que me la busque él.
Amr Ibn al-As, la primer mezquita erigida en Egipto, 642 AD, apenas unos añitos después de que Mahoma hable con Dios (Allah).
Luego en 1827 la expandieron a lo que es hoy:


Esta es realmente preciosa, con sus decoraciones en mármol:


Madera:

Y textiles:

Ahora es el Green Goblin!!


Esos son unos gorros que nos compró Mitcho por algún motivo, cuando salimos.
Son una cagada, pero la foto está preciosa.


Una cosa completamente descolgada que nos pasaba constantemente es que pasábamos por alguna clase de puesto policial, y a Mitcho le pedían su ID y explicaciones. Evidentemente es porque claramente él parecía local, y nosotros obviamente éramos turistas, y la cosa no era común.
Como siempre, cada vez que nos acercábamos a ver qué onda, “no problem, no problem” (Mitcho y el policía a corito), pero lo seguían interrogando unos minutos. Y por supuesto que nosotros le dijéramos al policía que era amigo nuestro, y que estaba todo bien no servía para un carajo.
Esto pasó 5 o 6 veces a lo largo del día.

All in all, se nota que cuidan mucho al turista. Realmente esto pasaba con bastante frecuencia, y no les gusta nada que jodan a su buena fuente de ingreso.
Me parece una buena política, aunque me sigue pareciendo extremadamente ridículo que la “tourist police” no hable una sola palabra de inglés.


Y se acabó Coptic Cairo, y nos fuimos a almorzar a Heliópolis, que aparentemente es por donde vive Mitcho, y es una zona bastante nueva, bastante cheta de la ciudad, bien en la concha del mono, a la vuelta del aeropuerto. Igual comimos en un lugar idealmente mugroso, por dos mangos, una cosa bastante rica.

Mitcho la nombró como “kosher”, o al menos eso entendimos, pero varios días después me cayó la ficha que no era kosher. De hecho, no decían exactamente kosher, pero era la palabra de nuestro vocabulario a la que más se parecía. Investigando un poco, de nuevo, varios días más tarde, llegué a la conclusión que decían koshary, no kosher, que aparentemente es un tipo de comida acá, y es lo mismo que servían en el lugar que fuimos la primera noche y creímos que era kosher.

La comida es muy bizarra, y sorprendentemente buena para lo barato y sencillo de sus materias primas. Es como fideos (tipo macarroni muy cortitos), con arroz, cebollas disecadas, algún cereal extraño, porotos, todas cosas así, acompañado de una especie de salsa de tomate picante bastante extraña. Con dos cucharadas te recontra llenás, y estaba realmente buenísima, casi de lo mejorcito que venimos comiendo.
Es muy raro el plato, la verdad, pero muy rico.
Y fuimos a uno de esos tipicos bolichitos mugrosos, rebalsando de gente amontonada matándose a codazos para comprar algo y sentarse. Estuvo genial.

Aparte durante el almuerzo aprendimos varias cosas, por ejemplo, que sí podés verle la cara a los ninjas antes de casarte con una. De hecho, tenés que verle la cara. También aprendimos que sólo deben ocultar su cara en público, o en presencia de extraños al menos. La familia cercana la ve descubierta.
En uno de estos días yo venía pensando en esto… Porque las hijas pequeñas de los ninjas no van encapuchadas. O sea que esa pobre nena vive feliz y tranquila la vida, hasta que un día agarran y la encapuchan, y no puede verle más la cara a sus amigas, ni mirarse demasiado al espejo en público, ni nada. Seguramente la nena entiende, todas las chicas más grandes que ella ve también son así, pero igualmente debe ser bastante terrible, no?

También aprendimos, porque el muchacho se mostró interesado en visitar nuestras pampas, que no pueden salir del país así nomás. Aparentemente, si quiere venir a la Argentina, necesita que yo “lo invite”. No me quedó del todo claro si es porque no lo dejan salir de Egipto si alguien no lo invita a ir a otro lado, o porque ni en pedo le van a dar la visa para entrar a ningún lado sin una invitación, pero por cómo lo planteó me dio la impresión de que no lo dejan salir. Eso me resultó bastante extraño.

Después de almorzar evidentemente al muchacho se le acabaron las ideas así que nos fuimos a un café por ahí cerca, muy parecido en estilo a Starbucks, a pesar de nuestras insistentes explicaciones de que ya tenemos de esos en casa y queremos ver cosas típicas de los locales.
En su defensa, aparentemente esto es precisamente lo que él, que cuenta como local, hace todos los días, así que técnicamente cuenta.
Y no hicimos mucho más que hablar pelotudeces, él nos mostró fotos de su familia, nosotros no teníamos en papel así que se las mostramos en Feisbuk (qué deformados que estamos, no hay caso), y al rato nos fuimos, porque había que pasar por el hotel, agarrar todas las valijas, ir al tren, y este flaco nos había llevado casi hasta el aeropuerto.


La espera del tren fue más o menos lo que yo esperaba, pero Paula estaba a las recontra puteadas. Para los que se quejan de que yo soy quejoso, tendrían que verla a ella. Especialmente cuando se indigna. Y más especialmente cuando se indigna porque considera que pagó un precio “premium” y le dan algo “standard”. Ja!
Es realmente buenísimo.
Lo único que no me gusta es que la pasa mal cuando hace eso, pero sacando ese detalle… Esa es mi novia!

Básicamente, el tren era caro para los standards egipcios. Es un tren bien turístico aparentemente, y te lo venden como que va a tener onda “vintage”, y va a ser super copado, como los trenes de antaño, con cabinas para dormir, y un comedor cheto, y todo eso.

Miren la página, de hecho

Por lo que yo leí, yo no compré eso, sólo compré un tren que iba a tener camas y donde podía viajar cómodamente y dormir, y ahorrarme una noche de hotel. A 60 dólares cada uno para cada lado, estaba mucho más caro que una noche de hotel, pero igual me la ahorraba.
Sí creo que hay trenes así, por ejemplo en la India había uno, pero estaba publicitado realmente mucho mejor que este, y se hacía mucho más hincapié que en este en toda esa parte (y aún siendo en la India, era mucho más caro que este)
Yo recibí más o menos lo que me esperaba. Pero Paula sí se compró el cuento. Y estaba fucking pissed.

Empezamos llegando a la estación demasiado temprano. El tren salía 20.45 y supuestamente teníamos que estar media hora antes. Pero como yo no conozco bien los tiempos en esta ciudad, y no confío en ninguna estimación en ciudades con embotellamientos como tiene esta, salimos bien tempranito. De hecho llegamos tipo 7 a la estación. Y mientas la expectativa era aparentemente algún lugar donde esperar en una bonita estación, nos encontramos con un andén horripilante, lleno hasta las pelotas de gente, todo destrozado y mugriento.
Por suerte encontramos una salita chiquita donde se congregaron la mayoría de los turistas, y no nos daba mucho miedo, ni había tanto olor.

Nos pegamos un digno embole, por supuesto. La situación no pintaba como que podía sacar la laptop y escribir, así que estuvimos leyendo y esperando básicamente. Y del tren, ni noticia. Ya para las 20.30 nos estábamos poniendo nerviosos. Finalmente, algo así como a las 20.50 llega un sleeper train, y nos mandamos. Por supuesto, no era el nuestro, era el anterior, que tendría que haber pasado como una hora y media antes.

Otra aclaración importante: Lo otro que Paula realmente no soporta es la falta de organización. Y no me refiero a esos momentos en que todo es un caos total. Cada pequeño detalle fuera de lugar la pone del ojete. Realmente debería vivir en Suecia. Y claro, Egipto no es Suecia…

Así que acá ya estaba bastante caliente, y puteando a cuanto tipo pase cerca.
Encima, dado como la miraban los muchachos acá, más los reputeaba.
Cuando el tren llegó, tipo 21.30, ya estaba completamente sacada.

“Cómo puede ser? Yo pagué 60 dólares por este tren de mierda! Porque si hubiera pagado 15 libras por un tren común vaya y pase! Pero te cobran 60 dólares, y llegan una hora tarde! Hijos de puta! No puede ser!”

Yo, extrañamente, estaba inusualmente relajado, más que nada porque cuanto más tarde saliera el tren, más tarde iba a llegar a Luxor, y más probable era que llegáramos de día, cosa bastante deseable en general, especialmente porque me había “ahorrado” la noche de hotel que me hubiera permitido no ser un vagabundo callejero a las 4 AM.

Lo peor fue cuando entramos a nuestra cabina.
En lugar de las dos camas que esperábamos ver, había dos incómodos asientos, bastante anchos eso sí. Imagínense las puteadas cuando Paula descubrió que encima ni siquiera se reclinaban!
Esto sí que no daba, la verdad.
Pero, la cabina tenía algo extraño, medio difícil de describir, así que empecé a mirar y a toquetear por todos lados y noté que atrás de un panel que aparentaba ser una pared había algo acolchonadito. Mirando un poco más, se notaba que la cosa esta, sorprendentemente, se convertía en precisamente lo que esperábamos.
Sólo necesitábamos una llavecita cuadrada.

Por supuesto, siguiendo mi instinto manoteé la cortaplumas, pero Paula me insistió que no sea ninja, que espere a los tipos.
Y la verdad, menos mal que le hice caso, porque el proceso era bastante más complicado de lo que yo esperaba. Realmente el proceso de metamorfosis de la cabinita esta es increíble. El tipo mete una mano en lugar extraño, saca una escalera, la cuelga de un ganchito estratégicamente puesto, mueve una palanquita, corre una perillita, hace unas invocaciones mágicas, y la cabinita de tren horrible queda transformada en un camarote de barco, con dos camas cuchetas, escalerita, lavatorio, mesitas para comer, una maravilla.

El proceso realmente es digno de verse, sólo que a la ida no lo sabía, y a la vuelta por algún motivo creí que ya lo había filmado a la ida, así que me quedé sin video.

El resto del viaje fue una maravilla. La comida una cagada, pero yo dormí como un bebé, y el tren se atrasó más de lo que ya venía, con lo que llegamos a Luxor como a las 7 AM, ideal para un largo día de sightseeing, caminando bajo el abrasador sol del desierto.
Paula, en cambio, no durmió una mierda. Aparentemente la cama de abajo es más dura que la de arriba, asi que este iba a ser un día laaaargo, largo.

9/4 - Alejandría

April 17th, 2009 Jump to next Post

Hoy, día de buceo.
Resulta que cuando planeábamos el viaje vimos que Alejandría aparentemente se hundió después de unos terremotos y quedó toda bajo el agua, y que recientemente la estuvieron desenterrando, y abajo hay columnas, esfinges, estatuas, etc.
Y hay unos tipos que te llevan de excursión a bucear y ver eso.

Por supuesto a los dos nos vinieron a la mente unas imágenes muy parecidas a la Atlántida, y decidimos que teníamos que hacerlo. Si hasta hicimos el curso de buceo y ahora somos buzos certificados, sólo para poder ver esto.

Ahora, yo sabía perfectamente que esto podía ser una de las mejores cosas que vi en mi vida, o un fiasco total… No podía haber punto medio… Pero como la Lonely Planet normalmente te advierte cuando las cosas son un fiasco, supusimos que iba a estar buenísimo.
La Lonely sí advertía, sin embargo, que la visibilidad a veces es un poco mala, cosa que en esta zona, donde el Mar Rojo suele tener como 20-30 metros de visibilidad en un mal día, no significaba mucho.

En fin, nos levantamos tempranito y fuimos a bucear. Nos llevamos todo nuestro equipito, la cámara subacuática, todo bien preparadito.

El lugar de donde salíamos estaba bueno. O más bien, tenía linda vista:


Ese es el famoso fuerte lindito

Cuestión que nos dieron los equipos, que eran bastante pedorros, me cobraron carísimo por llevar la cámara (los tipos te alquilaban su cámara por 50 euros, así que decidí llevar la mía, y me cogieron igual), porque supuestamente es un museo nacional, y hay que pagar un fee para sacar fotos, y extrañamente el fee es en euros, y obviamente se lo quedaron ellos, porque en ningún lugar hay ningún punto de revisión de nada, ni un flaco de prefectura, ni un carajo. Son unos caraduras.

Con nosotros había un viejito, sueco, que debía tener como 1000 años pero era copado. Y bastante experimentado el tipo, tenía como 200 buceos encima, así que nos estuvo dando algunos consejitos, etc.

Ya todos disfrazados, nos hicimos a la mar.

En el barco el “divemaster” nos empezó a dar el briefing…
“Bueno… Vamos a ver un avión italiano de la guerra, con su ametralladora, el motor…”

What the fuck?!?
Un avión!??!
Yo quiero ver esfinges, la concha tu madre.

“También vamos a ver algunas columnas, unos jarrones, y unas baldosas sobre las que caminó Cleopatra”

Uhhhhh…
Muy mala señal…
Para empezar, no mencionó ni esfinges, ni esculturas, ni nada demasiado interesante
Y cuando me empezás a decir que “xxx” caminó por acá, me estás caminando. La de veces que me mostraron una piedra y me dijeron “No! Pero imaginate! Julio Cesar puede haber caminado por acá!”
Sí, hijo de puta! Tu hermana también puede haber caminado por acá! O no!
En fin…

Me metí al agua yo primero, y estaba bastante fría (el día estaba muy fresquito la verdad). Lo peor… Había un metro y medio de visibilidad… O sea que no sólo no íbamos a ver una mierda, sino que para buzos completamente inexpertos como Paula y yo, es una receta para el desastre, porque seguro nos íbamos a perder en algún momento, y después todos para arriba a buscarnos.
Realmente no sé qué onda con esto. O sea, el agua del Mediterraneo suele ser espectacular. No entiendo cómo estos pelotudos se las ingeniaron para cagarla.

Y entre la visibilidad y el briefing: Confirmado. Un fiasco total. Qué caraduras
Estoy bastante caliente con las Lonely planets de este año la verdad, están muy por debajo del standard de calidad que suelen tener, no sé si será la zona, o que son recientes y bajaron la calidad ahora… Pero a la vuelta les voy a escribir puteándolos mucho.

Cuestión que empiezo a nadar atrás del guía, y Paula se tiró al agua y empezó a los gritos, pobre. El agua estaba helada, y ella es bastante friolenta. En retrospectiva, creemos que el problema es que el neoprene que se puso era demasiado grande. Cuestión que le empezaron a dar puntadas en todas las articulaciones, y tuvo que salir del agua, pobre.

Me dio mucha lástima, la verdad, que se pierda el buceo (por más choto que pintara a esta altura). Espero que en el Mar Rojo tengamos más suerte.
Encima se tenía que quedar sola en el bote con el flaco que nos llevaba, que no era un tipo así todo educadito y versado en idiomas como los de la excursión de buceo, así que requería de un cierto grado de valentía la cosa.
Pero se re-portó y se quedó, así que no me cagó el buceo a mí.

En fin, bajamos y, efectivamente, había un fucking avión ahí abajo.
No demasiado interesante, la verdad, y con la visibilidad que había, no se veía un carajo. Pero estaba claramente ahí el avión, con su cola, las alas vaya uno a saber dónde mierda quedaron, se veía el cockpit y el divemaster hasta peló una cosa que supuestamente era la máscara del piloto, que era básicamente una porquería toda podrida con una manguera colgando, así que podría ser…
Nos mostró la ametralladora…
Y yo quería esfinges!
Al menos ya hice un wreck dive, en fin…

Después anduvimos un rato por la zona y sí vimos cosas.
Básicamente, pedazos de columnas tumbadas, que si no te lo decían pasaban perfectamente por una piedra más. Mirándola detalladamente, tenían forma notablemente circular como para ser una piedra, y en algunas partes les habían raspado los típicos mejillones que se incrustan en toda porquería que se quede quieta abajo del agua, y se notaba que eran de mármol.

Vimos unas cuántas de esas, pero no tenía demasiada onda. O sea, era una piedra cilíndrica con mierdas pegadas, tirada por ahí. No había varias todas juntas en fila, nada tallado, nada que diera imagen de que eso alguna vez fue una ciudad, ni nada por el estilo.

By the way, alguien sabe cuánto tardan en incrustársele todos esos bichos de mierda a algo abajo del agua?
O sea, si yo hoy agarro un cilindro de mármol y lo tiro al mar, cuántos años tengo que esperar en promedio para cobrarle a los turistas diciéndoles que es una columna de la vieja Alejandría?
Porque yo no quiero pensar mal ni nada, pero…

En fin, el highlight de la bajada fue en un momento que el ninja del guía levantó una piedra y agarró un pulpito/calamar (al cual la idea no le pareció ni un poco divertida) y estuvo peleándose un rato hasta que el bicho se soltó y se fue cagando, echando tinta.
Es muy interesante cómo se mueven esos bichos abajo del agua, y lo de la tinta fue un detalle precioso, aunque completamente innecesario con la mugre que había en ese agua de mierda.

Y estuvimos dando vueltas un rato viendo otras columnas y cosas parecidas hasta que de repente nos dimos cuenta que se nos había perdido el sueco y tuvimos que salir.
No me quedó claro si el buceo igual ya había terminado, o si nos quedaba algo más para ver, pero mucho más no debía haber…


Ja! Miren qué profesional que parezco con mi cámara de juguete!
Es genial.

La segunda bajada estuvo un poco mejor…
Bah, más o menos…
Como que el tipo no encontraba lo que se suponía que nos tenía que mostrar, y estuvimos como 15 minutos navegando por abajo hasta que encontró la primera cosa.
Nuevamente, más columnas, pero hubo un par de cosas piolas:
Una fue una mesa que había (estaba solo la tabla de la mesa, claro), que lo interesante es que el mármol era super suave y pulido.
La otra fue un pedazo de ánfora, más o menos como esta, que le quedaba la parte de arriba, o sea, justo hasta donde terminan las manijas, pero las dos manijas y la boca estaban en perfecto estado.

Creo que vimos alguna cosa más, pero muy memorable no debía ser, porque no recuerdo más que esto. Ni esfinges, ni estatuas, ni esculturas, ni ciudad hundida, ni mierda.
Un fiasco.

Al menos tuve mi primer buceo real, porque la salida a aguas abiertas que nos hicieron con el curso fue cualquiera. En la vida real, con olas y corriente, es muy distinto, y encima en agua salada se notan mucho más todos los pequeños quirks de flotabilidad.
Es notable cuánto más complicado es nadar con toda esa mierda y ser ágil, pero fue muy divertido poder practicar en agua de verdad toda esa joda de andar en 3 dimensiones, controlando la profundidad con los pulmones. Fue una buena práctica.

La lección: Usar guantes.
Cuando sos un buzo nuevo sos muy pelotudo, y siempre terminás frenándote contra algo para no darte la jeta, y está lleno de mejillones y porquerías, y te cortás toda la mano.

Saqué bastantes fotos, pero les tengo poca fe igualmente… Entre la visibilidad que hay y mi inexperiencia tanto para la fotografía subacuática como para todo lo que implique moverse ahí abajo en general, no creo que haya salido nada más que agua y fondo.

Encima el compartimiento estanco (sumergible impermeable) de la cámara pedorra que me compré anduvo como el ojete.
Al final del segundo buceo el flash no andaba más (yo venía sacando todas las fotos con y sin flash, porque no sé qué es peor entre la poca luz y toda la mierda que flota), y no llegaba a ver si seguía sacando fotos o no, porque el contadorcito mucho no avanzaba y no se veía una goma…
Cuando salí del agua confirmé mis sospechas: Abrí el estanco y había bastante agua. No estaba lleno, pero había gotas grandes, y estaba todo bastante húmedo…
Hmmmm….

La cámara seguía sacando fotos, pero el flash no andaba… Rebobiné el rollo, lo saqué, y todo el compartimiento del rollo parecía impecablemente seco, así que al menos las fotos deberían haberse salvado…
En cuanto al flash… La parte de las pilas estaba toda mojada, así que las sequé un poco y volvió a andar mágicamente. Igual una de las teorías es que no tiraba flash porque habría suficiente luz, porque no me imagino que las pilas anden para avanzar y rebobinar el rollo, pero no para el flash…
We’ll see.
El viejito me dijo que le ponga silicona al O-Ring que cierra el estanco…
Por supuesto, el pomito de silicona lo dejé en Buenos Aires, suponiendo que era para mantenimiento a largo plazo, como decían las instrucciones, y no para la primera sumergida. Fuck.
Y acá bajamos sólo a 6 metros. Vamos a ver qué pasa en el Mar Rojo.


Después de las dos bajadas volvimos al muelle, y ahí sí que me cagué de frío MAL. Estaba temblando incontrolablemente, no me gustó nada. En el muelle nos dieron un almuerzo famélico (un cachito de pollo con arroz), hicimos el ritual de la bitácora, el viejo me pidió mi dirección para mandarme las fotos, pero después me dijo que no me las iba a poder mandar por e-mail porque su cámara subacuática no era digital… En el momento no entendí, pero Paula creyó entender que el viejo quería mi dirección postal, para mandármelas por correo.
Puede ser, dada la edad que tenía.
En ese caso, espero que me mande un mail…


Y de acá no teníamos mucho más. Paula estaba cagada de frío y se quería pegar una ducha caliente, así que tuvimos que volver al hotel (del que ya habíamos hecho checkout pero nos dieron una habitación de cortesía por un rato), y terminada toda la historia no nos quedaba mucho tiempo para ver ni el fuerte ni las catacumbas, así que nos fuimos al hotel de al lado, el Windsor, al que yo le venía robando la Internet desde el balcón pero andaba como débil, así que nos sentamos en su confitería y tomamos la Coca-Cola más cara de la historia, con el brownie más horrendo del mundo (que de hecho no era un brownie, era un bizcochuelo mal hecho) mientras yo intentaba postear en el blog y fracasaba con todo éxito.

Finalmente, nos fuimos a la estación a tomar el bondi de vuelta.


Llegamos a la estación y vimos algo de lo que no nos habíamos percatado cuando vinimos para Alejandría, probablemente porque era de noche y el taxista nos abordó en la puerta misma del bondi…

Esto no es una estación… No en el sentido que nosotros entendemos el término al menos. Esto era un gran descampado lleno de bondis estacionados, completamente caótico, sin un lugar aparente donde comprar los tickets, ni nada, un caos.

Mientras yo miraba alrededor como un pelotudo tratando de encontrar una ventanilla, Paula se mandó así de valiente nomás, se subió al primer bondi que encontró, volvió y me dijo: “Listo, ese, 25 libras va para el Cairo”
Yo con el transporte público en estos lugares tengo mis aprehensiones en general, porque suele haber altas posibilidades de terminar viajando como ganado.
“No, pero perá, andá a saber si es el mismo que nos tomamos cuando vinimos.”
“Qué importa? Va al Cairo! Vamos, dale!”
“Hmmmmmm, no sé… a mí me gustaría encontrar la ventanilla, preguntarle, you know”
“Ya fue! Dale, subamos a este, vamos”

Bueno, fine. Que sea lo que Dios quiera. Lo que me dejaba más o menos tranquilo es que salía más o menos lo mismo que el que venía para acá. Salía un poco más barato, cosa que no me gustaba nada, pero no mucho más barato.
Y mirando el público adentro se veía bien la cosa, así que nos mandamos.

Y ahí nomás de entrar, mientras estábamos “midiendo” el bondi a ver dónde nos convenía sentarnos, apareció un pibe ahí sentado, que nos dice todo muy enérgico, en inglés bastante decente: “Sit, sit, anywhere you want”

Ok, perfecto, ya tenemos el aliado que necesitábamos.
Nos pusimos a hablar un poco con el pibe, determinamos que iba al Cairo, y le pedimos que por favor nos despierte en la estación (que ibamos a llegar tipo 10 de la noche, supongo).
Por supuesto no iba a ser tan fácil, y el pibe nos siguió hablando, nos contó que él es de Cairo, que va a Alejandría a visitar a su novia, pero que no es “su mejor novia”, pero que la “mejor novia” esta “fucked up in the head”, y cosas así. No entendimos una mierda de qué quiso decir con ninguna de las dos cosas, y si bien el pibe habla buen inglés, no es lo suficientemente bueno como para que nos explique algunas de las complejidades más intrincadas de la trama social egipcia, así que nos quedamos con la duda.

Pero es un pibe divertidísimo. 18 años, se lo nota de clase muy alta, muy educado, muy atolondrado, habla tan rápido que se tropieza y no se le entiende nada, tiene una visión muy blanco y negro del mundo, con prácticamente ningún tono de gris. Me hizo acordar mucho a mí en algunos sentidos, me cayó re-bien.

En eso empezamos a sentir un olor bastante extraño, y la gente se empieza a poner medio inquieta…
Le preguntamos al pibe este qué onda, y nos dice: “no problem, no problem”.
Uh… Oh…
Y en eso el chabón empieza a correr de una punta a la otra del pasillo, hablando con el chofer, y con todo el mundo, a un ritmo bastante frenético.
En esa el bondi para, el chofer se baja, y este también (solo este, ningún otro pasajero). Estudian la situación, vuelven a subir, y el bondi arranca.
“No problem, no problem, there’s a problem with a wire”…
Hmmmmm…

Al rato el olor ya estaba como insoportable, y era mucho más claro: goma quemada, o embrague hecho verga…
Para el bondi, todo el mundo abajo. Tenía una rueda echando humo a lo loco, y por lo que entendí de la explicación de este pibe, alguna chapa del bondi estaba rozando contra la rueda y destrozándola, o algo por el estilo.

“I’m sorry, the bondi is broken. But another bondi will come to take us”.
Ok, fenómeno. Menos mal que lo teníamos al chaboncito este de intérprete.
Y el pibe se disculpaba profusamente en nombre de su país y de su religión y de su presidente, a lo que nosotros decíamos “tranca pá, nosotros también somos de un país de mierda, esto pasa todo el tiempo”.

Pero pasaban los minutos, el nuevo bondi no venía, y la gente se estaba caldeando. Claramente la mayor parte del bondi era gente de guita, a juzgar al menos por el tamaño de las pantallas de sus celulares, y estaban todos a las puteadas y, como es típico en este país, todos hablando por celular con alguien, todos a los gritos.
Y se empezó a dar una dinámica de grupo interesante por la cual denominamos a este muchacho, cuyo nombre es Muhammed, y su nickname Mitcho: “el pibe maravilla”.

Básicamente, donde había un problema, el pibe corría a resolverlo. Había una mina a los gritos por el celular, y este corría a ver qué pasaba. Después un pelado puteando, y este iba a consolarlo. Vuelta a la primera mina, que según nos iba explicando mientras corría de un lado a otro, primero había llamado a la empresa de bondis y los había amenazado (a los gritos) que si no venía un bondi YA iba a llamar a la policía, y ahora estaba aparentemente recagando a gritos a la mismísima policía, y de ahí salía corriendo a hablar con el chofer que tenía un celular y después se mandaba una ronda notificando a todo el mundo de las últimas noticias, sin perderse el detalle de que yo estaba temblando como una hoja y prestarme su campera, a pesar de mis más insistentes negativas.

Sin duda era el pibe maravilla. No podía tener más hormigas en el orto.

Y a todo esto nos seguía contando cosas. No me acuerdo los detalles, pero está en la secundaria, va a estudiar ingeniería primero, porque lo que él realmente quiere estudiar son negocios, pero primero necesita estudiar ingeniería para poder trabajar y que sus padres no lo estén bancando, cosas así.
Aparentemente es un kung-fu master, peso “mariposa”, viajó a China a competir, les rompió el culo a todos, los chinos se lo quisieron comprar para su equipo y este les dijo que no ni mierda.
Y básicamente hace tantas cosas como es humanamente posible hacer al mismo tiempo, una masa el chabón.

Dos interesantes:
En una nos venía hablando de los musulmanes, y de la gente buena, y de cómo los musulmanes aman a toda la gente por igual, y se aman a sí mismos, y todo el mundo es bueno y feliz, “except Israel”.
Je.

Y en otra, no sé bien de dónde salió el tema, pero nos enteramos que acá también hay emos. Que muchos no hay, porque aparentemente ser emo implica vestirse con ropa ajustada, y acá eso no está bien visto porque asumen que sos gay, que definitivamente no está bien visto.
Acá también hay emos!!! Qué carajo nos pasa?!?

Cuestión que llega el nuevo bondi, que por supuesto ya venía semi-lleno, nos volvemos a sentar, arrancó, y nuevamente el pibe maravilla en acción, corriendo de un lado al otro del pasillo, arreglando el aire acondicionado, tratando de sabotear un parlante que hacía ruido (parecía emitir una onda cuadrada de la misma frecuencia que los RPM del motor, una cosa bastante molesta en las aceleradas y frenadas, pero soportable en régimen), ayudando a una viejita que estaba en el asiento de atrás con todos sus bebés, y todo el tiempo mientras tanto asegurándome que “no problem, no problem”, y que no nos preocupemos que lo tenemos a él para que nos ayude con cualquier cosa.

Finalmente se fue a resolver un problema por adelante que le tomó suficiente tiempo como para que yo me duerma (menos mal), y para cuando me desperté ya estábamos bastante cerca de Cairo.
El flaco nos indicó dónde bajarnos, me obligó a jurarle que lo iba a llamar al día siguiente para que nos haga de guía por la ciudad, y nos fuimos.

Como siempre, negociamos con un tachero, 20 libras, porque yo pensé que estaba en la estación de dónde habíamos salido que es medio lejos y el precio en realidad debería ser 10 pero yo ya estaba podrido.
Me estoy subiendo al taxi y lo veo al pibe maravilla que se baja del bondi, viene hacia mí, y me dice “ah, me olvidaba, no le pagues más de 6 libras. chau.”
Se bajó explícitamente para eso!
Qué capo.

El tachero arrancó, hizo literalmente 4 cuadras y me dejó en la puerta del hotel. O sea, no nos habíamos bajado en la terminal, y este realmente me estaba culeando, así que me calenté y hice una de esas cosas que tiendo a no hacer: Rompí el contrato sagrado del regateo, y le di 10 de prepo, me chupa un huevo lo que habíamos arreglado flaco, me estás culeando, no te pases de vivo. Por supuesto el tipo se quejó, pero le dejé bastante claro que no le pensaba dar un centavo más (básicamente, porque empecé a caminar hacia mi hotel y a ignorarlo como al calamar).

Un fenómeno el pibe este, y parece que mañana nos hace de guía.


La verdad que si pienso que vinimos a Alejandría para ver las ruinas y monumentos que debería haber, y hacer el buceo, realmente fue una cagada… No digo que no deberíamos haber venido, porque es una ciudad que da para verla porque es distinta y tiene su charm, pero da para un day trip nomás.

Pero si lo pienso como que vinimos a Alejandría a conocer a las pibas de ayer, y al flaco de hoy, entonces más que valió la pena haber venido, sin dudas.